martes, abril 7, 2026
More
    Inicio Blog Página 37

    MIGUEL ÁNGEL CALLEJA HERNÁNDEZ – Outcomes-based reimbursement for genetherapies in practice: the experience of recently launched CAR-T cell therapies in major European countries

    Jesper Jørgensen, Eve Hanna & Panos Kefalas (2020), Journal of Market Access & Health Policy, 8:1, 1715536, DOI: 10.1080/20016689.2020.171553

    MIGUEL ÁNGEL CALLEJA HERNÁNDEZ


    Jefe de Servicio de Farmacia. Hospital Universitario Virgen de la Macarena

    RESUMEN

    El artículo realiza una revisión de los acuerdos innovadores que han permitido el acceso a las dos primeras CAR-T (Kymriah® y Yescarta®) en los cinco países mayores de la Unión Europea, con acuerdos individuales por paciente en Alemania, Italia y España, y acuerdos globales con recogida de datos poblacionales a largo plazo en Francia y Reino Unido. Los precios son muy uniformes entre todos los países. De este modo, los resultados en vida real se convierten en pieza fundamental para el precio final de los medicamentos.

    Se observan pequeñas diferencias entre los acuerdos. Por ejemplo, dos momentos de pago separados 18 meses en el tiempo para España, tres momentos de pago para Italia, o ligeras diferencias en las variables de medida de la respuesta (supervivencia, respuesta completa, progresión de la enfermedad, efectos secundarios, entre otros).

    Comentario

    Se trata de un artículo muy riguroso y de metodología muy sistemática que desarrolla con profundidad el tema abordado. Nos encontramos ante un momento histórico en el que los acuerdos innovadores, en este caso de pago por resultados, se convierten en una herramienta realmente eficaz para facilitar el acceso a la innovación terapéutica, en este caso la terapia celular. Los autores la denominan terapia génica, seguramente por la manipulación genética que sufren las células de los pacientes tras la extracción, pero según la definición de la EMA, como finalmente reciben sus propias células modificadas, estamos ante los dos primeros casos de terapia celular.

    Se trata de medicamentos que han mostrado una eficacia realmente mejor que las alternativas para patologías de muy mal pronóstico y que han requerido adaptación de las estructuras habituales de los hospitales, así como el trabajo colaborativo entre los Servicios de Farmacia, Hematología, Terapia Celular, Inmunología, entre otros.

    El artículo demuestra que el pago por resultados realmente permite un acceso a terapias que aún tienen un cierto grado de incertidumbre clínica y económica

    El artículo demuestra que el pago por resultados realmente permite un acceso a terapias que aún tienen un cierto grado de incertidumbre clínica y económica y, aunque el abordaje en los cinco países difiere ligeramente, la apuesta es unánime en todos ellos. Tras dos años de utilización, ya podemos conocer y cuantificar ese grado de incertidumbre, tras haber tratado a cientos de pacientes para poder   concretar el beneficio clínico debido a la inversión económica.

    Queda también de manifiesto la importancia de disponer de herramientas como Valtermed, para poder afrontar este tipo de retos a nivel nacional con un único registro, si bien sería necesaria la integración con las historias clínicas del nivel regional y local, así como un feed-back permanente de los resultados en salud registrados.

    Este tipo de acuerdos se está instaurando de forma habitual, y ya en la primera terapia génica que tenemos en España (Luxturna®) se ha establecido un pago en 4 momentos, utilizando más de dos presupuestos anuales, que supera a la realidad que hemos tenido con la terapia celular con dos pagos, uno inicial y el segundo a los 18 meses.

    MIGUEL ÁNGEL CASADO – New Models for the Evaluation of Specialized Medicinal Products: Beyond Conventional Health Technology Assessment and Pricing

    Pani L, Becker K. New Models for the Evaluation of Specialized Medicinal Products: Beyond Conventional Health Technology Assessment and Pricing. Clin Drug Investig. 2021 Jun;41(6):529-537. doi: 10.1007/s40261-021-01041-6

    MIGUEL ÁNGEL CASADO


    Director de Pharmacoeconomics & Outcomes Research Iberia (PORIB)

    RESUMEN

    El trabajo presentado por Pani y Becker, en la revista Clinical Drug Investigation, en mayo de 20211 tiene como objetivos revisar la idoneidad de los modelos de evaluación de las Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias para los medicamentos de terapia avanzada (MTA) y discutir sobre la evidencia que debería presentarse a los pagadores para conseguir un acceso al mercado de estos productos exitoso y rápido. Los MTA son definidos por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios como “medicamentos de uso humano basados en genes (terapia génica), células (terapia celular) o tejidos (ingeniería tisular) que incluyen productos de origen autólogo, alogénico o xenogénico. Constituyen nuevas estrategias terapéuticas y su desarrollo contribuirá a ofrecer oportunidades para algunas enfermedades que hasta el momento carecen de tratamientos eficaces”2.

    ¿Los MTA requieren enfoques de evaluación diferentes a otros medicamentos?

    El proceso de evaluación de tecnologías sanitarias actual está fundamentalmente orientado a las “terapias tradicionales” (moléculas pequeñas y anticuerpos monoclonales), con criterios poco flexibles para la toma de decisiones. En el artículo se presentan las razones por las que el enfoque actual de evaluación de tecnologías sanitarias podría no ser apropiado para los MTA.

    La disminución del tiempo de desarrollo y la autorización por vía acelerada de algunos MTA conllevan, en muchas ocasiones, a la disponibilidad de una evidencia con una calidad insuficiente (ensayos clínicos de un solo brazo, tamaños muestrales limitados, etc.) para demostrar la seguridad, efectividad, durabilidad de los resultados, eficiencia y valor de estos medicamentos, con importantes áreas de incertidumbre clínica y económica. En estas circunstancias, los reguladores realizan aprobaciones condicionadas o bajo situaciones especiales (dirigidas a poblaciones muy específicas, con valoración de criterios de utilización relevantes clínicamente, orientados a una duración de la respuesta establecida previamente, etc.). En algunos casos, la autorización, por parte de los reguladores, de innovaciones farmacéuticas que pueden ser administradas a poblaciones amplias, y que los pagadores no tienen capacidad de reembolsar en su totalidad, crea problemas de accesibilidad (en inglés, affordability) de estos productos.

