lunes, junio 22, 2026
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    PROCESOS REGULATORIOS PARA MEDICAMENTOS CONTRA ENFERMEDADES RARAS EN ESTADOS UNIDOS Y LA UNIÓN EUROPEA. FLEXIBILIDADES Y OPORTUNIDADES DE COLABORACIÓN

    Un nuevo informe de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina recomienda que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) mejore el intercambio de información, avance en la ciencia reguladora necesaria para evaluar medicamentos para enfermedades raras, incremente la colaboración con los pacientes y sus cuidadores, y refuerce la cooperación con la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). Estas acciones tienen como objetivo acelerar el desarrollo y la aprobación de fármacos destinados a tratar enfermedades raras.

    Las enfermedades raras afectan a hasta 30 millones de personas en EE. UU., 36 millones en la UE y a 300 millones en todo el mundo. Aunque la Ley de Medicamentos Huérfanos de 1983 ha incentivado la inversión en el desarrollo de fármacos para estas patologías, solo el 5% de ellas cuenta con tratamientos aprobados. Entre los principales obstáculos se encuentran el desconocimiento sobre muchas de estas enfermedades, las pequeñas poblaciones de pacientes y la falta de criterios claros para evaluar la eficacia de los medicamentos.

    El informe sugiere que la FDA y la EMA colaboren desde las primeras fases de desarrollo de medicamentos, compartiendo información y coordinando los requisitos de los estudios clínicos para reducir pruebas duplicadas y acelerar el proceso de autorización de los tratamientos. También se insta a la FDA a ser más transparente en la divulgación de información sobre las decisiones de aprobación de medicamentos para enfermedades raras y a mejorar la participación de los pacientes a lo largo de todo el proceso de desarrollo de fármacos.

    Asimismo, se recomienda mejorar la recopilación de datos alternativos para ensayos clínicos, especialmente en aquellos casos en los que los estudios tradicionales no son viables debido al reducido número de pacientes. El informe también resalta la importancia de fomentar el desarrollo de terapias para enfermedades raras en niños.

    Este estudio, encargado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., tiene como finalidad mejorar la investigación y el acceso a terapias para las personas que padecen enfermedades raras en todo el mundo.

    Más información: https://www.nationalacademies.org/news/2024/09/to-increase-pace-and-volume-of-drug-approvals-for-rare-diseases-report-recommends-fda-enhance-information-sharing-improve-collaboration

    Rare Diseases International admitida en las relaciones oficiales con la OMS

    Rare Diseases International (RDI) anuncia que ha sido admitida en relaciones oficiales con la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante la 155ª sesión de la Junta Ejecutiva de la OMS, celebrada del 3 al 4 de junio en Ginebra. Este estatus brinda a RDI nuevas oportunidades para aportar su experiencia, perspectivas y conocimientos de la comunidad de enfermedades raras al desarrollo de políticas y estrategias dentro del marco de la OMS, aumentando la concienciación sobre las enfermedades raras y su visibilidad, identificando las necesidades de la comunidad global de enfermedades raras y mapeando los recursos técnicos disponibles en este ámbito. Resalta la importancia de dar voz a aquellos afectados por enfermedades raras y refuerza los principios de atención sanitaria centrada en el paciente dentro de la agenda mundial de salud.

    Como la alianza global de organizaciones de enfermedades raras a nivel mundial, RDI está en una posición única para representar a las personas que viven con una enfermedad rara (PLWRD, por sus siglas en inglés) ante la OMS. La admisión de RDI en relaciones oficiales con la OMS se basa en una colaboración previa de tres años y en un Memorando de Entendimiento entre ambas organizaciones. Esto reconoce el importante papel que desempeña RDI al abogar por los derechos de las personas que viven con enfermedades raras en todo el mundo.

    La colaboración de RDI con la OMS se enmarca en un plan de tres años para apoyar la prioridad estratégica de la OMS de garantizar que mil millones más de personas se beneficien de la cobertura sanitaria universal. Este objetivo se alcanzará mediante el fortalecimiento de la defensa, la concienciación y el intercambio de puntos de vista de las personas que viven con una enfermedad rara (PLWRD), en alineación con los Programas Generales de Trabajo 13 y 14 de la OMS, proporcionando también aportes técnicos y experiencia en enfermedades raras. RDI seguirá brindando apoyo técnico y defendiendo el acceso equitativo a servicios de salud esenciales para las personas con enfermedades raras.

    RDI agradece el apoyo de la OMS y de los Estados Miembros que trabajaron de forma colaborativa para alcanzar este resultado positivo, que refuerza el valor del proceso del Marco de Participación con Actores No Estatales (FENSA).

    El estatus de relaciones oficiales permitirá a RDI colaborar de manera más productiva con la OMS y asistir mejor a los Estados Miembros y a la comunidad de enfermedades raras en la mejora de políticas e iniciativas para las personas que viven con estas patologías, promoviendo su acceso a la atención sanitaria y a servicios a nivel global, regional y nacional. Esto contribuirá a fortalecer la respuesta global ante las enfermedades raras, mejorando los resultados en atención sanitaria y fomentando un panorama de salud más inclusivo y equitativo para todos.

    Más información: https://www.rarediseasesinternational.org/rare-diseases-international-admitted-into-official-relations-with-who/

    Pablo Méndez Valera – CSL Behring y el Futuro de la Terapia Génica en Hemofilia B: Innovación y Acceso

    Pablo Méndez Valera


    Head of Market Access & Public Affairs CSL Behring Iberia

    ¿Podría comenzar explicándonos qué es la hemofilia B y cómo afecta a quienes la padecen?

    PM: La hemofilia B (HB) es un trastorno genético de la coagulación de la sangre causado por una deficiencia del factor IX, una proteína esencial para la coagulación sanguínea. Es una enfermedad rara hereditaria ligada al cromosoma X, lo que significa que es más común en hombres, aunque las mujeres pueden ser portadoras, pero en raras ocasiones manifiestan sintomatología.

    Sin un tratamiento adecuado es incluso mortal y los pacientes sufren frecuentes y recurrentes hemorragias espontáneas o traumáticas a nivel tisular y articular, que pueden provocar artropatías graves degenerativas. La inflamación y la hemorragia recurrente en «articulaciones diana» provocan dolor, discapacidad y, en definitiva, un empeoramiento de la calidad de vida. Existen complicaciones más graves, las que se producen de forma espontánea en los órganos internos y las hemorragias en el sistema nervioso central que pueden llevar a la muerte.

    Las personas con HB presentan una mayor morbilidad asociada a la artropatía precisando de cirugías de reemplazo articular.

    El diagnóstico de HB se realiza mediante el estudio genético familiar y/o a través de pruebas de coagulación, midiendo los niveles endógenos de factor IX en la sangre. Las personas con HB tienen niveles bajos o ausentes de esta proteína. En función del nivel endógeno se clasifica la enfermedad en grave, moderada o leve.

    Estamos hablando de una enfermedad rara, la población mundial de HB estimada en el año 2021, según los datos de la Federación Mundial de Hemofilia, es de aproximadamente 37.998 casos, con una incidencia de 5/100.000 varones y una prevalencia de 3,2/100.000 varones, de los cuales un tercio de esta población, 1,1/100.000, se consideran graves.

    Según datos no publicados proporcionados por la Federación Española de Hemofilia (FEDHEMO), a fecha 31 de enero de 2023, en España había 106 pacientes con HB grave y 98 con HB moderada. Por lo tanto, vemos que hablamos de una población muy bien determinada y de baja prevalencia.

    En la última década ha habido un avance en el tratamiento farmacológico ligado siempre a mejorar el control con una menor carga de tratamiento, pasando de tratamientos que precisaban infundirse 2 y 3 veces por semana, a tratamientos de administración semanal, o quincenal.

    A pesar de los avances en el manejo de la HB, sigue existiendo una necesidad médica no cubierta, ya que las opciones de tratamiento disponibles requieren administración parenteral, en los mejores casos de forma semanal o quincenal, a lo largo de la vida del paciente, que añaden a la carga propia de la enfermedad, la carga del tratamiento a largo plazo.

    ¿Cuáles son los desafíos más significativos que enfrentan los pacientes con hemofilia B en términos de tratamiento y gestión de esta enfermedad?

    PM: Los pacientes con hemofilia B enfrentan varios desafíos significativos en términos de tratamiento y gestión de la enfermedad. Estos desafíos pueden variar según el acceso a la atención médica, el nivel de soporte familiar y comunitario, y la gravedad de la enfermedad.

    Con relación al tratamiento, el actual no es curativo y conlleva el requerimiento de la administración de la terapia de sustitución con FIX de por vida.

    El reemplazo de FIX exógeno requiere acceso vascular regular, que da como resultado picos y valles de actividad que requieren una planificación considerable de las actividades diarias.

    Dado que el tratamiento es crónico, la adherencia al tratamiento es un elemento clave. Especialmente para los pacientes jóvenes o aquellos sin un sistema de apoyo adecuado, pues precisan administrarse sus propias infusiones.

    Por otro lado, hay que tener en cuenta el impacto psicosocial, derivado de la propia gestión e implicaciones de la enfermedad, y la carga del tratamiento. Un ejemplo es el estigma o aislamiento frente a la necesidad de evitar ciertas actividades físicas y deportes. Cuestiones que también tienen impacto en el ámbito laboral y educativo.

