lunes, septiembre 28, 2026
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    VII Curso de Verano newsRARE 2026: espacios de datos y enfermedades raras se citan en Toledo los días 8 y 9 de octubre

    Los próximos 8 y 9 de octubre, el Teatrillo de San Pedro Mártir de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo (UCLM), acogerá el VII Curso de Verano newsRARE, un encuentro que sitúa en el centro del debate uno de los grandes retos de la innovación sanitaria: cómo transformar los datos en mejores decisiones y mejores resultados para las personas con enfermedades raras.

    Bajo el lema «Espacios de datos y enfermedades raras: de la información fragmentada al valor compartido», el curso reunirá a especialistas en genética clínica, salud digital, economía de la salud, evaluación de tecnologías sanitarias, gobernanza del dato, investigación biomédica y representación de pacientes.

    ¿Qué son los «espacios de datos» y por qué importan? Son la infraestructura y las reglas comunes que permiten transformar información dispersa —clínica, genómica, medioambiental, social, económica, etc. — en conocimiento útil y compartido, sin necesidad de centralizarla en un único lugar. En enfermedades raras, donde cada paciente es un caso único y disperso, integrar estos datos con garantías de calidad e interoperabilidad es lo que permite acelerar el diagnóstico, avanzar en la investigación y sostener decisiones de acceso más equitativas a los tratamientos.

    Durante dos jornadas se abordará una pregunta de fondo: ¿cómo pueden los datos contribuir a mejorar la vida de las personas con enfermedades raras? La primera jornada se centrará en cómo la integración de datos clínicos y genómicos impulsa el diagnóstico precoz y la investigación traslacional, sin perder de vista los retos de privacidad, gobernanza y confianza ciudadana que plantea el uso secundario de los datos de salud. La segunda analizará el nuevo modelo de evaluación de tecnologías sanitarias, en el que la evidencia del mundo real y la experiencia y calidad de vida reportadas por los pacientes ganan peso junto a la eficacia clínica, y cerrará con una mesa dedicada a la gobernanza del dato y a la construcción de espacios de datos centrados en las personas.

    Como colofón de la segunda jornada, el curso acogerá la entrega de la VI edición del Premio Protagonista del Año, con el que la Fundación Weber reconoce a una organización de pacientes de enfermedades raras. Además de la estatuilla y la visibilidad institucional, la organización ganadora se incorporará al proyecto «La Voz del Paciente» y accederá a Hypathia, el espacio federado de datos de Weber, donde podrá construir su propio catálogo de datos sobre la patología.

    El curso mantiene su marcada vocación multidisciplinar: está dirigido a todos los agentes vinculados a las enfermedades raras —profesionales sanitarios, gestores, investigadores, economistas de la salud, responsables de políticas públicas, industria farmacéutica, asociaciones y representantes de pacientes, y estudiantes—, y no requiere conocimientos técnicos previos para seguirlo. 

    Información práctica

    📅  8 y 9 de octubre de 2026

    📍  Teatrillo de San Pedro Mártir, Facultad de CC. Jurídicas y Sociales, Toledo.

    💶  Inscripción gratuita

    🎓  No otorga créditos académicos

    🪑  Aforo limitado — inscripción abierta hasta el 4 de octubre de 2026 o hasta agotar plazas

    📧  Dudas: fundacion@weber.org.es

    📄  Consulta aquí el programa completo —se irá actualizando a medida que avance la organización

    Reserva ya tu plaza — las plazas son limitadas: VII EDICIÓN DEL CURSO DE VERANO newsRARE

    VOL 11 – NÚM 1 – MAYO 2026

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    FIBRODISPLASIA OSIFICANTE PROGRESIVA: LA IMPORTANCIA DE UN DIAGNÓSTICO PRECOZ

    Patricia  Marín Murciano Secretaria de la Asociación Española de Fibrodisplasia Osificante Progresiva (AEFOP)
    Patricia Marín Murciano Secretaria de la Asociación Española de Fibrodisplasia Osificante Progresiva (AEFOP)

     

    ¿Nos puede dar algunos datos de interés sobre la Asociación Española de Fibrodisplasia Osificante Progresiva (AEFOP)?

    PM: AEFOP se funda en el año 2008 gracias a la propuesta de un hombre que se llama José Luis Plaza, que estaba en la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), y sin tener ningún tipo de relación con la enfermedad, ni entorno, se volcó con nosotros y nos hizo la propuesta. Él empezó ejerciendo el cargo de presidente hasta hace poco tiempo que pasó a colaborador hasta hace poco tiempo. Desde la sucesión, los pocos afectados que somos, alrededor de 30 en España, procuramos hacer unión para que sirva de información a los que son nuevos, y para los que llevamos más tiempo, empatizamos y compartimos, ya que a veces ni los propios profesionales conocen la enfermedad. Lo han estudiado, pero no han visto ningún caso. En cuanto a las actividades, no podemos hacer muchas, ya que es muy complicado porque cada uno estamos en una parte de España: dos en Valencia o dos en Jerez, otro en Madrid… La reunión que hacíamos anualmente con la asociación en la que nos juntábamos en Madrid, en el Hospital Ramón y Cajal, no la hemos podido realizar debido a la pandemia, pero bueno, la unión hace la fuerza.

    ¿Podría describirnos brevemente qué es la fibrodisplasia osificante progresiva?

    PM: La fibrodisplasia osificante progresiva es una enfermedad congénita y degenerativa que afecta al tejido conectivo, a los músculos y a los tendones. A pesar de que se nace con ella, cada persona la desarrolla a una edad distinta, algunos a los dos años, otros en la adolescencia y rara vez en adultos o en la tercera edad. Su síntoma evidente es que el 99% de los casos al nacer tenemos hallux valgus, más conocido como juanetes.

    Para la fibrodisplasia está contraindicado todo lo que sean inyecciones intramusculares, golpes bruscos, cirugías, etc. Esto hace que crezca el hueso extra, bloqueando las articulaciones a las que afecta, por eso la importancia del diagnóstico y evitar en su mayor medida todo lo desaconsejado. La enfermedad, como bien su nombre indica, es degenerativa. Conforme evoluciona, la persona va perdiendo movilidad, ya que los tejidos blandos se convierten en un segundo esqueleto. Aunque la evolución es diferente en cada persona sin que la ciencia haya descubierto todavía la causa, el día a día es una incógnita, tanto nosotros como nuestros familiares más cercanos tenemos que ir adaptándonos a las circunstancias. No sabemos cuándo puede salirnos un nuevo brote porque tampoco está relacionado con un golpe o con una cirugía. A pesar de ello, hay que intentar disfrutar lo máximo posible, ya que lamentarse no nos va a evitar el dolor. En definitiva, normalizar la situación y llevar una vida acorde a nuestra situación.

     ¿Qué significa vivir con una patología como la fibrodisplasia osificante progresiva?

    PM: Cada uno lo hemos desarrollado de una manera diferente. Hay niños pequeños que pueden estar más afectados y gente más adulta que a lo mejor está menos afectada. Sí que es verdad que, en la mayoría de los casos, cuando hay que desplazarse en distancias largas, necesitamos una silla de ruedas, o bien una muleta, pero a cada uno nos afecta de una manera. Hay gente que tiene la capacidad respiratoria más afectada y gente que menos. La movilidad cada uno la hemos desarrollado de una manera diferente, sin saber cómo ni por qué, entonces, eso también es un poco elástico.

     ¿Qué importancia tiene el diagnóstico precoz?

    PM: El diagnóstico precoz en nuestro caso es muy importante. Por eso es de vital interés que todos los profesionales sanitarios que tengan contacto con un bebé al nacer (matronas, ginecólogos o pediatras) tengan conciencia de que cuando vean, por ejemplo, el dedo gordo del pie desviado, se den cuenta de que en el 99,9% de los casos el bebé nace con juanetes y eso les genera una alarma. De hecho, yo también nací con juanetes. Es muy importante porque todo lo que sean cirugías o que nos quieran forzar el músculo,  hace que la enfermedad genere un nuevo brote, porque de hecho ha habido algunos casos que antes de estar diagnosticados les han querido operar los pies, con lo cual, eso ha generado un brote muy fuerte de la enfermedad, ya que donde entra el bisturí es un brote asegurado.