    En comparación con los medicamentos “tradicionales”, la mayoría de las agencias de evaluación de medicamentos no disponen de procedimientos válidos para la evaluación de los beneficios de los MTA, con costes de adquisición y utilización elevados (en algunos casos, aplicados en una sola vez al inicio del tratamiento) y con resultados en salud dilatados en el tiempo.

    ¿Qué posibles soluciones existen para una correcta evaluación de los MTA?

    La elección del modelo de pago dependerá de diferentes factores, tales como la disposición del pagador para el manejo de la incertidumbre en la evaluación y su disponibilidad para realizar reevaluaciones de la evidencia y procesos de renegociación del precio del medicamento.

    En el artículo se plantean varias aproximaciones para mejorar la evaluación de los MTA. La primera es la generación de evidencia continuada. Considerando que, en muchos casos, el valor de estos MTA solo se puede demostrar en horizontes temporales amplios y que la modelización de los beneficios de estos medicamentos en el futuro es habitualmente cuestionada, es necesario el desarrollo de nuevas estructuras de evaluación y la incorporación de aproximaciones diferentes a las actuales (por ejemplo, introduciendo la medición de variables relevantes para los pacientes, como la productividad o la calidad de vida). Una forma de obtención de evidencia a largo plazo y de evaluación de ahorros potenciales para la sociedad sería la utilización de estudios de efectividad comparativa, a partir de evidencia en mundo real (en inglés, Real-World Evidence; RWE).

    Otra posible solución sería la aplicación de modelos de pago “innovadores”. En este sentido, se están adoptando estrategias de reembolso condicionadas, tales como el pago por resultados en sus diferentes dimensiones (conocidos con diversa terminología, en inglés, risk-sharing agreements, managed entry agreements, pay-for-performance o annuity based payments) para favorecer el acceso de estos medicamentos, bajo estrictas condiciones de uso. El inconveniente fundamental de este tipo de aproximaciones es la dificultad de su seguimiento debido a las limitaciones para medir estos resultados en la práctica habitual. En ocasiones, la falta de una propuesta de valor convincente para los pagadores puede llevar a la discontinuación de la comercialización de algunos productos innovadores.

    En comparación con los medicamentos «tradicionales», la mayoría de las agencias de evaluación de medicamentos no disponen de procedimientos válidos para la evaluación de los beneficios de los MTA

    Una propuesta alternativa son los procedimientos de reembolso variables con diferentes precios a lo largo del tiempo. Así, los modelos de precio en tres fases (en inglés, three-part pricing model) consisten en:

    a) el acuerdo de un precio más bajo en la comercialización del producto, en base a la evidencia limitada disponible (en inglés, evaluation phase);

    b) seguido de un aumento de precio en el tiempo, tras la monitorización de los resultados acordados inicialmente en un tiempo preestablecido (en inglés, reward pha- se);

    c) una vez que se disponga de evidencia a largo plazo, se ajusta el precio del medicamento (en inglés, access phase). Otra opción son los modelos de precio en dos fases (en inglés, two-part pricing model): a) con un precio más alto inicialmente; b) con una disminución de precio, una vez que se obtienen datos de RWE. En caso de que no se obtengan los resultados acordados, el sobrecoste se abonaría por parte de la compañía farmacéutica.

    Conclusiones

    Hay una necesidad urgente de desarrollar enfoques innovadores de negociación de precio y reembolso que aseguren el acceso al mercado para los MTA, garantizando su seguridad. De esta forma, sería recomendable la realización de acuerdos entre los laboratorios y la administración sanitaria, a partir de la generación de evidencia continuada y a largo plazo, basada en la colección de datos de RWE.

    Comentario

    En los últimos años se ha incrementado el debate sobre los cambios necesarios para favorecer una evaluación rigurosa y la demostración del valor de los medicamentos innovadores, sobre todo, medicamentos huérfanos3 y MTA. A continuación, se comentan una serie de aspectos, que complementan, subrayan o matizan algunas aseveraciones planteadas en el artículo de Pani y Becker1.

    La evaluación continuada de la efectividad y seguridad de los MTA debería afianzar y promover la utilización de estudios de RWE, con objetivos y metodología consensuada entre todos los decisores

    En primer lugar, sería conveniente incrementar y fomentar la educación sanitaria en la población general y establecer formalmente el desarrollo de estrategias, como los análisis de decisión multicriterio4, para discutir cómo se deberían priorizar los escasos recursos existentes, en base a las evidencias clínicas, económicas, humanísticas y sociales aportadas por los MTA. De esta forma, se podría involucrar a los profesionales sanitarios y a sectores amplios de la sociedad en la toma de decisiones sanitarias, afianzando la sostenibilidad de los sistemas sanitarios públicos.