    La HB se asocia con un gran impacto económico para los pacientes, sus cuidadores y el sistema sanitario. Aunque el tratamiento sea el responsable de la mayor parte del coste total, la carga económica de la HB también se debe a la necesidad de hospitalizaciones, cirugía ortopédica y/o asistencia ambulatoria. El coste del tratamiento de la HB aumenta con la gravedad de la enfermedad.

    Estrategias para abordar estos desafíos podrían ser: programas de apoyo y educación, iniciativas enfocadas a pacientes y sus familias sobre la autoinfusión y el manejo de la enfermedad; también es clave el apoyo psicosocial y de rehabilitación derivado de la degeneración articular y por supuesto, el acceso a las nuevas tecnologías, promover el uso de productos recombinantes y terapias génicas emergentes que pueden ofrecer soluciones más efectivas y duraderas.

    Es clave abordar estos desafíos de manera integral porque puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes con HB y facilitar un manejo más efectivo de la enfermedad.

    ¿Qué papel juega la terapia génica en el tratamiento de la hemofilia B en comparación con otras opciones terapéuticas disponibles actualmente?

    PM: Primero hay que decir que la HB es una diana ideal para la terapia génica al ser esta una enfermedad monogénica, lo que hace que la sustitución del gen mutado por un gen totalmente funcional sea una intervención terapéutica sólida.

    En esencia, la terapia génica implica la inserción de una copia funcional del gen del factor IX directamente en las células del paciente, que en este caso es el hepatocito, para corregir la deficiencia genética subyacente. Generalmente, se utilizan vectores virales como transporte, como el virus adenoasociado (AAV), para transportar el gen del factor IX a las células hepáticas, que luego comienzan a producir el factor IX de forma continua y, en este caso, esperamos de forma estable. Y todo esto se logra mediante una única infusión.

    En definitiva, el objetivo de la terapia génica en HB es lograr mediante una única infusión, la producción sostenida del factor IX en el cuerpo. Estamos, por tanto, hablando de la modificación del curso de la enfermedad, es decir, la cura funcional de la enfermedad.

    En comparación con las terapias sustitutivas, la terapia génica representa un nuevo paradigma de tratamiento al reducir o eliminar la necesidad de infusiones frecuentes

    En comparación con las terapias sustitutivas basadas en administración de factor IX en profilaxis, la terapia génica representa un nuevo paradigma de tratamiento, ya que a diferencia de las terapias de reemplazo que requieren infusiones regulares, la terapia génica podría proporcionar una solución duradera, reduciendo o eliminando la necesidad de infusiones frecuentes; además hablamos de una producción continua de factor IX, donde los niveles de factor IX producidos pueden ser suficientes para prevenir episodios hemorrágicos sin la necesidad de administración externa frecuente y con todo ello mejorar la calidad de vida de los pacientes al reducir el número de infusiones y disminuir la frecuencia de los sangrados.

    También se vislumbran distintos desafíos propios de la terapía génica ya que, ante un cambio de paradigma, que puede producir una transformación de la vida de los pacientes, son inherentes unos desafíos para su implementación, tanto desafíos técnicos, económicos como regulatorios.

    ¿Cuál es la visión de CSL Behring respecto a la terapia génica para la hemofilia B y cómo están contribuyendo a su desarrollo y acceso?

    PM: El compromiso de CSL Behring con los pacientes con HB ha sido y es conocido. En este sentido, CSL Behring siempre ha estado a la vanguardia en la innovación de las terapias para los pacientes con HB.

    Nuestro compromiso ha sido siempre doble, mejorar la calidad de vida de los pacientes y buscar nuevas opciones de tratamiento que satisfagan las necesidades aún no cubiertas, en el caso de la HB: reducir o eliminar los sangrados y reducir o eliminar la necesidad de profilaxis rutinaria con estos factores.

    En febrero de 2023, CSL Behring obtuvo la autorización condicional de comercialización por parte de la Comisión Europea (CE) para la molécula de etranacogene dezaparvovec, como primera terapia génica para el tratamiento de la HB en Europa.

    Desde CSL Behring trabajamos en colaboración con las autoridades sanitarias para conseguir poner a disposición de los pacientes esta innovación disruptiva para el tratamiento de los pacientes adultos con HB grave y moderadamente grave en los que esté indicado.

    Es el propósito de CSL Behring que esta innovación sea accesible en el Sistema Nacional de Salud (SNS), y que su incorporación pueda generar un impacto en el ahorro para el SNS, a través de un modelo de financiación basado en valor que haga accesible esta terapia.

    Pero también, ante un cambio de paradigma, es necesario definir un nuevo modelo asistencial, pues estamos hablando de terapias avanzadas, para su incorporación al sistema con las mejores garantías para profesionales, pacientes, gestores y también para nosotros mismos.

    En ese compromiso, desde CSL Behring se ha trabajado en la elaboración de una “Hoja de Ruta del Proceso Asistencial para la incorporación efectiva de la primera terapia génica para el tratamiento de la HB en España”, denominado proyecto Bhemogen (Best Way to introduce Gene Therapy in Haemophilia B).

    ¿Cuáles son los hitos principales en esta hoja de ruta de CSL Behring para la terapia génica en hemofilia B?

    PM: El objetivo del proyecto era desarrollar una hoja de ruta asistencial para permitir la incorporación efectiva de la terapia génica en el SNS y para ello era clave contar con la participación de un equipo multidisciplinar de expertos y representante de pacientes. En definitiva, anticiparse y definir una ruta asistencial sólida, que integre a todas las partes implicadas porque vamos hacia una medicina muy interdisciplinar.

    Hacerlo desde una metodología robusta científicamente para asegurar su diseminación en un plan de publicación científico, teniendo el aval de las principales sociedades científicas a nivel de hematología, de enfermería, de calidad de asistencial o la propia Sociedad Española de Directivos Sanitarios y por la parte de pacientes también cuenta con el aval tanto de  FEDHEMO como de la Real Fundación Victoria Eugenia y FEDHEMO.

    Como dato, no se han identificado rutas asistenciales para otras terapias génicas in vivo actualmente disponibles en España. Este escenario pone de relieve la importancia de desarrollar un proceso asistencial estructurado ante un nuevo paradigma de tratamiento.

    En la HB, la terapia génica puede suponer un cambio de paradigma en el tratamiento y beneficios considerables a largo plazo para los pacientes y para el sistema

    En este proyecto se han abordado aspectos que van desde la selección del paciente y el tratamiento, la formación e información (necesaria tanto para profesionales como para pacientes), aspectos clave como el consentimiento informado del paciente ante un nuevo paradigma, el inicio del tratamiento, o el seguimiento a corto y largo plazo. Pero también se han abordado aspectos coyunturales del SNS, que van desde aspectos organizativos y estructurales, la colaboración entre centros, o la operatividad de los sistemas de registro para el seguimiento.

    Con todo ello, se establece un decálogo de actividades que permitirán una implementación ágil, efectiva y segura de esta terapia en los hospitales españoles que tratan a dichos pacientes.

    ¿Cómo afecta la regulación y el acceso a la terapia génica en hemofilia B en diferentes países europeos, incluido en España?

    PM: En general observamos que los sistemas sanitarios no están adaptados aún para permitir el acceso a terapias génicas únicas potencialmente curativas. Y esto es el principal reto per se.

    Definiría 3 categorías de desafíos que se encuentran a nivel de los estados miembro. El primero es sobre la efectividad a largo plazo y reconocimiento de necesidades no cubiertas, en general, no se consideran nuevos métodos que capturen la eficacia potencial a largo plazo y también los costes asociados a este horizonte temporal. Se necesitan nuevos modelos para evaluar y tener en cuenta la eficacia proyectada a largo plazo y, a su vez, a esos costes. Cuando además tenemos en cuenta que en una patología como esta existen tratamientos, en este caso crónicos, convencer a los pagadores de que inviertan en innovación incremental para abordar las necesidades aún no cubiertas es un desafío, incluso en el caso de una tecnología disruptiva como la terapia génica en enfermedades raras. En la HB, la terapia génica puede suponer un cambio de paradigma en el tratamiento y beneficios considerables a largo plazo para los pacientes y para el sistema que deberían ser tenidos en cuenta.

    El segundo de los desafíos son las opciones de contratación flexibles, siguen existiendo restricciones de financiación y obstáculos legales y administrativos, ejemplo de ello es la propia Ley de contratos del sector público, lo que dificulta la implementación de soluciones de contratación innovadoras que puedan ayudar a gestionar los impactos presupuestarios.

    El tercer punto es la propia gestión del impacto presupuestario, es necesario equilibrar el imperativo de la asequibilidad a corto plazo de los sistemas sanitarios con el valor a largo plazo que las terapias génicas pueden aportar a los pacientes y a los sistemas sanitarios.

    ¿Qué aspectos considera clave para asegurar el éxito de la implementación de la terapia génica en hemofilia B en el sistema de salud español?

    PM: En primer lugar, considero que el SNS en España está plenamente capacitado para la incorporación de esta terapia. Existe una amplia experiencia en el tratamiento de la hemofilia, con centros hospitalarios de referencia en su tratamiento, así como en la gestión de terapias avanzadas. Ello es una garantía para la incorporación de esta terapia génica en las mejores condiciones.

    Si bien, es necesario adaptar los modelos de evaluación del valor terapéutico para tener en cuenta la durabilidad proyectada a largo plazo y los ahorros de costes, presentes y futuros.