    Por este motivo hacemos tanto hincapié en que se tenga en cuenta que si el bebé presenta un juanete, puede ser fibrodisplasia osificante progresiva, porque cualquier agresión al músculo está desaconsejada. Con lo cual, si lo puedes evitar, eso que ganas.

    Nosotros estamos en contacto con el laboratorio Ipsen, uno de los que están en el ensayo, y ellos mismos tienen contacto directo con los hospitales. Son los que se van a mover para para dar esa alarma. Porque incluso hay una chica a la que se lo han diagnosticado con 16 años. Estaban esperando a que ella terminara de desarrollar para operarle los pies porque desconocían qué enfermedad tenía. Pero lo primordial para ellos era operarle los juanetes cuando terminara de desarrollar. Finalmente, le diagnosticaron la enfermedad antes de operarla porque si no las consecuencias hubieran sido mucho peores.

    ¿Existen alternativas terapéuticas?

    PM: Actualmente, por desgracia, no hay cura para la enfermedad. A mí me lo diagnosticaron con dos años y sí que es verdad que durante este tiempo se ha avanzado mucho, pero no hay cura. Hay varios ensayos clínicos abiertos en marcha que abren una puerta a la esperanza. Por lo menos para poder frenar la evolución, ya que no te va a eliminar la enfermedad, pero la puede paralizar y eso es un paso muy importante. También es verdad que uno de los problemas que existe, como otros miles de enfermedades, es la falta de recursos para la investigación, y más cuando somos alrededor de 30 diagnosticados en España, aunque se sospecha que hay muchos más sin diagnosticar y eso va creando muchas más dificultades.

    ¿Cuáles son los retos actuales para que los pacientes accedan a ellas?

    PM: La vacuna de la COVID-19, que es intramuscular, es otro problema para nosotros porque nos podía causar un brote en cualquier extremidad. Entonces eso ya dependía de cada persona, era una decisión propia. También es verdad que todos tenemos una capacidad respiratoria reducida, por el tema de que se nos va formando un esqueleto. Y claro, también era un problema por la COVID-19 y por la vacuna. Los que hemos optado por vacunarnos no hemos tenido ningún tipo de problema con el tipo de inyección. Pero bueno, eso es muy respetable, cada uno el miedo lo coge como quiere.

    ¿Podría mencionar algún caso de éxito en diagnóstico y/o tratamiento?

    PM: Existe un ensayo clínico que esperamos que pronto se autorice aquí en España como tratamiento habitual de la enfermedad en la fibrodisplasia, y después de autorizarlo será una lucha nuestra que la seguridad sociedad lo pueda cubrir, porque claro, si es un gasto elevado, tampoco cualquier persona podrá cubrir ese tratamiento. Nuestra lucha será que sea financiado públicamente y que esté aceptado como un tratamiento habitual para la fibrodisplasia osificante progresiva.

    Prudencia, justicia y cuidado: la condición humana de la innovación






     

    Opinión · El experto opina

    Vol 11 · Núm 1 · Mayo 2026

    Prudencia, justicia y cuidado: la condición humana de la innovación

    Isolina Riaño Galán

    Isolina Riaño Galán

    Vicepresidenta del Comité de Bioética de España. Especialista en Pediatría en la Unidad de Endocrinología y Diabetes Infantil del Área de Gestión Clínica de Infancia y Adolescencia del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Profesora titular de Pediatría. Universidad de Oviedo.

    Como pediatra con más de 30 años de asistencia clínica, docencia e investigación en el ámbito de las enfermedades raras, ¿cuáles son hoy los principales dilemas éticos que introducen las terapias avanzadas en enfermedades raras? ¿Y qué aspectos considera que no se están abordando todavía con la suficiente profundidad o anticipación?

    IR: Las terapias avanzadas nos sitúan en un escenario apasionante que demanda prudencia y responsabilidad ética, porque cuando hablamos de enfermedades raras hablamos de niños, de niñas con nombres y apellidos: Lola, Irene, Mateo, Rubén; con gran vulnerabilidad e incertidumbre, y de familias agotadas por años de búsqueda diagnóstica. Y, de repente, aparece una terapia génica, celular personalizada que promete cambiarlo todo.

    El primer problema ético es la justicia, porque son tratamientos extraordinariamente caros, dirigidos a muy pocas personas, en sistemas sanitarios con recursos limitados. ¿Y cómo priorizamos sin generar desigualdades? ¿Qué dejamos de financiar cuando invertimos millones en un solo tratamiento? La tensión entre equidad y eficiencia, que ya existía en las enfermedades raras, se vuelve mucho más intensa con estas nuevas terapias.

    El segundo gran problema ético, en mi opinión, es la incertidumbre, porque la evidencia suele ser limitada. Los ensayos incluyen a pocos pacientes y el seguimiento es corto. Sabemos que puede funcionar, pero no siempre; no sabemos cuánto, durante cuánto tiempo o con qué efectos a largo plazo, y aun así tenemos que decidir. Quizá lo que menos estamos abordando es, precisamente, el impacto a largo plazo en el desarrollo de esa niña, de ese niño, en su autonomía futura, en la sostenibilidad del sistema. Y también estamos hablando poco de cómo gestionar éticamente la esperanza cuando la terapia se vive como la única oportunidad.

    ¿Cómo se aplica el principio del «interés superior del menor» cuando existen urgencias clínicas, evidencia limitada y decisiones que pueden tener consecuencias a largo plazo?

    IR: El interés superior del menor no es sinónimo de maximalismo terapéutico; es decir, no significa hacer todo lo posible. Aplicarlo bien exige preguntarse: ¿esto realmente le beneficia? ¿Qué riesgos estamos asumiendo? ¿Qué sabemos y qué no sabemos? Y, sobre todo, ¿estamos actuando desde la prudencia o desde el miedo?

    Cuando hay urgencia y la evidencia es limitada, el interés superior se convierte en un ejercicio de equilibrio y de prudencia, no es abandonar, pero tampoco es intervenir sin una reflexión profunda.

    Además, la voz del menor debe estar presente en función de su edad, de su madurez y del tipo de decisión que estamos tomando: no podemos hablar de su futuro sin escucharle.

    En el ámbito pediátrico, ¿qué buenas prácticas recomendaría para garantizar un consentimiento informado sólido (y el adecuado asentimiento del menor cuando proceda) en situaciones de alta complejidad, caracterizadas por la incertidumbre clínica, riesgos aún desconocidos, elevadas expectativas familiares y presión temporal?

    IR: El consentimiento informado no puede ser un mero trámite nunca, pero mucho menos aquí. El consentimiento informado es un proceso. Las familias llegan con miedo, con esperanza, con una carga emocional enorme. Nuestra responsabilidad es ofrecer información clara, honesta y comprensible; decir qué sabemos y también qué no sabemos; y diferenciar evidencia sólida de expectativas razonables.

    Es fundamental dar tiempo, aunque sea poco; ofrecer espacios de deliberación; incluso apoyo psicológico en paralelo. Y, en el caso de los niños y adolescentes, explicarles lo que ocurre de forma adecuada a su edad. El asentimiento es importante, y conviene recalcar que no es algo simbólico: es una forma de reconocer su dignidad.

    Por lo tanto, hablaríamos de toma de decisiones compartida: un término que no es un eslogan, sino una necesidad ética. Es decir, una toma de decisiones compartida en la que participen el menor y la familia, y también los profesionales implicados en la atención de este niño, de esta niña.

    Cuando el tiempo es limitado y las opciones terapéuticas tienen bajo margen de reversibilidad, ¿cómo se deben tomar las decisiones clínicas en pediatría? ¿Qué papel juega el principio de proporcionalidad terapéutica en la evaluación de riesgos y beneficios?