    Por otra parte, algunos métodos “tradicionales” de evaluación, como el análisis coste-efectividad o coste-utilidad, podrían no ser totalmente adecuados, produciendo decisiones con información parcial, de difícil interpretación o contradictorias en diferentes países5. En este sentido, es indiscutible que se precisan cambios, con una visión amplia y no simplista, en el proceso de evaluación de medicamentos y tecnologías sanitarias y en la definición del concepto de valor6,7 por parte de las agencias de evaluación sanitaria y de las comisiones de precio y reembolso, sin olvidar los aspectos éticos8. Además, es fundamental la promoción de un dialogo temprano entre todas las partes implicadas (agencias de evaluación, pagadores, profesionales sanitarios, industria y otros decisores)9. Así, por ejemplo, NICE ha establecido un plan estratégico (2021-2026) basado en cuatro pilares10:

    1) adoptar la innovación, acelerando el acceso a tratamientos nuevos y eficaces, sobre todo MTA y salud digital;

    2) integrar datos del mundo real en los procesos de evaluación;

    3) proporcionar información en formatos dinámicos y de uso fácil que apoyen a los profesionales de la salud, en el marco de una toma de decisiones compartida;

    4) trabajar en colaboración, para reducir las desigualdades en En nuestro país, ya existen recomendaciones, bajo mi punto de vista muy acertadas, realizadas por el Comité Asesor para la Financiación de la Prestación Farmacéutica del Sistema Nacional de Salud (CAPF) para mejorar la financiación pública y la fijación de precios de los medicamentos11. Entre todas las líneas estratégicas planteadas, me gustaría incidir en que la implementación de dichos cambios requiere la disponibilidad de recursos presupuestarios suficientes y de profesionales de diferentes ámbitos, sin discriminación, con una adecuada formación técnica en evaluación sanitaria, que puedan dialogar utilizando el “mismo lenguaje”.

    Además, la evaluación continuada de la efectividad y seguridad de los MTA debería afianzar y promover la utilización de estudios de RWE, con objetivos y metodología consensuada entre todos los decisores. Ello requeriría establecer una regulación de obligado cumplimiento, con flexibilidad en la aceptación de los resultados de estudios no aleatorizados, como complemento a la evidencia de estos medicamentos12,13. Así, se podrían incorporar variables clínicas y no clínicas de interés para los pacientes, que puedan servir para demostrar el valor de estos productos para las administraciones públicas, que actúan como pagadores.

    Por último, en la evaluación de los MTA sería fundamental el desarrollo de programas de acceso a pacientes o pago por resultados innovadores, pero factibles en su medición14. Además, algunos autores recomiendan compartir información entre decisores de diversos entornos y países sobre resultados intermedios y finales, que fomenten la transparencia e implementación de estos programas15,16.

     

    REFERENCIAS

    1. Pani L, Becker K. New Models for the Evaluation of Specialized Medicinal Products: Beyond Conventional Health Technology Assessment and Pricing. Clin Drug Investig. 2021 Jun;41(6):529-537. doi: 10.1007/s40261-021-01041-6
    2. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Preguntas y respuestas sobre regulación de medicamentos de terapia avanzada. 2020 (citado el 17 de noviembre de 2020). Disponible en: https://www.aemps.gob.es/medicamentos-de-uso-humano/terapias-avanzadas/preg-resp_ta/
    3. Annemans L, Aymé S, Le Cam Y, Facey K, Gunther P, Nicod E et al. Recommendations from the European Working Group for Value Assessment and Funding Processes in Rare Diseases (ORPH-VAL). Orphanet J Rare Dis. 2017 Mar 10;12(1):50. doi: 10.1186/s13023-017-0601-9.
    4. de Andrés-Nogales F, Cruz E, Calleja MÁ, Delgado O, Gorgas MQ, Espín J, Mestre-Ferrándiz J, Palau F, Anco- chea A, Arce R, Domínguez-Hernández R, Casado MA; FinMHU-MCDA Group. A multi-stakeholder multicriteria decision analysis for the reimbursement of orphan drugs (FinMHU-MCDA study). Orphanet J Rare Dis. 2021 Apr 26;16(1):186. doi: 10.1186/s13023-021-01809-1.
    5. Cherla A, Renwick M, Jha A, Mossialos E. Cost-effectiveness of cancer drugs: Comparative analysis of the United States and England. EClinicalMedicine. 2020 Nov 5;29-30:100625. doi: 10.1016/j.eclinm.2020.100625.
    6. Gonçalves Value-based pricing for advanced therapy medicinal products: emerging affordability solutions. Eur J Health Econ. 2021 Jun 9. doi: 10.1007/s10198-021-01276-2.
    7. Jönsson B, Hampson G, Michaels J, Towse A, von der Schulenburg JG, Wong O. Advanced therapy medicinal products and health technology assessment principles and practices for value-based and sustainable healthcare. Eur J Health Econ. 2019 Apr;20(3):427-438. doi: 10.1007/s10198-018-1007-x.
    8. Gonçalves Advanced therapy medicinal products: value judgement and ethical evaluation in health technology assessment. Eur J Health Econ. 2020 Apr;21(3):311-320. doi: 10.1007/s10198-019-01147-x.
    9. Ronco V, Dilecce M, Lanati E, Canonico PL, Jommi Price and reimbursement of advanced therapeutic medicinal products in Europe: are assessment and appraisal diverging from expert recommendations? J Pharm Policy Pract. 2021 Mar 19;14(1):30. doi: 10.1186/s40545-021-00311-0.
    10. National Insitute for Health and Care 2021 (citado en abril de 2021). Disponible en: https://www.nice.org.uk/about/who-we-are/corporate-publications/the-nice-strategy-2021-to-2026.
    11. Ministerio de Comité Asesor para la Financiación de la Prestación Farmacéutica del SNS. 2020 (citado el 2 de junio de 2020). Disponible en: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/farmacia/pdf/CAPF_Lineas_Estra-tegicas_V16_20200618_FIN.pdf.
    12. US Food and Drug Submitting documents using real-world data and real-world evidence to FDA for drugs and biologics guidance for industry. 2019 (citado en mayo de 2019). Disponible en: https://www.fda.gov/regulatory-information/search-fda-guidance-documents/submitting-documents-using-real-world-da-ta-and-real-world-evidence-fda-drugs-and-biologics-guidance.
    13. Eichler HG, Pignatti F, Schwarzer-Daum B, Hidalgo-Simon A, Eichler I, Arlett P, et al. Randomized Controlled Trials Versus Real World Evidence: Neither Magic Nor Clin Pharmacol Ther. 2021 May;109(5):1212-1218. doi: 10.1002/cpt.2083.
    14. Coyle D, Durand-Zaleski I, Farrington J, Garrison L, Graf von der Schulenburg JM, Greiner W, et HTA methodo- logy and value frameworks for evaluation and policy making for cell and gene therapies. Eur J Health Econ. 2020 Dec;21(9):1421-1437. doi: 10.1007/s10198-020-01212-w.
    15. Facey KM, Espin J, Kent E, Link A, Nicod E, O’Leary A, et Implementing Outcomes-Based Managed Entry Agree-ments for Rare Disease Treatments: Nusinersen and Tisagenlecleucel. Pharmacoeconomics. 2021 Sep;39(9):1021- 1044. doi: 10.1007/s40273-021-01050-5.
    16. Jørgensen J, Hanna E, Kefalas Outcomes-based reimbursement for gene therapies in practice: the experience of recently launched CAR-T cell therapies in major European countries. J Mark Access Health Policy. 2020 Jan 15;8(1):1715536. doi: 10.1080/20016689.2020.1715536.