    Por otro lado, es clave invertir en la definición de criterios homogéneos de selección de pacientes, administración o infraestructura de seguimiento a largo plazo.

    Con respecto al marco legal, se precisa ajustar el mismo de forma urgente para permitir, efectivamente, la implementación de modelos de innovadores. En este sentido, otros países de nuestro entorno ya están abordando todas estas cuestiones, permitiendo en definitiva que la innovación disruptiva llegue a los pacientes que lo precisen, con las mejores garantías, también de sostenibilidad para sus sistemas.

    Ejemplo de ello es que, a fecha de realización de esta entrevista, la terapia génica en HB está disponible en distintos países de la Unión Europea a través de mecanismos innovadores ante la innovación disruptiva. En el caso de Austria, se ha establecido un acuerdo de garantía de resultados a largo plazo, y la opción de acceder a un fondo específico para medicamentos especializados. El Consejo Danés de Medicamentos ha aprobado la financiación a través de un acuerdo de pago y garantía de resultados a largo plazo.

    Por ver otro tipo de modelo, el Ministerio de Sanidad francés incluyo etranacogene dezaparvovec como primer tratamiento por procedimiento de acceso directo. Se trata de una medida, establecida por la Ley de Financiación de la Seguridad Social, que permite que los tratamientos con capacidad de modificar el curso de la enfermedad sean reembolsados íntegramente por el sistema francés de seguro de enfermedad durante un plazo de tiempo.

    Finalmente, mencionar también, siendo uno de los referentes en evaluación, recientemente el NICE ha publicado la recomendación final para la financiación por el NHS de etranacogene dezaparvovec, siendo la primera terapia génica en evaluarse por el proceso de Evaluación Única de Tecnología, a través de un acuerdo de acceso gestionado en el marco del Fondo de Medicamentos Innovadores (FMI) mediante un modelo innovador de pago basados en resultados y garantía de resultados a largo plazo.

    En definitiva, estos hechos muestran que es posible e imprescindible la colaboración público-privada en aras a la incorporación de terapias disruptivas que permiten un cambio de paradigma de tratamiento.

    Desde CSL Behring nuestro compromiso es seguir trabajando con todos los agentes para que pueda estar a disposición de los pacientes indicados en los que sea una opción de tratamiento.

    Eduardo Satué de Velasco – Coordinación en Salud Pública y desafíos futuros de la Sociedad Española de salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS)

    Eduardo Satué de Velasco


    Presidente de la Sociedad Española de salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS)

    ¿Cuál es la misión y visión de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS)?

    ES: El papel principal de SESPAS es contribuir a poner la salud pública como un eje prioritario en toda la planificación sanitaria y que se haga en España, fundamentalmente, aunque también colaboramos a nivel internacional.

    Cuando digo planificación sanitaria no solo me refiero a la que se puede hacer desde las administraciones, que es evidentemente la más importante, sino también a la que se hace desde distintas instancias, tanto públicas como privadas.

    ¿Por qué es importante para SESPAS que la salud pública sea un eje central? Porque es la visión global, el equilibrio que se debe tener sobre la sociedad y la sanidad. A veces, cuando hacemos actuaciones pensando simplemente en el beneficio individual que puede tener una persona, perdemos de vista el contexto general. En este sentido, la salud pública es lo que contempla ese equilibrio entre todas las actuaciones posibles, que son muchas y pueden ser beneficiosas, pero que tienen que ser realistas y estar en equilibrio no solo desde un punto de vista sanitario, sino también económico, regulatorio, bioético, etc. Esta es un poco la esencia de SESPAS: tener todo esto en cuenta.

    ¿Cuáles son las principales estrategias que SESPAS está implementando para mejorar el funcionamiento de los recursos de salud pública?

    ES: Bueno, en principio nosotros lo que estamos haciendo es, sobre todo, una serie de recomendaciones, informes y posicionamientos sobre las distintas palancas de tracción que tenemos como país y como administraciones. En este sentido, destacamos la necesidad de la coordinación y de la visión global, sobre todo.

    Lamentablemente, en España no tenemos demasiados mecanismos de coordinación o los que tenemos no están lo suficientemente bien implementados. Existe una gran fragmentación del sistema sanitario. En este sentido, tenemos una fragmentación territorial, una fragmentación por sectores, por distintas orientaciones sanitarias, etc. Por ejemplo, dentro de un mismo sector, como en Atención Primaria, también existe fragmentación entre los propios profesionales sanitarios. Por este motivo estamos tratando de generar agentes de coordinación.

    Actualmente, nuestra prioridad es que se constituya la Agencia Estatal de Salud Pública. Esto es una necesidad, y está en trámites en el Congreso. Las cosas van despacio… pero, visto lo que ha sido la pandemia, no podemos permitirnos pasar más tiempo sin una agencia que coordine, no solo todos los recursos de salud pública que tenemos en España, repartidos en distintos niveles, sino también que realice la coordinación entre los distintos sectores de la sanidad: la sanidad asistencial hospitalaria, la primaria con la salud pública, la sociosanitaria… Tenemos que generar planes de coordinación multilateral, multidisciplinar y consensuados que funcionen en red.

    Recientemente, el Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de la Ley para la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública ¿Qué beneficios puede aportar dicha agencia a las personas con enfermedades raras (EERR)? ¿Qué pasos cree que son necesarios para avanzar en la creación de esta agencia?

    ES: Pues en concreto, con el perfil de pacientes con EERR, lo que puede generar es una dirección coordinada de los pasos que hay que dar. Las EERR, que es un cajón desastre donde metemos todo lo que no es lo habitual, son muy dispares entre sí. Las situaciones de los pacientes son muy diferentes según la enfermedad. Entonces, tener una política coordinada integrada con una visión a medio y largo plazo, es esencial para el desarrollo adecuado de políticas.

    Pensemos en el desarrollo de tratamientos específicos. Hay distintas políticas, sobre todo las que vienen de la Unión Europea, que promocionan la investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos. Todo esto hay que aterrizarlo también, no solo con lo que es el tratamiento, sino también con lo que son los cuidados. Porque mientras llega el tratamiento, muchas EERR debido a la poca investigación que hay no tienen unas soluciones efectivas. Mientras llegan estas soluciones, tenemos que cuidar de las personas que tienen estos problemas y  todo eso exige una política coordinada. Es importante saber qué hay que hacer con esos pacientes que tienen esa situación. A nivel de profesionales el tener conocimiento de lo qué es esa enfermedad rara, lo que supone, cuáles son los mejores cuidados, etc., ya de por sí sería un espaldarazo importante.

    ¿Qué necesitamos para que la Agencia se ponga en marcha? Necesitamos 3 cosas: por un lado, voluntad política; esta voluntad política, por lo menos, el Gobierno parece tenerla y yo creo que la oposición también es consciente de que esto es una ley de país, es una ley estructural, marco, que no tiene color político y que tiene que salir adelante. En segundo lugar, necesitamos un plan, un plan para que esa agencia no solo esté en el papel, sino que realmente tenga herramientas suficientes para poder llevar a cabo todos los retos que tiene; los recursos que necesita tienen que ser claros. Recursos humanos necesitamos los mejores en la agencia, los mejores técnicos, los mejores gestores, porque los retos que tiene son muy importantes y también recursos económicos, lógicamente. En tercer lugar, lo que necesitamos es una integración que requiere tanto de la voluntad política, que decíamos al principio, como del saber hacer de los profesionales, porque coordinar a todos los elementos que han estado fragmentados durante tanto tiempo no va a ser fácil y lo vamos a necesitar.

    Vamos a necesitar paciencia, vamos a necesitar voluntad, vamos a necesitar ganas. Vamos a necesitar deseo que esto se lleve a cabo porque lo fácil, desde un punto de vista de inercia institucional, es que las cosas más o menos sigan como están. Pero lo que necesita la sociedad, lo que necesita la ciudadanía, es que demos soluciones a los problemas que tienen. Estas soluciones pasan inevitablemente por una mirada coordinada y global.

    ¿Podría describir los principales objetivos del desarrollo de la Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública? ¿Cómo se está planificando la integración de esta red con las estructuras existentes de vigilancia sanitaria?

    ES: Hicimos desde SESPAS unas alegaciones al Decreto de la Red de Vigilancia Epidemiológica. Lo que necesitamos es poner orden a lo que tenemos. Diciéndolo de manera muy simplista, pero yo creo que muy clara, España es un gigante en la producción de datos sanitarios, registramos un montón de datos sanitarios, tenemos muchísimas cosas, muchísimos sistemas de información de elementos de registro, de datos de los pacientes…, tenemos muchísimos datos. Eso contrasta con que somos un enano a nivel internacional en la gestión y en el aprovechamiento de estos datos.

    Tenemos que ordenar los datos, mejorar los sistemas de información e integrar los determinantes sociales de salud y los ambientales

    Este es el primer problema principal. ¿Entonces qué ocurre? Lo que necesitamos es que el sistema de vigilancia por un lado se estandarice, necesitamos estandarizar, tenemos muchísimos inputs de entrada y registros de información, pero volvemos a estar fragmentados, los sistemas pueden ser incompatibles, se pueden aprovechar en un sitio, pero no en otro, etc. Necesitamos estandarizar, que el acceso a esa información sea ágil, sea fiable y tener herramientas que nos permitan sacarle partido, no tanto a nivel de salud pública, que hace una visión global del conjunto, sino a nivel asistencial individual del profesional que está en su consulta, que está en su planta de hospital, que necesita esos datos para hacerse una idea de la situación del paciente.