    IR: Cuando hablamos de terapias irreversibles, la palabra clave es la proporcionalidad, porque no todo lo técnicamente posible es éticamente adecuado. Hay que valorar la gravedad de la enfermedad, la probabilidad real de beneficio, los riesgos conocidos y desconocidos, el impacto en la calidad de vida y la carga para el menor y para la familia.

    La proporcionalidad nos obliga a preguntarnos: ¿el beneficio esperado compensa razonablemente el riesgo? Y esa pregunta debe formularse en equipo, de manera colegiada, especialmente en pediatría, porque decidir con prudencia no es frenar el avance: es hacerlo de forma responsable.

    ¿Qué retos éticos surgen en la continuidad del cuidado de estos pacientes, como el seguimiento a largo plazo, la transición a unidades de adultos, la adherencia y la coordinación multidisciplinar?

    IR: A veces parece que acceder a una terapia avanzada, después de tanto tiempo esperando, es el final del camino. Pero, en realidad, no es la llegada a la meta tras años de incertidumbre diagnóstica, tratamiento sintomático y larga espera: la administración de una terapia avanzada se vive como un punto de inflexión, pero es el inicio de una nueva etapa.

    Muchas de estas intervenciones exigen un seguimiento a muy largo plazo. No hablamos solo de controles clínicos periódicos, sino de vigilancia de efectos tardíos, de evaluación del desarrollo, de monitorización inmunológica o genética, y de recogida de datos para ensayos y registros internacionales. Es un compromiso que puede durar décadas, y esto implica una responsabilidad continuada por parte del sistema.

    Y aquí aparece el primer reto ético: no abandonar. Existe el riesgo, sutil pero real, de que una vez administrada la terapia avanzada el foco mediático y clínico se desplace y el paciente quede diluido en la rutina asistencial. La ética del cuidado nos recuerda que la responsabilidad no termina con la innovación: continúa en el acompañamiento sostenido.

    Otro gran desafío es la transición a unidades de adultos. Muchos niños y niñas tratados con terapias avanzadas tienen necesidades muy específicas, y el paso de equipos pediátricos altamente implicados a servicios de adultos puede vivirse como una pérdida de referencia y de vínculo. Nosotros establecemos vínculos con estos pacientes y, si no se planifica bien, la transición puede generar discontinuidad asistencial, pérdida de adherencia y sensación de desprotección. Por eso, la transición no debería ser un simple traslado administrativo, sino un proceso estructurado, progresivo y coordinado, en el que participen ambos equipos y en el que el joven paciente se prepare para asumir una mayor autonomía.

    Y aquí llegamos a un punto central: la necesidad de equipos multidisciplinares reales y coordinados. Todos estamos de acuerdo en esa necesidad, pero la realidad es que las enfermedades raras y, sobre todo, estas terapias avanzadas, no se pueden abordar desde una única especialidad. Se necesita la mirada conjunta de pediatras o internistas, genetistas, inmunólogos, rehabilitadores, psicólogos, trabajadores sociales, enfermería experta, profesionales de salud mental e incluso la coordinación con el ámbito educativo y social.

    El reto no es solo reunir profesionales, sino trabajar de manera integrada. La fragmentación del sistema sanitario es uno de los grandes problemas éticos en este contexto, porque cuando cada especialista actúa de forma aislada el peso de la coordinación recae sobre la familia, que se convierte en gestora involuntaria del proceso: le añadimos una carga más, y eso es injusto. Y no debe ser así. Desde una perspectiva ética, la coordinación no es un lujo organizativo: es una obligación moral. Garantiza la continuidad, la coherencia en las decisiones y la seguridad clínica; evita mensajes contradictorios; reduce el riesgo de duplicidades y de omisiones y, sobre todo, protege y promueve la autonomía del paciente y su familia, que pueden tomar decisiones mejor informadas cuando existe un discurso clínico compartido.

    También la gestión nos plantea desafíos: cuando el tratamiento inicial ha sido muy visible, el seguimiento puede parecer secundario, pero es esencial. Si el sistema no facilita accesibilidad, información clara y acompañamiento, la carga vuelve a recaer en familias agotadas.

    En definitiva, el verdadero reto no es solo ofrecer terapias innovadoras, sino construir estructuras de cuidado que las sostengan en el tiempo. La excelencia técnica sin continuidad asistencial se queda a medias. La ética del cuidado nos recuerda que innovar implica también organizar, coordinar y acompañar.

    Al valorar los efectos de una terapia avanzada en un niño, ¿qué dimensiones además de la eficacia clínica deberían considerarse (por ejemplo, desarrollo, escolarización, familia, salud mental)?

    IR: En pediatría, el tiempo es desarrollo. Por eso tenemos que decir que no basta con mejorar un biomarcador, no basta con que una cifra se normalice o que una proteína se exprese mejor: cualquier intervención en pediatría impacta en un proceso vital que está en plena construcción.

    Cuando valoramos el efecto de una terapia avanzada en un niño o una niña, tenemos que preguntarnos qué significa realmente mejorar.

    Primero, el desarrollo global: no solo la evolución clínica de la enfermedad, sino el desarrollo cognitivo, motor, emocional y social. ¿Ese niño gana autonomía? ¿Puede comunicarse mejor? ¿Interactúa más? ¿Disminuye la dependencia? En pediatría, el resultado no es solo supervivencia: es calidad del desarrollo.

    Segundo, la escolarización y la inclusión educativa. Tenemos que preguntarnos: ¿puede asistir con mayor regularidad al colegio? ¿Participa en igualdad de condiciones? ¿Necesita menos apoyos? La escuela es un espacio de socialización, de identidad y de futuro. Una terapia que permite mayor integración escolar tiene un impacto enorme, aunque eso no siempre se refleje en los ensayos clínicos.

    Tercero, la autonomía futura. En los más pequeños puede parecer lejano, pero cada decisión terapéutica está modelando su vida adulta. ¿Esta intervención amplía sus posibilidades de independencia? ¿Le permitirá tomar decisiones por sí mismo, por sí misma, más adelante? ¿O introduce nuevas dependencias médicas permanentes?

    Cuarto, la salud mental. Y no solo del menor, sino también de la familia. Las enfermedades raras generan ansiedad, duelo crónico, incertidumbre constante. A veces la terapia reduce síntomas físicos, pero no disminuye la carga emocional, o incluso puede aumentar la angustia si los resultados no cumplen las expectativas generadas.

    Y aquí entra una dimensión clave: la realidad familiar. Las terapias avanzadas no ocurren en el vacío. Implican desplazamientos, reorganización laboral, gastos añadidos, periodos de hospitalización, cambios en la dinámica familiar. ¿Disminuye la carga de cuidados? ¿Permite que los padres y madres recuperen cierta normalidad? ¿Reduce el desgaste emocional? Todas estas preguntas, y sus respuestas, forman parte del resultado.

    También tendríamos que considerar la percepción subjetiva de la calidad de vida, o lo que se entiende por «una vida de calidad». A veces los profesionales valoramos el éxito desde parámetros técnicos, mientras que la familia lo mide con cosas bien concretas: poder dormir mejor, salir al parque, reducir ingresos hospitalarios, planificar unas vacaciones.

    En definitiva, una terapia que mejora un parámetro biológico, pero no transforma la vida cotidiana puede no estar cumpliendo plenamente el principio de beneficencia. Porque beneficiar no es solo modificar la enfermedad: es mejorar la vida. Y quizá el verdadero avance en este ámbito no sea únicamente desarrollar terapias más sofisticadas, sino aprender a evaluar sus resultados desde una mirada más humana, más integral, más centrada en el niño, en la niña, como persona en crecimiento, no solo como portador de una patología.

    Dado que estas terapias a veces se perciben como «una oportunidad única», ¿cómo se puede comunicar de manera ética y empática los beneficios, límites y riesgos? ¿Qué apoyos (psicológicos, sociales, educativos) deberían integrarse para las familias y los pacientes?