     

    Reyes Abad Sazatornil – Terapias avanzadas y Enfermedades Raras: la visión desde la Farmacia Hospitalaria

    Reyes Abad Sazatornil – Jefa de Servicio de Farmacia, Hospital U. Miguel Servet de Zaragoza

    ¿Qué papel juegan los Servicios de Farmacia Hospitalaria en el acceso  a las terapias avanzadas para pacientes con enfermedades raras (EERR)?

    RA: Las terapias avanzadas son medicamentos de uso humano basados en genes, en células o en tejidos, incluyen productos de origen autólogo, alogénico o xenogénico y constituyen nuevas estrategias terapéuticas que van a permitir tratar a pacientes con EERR que, hasta ahora, no disponían de tratamiento. La implantación de esta nueva modalidad terapéutica hospitalaria supone un importante reto para los sistemas sanitarios, en general y para los servicios de farmacia en particular.

    Las terapias avanzadas son medicamentos “vivos” y por eso todos los procesos relacionados con ellos en los que participa el Servicio de Farmacia, deben adaptarse a las características de este nuevo tipo de medicamentos, desde el proceso de selección y posicionamiento terapéutico, que incluye las dificultades asociadas a la evaluación de medicamentos huérfanos (MMHH) y de medicamentos “vivos”, pasando por todos los procesos incluidos en la cadena logística: recepción, almacenamiento, y dispensación, hasta llegar a la administración. Es necesario establecer un sistema eficaz y seguro que garantice la correcta administración, además del seguimiento de los resultados en salud y del plan de gestión de riesgos.

    La administración segura de estos fármacos incluye no solo que hayan sido elaborados de manera adecuada, sino también exige criterios y recomendaciones muy específicas y diferentes al resto de los fármacos que se manejan en los Servicios de Farmacia. Esto va a implicar la formación de los profesionales, y que en los Servicios de Farmacia tengamos que modificar nuestros procesos y adaptarlos a este tipo de fármacos. Para lograrlo es necesaria una gran coordinación por parte de todos los profesionales implicados en el equipo de atención al paciente.

    ¿Podría describir brevemente los objetivos clave del Plan de Consolidación de los Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPTs)?

    RA: Los IPTs surgieron en el año 2013 como informes de evaluación en red, basados en la evidencia existente de los nuevos fármacos en comparación con las alternativas terapéuticas que estaban en el mercado. Estos documentos han servido de base y como uno de los criterios para la fijación del precio del fármaco. También se crearon para avanzar en la unificación del posicionamiento de los medicamentos en todas las Comunidades Autónomas (CCAA), porque existía una importante variabilidad en el uso de los fármacos en función del lugar donde el paciente residía.

    Los IPTs han supuesto un avance considerable hacia este posicionamiento común, pero han presentado una serie de carencias, entre las cuales están que no incluían evaluación económica que es imprescindible para el posicionamiento, han sufrido retrasos en su elaboración, falta de actualización ante nuevas evidencias, y falta de concreción, hecho relevante en algunos MMHH. Todo esto motivó que en 2020 se estableciera el Plan de Consolidación de los Informes de Posicionamiento Terapéutico, con el fin de fortalecer tanto la estructura como metodología para su desarrollo, incorporando la evaluación económica.

    A partir de este plan de consolidación, los IPTs mantienen el mismo espíritu, pues son informes de evaluación en red basados en la evidencia científica y ofrecen una evaluación terapéutica y económica comparativa de los medicamentos en relación a las alternativas terapéuticas disponibles.

    En concreto, ¿qué cambios incluye el Plan de Consolidación de los IPTs en el SNS?

    RA: El plan de consolidación de los IPTs incluye una serie de cambios importantes. A destacar, sería la creación de la red de evaluación REvalMed, que es una red establecida entre la Agencia Española de Medicamentos, las CCAA y la Dirección General de Farmacia. La creación de esta red va a permitir que el número de profesionales que intervienen en la evaluación sea mucho más elevado, lo cual va a dar lugar a tiempos de evaluación inferiores. Establece, además, nodos de evaluación específicos, lo que va a suponer disponer de profesionales expertos en determinados temas. Uno de dichos nodos, es el de EERR no oncológicas y de terapias avanzadas, lo que sin duda creo que puede facilitar la evaluación de este tipo de fármacos. El plan también establece criterios de priorización y de elaboración de los IPTs en función de la gravedad de la patología, de necesidades no cubiertas, de la eficacia, de la seguridad y de la importancia o transcendencia que tenga el fármaco para el SNS. Incorpora la evaluación económica y el impacto presupuestario, y estructura mejor la información para facilitar una lectura orientada hacia la lectura crítica, hacia la valoración del beneficio clínico incremental. Por último, establece un cuadro de mandos que hará el seguimiento del cumplimento de los tiempos de la elaboración de los IPTs.