    Pongamos un ejemplo, ahora tenemos muy desarrollado todo lo que es la historia clínica con distintos datos. Seguimos teniendo fragmentos en el input de datos, por poner un ejemplo, a veces según el hospital, no se tiene acceso a los datos de Atención Primaria, es más, según el hospital, a veces no se tiene acceso a los datos de la planta de al lado, igual nefrología no sabe lo que están haciendo en cardiología y viceversa. Hay que estandarizar, pensemos en sociosanitario, ¿qué está pasando en las residencias?

    Estos ejemplos son a nivel de datos sanitarios, pero es que luego tenemos una serie de datos que están ahí, que son necesarios para tratar adecuadamente a los pacientes y a la población, que están también desorganizados. Estamos hablando de los determinantes sociales de salud.

    No hace falta que sepamos muchas cosas, pero hay unas cuantas cosas que sí que es necesario. ¿Por qué este niño tiene estos problemas de salud? ¿Está comiendo bien? ¿Tiene malnutrición? ¿Está en una vivienda que tiene calefacción en invierno o que tiene aire acondicionado en verano? Lo mismo habría que plantearse con un anciano. Estos determinantes sociales son necesarios para saber, para poder evaluar realmente la calidad de vida de una persona, de una población, de una comunidad.

    Ocurre lo mismo con los factores ambientales. Estamos entrando con el cambio climático en una situación de muchísimo más impacto por las condiciones ambientales que lo que hemos vivido hasta ahora y esto tiene que estar también disponible a nivel sanitario para poder hacernos cargo de la situación. No va a ser lo mismo la señora que vive en un cuarto piso sin ascensor, que tiene diabetes y es obesa, que la misma persona con la misma patología que vive en un chalet con piscina; claro, esto va a impactar en la insuficiencia cardíaca, en el riesgo de isquemia, en el riesgo de problemas respiratorios, etc.

    Este es el reto que tenemos, poner orden en los datos que conocemos, mejorar los sistemas de información e integrar aquellos parámetros que normalmente no tenemos tan integrados en el día a día, que son los determinantes sociales de salud y los ambientales.

    ¿En qué medida los últimos posicionamientos de SESPAS sobre procesos selectivos en salud pública o la situación de la Atención Primaria podrían mejorar la vida de las personas afectadas por EERR?

    ES: Los posicionamientos se han hecho con carácter general. Es verdad que no hemos tenido una mirada particular sobre la situación de los pacientes con EERR. Pero es verdad que, como engloba una situación de mejora generalizada del sistema, esto sin duda tendría también su impacto en este tipo de pacientes.

    Pensemos, por ejemplo, en la coordinación asistencial entre los profesionales de Primaria y los hospitalarios. El paciente de EERR suele ser frecuentemente atendido en el hospital y a veces se genera una descoordinación con Primaria. Hay como una especie de fragmentación en la atención y entonces dices: bueno, ya le vigilan en el hospital… Y esto no es positivo. Necesitamos generar estos circuitos asistenciales que hagan que todo el equipo de profesionales, independientemente del nivel en el que esté, esté informado.

    Para un paciente de EERR es importante que le conozcan tanto en el hospital, como en el consultorio, como en la farmacia, por ejemplo, porque ahí es donde va a ir a buscar sus tratamientos habituales, aunque luego en el hospital le den otro tipo de tratamientos; ¿qué interacciones hay entre esos medicamentos? ¿Cómo le pueden afectar el día a día cuando se compra un medicamento que no necesita prescripción médica? ¿Qué pasa con el resto del tratamiento?

    Necesitamos generar circuitos asistenciales de forma que todo el equipo de profesionales esté informado

    Esos son los circuitos que necesitamos integrar. Es importante que todo el equipo de profesionales sepa qué le pasa a ese paciente, tenga la información necesaria y pueda actuar de manera coordinada y colaborativa y que no haya esos muros que es necesario saltar entre los propios profesionales. Consideramos que esta mirada, este planteamiento que hace SESPAS es decisivo para todo tipo de pacientes, también los de EERR.

    ¿Cuáles son los desafíos futuros que SESPAS se propone abordar?

    ES: El desafío presente y futuro es integrar esa coordinación multidisciplinar y los determinantes sociales de salud y los factores ambientales.

    España es muy buena en sanidad ambiental, tenemos grandes profesionales que hacen un trabajo excelente a nivel de potabilización de aguas, a nivel de control de vectores de las nuevas infecciones emergentes, todo eso lo tenemos y es genial. Lo que no acabamos de conseguir es que todo ese potencial genere una correa de transmisión en los demás sectores sanitarios, a nivel de la asistencia individual a nivel de los planes de prevención. Todo esto es lo que tenemos que poner en circuito, y es donde estamos trabajando de manera decisiva.

    Por último, sí que me gustaría poner la guinda al pastel diciendo que uno de los retos que tenemos ahora en SESPAS, de los que nos sentimos muy orgullosos, es que estamos participando en la preparación del Congreso Europeo de Salud Pública, que será el 2026 en Bilbao y estamos muy orgullosos de que venga aquí EUPHA, que es la organización europea y que van a venir miles de profesionales de salud pública, no solo de Europa, sino de todo el mundo, porque es un congreso  que tiene una entidad absolutamente mundial. Estamos muy satisfechos y trabajando intensamente.

    Isabel Gemio – Innovaciones terapéuticas en la distrofia muscular de Duchenne: hitos científicos y nuevas perspectivas

    Isabel Gemio


    Presidenta y fundadora de la Fundación Isabel Gemio

    ¿Podría compartir con nosotros qué es la distrofia muscular de Duchenne y cómo afecta a quienes la padecen?

    IG: La distrofia muscular de Duchenne es una enfermedad muscular degenerativa debida a mutaciones del gen de la distrofina localizado en el cromosoma X, que codifica una proteína que sostiene el armazón del músculo. La herencia es recesiva, es decir la padecen los varones y se trasmite por vía materna. Es la enfermedad muscular más frecuente, ocurriendo en uno de cada 4000 nacimientos de sexo masculino. El déficit de distrofina desencadena una progresiva degeneración que acaba remplazando a los músculos por grasa y conectivo.

    La enfermedad se manifiesta en edad infantil con un déficit de la motricidad del niño, sobre todo, en su capacidad de deambular y levantarse; a veces ocasiona también retraso del aprendizaje y del lenguaje. Tiene una progresión inexorable y al llegar a la adolescencia los niños pierden la deambulación y quedan a merced de una silla de ruedas, apareciendo retracciones de las articulaciones y escoliosis. Aparecen también las complicaciones respiratorias y suelen tener que recibir ventilación asistida. Del mismo modo se inicia la degeneración del músculo cardiaco que junto a la insuficiencia respiratoria son responsables de la reducción de la esperanza de vida en las personas afectadas.

    ¿Cuáles son los desafíos más significativos que enfrentan los pacientes con Duchenne y sus familias?

    IG: Padecer una distrofia muscular a causa de una enfermedad rara, con pronóstico complejo y con expectativas muy reducidas de encontrar cura (a causa de la escasa inversión en investigación y las dificultades de esta clase de enfermedades), marca completamente el desarrollo personal, social, laboral y vital de una persona. Especialmente cuando es joven o niño, las consecuencias de estas raras enfermedades no solo son terribles a nivel físico, sino que tienen un efecto todavía peor a nivel emocional. La pérdida de esperanza en un futuro pleno, el abatimiento, la depresión y otras enfermedades mentales pueden lastrarles completamente la vida, impidiéndole desarrollar todo su potencial y disfrutar plenamente de su futuro.

    La repercusión de la enfermedad es tremenda porque incide en el periodo en que el aprendizaje y la socialización son vitales para el desarrollo de los niños. A los padres, aparte del impacto emocional, tienen la gran responsabilidad de asumir los cuidados y dedicación especiales que estos niños necesitan para su desarrollo integral. Estas enfermedades no solo afectan a las personas diagnosticadas sino a las familias, amigos, cuidadores, personal sanitario y a toda la sociedad.

    La llegada de los inhibidores de la desacetilasa y el desarrollo de terapias génicas marcan un antes y un después en el tratamiento de la  la distrofia muscular de Duchenne

    Las familias de los pacientes sufren la enfermedad y necesitan apoyo psicológico en la mayoría de las ocasiones. El impacto emocional es muy elevado. Los efectos de estas enfermedades producen habitualmente una discapacidad máxima con un nivel de dependencia extremo de sus familiares o cuidadores.

    Y además las madres, sobre todo si están en edad reproductiva, las hermanas y las mujeres con parentesco de primer grado del linaje materno tienen que someterse a un estudio genético con vistas a prevenir la trasmisión de la enfermedad. Sin perjuicio de la conveniencia de conocer si son mujeres portadoras porque, aunque no es frecuente que desarrollen síntomas de la enfermedad, se recomienda cierta vigilancia preventiva en relación con una posible complicación cardíaca a largo plazo.

    Asimismo, el impacto económico que tienen estas enfermedades en los diferentes ámbitos personales es enorme. Estos pacientes consumen una gran cantidad de recursos sanitarios, ya que necesitan atención por equipos multidisciplinares en todas las fases de la enfermedad. En fases avanzadas, el consumo de material ortopédico, sillas de ruedas, aparatos de ventilación asistida domiciliaria cuando es preciso u otros productos, es muy elevado.