    IR: La comunicación es clave y es clave cómo lo hacemos para no generar falsas expectativas y, al mismo tiempo, alimentar la esperanza, que es legítima. Nuestra tarea no es apagarla, sino acompañarla con realismo: explicar los beneficios posibles, los límites probables, los riesgos conocidos y también los desconocidos, y nombrar la incertidumbre. Y, por otra parte, hay que recordar que la incertidumbre forma parte de la vida misma, sin generar desesperanza.

    Y todo eso no debemos hacerlo solos. Es esencial integrar apoyo psicológico, trabajo social, asesoramiento genético, coordinación educativa y también redes de pacientes, porque la información técnica no es suficiente. Las familias necesitan sentirse acompañadas.

    En el fondo, las terapias avanzadas nos recuerdan algo muy sencillo: la tecnología puede ser extraordinaria, pero solo es verdaderamente humana cuando va acompañada de prudencia, de justicia y de cuidado.

     

    La condición humana de la innovación en terapias avanzadas
    La condición humana de la innovación en terapias avanzadas: ocho dimensiones para innovar acompañando, coordinando y cuidando a largo plazo.

     

    BASES CONVOCATORIA PROTAGONISTA DEL AÑO 2026

    OBJETO Y FINALIDAD DE LA CONVOCATORIA

    La Fundación Weber convoca la sexta edición del Premio Anual Protagonista con la finalidad de reconocer, apoyar e impulsar la actividad de organizaciones de pacientes de enfermedades raras, orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y sus familias.

    El Premio Anual Protagonista se otorgará a la organización de pacientes cuya actividad sea considerada de mayor interés por el jurado, y consistirá en la entrega de un galardón acreditativo, así como en su incorporación al proyecto de la Fundación Weber “La Voz del Paciente”. Esta incorporación permitirá el acceso a Hypathia, el espacio federado de datos de Fundación Weber, orientado a generar y compartir conocimiento específico sobre la patología en un entorno colaborativo.

    ENTIDADES BENEFICIARIAS Y REQUISITOS DE PARTICIPACIÓN

    Podrán concurrir a la presente convocatoria las personas jurídicas sin ánimo de lucro legalmente constituidas en España, que cumplan los siguientes requisitos:

    • Tener naturaleza de asociación, fundación, federación o plataforma de pacientes.
    • Desarrollar su actividad principal en el ámbito de una o varias enfermedades raras.
    • Disponer de sede social o delegación permanente en territorio español.

    Cada entidad sólo podrá presentar una candidatura.

    PROCEDIMIENTO, ENTREGABLES Y PLAZOS DE SOLICITUD

    Las organizaciones que deseen participar deberán enviar su propuesta en un único correo electrónico dirigido a fundacion@weber.org.es, indicando en el asunto: “VI PREMIO PROTAGONISTA_NOMBRE DE LA ORGANIZACIÓN” Para optar al premio, las organizaciones deberán cumplimentar el formulario de solicitud disponible en el apartado DOCUMENTACIÓN PARA DESCARGA y remitirlo en formato PDF a la dirección anteriormente indicada. No  será necesario aportar documentación adicional a la solicitada en el formulario. Las candidaturas que superen el espacio habilitado en cada campo podrán ser penalizadas en la valoración.

    • Plazo de presentación de candidaturas: del 25 de mayo al 20 de julio de 2026, ambos inclusive.
    • Resolución: a partir del 15 de septiembre de 2026.
    • Entrega del premio: 9 de octubre de 2026 en el Acto de Clausura del Curso de Verano, Universidad de Castilla-La Mancha (Toledo), en colaboración con Fundación Weber y patrocinado por la revista NewsRARE.

    Fundación Weber se reserva el derecho de modificar las fechas previstas por razones organizativas o de fuerza mayor, circunstancia que será comunicada oportunamente.

    LÍNEAS DE ACTIVIDAD ELEGIBLES

    Serán objeto de valoración aquellas organizaciones de pacientes dedicadas a la mejora de la calidad de vida de personas que conviven con enfermedades raras y cuya actividad principal se encuadre en alguna o varias de las siguientes líneas de actuación:

    • Generación de evidencia e investigación aplicada: líneas de actividad orientadas a la recogida, estructuración y análisis de datos sobre la enfermedad, incluyendo el impacto en la calidad de vida de pacientes y cuidadores, las necesidades no cubiertas, la experiencia del paciente, la adherencia terapéutica, las inequidades en el acceso a la atención sanitaria y la carga social y económica asociada a la patología.
    • Sensibilización, formación y difusión del conocimiento: líneas de actuación dirigidas a incrementar el conocimiento, la concienciación social y la visibilidad de la enfermedad, así como a la difusión de información relevante entre pacientes, profesionales y sociedad en general.
    • Intervención social y apoyo directo al paciente: líneas de actividad orientadas a la identificación, atención, acompañamiento y apoyo directo a pacientes y cuidadores, con impacto en sus entornos personales, educativos, sociales o laborales.
    • Participación del paciente e innovación en la toma de decisiones: líneas de actuación que promueven la integración de la voz del paciente en procesos de investigación, evaluación de tecnologías, diseño de modelos asistenciales o toma de decisiones en el ámbito sanitario.
    • Mejora del diagnóstico y del abordaje asistencial: líneas de actividad orientadas a la optimización de la detección precoz, el diagnóstico, la derivación y la atención integral de los pacientes con enfermedades raras.
    • Acceso, equidad y gestión de tratamientos innovadores: líneas de actuación dirigidas a facilitar el acceso equitativo a medicamentos huérfanos y terapias innovadoras, reduciendo barreras administrativas, asistenciales, organizativas o económicas.

    DOTACIÓN Y NATURALEZA DEL PREMIO

    El Premio Anual Protagonista se otorgará a la organización de pacientes cuya situación y líneas de actividad sean consideradas de mayor interés por el jurado, y consistirá en la entrega de un galardón acreditativo, así como en su incorporación al proyecto “La Voz del Paciente” de la Fundación Weber.

    Dicha incorporación dará acceso a la organización de pacientes a Hypathia, el espacio federado de datos de la Fundación Weber, concebido como una infraestructura colaborativa para la gestión, integración y análisis de información en el ámbito de las enfermedades raras y patologías poco frecuentes.

    En este entorno, las organizaciones participantes podrán desarrollar catálogos de datos, estructurados como un registro sistemático de información sobre la enfermedad, orientado a la recogida de datos de calidad de vida, variables sociodemográficas, sociosanitarias y costes asociados al cuidado del paciente, a partir del uso de cuestionarios estandarizados por Fundación Weber bajo el proyecto “La Voz del Paciente”.

    Adicionalmente a la entrega de la estatuilla y el acceso a Hypathia, la Fundación Weber dará visibilidad a la organización premiada y a la patología objeto de su trabajo a través de sus canales institucionales, incluyendo su página web, la revista NewsRARE y sus perfiles en redes sociales.

    ÓRGANO DE VALORACIÓN Y CRITERIOS DE ADJUDICACIÓN

    Las solicitudes serán evaluadas por un jurado compuesto por miembros del Consejo Asesor de la Fundación Weber, miembros del Consejo Editorial y de la Redacción de la revista NewsRARE. El fallo se adoptará por mayoría y no podrá ser recurrido. El jurado podrá declarar desierto el Premio si considera que las propuestas recibidas no reúnen méritos suficientes.

    Las propuestas presentadas serán evaluadas atendiendo a los siguientes criterios:

    • El grado de vulnerabilidad del colectivo de pacientes representado y la relevancia de las necesidades no cubiertas asociadas a la patología.
    • El potencial de la organización para ampliar su alcance, impacto y capacidad de actuación a partir del apoyo recibido.
    • La capacidad de movilización e implicación de su comunidad de pacientes y familias.
    • El nivel y trayectoria de actividad desarrollada en el ámbito de la enfermedad rara.
    • La capacidad operativa de la entidad para implementar procesos de generación, recogida y aprovechamiento de información.
    • El potencial de visibilización de la patología y de la actividad de la organización.
    • El grado de compromiso de la entidad con la mejora de la situación de los pacientes y con el desarrollo efectivo de la propuesta en el marco del Premio.