    Si este plan logra acortar el tiempo de elaboración de los IPTs, se acortará también el tiempo para que los pacientes con EERR tengan acceso a los MMHH. La variable que parece afectar de manera más importante a los procesos de precio y reembolso en España es la conclusión del IPT. Si disponemos de este IPT de manera más precoz, facilitaremos el acceso de los pacientes al tratamiento, y la asistencia de un nodo específico para evaluar estos fármacos facilitará que participen profesionales con mayor experiencia y conocimiento en este tipo de enfermedades y, especialmente, en la evaluación de este tipo de fármacos.

    Hablando de la Red de Evaluación de Medicamentos (REvalMed), ¿podría describir brevemente su operativa, tareas clave, perfil de participantes, etc.?

    RA: REvalMed tiene cuatro estructuras importantes:

    1. El grupo de coordinación de la Red, que es similar al grupo de coordinación de posicionamiento terapéutico que ya existía;
    2. Un grupo de evaluación terapéutica;
    3. Un grupo de evaluación farmacoeconómica, y
    4. Siete nodos de evaluación, en los que uno es de EERR no oncológicas. Los nodos están constituidos por gestores y por clínicos (incluyendo farmacéuticos) designados por las CCAA. Lo que se busca es que en el nodo se encuentren profesionales con un mayor conocimiento de la patología y también de la metodología de evaluación de ese grupo de fármacos.

    El grupo de evaluación terapéutica será el encargado de la elaboración de la base del IPT, y el de evaluación farmacoeconómica se encargará de la parte de evaluación económica. Luego, el borrador del IPT será analizado por el nodo correspondiente, que discutirá, y hará las aportaciones que considere oportunas. Una vez que haya consenso con el nodo correspondiente, el IPT será aprobado en el grupo de coordinación del posicionamiento terapéutico y será enviado a las asociaciones de pacientes, a las sociedades profesionales y a la industria. Con las aportaciones de estos grupos, será de nuevo reevaluado por el nodo correspondiente y se aprobará el documento final, que será enviado a la Dirección General de Cartera o será utilizado por la Dirección General de Farmacia para el proceso de fijación de precios. Tras ese proceso se aprobará el documento definitivo, debiendo realizarse todo en un plazo máximo de 90 días.

    ¿Debería el nodo de EERR no oncológicas y terapias avanzadas tener características diferenciales con respecto a otros nodos?

    RA: En mi opinión, el funcionamiento del nodo de EERR no oncológicas y terapias avanzadas no debería ser muy diferente del de otros nodos, pero sí creo que deberá tener presente una serie de características diferenciales de los MMHH a la hora de fijar su posicionamiento y por eso es importante que la evaluación sea analizada por un grupo que conozca bien dichas características.

    Con frecuencia los fármacos van a disponer de escasa evidencia debido a la baja prevalencia de la enfermedad y hace que los ensayos presenten carencias metodológicas, además de incluir muestras pequeñas y muy heterogéneas. El impacto presupuestario de los MMHH es, muchas veces, difícil de estimar debido a la falta de datos reales sobre de la prevalencia o la incidencia de la enfermedad. Es importante conocer el impacto de la enfermedad en la calidad de vida de los pacientes, y conocer las escalas que evalúan la calidad de vida y su validez.

    Por la dificultad asociada a este tipo de fármacos, uno de los aspectos que podría ser muy interesante sería la valoración conjunta de los MMHH por los nodos de EERR no oncológicas y el nodo que tiene un conocimiento en la patología. Por ejemplo, el nodo de neurología en el caso de que la enfermedad sea neurológica. Así se puede sumar conocimiento.

    Otro punto es que los centros que pueden administrar terapias avanzadas, deben estar acreditados, disponer de profesionales expertos y de medios y estructuras adecuados. Creo que los profesionales del nodo podrían también colaborar en esta función. Y por supuesto, puesto que se trata de fármacos que estarán aprobados en condiciones de incertidumbre con respecto a la evidencia sobre su eficacia y su seguridad, va a ser imprescindible que su inclusión, y probablemente su financiación, estén ligadas a medidas de resultados en salud, siendo necesaria la reevaluación periódica del posicionamiento en función de los resultados obtenidos.

    Por lo tanto, no creo que el modo de funcionamiento de este nodo deba ser muy diferente, pero sí tiene unas peculiaridades importantes a la hora de evaluar los fármacos. Si no tenemos presentes estas peculiaridades, podemos llegar a tener una conclusión que haga que el medicamento no sea incluido en el SNS.

    ¿Cómo visualiza a medio plazo el impacto de los nuevos IPTs y las terapias avanzadas en el acceso de los pacientes con EERR a las terapias avanzadas?

    RA: Mi visión de futuro en cuanto a la incorporación de los nuevos IPTs en el ámbito de estos fármacos es optimista. Creo que van a aportar elementos que facilitarán el acceso a los MMHH. Pero también es importante tener presente que algún problema puede surgir. Por ejemplo, el tiempo en la elaboración de los IPTs. Según el último informe de Horizon Scanning elaborado por el grupo Orphar-SEFH, en España existen 26 MMHH no oncológicos autorizados por la Comisión Europea pendientes de comercialización, 15 MMHH más en evaluación por el CIPM, y 38 en evaluación por la EMA a través de su programa Prime. Todos ellos son fármacos que, en un plazo de tiempo corto o medio, van a exigir probablemente la elaboración de un IPT.

    Otro de los retos a los que hay que dar respuesta es la flexibilización de los criterios establecidos para la evaluación de este tipo de fármaco. Probablemente, se precisarán umbrales de coste-efectividad adaptados a este tipo de fármaco. De lo contrario, podemos tener un posicionamiento que conduzca a decisiones de no financiación por el Sistema sanitario público para tratamientos que pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes.

