EN PROFUNDIDAD

ENFERMEDADES RARAS

Néboa Zozaya, Renata Villoro, Álvaro Hidalgo

Aspectos clave en el entorno actual

Una enfermedad rara (ER) es aquella enfermedad debilitante, crónica o po­tencialmente mortal, que afecta a menos de 5 de cada 10.000 personas en la Unión Europea. (1)

Se considera que una enfermedad es rara cuando afecta a menos de 245.000 europeos.

Por su parte, en Estados Unidos se considera que una enfermedad es rara cuando afecta a menos de 200.000 personas (lo que equivale a una tasa de 6,6 por cada 10.000), mientras que en Japón debe afectar a menos de 50.000 personas (tasa de 3,9) y en Australia a menos de 2.000 personas (tasa de 0,9) (ver tabla 1). (2)

Dentro de las enfermedades raras, las más infrecuentes se denominan enfermedades ultra-raras. En el Reino Unido este subconjunto se define como aquella afección grave que afecta a menos de 2 de cada 100.000 personas.

Hasta la fecha se han descubierto más de 6.000 enfermedades raras distintas

En conjunto, estas enfermedades tienen una prevalencia total de entre el 6% y el 8% de la población europea, es decir, afectan o podrán afectar en algún momento de su vida a entre 27 y 36 millones de europeos.3 Aplicando estos porcentajes a la población española 4, se estima que en España podrían existir actualmente 2,8 millones de afectados.

A pesar de su gran diversidad, las enfermedades raras presentan algunos rasgos comunes más allá de su baja tasa de prevalencia. El 80% de ellas son enfermedades crónicas de origen genético. (5) Otras son cánceres poco frecuentes, enfermedades autoinmunitarias, malformaciones congénitas o enfermedades tóxicas e infecciosas, entre otras categorías.

En la mayoría de las enfermedades raras, los signos pueden observarse desde el nacimiento o la infancia, como es el caso de la atrofia muscular espinal proximal, la neurofibromatosis, la osteogénesis imperfecta, la condrodisplasia o el síndrome de Rett. Sin embargo, muchas enfermedades raras aparecen durante la edad adulta, como sucede con la enfermedad de Huntington, la enfermedad de Crohn, la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth, la esclerosis lateral amiotrófica, el sarcoma de Kaposi o el cáncer de tiroides. (6)
Este tipo de enfermedades a menudo carecen de tratamiento específico y eficaz y, en muchas ocasiones, la práctica médica consiste en tratar los síntomas para mejorar la calidad y esperanza de vida.

En su gran mayoría se trata de enfermedades graves, degenerativas y potencialmente discapacitantes y/o mortales donde tanto la calidad de vida como la autonomía personal se ven gravemente comprometidas.

De hecho, se estima que más de un 70% de los afectados posee el certificado de discapacidad, y que la media de horas de dedicación al cuidado de un afectado es de 5 horas diarias (7). Así, las enfermedades raras afectan sustancialmente a la vida cotidiana de los pacientes y de sus familias, así como a sus oportunidades laborales y de formación.

Según una encuesta realizada por la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), el 41% de los casos habían perdido oportunidades laborales como consecuencia de su dolencia, y el 37% oportunidades de formación (7).

Por otro lado, su diagnóstico suele ser un proceso lento y difícil. El promedio de tiempo estimado que transcurre entre la aparición de los primeros síntomas hasta la consecución del diagnóstico es de 5 años, y en uno de cada cinco casos transcurren 10 o más años hasta lograr el diagnóstico adecuado (gráfico 1). (8)

Asimismo, estas enfermedades pueden tener implicaciones psicológicas importantes. Dado el escaso número de pacientes afectados, pueden producir aislamiento al carecer el paciente de contacto con otros pacientes o familias afectadas. Además, tres cuartas partes de las personas que padecen enfermedades raras se han sentido discriminadas al menos en alguna ocasión por motivo de su enfermedad. (7) Por todo ello, las enfermedades raras conllevan una elevada carga psicosocial para el paciente y su familia.