    El fallo del jurado se considerará inapelable y se comunicará al ganador antes del 15 de septiembre de 2026 mediante correo electrónico. En un plazo no mayor a 4 días, el ganador deberá aceptar por escrito la aceptación o renuncia del premio.

    OBLIGACIONES DE LA ENTIDAD PREMIADA

    La entidad galardonada deberá aceptar formalmente el Premio y asistir al acto de entrega, salvo causa debidamente justificada. Asimismo, se comprometerá a:

    • Colaborar activamente en los procesos de activación del proyecto.
    • Difundir públicamente la obtención del Premio a través de sus propios canales de comunicación, así como visibilizar la colaboración recibida a lo largo del ciclo del mismo.
    • Autorizar a la Fundación Weber al uso de su denominación, logotipo y proyecto en sus acciones de comunicación institucional, incluyendo su difusión en web, publicaciones, revista NewsRARE y redes sociales.

    El incumplimiento grave de cualquiera de estas obligaciones podrá dar lugar a la revocación del Premio.

    DOCUMENTACIÓN PARA DESCARGA

    Puede consultar las bases legales completas de la convocatoria en el siguiente enlace:
    descargar bases legales de la convocatoria.

    Para participar, deberá cumplimentarse el formulario de solicitud disponible en el siguiente enlace:
    descargar formulario de solicitud

    ¡UNA GRAN NOTICIA PARA LA COMUNIDAD DUCHENNE!

    ¡UNA GRAN NOTICIA PARA LA COMUNIDAD DUCHENNE!

    La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) ha aprobado la financiación de Duvyzat (givinostat), un medicamento huérfano indicado para el tratamiento de la distrofia muscular de Duchenne (DMD) en pacientes ambulantes a partir de los 6 años que reciben tratamiento concomitante con corticoesteroides.

    Este hito representa un avance relevante para las personas que conviven con esta enfermedad rara y para sus familias, al ampliar las opciones terapéuticas disponibles y reforzar la esperanza de mejorar su calidad de vida.

    Duvyzat está indicado para el tratamiento de la distrofia muscular de Duchenne (DMD), en pacientes ambulantes a partir de 6 años de edad y con tratamiento concomitante de corticoesteroides.

    ▼Este medicamento está sujeto a seguimiento adicional, lo que agilizará la detección de
    nueva información sobre su seguridad. Se invita a los profesionales sanitarios a notificar
    las sospechas de reacciones adversas. Ver la sección 4.8, en la que se incluye información
    sobre cómo notificarlas.

    Consulte la Ficha técnica

    Caja y frasco de Duvyzat

     

    VOL 10 – NÚM 3 – DICIEMBRE 2025

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    ENTREGA V PREMIO PROTAGONISTA DEL AÑO 2025

    ENTREGA V PREMIO PROTAGONISTA DEL AÑO 2025: Un premio que impulsa la innovación social en salud

    El V Premio Protagonista del Año 2025 de newsRARE fue otorgado a la asociación Duchenne Parent Project España por su innovador proyecto «Duchenne Saludablemente», un servicio integral online que acompaña a las personas con distrofia muscular de Duchenne y Becker y a sus familias.

    Este programa ha demostrado ser un referente en atención integral, combinando apoyo psicológico, orientación social y legal, asesoramiento educativo y el desarrollo del registro nacional SARA, que ya cuenta con más de 700 usuarios y favorece la investigación y acceso a ensayos clínicos.

    El galardón fue recogido por Esther Sabando, Directora de Relaciones Institucionales y Defensa del Paciente de Duchenne Parent Project España, en un acto en el que también participaron Fabrizio Checchia, Secretario General de Fundación Weber, y Elena García, Vicepresidenta de Fundación Weber.

    DUCHENNE SALUDABLEMENTE

    «Duchenne Saludablemente» es un servicio de atención integral online para personas con distrofia muscular de Duchenne y Becker y sus familias. Incluye apoyo psicológico, orientación legal y social, asesoramiento psicopedagógico y el registro nacional SARA para fomentar la investigación. Con un enfoque centrado en la persona, mejora la calidad de vida, promueve la inclusión y fortalece la defensa de derechos desde un modelo innovador y escalable.

    Objetivo general

    Ofrecer atención integral a pacientes y familias, dotándoles de recursos personalizados y validados que les permitan comprender la enfermedad, acceder a apoyos sanitarios, sociales y psicológicos, y fomentar su inclusión y bienestar.

    Objetivos específicos

    • Minimizar el impacto emocional del diagnóstico.
    • Proporcionar orientación personalizada en áreas sanitaria, legal y educativa.
    • Promover el bienestar mental y el empoderamiento familiar.
    • Facilitar la inclusión educativa y social.
    • Implementar el registro nacional para favorecer investigación y acceso a ensayos clínicos.

    Resultados

    • 1041 personas atendidas en 2024.
    • 335 atenciones, 59 derivaciones, 31 nuevos diagnósticos.
    • 28 ayudas gestionadas, 60 grupos de ayuda mutua.
    • Registro SARA: 700 usuarios, 300 adscritos al programa asociado.
    • 20–30 atenciones psicológicas mensuales, 3 grupos de ayuda mutua/mes.

    Conclusiones

    El programa ha consolidado un modelo innovador de atención integral en EERR desde una plataforma digital. Promueve el bienestar, empoderamiento y derechos de los afectados con un enfoque humanizado, accesible y multidisciplinar. Su impacto medible y replicabilidad lo posicionan como una referencia en la atención a personas con distrofia muscular de Duchenne y Becker.

    ENTREVISTA

    Esther Sabando Rodríguez

    Directora de Relaciones Institucionales y Defensa del Paciente Duchenne Parent Project España

    “Duchenne Saludablemente” integra apoyo psicológico, social, legal y educativo. Desde vuestra experiencia, ¿qué área ha marcado un mayor cambio en la vida de los pacientes y sus familias?

    ES: Sin duda, el apoyo psicológico es muy importante porque tenemos que garantizar que, sobre todo los padres, estén en la mejor situación emocional para poder gestionar el resto de los aspectos en los que influye la enfermedad. Pero el cambio más importante es cuando podemos dotar a la familia de todos los apoyos en conjunto, en general.

    El Registro Nacional Sara ya reúne a cientos de personas. ¿Cómo creen que este recurso puede transformar la investigación y facilitar el acceso a ensayos clínicos en distrofia muscular de Duchenne y Becker?

    ES: Es un gran motor para la investigación porque gracias al registro, sabemos cuántas familias tenemos, dónde están y cómo están. Y, además, podemos facilitarles el acceso a los ensayos clínicos a diferentes hospitales y tratamientos. Realmente eso es lo que nos llevó a pensar que necesitábamos calcular esos costes y ahora estamos realizando un proyecto en el que si vamos a calcular esos costes vamos a saber esa carga económica cuánto supone tanto para la Administración como para las familias, para que podamos trasladar esta información y que la Administración pueda hacer un buen uso de los recursos y dotar a estas familias de más apoyos que los necesitan.

    Y más allá de los números y de la asistencia. ¿Qué emociones despierta pensar en el presente y en el futuro de Duchenne, tras ver el impacto que este proyecto ya está teniendo en las familias?

    ES: Al principio de una gran emoción, porque descubrir y ver y palpar cuáles son las dificultades que tienen las familias, pues es una gran emoción. Con esperanza también, porque creemos que es un buen momento en el que hay muchos ensayos clínicos, hay muchos tratamientos, pero sobre todo también con una gran responsabilidad de pensar qué es lo que pasa, qué es lo que tienen que soportar y cómo podemos dar respuestas desde el proyecto a sus problemas.

    Imagen: De izquierda a derecha: Fabrizio Checchia. Secretario de la Fundación Weber.
    Esther Sabando Rodríguez. Directora de Relaciones Institucionales y Defensa del Paciente Duchenne Parent Project España. Elena García. Directora Weber Data&Technology. Vicepresidenta de la Fundación Weber.