    Para terminar, es imprescindible el compromiso de todos los agentes implicados, de los profesionales, de los pacientes y de la industria para asegurar la incorporación de la innovación, pero de manera que el sistema sea sostenible.

    Juan Carlos Unzué nos cuenta la ELA – Las enfermedades minoritarias nos tocan a todos

    Juan Carlos UnzuéExfubolista y exentrenador del Barça

     

    ANNA SUREDA BALARI – Medicamentos de terapia avanzada: esperanza para los pacientes y desafío para el sistema sanitario

    Anna Sureda Balari


    Jefa del Servicio de Hematología Clínica, Instituto Catalán de Oncología L´Hospitalet. Presidenta del Grupo Español de Trasplante de Progenitores Hematopoyéticos y Terapia Celular. Presidenta Electa de la Sociedad Europea de Trasplante de Progenitores Hematopoyéticos y Terapia Celular.

    La proliferación en los últimos años de los llamados medicamentos de terapia avanzada (advanced therapy medicinal products, ATMP) y los dirigidos al tratamiento de las enfermedades raras (EERR) ha puesto en jaque al sistema nacional de salud (SNS). Estos fármacos constituyen opciones curativas que en ocasiones o, cuando menos, se asocian a una mejora significativa en la calidad de vida y la salud de pequeños grupos de pacientes que previamente carecían de opciones terapéuticas válidas. Por un lado, el objetivo de las administraciones públicas sanitarias de nuestro país es asegurar a los ciudadanos “el derecho a la protección de la salud, con el objetivo común de garantizar la equidad, la calidad y la participación social en el SNS”. El cumplir este objetivo, sin embargo, comporta la optimización de la gestión del acceso al mercado de los medicamentos y, además, el garantizar la sostenibilidad del sistema.

    La European Medical Agency (EMA) ha desarrollado algunas estrategias destinadas a facilitar la introducción y el acceso en los diferentes países europeos de fármacos considerados de interés para la salud pública pero que, por diferentes motivos, no pueden aportar toda la evidencia que se requiere en otras vías de aprobación. Entre estas estrategias se encuentran la evaluación acelerada, que reduce el periodo de tiempo de aprobación a dos meses, la aprobación condicional que se renueva de manera anual y permite la utilización del fármaco aún con datos de seguridad y eficacia no completos, la autorización bajo circunstancias excepcionales y la estrategia PRIME que acelera el acceso a los fármacos gracias al establecimiento de un diálogo temprano con los promotores de medicamentos innovadores para optimizar planes de desarrollo y la evaluación de los mismos. La legislación de los ATMP en España está basada en las directivas europeas que cubren todos los aspectos regulatorios, a excepción de los ATMP de fabricación no industrial, que son específicos de cada país comunitario miembro. El marco estratégico de las EERR se ha definido en España a través de la Estrategia en EERR del SNS, publicada inicialmente en el año 2009 y posteriormente actualizada en el 2014, que incluye medidas propias de cada una de las Comunidades Autónomas. Finalmente, el plan de abordaje de las terapias avanzadas en el SNS, medicamentos receptores de antígenos quiméricos (CAR), fue aprobado a finales de 2018 en el marco del consejo interterritorial con el objetivo de organizar de manera planificada, equitativa, segura y eficiente la utilización de los medicamentos CAR dentro del SNS e impulsar la investigación pública, así como su fabricación propia y pública en condiciones que garanticen los estándares de calidad, seguridad y eficacia.

    Sin embargo, y pese a todos los esfuerzos realizados tanto a nivel europeo como nacional para agilizar el proceso y llegar al objetivo final, en España aún queda mucho camino por recorrer. España sólo ocupa una posición intermedia en cuanto al grado y al tiempo de acceso a este tipo de terapias: sólo un 40% de los medicamentos huérfanos (MMHH) que actualmente disponen de aprobación por parte de la EMA cuentan con autorización de comercialización en nuestro país (frente a un 60-80% en Francia e Italia y más de un 90% en Alemania); sólo el 40% se encuentran financiados por el SNS y, si nos fijamos en los tiempos de acceso a los fármacos, los 486 días transcurridos entre la aprobación de la EMA y la disponibilidad del fármaco en España comparan muy desfavorablemente con Dinamarca, Austria, Finlandia e Italia (109-308 días) o con Alemania, donde el reembolso es automático. Sin duda alguna, estos retrasos no únicamente dificultan el acceso de los pacientes a fármacos de relevancia en el tratamiento de su enfermedad de base, sino que también dificultan y retrasan el conocimiento crítico por parte de los profesionales implicados en el fármaco en cuestión, pues el manejo adecuado y preciso de los medicamentos se deriva en gran parte de la experiencia diaria en su utilización.

    Si nos centramos en los ATMP, sólo 3 de las 12 terapias actualmente con autorización por parte de la EMA han recibido financiación en España (2 terapias CART y una terapia celular); este porcentaje, compara también desfavorablemente con la situación a nivel de otros países europeos como Alemania (75% de terapias con financiación), Reino Unido (58%) y Francia e Italia (41%).