Los medicamentos huérfanos están dirigidos a tratar las enfermedades raras

Como tales, las empresas farmacéuticas que podrían desarrollar los MM.HH se enfrentan a ciertos retos que los medicamentos para enfermedades prevalentes no conllevan. Por ejemplo, deben enfrentarse a la difícil identificación de los pacientes afectados, a la heterogeneidad de la enfermedad, al limitado conocimiento existente y a la realización de ensayos clínicos a partir de muestras pequeñas y fragmentadas de pacientes, lo que eleva tanto la inversión necesaria para desarrollar un nuevo tratamiento como la incertidumbre asociada a su efectividad. Además, las empresas deberán recuperar la inversión realizada en I+D+i con ventas a un número muy reducido de pacientes antes de que expire la correspondiente patente. Así, en 2014 el coste medio anual de un medicamento huérfano en Estados Unidos fue de casi 112.000 dólares, esto es 4,8 veces más que un medicamento no huérfano (gráfico 2).

Por ello, las autoridades de la mayor parte de los países desarrollados han aprobado legislaciones específicas sobre medicamentos huérfanos, estableciendo una serie de incentivos para estimular su desarrollo y fomentar el acceso de los pacientes a los mismos, aduciendo motivos de salud pública, fallos de mercado y externalidades positivas.

Estados Unidos fue el primer país que desarrolló una ley específica para estimular los medicamentos huérfanos (Orphan Drug Act, 1983), otorgando subvenciones y otras medidas de apoyo a los medicamentos designados como huérfanos, ya sea por su baja prevalencia o porque no se espera que rinda beneficios económicos en los 7 años posteriores a su aprobación. (9) Le siguieron otros países como Singapur (1991), Japón (1993) o Australia (1998).

En Europa se estableció en el año 2000 la Resolución (CE) 141/2000 sobre medicamentos huérfanos, que establece la definición de medicamento huérfano de uso humano y fija un conjunto de incentivos para estimular su desarrollo y fomentar el acceso a los mismos por parte de los pacientes. En la UE, un medicamento puede ser designado como huérfano siempre y cuando tenga como finalidad tratar, prevenir o diagnosticar una enfermedad de prevalencia menor a 5 por 10.000 que ponga en riesgo la vida del paciente o suponga un debilitamiento crónico. Otra condición a tener en cuenta es que la enfermedad en cuestión carezca de tratamiento alternativo o que el nuevo medicamento aporte un beneficio adicional. (1)

Los reguladores europeos han establecido distintos tipos de incentivos al desarrollo de medicamentos huérfanos: procedimiento centralizado de autorización por parte de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), derecho de exclusividad comercial de 10 años (12 si son de uso pediátrico) desde el momento de la autorización de comercialización, asesoramiento técnico-científico en la elaboración de protocolos.

Asimismo, existen ayudas y subvenciones específicas de la UE en este ámbito, como el Tercer Programa de Salud de la UE 2014-2020, que compila el proyecto EUROPLAN (European Project for Rare Diseases National Plans Development)10 para desarrollar planes nacionales sobre enfermedades raras. El programa de trabajo incluye la creación de redes de referencia, así como de bases de datos de información y registros sobre con enfermedades raras. (11)

Por su parte, todos los Estados miembro de la UE han aprobado planes nacionales de enfermedades raras, o están en proceso de hacerlo próximamente. (12) En España se aprobó en 2009 la Estrategia en Enfermedades Raras del Sistema Nacional de Salud, que fue actualizada en 2014, y que establece objetivos y recomendaciones en torno a siete líneas estratégicas: información, prevención, atención sanitaria, terapias, atención sociosanitaria, investigación y formación. (13)

Las especificidades de las enfermedades raras -número limitado de pacientes y escasez de conocimientos y especialización al respecto- hacen que destaquen como un ámbito de elevado valor añadido a nivel europeo. Así, las enfermedades raras se han convertido en una de las prioridades sanitarias de la Unión Europea y de los Estados miembro, donde la acción se ha centrado en los últimos años en mejorar el intercambio de información existente (creando plataformas y registros de pacientes) y en desarrollar estrategias y mecanismos de coordinación (a nivel europeo, nacional y regional) y de cooperación (público-privada).