    V EDICIÓN DEL CURSO DE VERANO NEWSRARE 2025

    TRANSFORMANDO EL ABORDAJE DE LAS ENFERMEDADES RARAS: DEL DATO AL IMPACTO SOCIAL

    El VI Curso de Verano newsRARE 2025, celebrado el 17 de septiembre de 2025 en la Universidad de Castilla-La Mancha, en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo, se consolidó como un espacio de referencia para el análisis y el debate en torno a los grandes retos que plantea el abordaje de las enfermedades raras en la actualidad.

    A lo largo de la jornada, que se desarrolló entre las 10:15 y las 17:30 horas, profesionales de distintos ámbitos compartieron reflexiones, experiencias y propuestas con un objetivo común: repensar el abordaje de las enfermedades raras desde una perspectiva integral, capaz de abarcar todo el ciclo, desde la generación y financiación de la investigación hasta la atención clínica, la inclusión social y la evaluación económica de las decisiones sanitarias.

    El curso abordó los principales retos y oportunidades asociados a los avances en ciencia de datos, medicina personalizada, evaluación del impacto social y sostenibilidad del sistema sanitario, siempre con una mirada centrada en la equidad, el valor social de la innovación y la participación activa de los pacientes. Durante las distintas sesiones se analizaron iniciativas como las plataformas de datos federadas, la integración de herramientas de inteligencia artificial en la práctica clínica, los nuevos marcos regulatorios y de financiación, el papel de los determinantes sociales de la salud y las metodologías emergentes para medir resultados en salud y bienestar en el mundo real.

    El programa se estructuró en tres mesas de debate, que articularon el hilo conductor de la jornada:

    • Mesa 1: Innovación con resultados: colaboración y nuevos modelos de financiación.
    • Mesa 2: Datos que guían el cambio: Big Data, predicción y evaluación en enfermedades raras.
    • Mesa 3: Salud más allá del síntoma: bienestar y equidad en la vida con enfermedades raras.

    El curso estuvo dirigido a profesionales y gestores sanitarios, investigadores, estudiantes de posgrado, representantes de agencias reguladoras, responsables de organizaciones de pacientes y agentes sociales, todos ellos comprometidos con la mejora del abordaje integral de las enfermedades raras, tanto desde el ámbito sanitario como desde una perspectiva social.

    Este anexo recoge los principales mensajes, debates y conclusiones que surgieron a lo largo de las mesas redondas, con la voluntad de convertir la información en impacto social real y de seguir contribuyendo a mejorar la vida de las personas que conviven con enfermedades raras y de sus familias.


    INAUGURACIÓN DEL CURSO DE VERANO NEWSRARE 2025

    Álvaro Hidalgo inauguró la VI edición del Curso de Verano de NewsRARE, celebrada nuevamente en Toledo, consolidando este encuentro como un espacio de referencia para la reflexión y el debate en torno a los principales retos que plantean las enfermedades raras. Tras el paréntesis del año anterior, celebrado en Madrid, el curso volvió a contar con el respaldo de la Universidad de Castilla-La Mancha y con la participación de expertos que, en esta edición, centraron el debate en el papel estratégico del dato y su capacidad para generar impacto social.

    La temática central del curso giró en torno a la necesidad de transformar el abordaje de las enfermedades raras, evolucionando desde el uso del dato hacia la medición real del impacto social de la innovación. En este contexto, se presentó el espacio de datos Hipatia, impulsado por la Fundación Weber y Weber, concebido como un entorno colaborativo en el que confluyen administraciones públicas, hospitales, empresas, asociaciones de pacientes y universidades, con el objetivo de cuantificar tanto el impacto de la enfermedad como el valor de la innovación sanitaria.

    José Luis Poveda agradeció la invitación a participar nuevamente en un proyecto que, desde sus inicios, supuso una propuesta innovadora al reunir a todos los agentes del ecosistema de las enfermedades raras. Destacó la diversidad y el alto nivel de los perfiles participantes como una de las claves de la continuidad y el éxito del curso.

    Señaló que este foro permite tomar perspectiva y constatar que, más allá de la percepción puntual del contexto, los avances se están produciendo. Aunque el ritmo de cambio pueda ser objeto de debate, subrayó que cada edición del curso ofrece la oportunidad de contrastar los logros alcanzados y los nuevos desafíos, poniendo en valor la innovación basada en resultados como una línea de trabajo cada vez más relevante.

    Finalmente, destacó la oportunidad que representan los avances en Big Data, evaluación, predicción y modelos de inteligencia artificial, ya que muchas de las decisiones futuras se apoyarán en los desarrollos que se están gestando en la actualidad, felicitando por ello a los organizadores por la relevancia del enfoque elegido.


    MESA 1

    INNOVACIÓN CON RESULTADOS: COLABORACIÓN Y NUEVOS MODELOS DE FINANCIACIÓN

    Moderadores:

    • Álvaro Hidalgo Vega. Catedrático del Área de Fundamentos del Análisis Económico en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Castilla-La Mancha. Presidente de la Fundación Weber.
    • Juan Carlos Rodríguez Crespo. Socio Director de Keylates Health Solutions.

    Ponentes:

    • Pedro Novas Rodríguez. Socio Director de Canda Health Solutions.
    • Antoni Gilabert Perramon. Director de Innovación (CINO) en el Hospital del Mar de Barcelona.
    • Félix Rubial Bernárdez. Gerente del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander.

    Pedro Novas subrayó que la colaboración público-privada es imprescindible en enfermedades raras, pero también especialmente compleja debido al bajo número de pacientes, su dispersión geográfica y la elevada incertidumbre clínica. Frente a esta realidad, defendió que no existe un único mecanismo eficaz, sino un conjunto de palancas que deben activarse de forma coordinada.

    Identificó cuatro ámbitos clave: la aceleración de ensayos clínicos y la generación de guías; el acceso temprano junto con la generación de evidencia en vida real; el desarrollo de biobancos, registros y plataformas público-privadas de datos; y, finalmente, una reforma regulatoria que incentive la colaboración y armonice el acceso. Aunque reconoció avances en algunos de estos puntos, advirtió que la falta de datos robustos y de real world evidence sigue siendo un freno importante, especialmente para la toma de decisiones estratégicas.

    Más adelante, insistió en la necesidad de escalar la toma de decisiones,
    incluso a nivel europeo, y añadió dos elementos críticos: la negociación y la creatividad.
    Defendió que los modelos de financiación requieren un ejercicio negociador sofisticado y enfoques innovadores, inspirados incluso en otros sectores, para ir más allá de
    los esquemas clásicos de pago por resultados actuales.

    Félix Rubial recordó que la innovación solo tiene sentido si llega realmente a los pacientes, y hacerlo “en tiempo y forma” es tan importante como la propia innovación. Coincidió en la relevancia de las redes colaborativas y de una colaboración público-privada estable y formal como instrumentos clave para facilitar el acceso a terapias innovadoras.

    Destacó la necesidad de contar con registros estandarizados que permitan el seguimiento no solo en ensayos clínicos, sino en la práctica clínica real. Alertó de que, aunque muchos centros están acostumbrados a generar datos en entornos controlados, trasladar esa cultura a la vida real sigue siendo un reto pendiente.

    Asimismo, puso especial atención en el papel creciente del paciente. Argumentó que hablar de resultados en enfermedades raras exige necesariamente incorporar la percepción, la experiencia y la participación activa del paciente, no solo en la evaluación de resultados, sino también en la definición de prioridades clínicas y de financiación. Sin esta integración, advirtió, se corre el riesgo de aumentar la opacidad y erosionar la confianza social en el sistema sanitario público.

     

    Antoni Gilabert planteó una visión estructural del problema, defendiendo que la colaboración público-privada no es una opción, sino una necesidad. Para que sea real, debe basarse en el trabajo en red, en un modelo verdaderamente colaborativo, en el reparto de riesgos y en incentivos adecuados.