    La introducción de las células CART fuera del marco de los ensayos clínicos supuso un nuevo reto al sistema. Ya hace más de dos años, el Ministerio de Sanidad estableció diversos grupos de trabajo constituidos por personas con gran experiencia en terapia celular que plantearon protocolos fármaco-clínicos con los que afrontar la gestión de los productos, además de profundizar en aspectos concretos de cada indicación. Dentro de este proceso se incluyó la selección de un número reducido de centros que se consideró cumplía con los estándares de cualidad necesarios para la puesta en marcha de una estrategia terapéutica compleja y novedosa en nuestro país. El análisis de los datos resultantes de una experiencia de algo más de dos años en el momento actual indica que el sistema sanitario español es capaz de administrar de manera segura estos medicamentos a los pacientes candidatos a recibirlo. Sin embargo, también indica que el acceso al fármaco es más dificultoso de lo esperado (el número de pacientes tratados es significativamente inferior a los que en un principio se consideraron como población diana, la mediana de tiempo entre la decisión de tratar a un paciente con células CART y la infusión del producto es demasiado larga e inaceptable teniendo en cuenta el tipo de pacientes a tratar, la distribución de los centros CART es irregular a lo largo de la geografía española, lo que no favorece la equidad entre los pacientes). Impera entonces la revisión de todo el proceso con el objetivo de optimizar lo aprendido, pero también de solventar aspectos críticos bien reconocidos en los análisis realizados por las autoridades sanitarias, con el objetivo de garantizar un acceso universal uniforme a todos los pacientes candidatos.

    El objetivo del presente número de newsRARE es precisamente revisar de manera global el proceso de acceso y aprobación de las terapias avanzadas en nuestro país, a través de una reflexión crítica y profunda sobre lo que hemos conseguido y lo que está aún pendiente de modificar. En este análisis, no podían faltar las voces de expertos profesionales directamente implicados en el manejo de las EERR y de representantes de pacientes, los principales afectados en esta complicada estrategia, quienes ofrecen, a lo largo del volumen, sus experiencias, comentarios y opiniones sobre este tema tan actual en nuestro SNS.

     

     

    Isabel Pineros – La colaboración entre administraciones sanitarias y la industria farmacéutica es esencial para el acceso de los pacientes a las terapias avanzadas

    Isabel Pineros – Directora del Departamento
    de Acceso, Farmaindustria

    Terapias avanzadas y los retos que enfrentan en el acceso al mercado

    IP: En los últimos años, la aparición de nuevas terapias avanzadas -como los tratamientos de terapia génica y terapia celular somática– ofrece nuevas estrategias terapéuticas y oportunidades para algunas enfermedades que hasta el momento carecen de tratamientos eficaces. Han hecho posible curar enfermedades con gran carga de morbimortalidad, convertir en crónicas enfermedades antes mortales, cambiar el pronóstico de patologías muy discapacitantes o mejorar de forma sustancial las tasas de supervivencia de distintos tipos de cáncer.

    Esta medicina de precisión, fruto del avance de disciplinas como la proteómica y la genómica funcional y del imparable proceso de digitalización, supone un cambio de paradigma en los avances farmacológicos, ya que se trata de tratamientos que se ajustan a las necesidades específicas de cada paciente o grupo de pacientes.

    En el caso concreto de las más recientes terapias génicas y celulares, su incorporación al arsenal terapéutico constituye una noticia muy positiva para el sistema sanitario, y en especial para los pacientes. Sin embargo, considerados de forma aislada, estos nuevos tratamientos pueden implicar un mayor coste por paciente que el de los fármacos tradicionales. Esto responde en gran medida a que la inversión en I+D para su desarrollo es similar a la de otros fármacos de síntesis química dirigidos a millones de pacientes, mientras que estas terapias avanzadas están indicadas para muy pocas personas (a veces incluso unas decenas en cada país).

    Este hecho ha supuesto en muchos casos que las barreras administrativas para acceder a estos nuevos tratamientos se hayan multiplicado, lo que deriva en retrasos en la disponibilidad de los medicamentos, en desigualdades entre países de niveles de vida similares y, lo más importante, en pérdida de oportunidades para los pacientes. Lo más importante es que este tipo de terapias abren un nuevo horizonte a la curación de los pacientes, por lo que es preciso, frente a la amenaza de peligro que representan para la sostenibilidad del sistema, conseguir que el coste de estas terapias sea asumible.

    Por tanto, no es suficiente con negociar un precio, sino que se exigen nuevas aproximaciones en las fórmulas de financiación por parte de administraciones sanitarias e industria farmacéutica que flexibilicen el pago, las hagan asequibles y garanticen un acceso rápido. Si además estos nuevos medicamentos precisan de un diagnóstico molecular avanzado previo y utilizarse en centros sanitarios especializados, para que el acceso de estas terapias sea planificada, equitativa, segura y eficiente, este marco debe tener perspectiva nacional.

    La inclusión en la prestación farmacéutica de los tratamientos CAR-T es un ejemplo de éxito de lo anterior, ya que fue posible gracias al acuerdo entre la Administración y la industria farmacéutica mediante la utilización de un nuevo modelo de pago por resultados. Adicionalmente, teniendo en cuenta que la aféresis de células y su biovigilancia, el procesamiento, el acondicionamiento y la administración, así como su manejo y el seguimiento clínico de los pacientes y los aspectos de trazabilidad y la farmacovigilancia, conforman un proceso asistencial complejo, se desarrolló por parte de la Administración un Plan de abordaje de las terapias avanzadas.

    Resultados en la vida real y eficiencia

    IP: La existencia de este plan y la disponibilidad de los medicamentos mediante estos acuerdos de financiación y precio entre Administración e industria, junto con la medición de resultados en vida real deben abrir el camino a futuras financiaciones de este tipo de medicamentos. En este sentido, el compromiso de la industria farmacéutica es claro.

    En los últimos años, compañías farmacéuticas y Administración cooperan en España a través de una amplia variedad de instrumentos, entre ellos, acuerdos de riesgo compartido, con pago en función de resultados; sistemas de pago diferido, o techos de gasto, con el objetivo fundamental de que la financiación no sea un problema para que el medicamento llegue al paciente. Este tipo de acuerdos muestran la disposición de las compañías en la busca de soluciones y deben servir de base para la definición de un marco de cooperación global, de garantías y sostenido en el tiempo.

    Las terapias avanzadas, la medicina de precisión, han venido para quedarse, y no solamente debe accederse a los medicamentos, sino que además es necesario que paralelamente se avance en una estrategia consensuada de diagnóstico molecular con la determinación de biomarcadores específicos e incluida en la cartera de servicios.