La industria ha realizado un esfuerzo muy importante por poner en el mercado un gran número de medicamentos huérfanos, si bien existe un cuello de botella en el acceso a los mismos por parte de los pacientes.

Desde la aprobación de la legislación europea sobre medicamentos huérfanos (año 2000), la designación de un fármaco como huérfano puede solicitarse a la Agencia Europea del Medicamento en cualquier momento del desarrollo clínico de un tratamiento. Sin embargo, a pesar de ser designados por la EMA como huérfanos, muchos medicamentos no llegan a alcanzar la autorización de comercialización. En efecto, desde el año 2000, la EMA ha concedido la designación de medicamento huérfano más de 1.400 productos (gráfico 3), pero sólo en torno a 110 han recibido autorización de comercialización. En Estados Unidos se han designado casi 3.300 medicamentos huérfanos desde 1983 (gráfico 3), de los cuales se ha aprobado la comercialización de más de 515. (14,15)

El 41% de las designaciones de medicamentos huérfanos en la UE pertenecen a 20 indicaciones terapéuticas, donde las oncológicas tienen una elevada presencia (gráfico 4).

Como ya se ha comentado, la evolución del número de medicamentos huérfanos autorizados en Europa demuestra que el reglamento ha sido un éxito en incentivar a las empresas farmacéuticas a desarrollar este tipo de medicamentos.

Sin embargo, este dato es sólo una medida parcial del avance producido, ya que el acceso efectivo de los pacientes a los tratamientos disponibles sigue siendo, en muchos casos, limitado, de modo que no se traduce en un aumento efectivo de su esperanza de vida y/o de la calidad de vida. Por ello,

Deben aunarse esfuerzos entre la industria y las autoridades sanitarias

para tratar de la mejor manera posible el equilibrio entre el acceso al tratamiento de una persona con una afección grave infrecuente y la sostenibilidad del sistema sanitario. Una mayor cooperación europea podría ayudar a compartir los escasos conocimientos disponibles en el ámbito de las enfermedades raras y a combinar los recursos de la manera más eficiente posible, a través de la creación de sinergias y de incentivos adicionales a nivel nacional y supranacional, con el objetivo final de obtener una provisión más rápida, transparente, predecible y equitativa de los medicamentos huérfanos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. European Parliament and the Council of the European Union. Regulation (EC) No 141/2000

of the European Parliament and the Council of 16 December 1999 on orphan medicinal

products. Official Journal od the European Communities 2000.18:1-5.

  1. Institute of Medicine of the National Academies. Rare Diseases and Orphan Products. Acce

lerating Research and Development. The National Academies Press. 2010.

  1. EURORDIS. 2013; http://www.eurordis.org/es/enfermedades-raras.
  2. Instituto Nacional de Estadística (INE). Cifras de población y censos demográficos.

http://www.ine.es/inebmenu/mnu_cifraspob.htm.

  1. EURORDIS. Rare diseases: Understanding this public health priority. 2005.
  2. Orphanet. http://www.orpha.net/consor/cgibin/

Education_AboutRareDiseases.php?lng=ES.

  1. Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER). http://enfermedadesraras.

org/index.php/enfermedades-raras/enfermedades-raras-en-cifras.

  1. Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER). Estudio sobre situación de Necesi

dades Sociosanitarias de las personas con Enfermedades Raras en España.

Estudio ENSERio. 2009.

  1. Federal Drug Administration. Orphan Drug Act. 1983.
  2. European Commission. EUROPLAN (European Project for Rare Diseases National Plans

Development). http://www.europlanproject.eu.

  1. European Commission. HORIZON 2020 WORK PROGRAMME 2014–2015. Health,

demographic change and wellbeing. 10 December 2014 2014.

  1. European Union Committee of Experts on Rare Diseases. Report on the State of the Art

of Rare Disease Activities in Europe. 2013.

  1. Ministerio de Sanidad y Política Social. Estrategia en Enfermedades Raras del Sistema

Nacional de Salud. 2009.

  1. European Commission. http://ec.europa.eu/health/human-use/orphanmedicines/

index_en.htm.

  1. Federal Drug Administration.

http://www.fdalawblog.net/fda_law_blog_hyman_phelps/