    El modelo tradicional cliente-proveedor, señaló, resulta insuficiente para abordar la complejidad de las enfermedades raras. Cuestionó el modelo actual de recuperación de la inversión basado exclusivamente en patentes y ventas, que genera tensiones inevitables en contextos de muy baja prevalencia. Propuso explorar mecanismos alternativos, como fondos específicos o modelos de premios, que permitan garantizar la innovación sin trasladar todo el riesgo al precio final del medicamento.

    Insistió en que los resultados en salud son el único punto de encuentro real entre el sector productivo y el financiador, y utilizó la metáfora de la “bóveda” para explicar que la sostenibilidad del sistema solo puede sostenerse sobre una clave central: los resultados. Sin medir y pagar por resultados, el sistema tiende a adelgazarse, reduciendo prestaciones y aumentando la presión sobre profesionales y recursos.

    En relación con la medición de resultados, defendió que el principal obstáculo no es tecnológico, sino cultural. Hace falta liderazgo, inversión y diseño adecuado de los procesos. Medir resultados es complejo, pero renunciar a ello por comodidad condena al sistema a permanecer anclado en negociaciones puramente económicas, sin incorporar valor clínico ni social real.

    Reflexión conjunta – transparencia, corresponsabilidad y pacientes

    A lo largo del debate se abordó la cuestión de la transparencia. Se coincidió en que el problema no es tanto la falta de transparencia como un exceso de opacidad. Mientras que la transparencia entre socios es imprescindible para una colaboración real, se reconoció que ciertos acuerdos no pueden hacerse públicos sin ponerlos en riesgo.

    Emergió con fuerza la idea de corresponsabilidad. El acceso temprano a la innovación solo es viable si todos los actores (industria, financiadores, profesionales y pacientes) aceptan compartir riesgos, incluida la posibilidad de retirar un tratamiento si los resultados no se confirman. Sin mecanismos claros de salida, advirtieron, no puede existir una colaboración público-privada madura.

    La mesa concluyó que avanzar hacia modelos de innovación con resultados en enfermedades raras exige un cambio profundo: pasar del precio al valor, del aislamiento a la colaboración en red, y de la retórica del paciente en el centro a su participación real en la toma de decisiones. La medición de resultados, la gobernanza del dato, la formación y un marco regulatorio valiente se identificaron como pilares imprescindibles para garantizar la sostenibilidad y la equidad del sistema sanitario.

     


    MESA 2

    DATOS QUE GUÍAN EL CAMBIO: BIG DATA, PREDICCIÓN Y EVALUACIÓN EN ENFERMEDADES RARAS

    Moderan:

    • Néboa Zozaya. Directora de Health Affairs and Policy Research, Weber.
    • José Luis Poveda. Director gerente del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia.

    Ponentes:

    • Carlos Mascías Cadavid. Director médico del Hospital Universitario HM Madrid Río. Director médico de Fundación 29.
    • Hernán Lew. Coordinador de Transformación Digital en la Dirección de Datos y Estrategia Digital del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.
    • Elisa Martín Garijo. Directora del Área de Salud del Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC).

    José Luis Poveda (presentación de la mesa)

    Uno de los grandes cambios que estamos viviendo tiene que ver con el acceso al conocimiento. Hoy, cualquier profesional, incluso fuera de grandes centros de referencia internacionales, puede acceder a fuentes de conocimiento que antes estaban muy concentradas. Esto supone una democratización clara, pero también genera nuevas brechas.

    Existe una brecha creciente en la gestión del conocimiento: quienes tienen mayor formación o familiaridad con herramientas digitales e inteligencia artificial las utilizan mucho más que otros colectivos. Esta reflexión conecta directamente con el ámbito de las enfermedades raras.

    Si trabajamos bien en red, hospitales que no cuentan con grandes estructuras pueden acceder al conocimiento especializado. Proyectos colaborativos como la red Únicas son un buen ejemplo de cómo compartir conocimiento sin necesidad de concentrarlo físicamente en unos pocos centros. Para ello, es imprescindible formar a los profesionales en inteligencia artificial, Big Data y herramientas digitales.

    El gran reto es cultural: entender que estas tecnologías no sustituyen al profesional sanitario, sino que complementan su trabajo. Herramientas como ChatGPT están cambiando la forma de acceder a la información y pueden generar oportunidades reales para hospitales que antes no disponían de una gestión avanzada del conocimiento.

    Carlos Mascías señaló que el conocimiento médico es hoy global y que los profesionales deben asumir que ya no les pertenece en exclusiva. En la práctica clínica actual, explicó, los pacientes llegan a la consulta tras haber investigado su caso, consultado herramientas de inteligencia artificial o revisado literatura científica, lo que en ocasiones lleva a que el médico sea percibido únicamente como la figura que prescribe o autoriza tratamientos.

    Desde su doble experiencia como director médico hospitalario y como responsable de Fundación 29, valoró esta realidad como enriquecedora. Subrayó que, independientemente de que el entorno sea público o privado, todos los profesionales acceden prácticamente a las mismas fuentes de conocimiento, y que la verdadera diferencia entre organizaciones ya no está en la tecnología, sino en el servicio que se presta al paciente.

    En el ámbito de las enfermedades raras, destacó que la brecha se manifiesta especialmente en pacientes y familias, que desarrollan una urgencia vital por encontrar respuestas y utilizan todos los recursos a su alcance para comprender qué les ocurre. Esa necesidad impulsa una búsqueda activa de conocimiento y refuerza el valor de compartir datos.

    Mascías defendió que el intercambio de información es incuestionable y que, gracias a la acumulación de datos, avanzamos hacia una medicina cada vez más personalizada, en la que dos pacientes con el mismo diagnóstico ya no son iguales.

    En este contexto, explicó que Fundación 29 ha desarrollado herramientas de apoyo a la decisión clínica basadas en inteligencia artificial que ya se utilizan en distintos sistemas sanitarios. La experiencia demuestra, afirmó, que los profesionales las adoptan cuando las perciben como un apoyo real y no como una amenaza, lo que exige alfabetización en inteligencia artificial y pensamiento crítico desde la formación universitaria.

    Concluyó señalando que existe una deuda con la ciudadanía: se sabe que los datos permiten hacer las cosas mejor y más rápido, pero el sistema aún no responde a esa expectativa. A su juicio, la salud sigue organizada en torno a la enfermedad, cuando debería orientarse a la prevención y al impacto real en la vida de las personas.

    Hernán Lew explicó que su perfil es híbrido, alejado tanto del ámbito clínico puro como del tecnológico, y que su aportación consiste en conectar equipos clínicos y técnicos. Desde su experiencia, los datos no son un fin en sí mismos, sino una herramienta para mejorar la toma de decisiones.

    En enfermedades raras, describió un escenario especialmente complejo: diagnósticos que pueden tardar años, pacientes sin diagnóstico definitivo, tratamientos poco específicos y errores derivados de la falta de conocimiento. En su hospital, señaló, se atiende a pacientes con más de mil enfermedades raras distintas, lo que limita el conocimiento específico disponible y dificulta la realización de ensayos clínicos.

    Reconoció que la tecnología ofrece hoy capacidades impensables hace unos años, pero advirtió de una frustración recurrente: disponer de herramientas avanzadas no garantiza que se traduzcan en mejoras reales de los procesos diagnósticos y terapéuticos. Para lograrlo, insistió, es necesario un trabajo previo intenso.

    Subrayó que en enfermedades raras no es posible trabajar de forma aislada, ya que el conocimiento está disperso entre hospitales, comunidades autónomas y países. Esto obliga a colaborar y a permitir que la información viaje, lo que requiere infraestructuras adecuadas, estándares comunes y un lenguaje compartido. Armonizar estos elementos, añadió, es complejo y exige tiempo y esfuerzo.

    Puso como ejemplo la red Únicas, cuyo valor no reside únicamente en la tecnología, sino en la voluntad de los profesionales y las instituciones de compartir información. El verdadero éxito, concluyó, no vendrá de la plataforma en sí, sino de su capacidad para reducir los tiempos de diagnóstico, generar investigación útil y mejorar de forma tangible la atención a los pacientes.