    Tanto en el diagnóstico como en el tratamiento, se adapta a las características particulares de cada paciente o grupo de pacientes, de forma que las decisiones clínicas se toman integrando las características genómicas y moleculares de la enfermedad con la información sobre la situación clínica del paciente. Todo esto, con el avance de la digitalización y el big data, mejora la eficacia de los nuevos medicamentos, lo que se traduce en mejores resultados para los pacientes y también en un mejor aprovechamiento de los recursos; en definitiva, en mayor eficiencia.

    Vol 6 – Núm 2- SEPTIEMBRE 2021

    Descarga el número en PDF

     

    Internacional – Red Internacional de Enfermedades Raras: Declaración sobre la recuperación del Covid-19

    Rare Diseases International (RDI) es la alianza global de las personas con enfermedades raras de todas las nacionalidades. RDI reúne a organizaciones de pacientes nacionales y regionales de todo el mundo, así como federaciones internacionales de enfermedades específicas, para crear una alianza mundial de pacientes y familias con enfermedades raras.

    Se trata de desarrollar acciones colaborativas a favor de las personas con enfermedades raras. Claro ejemplo de ello es el Centro de Recursos COVID-19 gestionado por RDI, que ofrece información de gran utilidad para todos los agentes implicados en el ámbito de las enfermedades raras.

    A lo largo de los últimos meses, han sido publicados varios informes sobre el Impacto asistencial y social del COVID-19 en las enfermedades raras y para las personas que las padecen: Barómetro EURORDIS; Barómetro newsRARE. Por ello, desde RDI ha sido elaborado un documento, titulado “Declaración de RDI sobre la respuesta y recuperación del COVID-19”, dirigido a las autoridades sanitarias y políticos. Dicho documento resume aspectos relevantes acerca del impacto de la pandemia en la comunidad mundial de enfermedades raras, del valor añadido de las organizaciones de pacientes a la respuesta mundial del COVID-19 y expresa algunas recomendaciones para proteger a los pacientes con enfermedades raras en los planes de respuesta y recuperación de COVID-19.

    También, cabe destacar que RDI forma parte de la Junta Ejecutiva del Comité de ONG para Enfermedades Raras: https://www.ngocommitteerarediseases.org/ y junto con EURORDIS están trabajando en el empoderamiento del paciente, estando actualmente abierta la convocatoria para votar por la resolución de la ONU sobre cómo abordar los desafíos de las personas que viven con una enfermedad rara y sus familias. Para ello, desde RDI se han desarrollado herramientas gratuitas: #Resolution4Rare. En el siguiente video Yann Le Cam, Embajador de RDI y CEO de EURORDIS, explica en qué consiste la concienciación y la resolución de la ONU: https://www.youtube.com/watch?v=m3Y-qamDVB5Q

    El 26 de mayo, la Red Internacional de Enfermedades Raras prepara su encuentro de miembros donde asistirá Alba Ancochea, como directora de FEDER.

    En esta ocasión se abordarán temas como la resolución de la ONU en materia de enfermedades raras, esta primera parte será expuesta por personas involucradas en la defensa de derechos del colectivo. Además, se abrirá un espacio de preguntas y respuestas para poder crear un entorno de conocimiento y experiencia.

    Por otro lado, también se abordará el estado de situación global en materia de enfermedades raras y se creará un espacio colaborativo sobre enfermedades raras.

    Por último, se hablará sobre medicamentos huérfanos y diagnóstico. El encuentro se clausurará con una sesión para poner en común la experiencia de las diferentes alianzas internacionales.

    Europa – Se presenta el Informe Anual «Indicadores de acceso a terapias innovadoras en Europa (W.A.I.T Indicator 2020)»

    A finales de Mayo ha sido publicado el Informe Anual, conocido como “W.A.I.T Indicator”, de su título en inglés Waiting to Access Innovative Therapies, elaborado por IQVIA para la Federación Europea de Asociaciones de la Industria Farmacéutica (EFPIA).

    Se trata de la decimocuarta edición del estudio europeo más largo y continuado sobre disponibilidad de terapias innovadora y el tiempo de acceso a los pacientes. La disponibilidad se define como el momento en que un nuevo medicamento es incluido en la financiación pública y a disposición de los pacientes.

    En esta edición han sido incluidos un total de 34 países, de los que 24 son miembros de la UE. Además, se ha incorporado información sobre 152 terapias innovadoras, autorizadas en Europa en el período entre 2016 y 2019. Los resultados se presentan agrupados en cuatro grandes bloques: oncología, enfermedades raras, terapias no-oncológicas y terapias combinadas.

    Según los resultados del informe, la tasa de disponibilidad en el área de las enfermedades raras es un 8% más baja que en el resto de grupos, y el tiempo de acceso a los pacientes 5 meses más lento. El número de terapias aprobadas para enfermedades raras en 2019 es mucho más bajo que en el año anterior (5 vs 21). El retraso medio entre autorización y acceso a los pacientes es de 3,5 meses en el mejor caso, y de más de 3 años en el peor.

    En España, de los 47 medicamentos huérfanos aprobados por la EMA, han sido autorizados 19, es decir, una tasa de disponibilidad del 40%, y de ellos han sido financiados por el SNS tan solo un 34%. Así medicamentos huérfanos, como por ejemplo gilteritinib, indicado para el tratamiento de pacientes adultos con Leucemia Mieloide Aguda, actualmente no cuentan con financiación pública en España, aunque sí están disponibles en Alemania, Inglaterra, Francia e Italia. El tiempo de acceso a los pacientes en España ha sido de 665 días frente a los 106 días en Alemania o 351 días en Inglaterra. Por lo tanto, España se sitúa en la media europea, pero muy por debajo de países de nuestro entorno.

    NO TE PIERDAS