    ¿Cómo ha evolucionado el tratamiento de la distrofia muscular de Duchenne en los últimos años?

    IG: Uno de los hitos más importantes logrados en el devenir de la distrofia muscular de Duchenne ha sido el desarrollo de un programa de cuidados y vigilancia específico que hoy día se aplica universalmente en todos los países. Lleva implícito la coordinación de diferentes especialistas y profesionales sanitarios como neuropediatras/neurólogos, rehabilitadores, asistentes sociales, neumólogos, cardiólogos, etc. Incide puntualmente en cada aspecto importante de la enfermedad para detectar y tratar tempranamente las diferentes complicaciones que vayan surgiendo en su evolución, abordándolas de la forma más eficiente y mitigando al máximo el menoscabo del paciente.

    Otro de los hitos a resaltar  ha resultado de comprobar el beneficio del tratamiento con corticoides, que pese a sus efectos adversos, han incidido palpablemente en retrasar el curso de la enfermedad; ahora se están desarrollando nuevas moléculas que tienen igual eficacia antiinflamatoria, pero minimizando los efectos indeseables. Combinando ambas pautas, en las últimas décadas se ha conseguido multiplicar las expectativas y mejorar los indicadores de calidad de vida de los pacientes.

    Uno de los hitos más importantes a destacar en la trayectoria de los tratamientos innovadores es la llegada del grupo de los inhibidores de la desacetilasa (HDAC), que aborda los procesos patógenos reduciendo la inflamación y la pérdida muscular, retrasando el curso de la enfermedad y favoreciendo la regeneración muscular

    A lo largo de última década estamos asistiendo el desarrollo de terapias génicas específicas de la distrofia de Duchenne que tratan de corregir las mutaciones del gen o rescatar la proteína distrofina y su función. Pese a los impresionantes avances científicos y tecnológicos, estamos ante unos retos colosales dadas las dificultades que entrañan la aplicación de estas terapias y la complejidad inherente a discernir su eficacia frente a los riesgos. Estamos asistiendo al perfeccionamiento de los ensayos clínicos que resulta la única manera de trasladar estos avances a los pacientes. Es curioso observar cómo los avances que se atisban son el resultado de un esfuerzo concertado entre la investigación básica, centros asistenciales especializados, industria farmacéutica y agencias estatales, aunque el epicentro del entramado recae en el paciente y su núcleo familiar.

    ¿Qué importancia tiene la concienciación sobre la enfermedad de Duchenne y cómo podemos contribuir a ella?

    IG: Este es un aspecto clave del cambio de paradigma que se ha producido en las últimas décadas. Se ha pasado de la actitud resignada de las familias con un niño afectado, que debían asimilar en solitario la enfermedad, y que espontáneamente adoptaban actitudes de aislamiento para protegerle de la marginación y el sufrimiento de sentirse diferente, a adoptar una actitud abierta, positiva, de integración a su entorno asumiendo las limitaciones y esperanzados y motivados en conseguir una cura o tratamiento a través de la investigación. En este cambio la concienciación ha sido el factor clave. Se ha pasado desde un enfoque individual a la integración de las familias en asociaciones que promueven el apoyo mutuo y a plantear estrategias concertadas. Esta concienciación es la que ha promovido la incorporación de los programas de asistencia específicos, antes señalados, y hacerlos rutinarios en el seno de los sistemas sanitarios. Y esta concienciación es la que crea corrientes a nivel de las políticas de los Estados y también en el ámbito europeo para que contemplen presupuestos destinados a enfermedades raras como esta, para de esta manera se faciliten las medidas de integración social y se fomente la investigación. También cabe señalar que esta concienciación crea un clima social de solidaridad y asimilación que promueve la formación voluntariosa de plataformas o estructuras organizadas orientadas al apoyo de las familias y recaudar fondos destinados a la investigación, como la Fundación Isabel Gemio.

    La creación de políticas públicas y programas de investigación específicos, ha generado esperanza y ha mejorado la calidad de vida de los afectados y sus familias

    La baja prevalencia de las enfermedades raras implica un desconocimiento público de las necesidades particulares de los afectados y de sus familias que requieren unas medidas de apoyo que difieren de las ya aceptadas para otras enfermedades prevalentes y que conllevan discapacidad.

    En los últimos años, sin embargo, las campañas de visualización de este tipo de enfermedades y la inversión en investigación han permitido una mayor sensibilización de la población sobre las enfermedades raras. El objetivo de toda sociedad es avanzar hacia la inclusión y la sostenibilidad. Este fin plantea retos para todos los actores implicados: administraciones públicas, mundo empresarial, sociedad civil, pero también oportunidades. Las personas afectadas por enfermedades raras, con discapacidad, sus familias y el tercer sector deben seguir contribuyendo de forma activa al mantenimiento de una sociedad moderna y en crecimiento en la que se tenga en cuenta a su mejor activo: las personas. Y esto pasa por la difusión de la ciencia y por la concienciación de la existencia de enfermedades incurables como es hoy la distrofia muscular de Duchenne.

    Las personas afectadas por enfermedades raras tienen derecho a ser dueñas de su destino y tener un papel activo en la sociedad defendiendo el respeto de sus garantías, la accesibilidad y la inclusión plenamente activa en su entorno e incidir en la necesidad de fomentar proyectos de investigación, y exploración sistemática de proyectos innovadores en el ámbito de la salud y la investigación que pretenden abrir y mostrar posibles líneas de actividad que consigan un tratamiento o cura para la enfermedad.

    ¿Qué mensaje le gustaría enviar a la comunidad sobre la esperanza y el apoyo disponible para las personas afectadas por la distrofia muscular de Duchenne?

    IG: Por parte de los profesionales y organizaciones comprometidos con la asistencia integral y volcados con la investigación de la distrofia de Duchenne queremos trasmitir a los afectados y familiares que cuentan con nuestro apoyo y que de alguna manera se sientan acompañados en su vida diaria. Nos gustaría que miraran al frente y compartieran nuestra perspectiva esperanzadora: en las décadas recientes hemos presenciado los avances increíbles que de forma somera se han comentado. Es obvio que si seguimos en esta trayectoria el panorama será más favorable.

    Les diría también que se involucren en esa concienciación de la necesidad de la ciencia y la investigación como única solución y luz para estas enfermedades,  con la idea de buscar para encontrar lo antes posible una cura o tratamiento que permita mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y sus familias. Es de justicia y es una tarea de todos, de toda la sociedad.

    Carolina Martín Martín – Técnico de la Asociación de hemoglobinuria paroxística nocturna-HPN España

    Carolina Martín Martín


    Técnico de la Asociación de hemoglobinuria paroxística nocturna-HPN España

    Como técnico de la Asociación de Hemoglobinuria paroxística nocturna (HPN) y siendo usted misma una paciente y expresidenta de la asociación ha tenido una perspectiva única, tanto profesional como personal, sobre esta enfermedad. ¿Podría compartir con nosotros como la HPN ha afectado diferentes aspectos de su vida y la de otros pacientes, incluyendo el ámbito laboral, económico, social y psicológico? ¿De qué manera su experiencia personal ha influido en su trabajo con la asociación?

    CM: El impacto de una enfermedad rara en la vida de cualquier persona es importantísimo, por varios motivos. Una enfermedad rara implica que la tenga muy poca gente y por lo tanto que sea muy desconocida, tanto para la sociedad en general como incluso para los médicos, lo que puede retrasar el diagnóstico. Lo que afecta directamente al paciente psicológicamente es estar ahí durante un tiempo como “en tierra de nadie”, sin saber qué te pasa. Por otro lado, al tratarse de una enfermedad rara implica que existan menos tratamientos o incluso que no existan. De hecho, muchos pacientes hace años no tenían ningún tratamiento.

    Esta enfermedad, además, se considera grave. Es una enfermedad multisistémica que afecta a varios órganos del cuerpo humano y puede producir trombosis, que al final reducen la esperanza de vida de estos pacientes, sobre todo, antes de que hubiera tratamientos. Por lo tanto, la aceptación de la enfermedad en la vida de cualquier persona que la padezca es muy importante. Como he dicho al principio, laboralmente es una enfermedad muy limitante, somos pacientes que tenemos fatiga y, al final, contamos con anemia. Incluso con los tratamientos actuales, muchos pacientes seguimos con anemia y con mucho nivel de fatiga. Por lo tanto, nos impide hacer una vida normal. Esto evidentemente te afecta laboralmente porque no puedes trabajar como lo hacías antes; incluso tenemos que reducir la jornada, lo que reduce el nivel adquisitivo o incluso, en algunos casos, es necesario dejar de trabajar. Por supuesto, a nivel social te limita, tienes que cambiar de planes, tienes que reducir tu nivel de ocio, y al final es un impacto psicológico importantísimo en tu vida.

    Podemos decir que la enfermedad impacta en todos los aspectos de la vida de una persona que la padece: a nivel económico, a nivel laboral (estos están relacionados), además de a nivel psicológico y a nivel social. También afecta a nivel familiar porque, al ser una enfermedad rara, los familiares muchas veces no entienden qué te está pasando, físicamente no lo entienden, no entienden que estés cansado teniendo 30 años. Cuando ves a una persona que sufre esta enfermedad parece que está bien, pero la realidad es que vivimos con un agotamiento constante; incluso algunas personas que la sufren tienen dificultades para levantarse de la cama y esto cuesta entenderlo a la familia. Por otro lado, las familias desconocen cómo apoyar a estas personas, no tienen ni los conocimientos sobre la enfermedad, ni tampoco saben cómo apoyar psicológicamente a estas personas porque lo que están viviendo es muy difícil de entender.