    Elisa Martín Garijo destacó que, en el ámbito de la salud, la tecnología no es el objetivo final, pero sin tecnología nada de lo planteado sería posible. Para compartir conocimiento y generar impacto real, explicó, es imprescindible que los datos estén correctamente almacenados, gobernados y gestionados para poder ser explotados de forma adecuada.

    Recordó que la salud ha sido uno de los sectores que más tarde se ha incorporado a la digitalización. Aunque en España existen amplias bases de datos clínicas, su uso sigue siendo limitado y la información permanece muy fragmentada. En este sentido, iniciativas como la red Únicas son clave para superar barreras tecnológicas, organizativas y culturales, incluidos los egos, y poner la información al servicio de todos.

    Según explicó, el verdadero salto cualitativo no consiste tanto en centralizar los datos como en facilitar un acceso conjunto y seguro a los mismos. Este enfoque permitirá reducir tiempos de diagnóstico, identificar relaciones entre síntomas y genotipos, desarrollar sistemas de predicción y mejorar el seguimiento de los pacientes.

    Para avanzar, advirtió, son necesarios proyectos demostradores bien financiados, reglas claras y confianza: confianza en la privacidad, en la protección de la propiedad intelectual y en los marcos de gobernanza. También subrayó la importancia de abordar el consentimiento informado de los pacientes de forma realista y operativa.

    Reflexión conjunta – colaboración, formación, gobernanza y cambio

    La mesa coincidió en que el paso del dato al impacto social exige algo más que tecnología: requiere colaboración real, formación, gobernanza clara y un cambio cultural profundo. Las enfermedades raras son el mejor ejemplo de por qué trabajar en red no es una opción, sino una necesidad.

    La inteligencia artificial y el Big Data ya están aquí. El reto no es si los incorporamos, sino cómo, para qué y con qué valores, poniendo siempre en el centro a las personas, los pacientes y sus familias. Solo así la innovación podrá traducirse en un impacto real y responsable.

    MESA 3

    SALUD MÁS ALLÁ DEL SÍNTOMA: BIENESTAR Y EQUIDAD EN LA VIDA CON ENFERMEDADES RARAS

    Moderan:

    • Elena García. Directora Weber Data&Technology. Vicepresidenta de la Fundación Weber.
    • José Luis Poveda. Director gerente del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia.

    Ponentes:

    • Sonia Peláez Moya. Directora de innovación del Hospital de Toledo.
    • María Teresa Marín Rubio. Directora General de Humanización y Atención Sociosanitaria de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha.
    • Héctor Nafría Soria. Colaborador de la Fundación Humans. Enfermero y divulgador científico de la Unidad Cultura Científica (UCC+I) y del Instituto Español Investigación Enfermera CGE.

    José Luis Poveda (presentación de la mesa)

    Como primera aproximación a esta mesa, se planteó una reflexión que resultó clave para el objetivo que se buscaba: el bienestar y la equidad en la vida de las personas con enfermedades raras. Se trataba de una mesa que abordó distintas dimensiones y niveles de análisis, no solo desde una perspectiva clínica, sino también desde otros ámbitos fundamentales, incorporando además la posibilidad de trabajar de forma conjunta y de compartir experiencias entre distintos territorios y comunidades autónomas.

    Desde esta diversidad de enfoques, se lanzó una cuestión central para el debate: cómo incorporar de manera real y efectiva la voz de los pacientes y de sus familias en el diseño de las políticas y de los servicios dirigidos a las enfermedades raras. Una participación que fuera más allá de lo simbólico y que influyera de forma tangible en la toma de decisiones.

    A partir de esta pregunta, se abrió también la reflexión sobre cómo garantizar la equidad, poniendo el foco en un aspecto que todavía requiere un mayor desarrollo: los apoyos sociales, tanto dentro de cada comunidad como entre los distintos territorios. Un punto de partida que dio pie a un debate amplio y enriquecedor sobre los retos pendientes y las oportunidades de mejora en el abordaje integral de las enfermedades raras.

    Sonia Peláez subrayó que la participación de los pacientes ya no puede entenderse como un elemento accesorio, sino como un pilar estructural del Sistema Nacional de Salud. Defendió que las políticas sanitarias solo serán eficaces si incorporan de forma sistemática la experiencia y las prioridades de las personas afectadas, especialmente en patologías complejas y de baja prevalencia como las enfermedades raras.

    En su intervención explicó que se está avanzando hacia un reconocimiento normativo de la participación en salud como un derecho colectivo, con especial relevancia en la futura ley de cohesión y equidad. Esta norma incorporará, entre otros aspectos, el análisis del impacto en salud de las políticas públicas, lo que permitirá evaluar cómo decisiones ajenas al ámbito estrictamente sanitario influyen en la calidad de vida de los pacientes.

    Peláez insistió en que la equidad territorial sigue siendo uno de los grandes retos, ya que persisten diferencias significativas entre comunidades autónomas en acceso a servicios, apoyos sociales y recursos especializados. En el ámbito de las enfermedades raras, defendió la necesidad de un liderazgo estatal claro, que garantice carteras de servicios homogéneas, coordinación sociosanitaria efectiva y mecanismos que eviten que el lugar de residencia determine el nivel de atención recibido.

    María Teresa Marín Rubio centró su intervención en el concepto de participación significativa, advirtiendo que no basta con incluir a pacientes y asociaciones de manera simbólica. Participar, señaló, implica definir con claridad para qué se participa, en qué espacios y con qué capacidad real de influencia, evitando procesos formales sin impacto real en la toma de decisiones.

    Destacó que las enfermedades raras presentan retos específicos para la participación: baja prevalencia, dispersión geográfica, fragmentación del movimiento asociativo y un elevado impacto familiar. Todo ello exige modelos de participación más flexibles, adaptados y sostenidos en el tiempo. Desde su experiencia en Castilla-La Mancha, expuso diversas iniciativas orientadas a reducir estas desigualdades, como el fortalecimiento del tejido asociativo, la formación de pacientes y profesionales, el aumento de la visibilidad institucional de las enfermedades raras y la ampliación del cribado neonatal.

    Marín Rubio alertó de que partir de situaciones estructuralmente desiguales sin medidas correctoras refuerza la inequidad, por lo que defendió estrategias específicas para territorios con menos recursos. Recalcó que la equidad no consiste en ofrecer lo mismo a todos, sino en adaptar las respuestas a las necesidades reales, garantizando que ninguna persona quede atrás por razones organizativas o territoriales.

    Héctor Nafría aportó una visión directa y contundente desde la experiencia con pacientes y asociaciones. Señaló que, hoy en día, la equidad real para las personas con enfermedades raras sigue sin existir, comenzando por los prolongados retrasos diagnósticos y continuando por las diferencias en acceso a atención especializada, apoyos sociales y recursos entre territorios.

    Reivindicó el papel histórico del movimiento asociativo como motor de los principales avances logrados en este ámbito, subrayando que muchas mejoras actuales son fruto del esfuerzo y la presión constante de pacientes y familias. Defendió que estas organizaciones deben tener una presencia estable y reconocida en los espacios de decisión, no solo como consultores, sino como agentes con capacidad real de influencia.

    Nafría insistió especialmente en la necesidad de avanzar hacia un modelo de atención integral, que supere el enfoque exclusivamente biomédico e incorpore dimensiones sociales, educativas, laborales y emocionales. Subrayó la importancia de los cuidados paliativos, del apoyo a las familias y de la formación de los profesionales en empatía, ética del cuidado y comprensión del impacto cotidiano de vivir con una enfermedad rara.

    Reflexión conjunta – humanización como palanca de innovación real

    Se concluye que la equidad en enfermedades raras no puede limitarse al acceso al tratamiento, sino que exige una mirada holística que incorpore apoyo social, organización asistencial, coordinación territorial y cuidado de los profesionales. Existe consenso en la necesidad de reivindicar la humanización como palanca de innovación real, y se recuerda que, junto a los grandes cambios tecnológicos, son las pequeñas mejoras organizativas y culturales las que transforman de verdad la experiencia de los pacientes.

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