    El diagnóstico tardío de la HPN es uno de los principales desafíos, seguido por el de aprender a vivir con una enfermedad crónica

    Mi experiencia con la enfermedad ha sido crucial para encontrarme en la situación en la que estoy hoy. Yo llegué a la asociación buscando ayuda, como cualquier otro afectado por ella, buscando asesoramiento, información, compartir dudas, etc. Esta  necesidad de búsqueda, esta necesidad de compartir y de expresar lo que sientes y de sentirte comprendida por otros es un proceso por el que pasamos todos los pacientes. A partir de ahí, la asociación me propuso formar parte de la Junta Directiva como presidenta. Creo que da un poco igual el cargo; simplemente era formar parte de la Junta Directiva porque se me veía implicada, se me veía con ganas de estar ahí, de participar en las actividades. Y yo acepté, decidí que, igual que a mí me habían ayudado, quería ayudar en la medida de lo posible a los demás y, a partir de ahí, mi relación se fue estrechando más y más, y al final se me propuso trabajar para la asociación en un momento en el que se necesitaba este trabajo de más. Vi la oportunidad y al final creo que mi experiencia evidentemente ayuda tanto para continuar con la labor de la asociación, como para, quizá, ampliar horizontes también en la asociación, y posiblemente comprender un poco más a los pacientes.

    ¿Podría compartir con nosotros cuáles son los desafíos más significativos que ha observado en los pacientes con HPN y cómo ha ayudado la asociación a abordarlos?

    CM: El primer desafío es el del diagnóstico. El diagnóstico de cualquier enfermedad rara se retrasa hasta una media de entre 2 y 5 años; en la HPN es así también y este es el primer reto al que nos enfrentamos. El segundo es, como he comentado, que al ser una enfermedad rara que se presenta con síntomas como, por ejemplo, anemia, plaquetas bajas, cansancio, incluso algún trombo o alguna afectación renal, muchos pacientes debutan con este tipo de afectaciones y, aunque cada vez más médicos la conocen, cuesta pensar que todos estos síntomas provengan de esta enfermedad.

    Una vez diagnosticado, el paciente se enfrenta al reto de aprender a vivir con una enfermedad crónica. El diagnóstico se da de media alrededor de los 30 años, por lo que tienes toda una vida por delante en la que debes aprender a vivir con esta enfermedad, porque no existe un tratamiento curativo más allá del trasplante de médula ósea, el cual está reservado para casos muy concretos y graves. Tienes que aprender a vivir con ello sabiendo que es una enfermedad grave, sabiendo que es una enfermedad que tienes que controlar. Y efectivamente, también afecta a nivel económico y laboral por todos los síntomas que conlleva.

    La asociación ofrece varios servicios a los pacientes y a sus familiares, como el servicio de atención inmediata, que es importantísimo cuando una persona se pone en contacto con la asociación y esta responde inmediatamente, haciéndole sentir tranquilo, sabiendo que hay una persona detrás que le comprenderá. Este servicio de atención, de información y de orientación es fundamental para los pacientes y es uno de los puntos fuertes de la asociación. También ofrece para todos los afectados que lo necesiten psicoterapia; cuesta mucho aceptar tener una enfermedad rara y, por tanto, muchas veces necesitas un proceso psicológico, incluso muchas veces se necesita ayuda para ser tratado. Este servicio lo ofrece también la asociación. También ofrece el punto de encuentro, hace jornadas de pacientes, promueve congresos internacionales. Como somos tan pocos pacientes, nos viene muy bien compartir estas experiencias presencialmente con otros pacientes.

    La investigación en el caso de las enfermedades raras es clave para mejorar el diagnóstico y la calidad de vida de los pacientes

    Es común que los pacientes con HPN experimenten un retraso significativo en el diagnóstico ¿cuáles son las principales razones de estos retrasos, qué impacto tiene ese retraso en los pacientes y qué medidas se podrían implementar para reducir el tiempo?

    CM: Pues sí, efectivamente, como te comentaba, el retraso en el diagnóstico es común a todas las enfermedades raras. Primero existe un infradiagnóstico, porque como son raras, a cualquier facultativo le cuesta pensar que su paciente pueda tener esta enfermedad. Los síntomas de la HPN son muy variables y, al afectar a muchos órganos diferentes, se puede pensar que el paciente tiene una afectación renal y que hay que tratar por esta vía y resulta que no le viene de ahí; el problema no es del riñón, es derivado de la hemólisis que ocurre en el torrente sanguíneo de estos pacientes. Evidentemente esto afecta al paciente. Es importantísimo reducir el retraso en el diagnóstico, puesto que la esperanza de vida sin tratamiento en estos pacientes es de alrededor de entre 5 y 10 años y, por tanto, cuanto antes se diagnostique, antes se puede tratar, además de paliar bastante los síntomas, sobre todo los más graves, como son el riesgo de trombosis en los pacientes.

    La investigación es fundamental, hay que fomentar la investigación de tratamientos para las enfermedades raras, no solo para la HPN, y hacer una difusión entre el personal médico, entre los pacientes y entre la población general, para que todos conozcamos que existen estas enfermedades y pensemos en ellas cuando un paciente o una persona tiene estos síntomas. Lo fundamental es la investigación para mejorar la calidad de vida y el diagnóstico de los pacientes.

    Una vez que se obtiene el diagnóstico de HPN, ¿cuáles considera que son los principales retos, inmediatos y a largo, plazo que debe enfrentar el paciente en su vida diaria?

    CM: Creo que el principal reto es aceptar la enfermedad, sobre todo al principio. Aprender a convivir con ella, «hacerte amigo de ella». Este aspecto psicológico es importantísimo y el reto es vivir con una enfermedad que te incapacita, que te dificulta tanto tu día a día; tienes que aprender a vivir, tienes que aprender a frenar en esta sociedad en la que estamos constantemente haciendo cosas y cuando te dan el diagnóstico tienes que recapacitar sobre tu ritmo de vida y adaptarlo. Aprender a vivir con una enfermedad, saber adaptarte al día a día; hay días que estarás más cansado y hay días que podrás hacer algo más. Estos son los principales retos, además de saber que vas a tener que estar medicado y que tendrás un control médico hasta el final de tus días, pues esto también es muy importante.

    En algunas comunidades autónomas existen redes multidisciplinares de HPN ¿cómo evalúa la calidad de la atención proporcionada por estas redes? ¿qué aspectos de la atención cree que son más beneficiosos para los pacientes? ¿y cuáles son las principales barreras?

    CM: Pues efectivamente estas redes existen y creo que son fundamentales. Son redes donde se transmite la información; la información es la que viaja y no el paciente, esto es importantísimo. En España no puede ser que un paciente que vive en un sitio o que tenga un código postal diferente tenga más dificultades en el diagnóstico y en el tratamiento solo por vivir en un sitio u otro. Entonces, estas redes funcionan muy bien, la información viaja entre profesionales y el paciente puede ser tratado igual esté donde esté.

    Creo que vienen buenos tiempos para la HPN, los nuevos tratamientos subcutáneos y orales mejoran significativamente la calidad de vida de los pacientes

    Las principales barreras pueden ser que quizá está más implementado en comunidades autónomas más grandes. Yo vivo en Cataluña y aquí he tenido la experiencia de que los profesionales que trabajaban en esta red se comunicasen para hablar justo de mi caso y, sinceramente, creo que hubiese sido muy diferente si esta red no hubiese existido. Hay que seguir fomentando estas redes, hay que seguir trabajando en ellas y, si una red funciona bien en una comunidad autónoma, copiar el modelo y traspasarlo a otra. Esto es fundamental ya que es importante que viaje la información y no el paciente.

    En su experiencia ¿qué estrategias o recursos pueden mejorar la conversación entre el paciente y su médico? ¿cómo cree que se puede empoderar a los pacientes para que participen activamente en el manejo de su enfermedad?

    CM: Pues básicamente creo que dándoles información. Hay que informar al paciente de la enfermedad, de lo que es, de lo que está ocurriendo en su cuerpo, de los síntomas que tiene y de los que puede tener, aunque no los tenga. Al final, el paciente es la persona que sabe lo que le pasa y es la que tiene que comunicar al doctor cómo se encuentra. Esto dependerá de que se busque otro tratamiento o se mantenga en el que está porque está bien. Al final, es el paciente el que tiene que hacer este trabajo y comunicar lo que le está pasando a su médico, pero antes hay que informar al paciente, hay que darle herramientas para que sepa comunicar lo que le está pasando y para eso se le debe dar toda la información posible sobre la enfermedad.

    Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son sus expectativas y esperanzas en cuanto a los avances en el tratamiento y manejo de la HPN? ¿Qué papel espera que juegue la asociación en estos desarrollos futuros?

    CM: Pues creo que vienen buenos tiempos para la HPN, de hecho, ya está siendo así. La enfermedad ha estado mucho tiempo con un tratamiento que ha funcionado muy bien para la mayoría de los pacientes, pero es verdad que no para todos. Además, este tratamiento tenía una dosis de administración intravenosa que conllevaba desplazamientos al hospital, al principio cada 15 días. Con el tiempo, mejoraron esto y consiguieron otro medicamento que funcionaba exactamente igual, también intravenoso pero cada 8 semanas; esto fue estupendo y supuso un gran cambio para los pacientes en su calidad de vida. Actualmente, además, están en desarrollo y de hecho están aprobados fármacos que son subcutáneos, lo que permite al paciente medicarse en su casa. Esto supone un ahorro de tiempo y económico para muchos pacientes, lo cual repercute positivamente en su calidad de vida, y esto siempre es bueno. También existen tratamientos orales que, si el subcutáneo ya es genial, el oral es en principio lo que cada paciente podría desear, ya que no requiere adquirir conocimientos para la administración, simplemente tomar una pastilla o las que sean y ya está. Además, estos tratamientos mejoran los síntomas de los pacientes en comparación con los intravenosos; no solo controlan los trombos, que es crucial, sino que también mejoran los resultados de los análisis y reducen la fatiga, uno de los síntomas más comunes entre los pacientes. Por tanto, son muy bienvenidos estos nuevos fármacos.

    Creo que vienen buenos tiempos para la HPN; por suerte, la asociación siempre ha estado y estará difundiendo información, orientando a los pacientes sobre estos nuevos fármacos, trabajando mano a mano con los médicos para fomentar la investigación y compartiendo todos los nuevos avances con médicos, pacientes y la población en general. La asociación jugará un papel muy importante en este futuro.

    Gema Fernández Juárez – La importancia del diagnóstico temprano en enfermedades raras: desafíos y avances en el tratamiento

    Gema Fernández Juárez


    Jefa de Servicio de Nefrología del Hospital General Universitario La Paz de Madrid

    ¿Por qué es fundamental el diagnóstico temprano en las enfermedades raras (EERR) y qué impacto tiene en la salud y calidad de vida de los pacientes?

    GF: Hablar de EERR de manera global es complicado, ya que existen muchas patologías que, aunque compartan la característica de ser poco comunes, presentan implicaciones pronósticas muy variadas. En algunos casos, las EERR tienen un pronóstico grave, por lo que un diagnóstico y una intervención temprana pueden tener un impacto significativo en la vida de los pacientes. Aunque no todas las EERR siguen este patrón, la mayoría presentan un mal pronóstico si no se detectan a tiempo.

    Es importante destacar que la mayoría de estas enfermedades se manifiestan en la infancia o en la adolescencia temprana. Sin embargo, hay excepciones, algunas no son congénitas ni genéticas, y pueden aparecer en etapas más avanzadas de la vida.

    Por eso, es difícil ofrecer una respuesta única que abarque todas las situaciones. En términos generales, cuanto antes se diagnostique la enfermedad, mejor será para el paciente. Esto no solo ayuda a reducir la ansiedad de no saber qué está ocurriendo, sino que también facilita la implementación de un tratamiento adecuado lo antes posible. Al actuar de manera temprana, se pueden minimizar las secuelas y, en consecuencia, mejorar tanto la calidad de vida del paciente como el éxito del tratamiento.

    ¿Cuáles son los desafíos más comunes que enfrentan los médicos al intentar diagnosticar las EERR en una etapa temprana?

    GF: El principal desafío en el diagnóstico de las EERR es que, por definición, son patologías con una prevalencia muy baja en la población. Esto implica que los médicos generales, e incluso los especialistas, no siempre tienen la formación o experiencia suficiente para identificarlas de manera adecuada. Muchas veces, los síntomas iniciales de estas enfermedades no son claros ni fáciles de definir, lo que retrasa la derivación del paciente al especialista adecuado.

    El recorrido hasta obtener un diagnóstico puede ser largo, ya que, en las primeras etapas, las manifestaciones clínicas suelen ser vagas o incompletas. Además, no todos los médicos son capaces de reconocer estas patologías, que en muchos casos solo han sido vistas unas pocas veces incluso por especialistas. Esto hace que identificar una enfermedad rara sea una tarea extremadamente compleja, especialmente cuando el médico nunca se ha encontrado con un caso similar en su carrera.

    ¿Cuál es el impacto concreto del diagnóstico temprano de las EERR en la mejora de los resultados en salud, y cómo se traduce esto en beneficios tangibles para los pacientes?

    GF: Un diagnóstico temprano y preciso de una enfermedad rara no solo permite iniciar el tratamiento antes, sino que también mejora la calidad de este. A mayor precisión en el diagnóstico, más personalizado podrá ser el tratamiento que se ofrezca al paciente. En el caso de las EERR, especialmente si son de origen genético, es crucial no solo identificar la patología general, sino entender las particularidades que afectan a cada individuo.

    Por ejemplo, dentro de una misma enfermedad genética, pueden existir variaciones significativas, como el tipo de gen afectado o la naturaleza de la mutación, que pueden influir en el enfoque terapéutico. Por eso, no basta con diagnosticar la enfermedad; es fundamental precisar exactamente cuál es el problema específico que afecta al paciente. Al lograr esto, el tratamiento puede ser mucho más personalizado y, en consecuencia, más eficaz, lo que se traduce en una mejora tangible en la salud y calidad de vida del paciente.

    ¿Podría comentar algunos casos o ejemplos en los que un diagnóstico temprano ha marcado una diferencia significativa en el tratamiento y pronóstico de los pacientes?

    GF: Sin duda, un ejemplo claro es el de la enfermedad de Fabry, que se debe a un defecto enzimático. En estos casos, cuando el tratamiento se inicia de forma temprana y se restablece la actividad de la enzima deficiente, se pueden prevenir complicaciones graves. Entre estas complicaciones destacan la enfermedad renal crónica que requiere diálisis o una miocardiopatía hipertrófica severa.

    Otro caso concreto es el síndrome hemolítico urémico. Antes, esta enfermedad tenía una tasa de mortalidad cercana al 80 %. Sin embargo, gracias al diagnóstico precoz, ahora es posible administrar un tratamiento temprano que ha transformado drásticamente el pronóstico de estos pacientes. Por eso, insisto en que un diagnóstico temprano y, sobre todo, preciso, es fundamental para evitar secuelas graves que podrían haberse prevenido si el diagnóstico hubiera sido más oportuno.

    ¿Qué papel juegan los Centros, Servicios y Unidades de Referencia del Sistema Nacional de Salud (CSUR) en el diagnóstico temprano de las EERR y cómo contribuyen a mejorar los resultados en salud?

    GF: En cuanto al diagnóstico, el papel de los CSUR es más limitado. Estas unidades fueron creadas por el Ministerio de Sanidad para tratar patologías muy específicas y de baja prevalencia, reconociendo a unidades con un alto nivel de especialización. Sin embargo, los pacientes suelen llegar a los CSUR ya diagnosticados o con una sospecha muy clara de su enfermedad. Por lo tanto, aunque los CSUR son fundamentales para el seguimiento y tratamiento de los pacientes con EERR, no tienen un papel tan relevante en el diagnóstico inicial.

    Si bien los CSUR son una excelente iniciativa y tienen un gran potencial, aún están infrautilizados por las distintas comunidades autónomas. Desde el punto de vista diagnóstico, su principal función comienza cuando el paciente ya cuenta con un diagnóstico o, al menos, una alta sospecha de la patología. No se puede derivar a un paciente a un CSUR de, por ejemplo, patología hipotalámica sin saber previamente que su enfermedad afecta al hipotálamo, o al CSUR de autoinmunes o patología glomerular compleja sin sospechar que se trate de una enfermedad rara dentro de esas categorías.

    En resumen, los CSUR son herramientas valiosas para el tratamiento y seguimiento de patologías complejas y poco prevalentes, pero su contribución en el diagnóstico inicial es limitada. Aún falta desarrollar más estructuras específicas que apoyen esa tarea, y quizás en el futuro sería útil crear un CSUR centrado en EERR para ayudar a clasificar a los pacientes. No obstante, actualmente esa posibilidad no existe y, debido a la gran diversidad de EERR, resultaría complicado abarcar todas en un único grupo especializado.

    Joan Carles March Cerdà – Humanizar para mejorar la calidad de los servicios: dejemos que los pacientes ayuden

    Joan Carles March Cerdà


    Profesor en Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP)

    ¿Qué es humanizar?

    Humanizar es hacer una cosa menos cruel, menos dura para las personas. Este acto está ligado a la sensibilidad, la compasión y la bondad hacia los semejantes. Además, humanizar es acercar, enseñar y demostrar; humanizar es tratar con cercanía y amabilidad; humanizar es comunicarse con afabilidad; humanizar es llegar a demostrar la disparidad.

    Hablar de humanización no debe ser visto como un acto de buenismo, sino como un valor social que reclama la dignidad intrínseca de toda persona, sus derechos y la coherencia entre ellos. Esto implica romper con la visión parcelar de la salud de las personas para adoptar una visión integral de su abordaje.

    En esto, aparece la bondad. La bondad se liga con la afabilidad, la ternura, el cuidado, la atención, la conectividad, la empatía, la compasión, la fraternidad y la amabilidad, todos ellos sentimientos y conductas predispuestas a incorporar a la otra persona tanto en las deliberaciones como en las acciones personales. Es evidente que la base de un cerebro sano es la bondad. La bondad se define como toda acción que contribuye a que la felicidad aparezca en la vida del otro. A veces se acompaña de la generosidad, que surge cuando una persona prefiere disminuir el nivel de satisfacción de sus intereses a cambio de que el otro amplíe el de los suyos, y que en personas sentimentalmente bien construidas suele ser devuelta con la gratitud.

    Humanizar la sanidad

    Tratar el tema de las interacciones entre usuarios y profesionales, uniendo los aspectos efectivos y afectivos, es fundamental para avanzar y lograr mejoras en este campo. La deshumanización existente en los servicios tiene una red de factores asociados, entrelazados e interactuantes. Estos incluyen problemas asociados a un mal uso o una mala aplicación del desarrollo tecnológico, la despersonalización, la división de las personas en órganos y, sobre todo, los factores organizativos, junto a las prácticas de los profesionales, su formación y la de los pacientes.

    Humanizar es un proceso complejo en el que interactúan la política, la cultura, la organización sanitaria, las relaciones entre profesionales y pacientes, y su formación. Ante esto, la pregunta es: ¿cuáles son los elementos claves para humanizar la sanidad, los hospitales y la atención primaria? La respuesta es ACTUAR, con mucha ESCUCHA ACTIVA hacia profesionales, pacientes y sus familias, y replantear la organización de los servicios. No es solo necesario; es IMPRESCINDIBLE.

    Cuando hablamos de humanizar la gestión y el liderazgo, es necesario pensar en palabras que ayuden a tener en cuenta que poner alma, corazón y vida en los proyectos permite humanizarlos. La técnica sin alma sirve de poco. Ante esta visión, es importante trabajar desde la perspectiva de utilizar palabras como comunicación, respeto, empatía, motivación, escucha activa, formación, honestidad, toma de decisiones, adaptación al cambio y coherencia, junto a otras palabras con «H»(honestidad, humildad, hechos, el humor, habilidad, heroísmo, etc.) para que la humanización sea clave en el cambio. Todas estas palabras son importantes, y entre todas ellas, elijo la palabra ESCUCHA.

    Humanizar la gestión requiere más que técnica: implica respeto, honestidad y una profunda capacidad de escucha para crear una sanidad más cercana y efectiva

    La generación de vínculos donde el profesional se sienta escuchado y partícipe es clave para avanzar. Preguntar al equipo y escuchar lo que dicen son aspectos básicos. Es importante escuchar y actuar a partir de tomar nota. Y lo que necesitamos es GENTE MÁGICA, gente que escuche, gente que sepa escuchar y que tenga paciencia: estas personas son los grandes depositarios de secretos y siempre tienen la frase ideal para el consuelo o para devolver la sonrisa a quien la necesita.

    Necesitamos gente que aprenda a escuchar, gente que sepa leer entre líneas, gente que sepa pedir disculpas y rectificar si es necesario, gente que sepa rodearse de personas de confianza con las que uno pueda desahogarse en un momento determinado, personas a quienes uno pueda pedir consejo y que den su punto de vista. Y para ello, es necesario escuchar con empatía. Personalmente, prefiero esas personas que mantienen la empatía, que no se olvidan de cuando empezaron y recuerdan lo que pensaban de los de arriba. Me gustan esas personas que saben el esfuerzo que exigen porque antes lo han experimentado desde abajo. También me gustan esos responsables que contienen sus egos y ceden el paso, los que respetan sin escalafón, los que lo piden todo por favor y dan las gracias, los que escuchan. Porque más allá de la confianza, hace falta empatía hacia los compañeros. Esta habilidad supone conocer al otro y ponerse en sus zapatos, desde la cercanía. Cuando se alcanza ese nivel, se consigue un carácter como equipo. Las miradas mágicas de estas personas nos hacen ver que entienden qué es la empatía, esa mirada que ESCUCHA.

    Esta gente que consigue el éxito tiene magia y no apaga la de los demás. Con su mirada nítida y limpia, transmiten dulzura y sensatez. A veces acarician con la mirada para demostrar complicidad con la persona que lo necesita. Son honestas y con valores a prueba de fuego. Son esas personas que detestan la mentira, se indignan ante las trampas y la corrupción, y luchan con los débiles por sus derechos y por hacerlos respetar. Tienen una capacidad de entrega y desprendimiento extraordinaria.

    Y es que la gente que escucha tiene magia. Las personas que tienen magia son aquellas que nos abrazan y nos reinician, nos ayudan a cantar y sentir, a volar y brillar, y a cargar y descargar la mochila. Las personas con magia son auténticas y no buscan caer bien. Son personas de corazón humilde. Se presentan como personas empáticas y procuran contagiar su entusiasmo a todos los que los rodean. Estas personas con magia con las que compartimos tantas cosas nos dan mucho y nos ayudan en todo y más, porque ESCUCHAN.

    El paciente activo y empoderado

    Cada día se habla más del papel de los pacientes. Una y otra vez lo que dicen las leyes y los decretos es que el centro del sistema es el paciente. Es necesario que esta afirmación supere la declaración para pasar a ser una realidad tangible.

    Vivir con una enfermedad crónica las 24 horas del día, implica que el tiempo tiene un significado diferente y que es fundamental hacer todo lo posible por vivir lo mejor posible todos los días de cada año. Esto motiva al paciente a querer aprender todo lo posible sobre su enfermedad.

    El paciente es clave para mejorar la relación entre pacientes y profesionales. Es necesario empoderarlo para que para que tanto él como el profesional tengan la capacidad adecuada que permita  establecer una relación de confianza y ayude a que la toma de decisiones sea compartida. Es fundamental avanzar en esta dirección, ya que, de lo contrario, los pacientes no creerían en las recomendaciones, medicamentos o consejos proporcionados por los profesionales sanitarios.

    Los pacientes y sus familiares, en muchas ocasiones, se preocupan por tener más información sobre su enfermedad (y más si las enfermedades son poco frecuentes). Es muy importante permitir que un paciente o un familiar con una enfermedad rara pueda conseguir esa información, promoviendo una mayor alfabetización tanto vía online como vía presencial.

    Aunque los pacientes no saben más sobre su salud que los profesionales sanitarios. Tienen la responsabilidad de estar comprometidos con su bienestar y su cuidado tanto como puedan. Una asociación mutua entre pacientes y profesionales resulta en mejores resultados en salud que si no existe una buena colaboración.

    Definitivamente estamos en una época de cambio, donde los pacientes activos pueden ayudar tanto a otros pacientes como a los profesionales sanitarios a mejorar el sistema de salud. ¿Veremos esto pronto en España? La clave para que pacientes y profesionales caminen juntos en la misma dirección es reconocer el papel que cada uno puede desempeñar en la creación de un sistema sanitario único.

    Los pacientes activos, expertos, bien informados, formados y con apoyo emocional, pueden contribuir significativamente a reinventar la atención sanitaria y el cuidado de la salud a largo plazo. Es evidente que estos pacientes comparten ideas y experiencias, aprenden unos de otros y colaboran en proyectos. ¡Cuánto podrían ayudar en esta situación!

    En la participación de la ciudadanía en el sistema sanitario hay cinco aspectos clave: en primer lugar, la Ley de autonomía del paciente. En segundo lugar, la ética y la importancia del papel del paciente en la toma de decisiones compartida. El tercer aspecto es el conocimiento y la información, junto con el apoyo emocional, que permiten a los pacientes estar mejor informados y capacitados para tomar decisiones sobre su salud. El cuarto aspecto es la mejora de la calidad de la atención, ligada al compromiso de los pacientes con su salud y al uso adecuado de los servicios sanitarios. El último aspecto clave es la sostenibilidad del sistema, mejorada por un uso más eficiente de los servicios de urgencias, una menor dependencia de las visitas a especialistas, y un mejor seguimiento de los consejos y tratamientos por parte de los pacientes.

    Estos cinco aspectos son fundamentales en un contexto donde los pacientes toman los medicamentos o siguen los consejos porque quieren, no solo porque lo diga un profesional sanitario, excepto cuando están ingresados en un hospital.

    A esto hay que añadir el papel de un igual como apoyo en el mejor uso de los servicios sanitarios, en mejorar la calidad de vida, en tener en cuenta que la salud tiene un actor clave que es el paciente. Y en ese momento, la formación entre iguales tiene un componente ético fundamental, por el trabajo de alguien que ha pasado la misma enfermedad.

    Y como la salud son conversaciones, es clave tener en cuenta que el cambio será posible si lo hacemos fácil, si buscamos palancas de acción, si encontramos las personas clave, si hacemos equipo entre todos los actores del sistema para ayudar a mejorar un servicio sanitario que necesita un cambio no pequeño, para hacerlo sostenible.

    Un sistema sanitario sólido se construye con pacientes comprometidos, bien informados y en colaboración con los profesionales, para mejorar la calidad de la atención y la sostenibilidad

    Equipos multidisciplinares

    Es vital conocer la experiencia del paciente. Es necesario manejar y difundir los datos cuantitativos y cualitativos asociados a esta experiencia. Muchos profesionales no conocen estos datos y solo manejan datos puramente asistenciales. En la atención a los pacientes es necesario que intervengan profesionales de áreas como calidad o atención al paciente, pero es esencial que también participen los profesionales que atienden y tratan a los pacientes (frontline staff). La experiencia demuestra que se obtienen mejores resultados contando con equipos multidisciplinarios. La mejora generada solo por una disciplina (un servicio, una profesión concreta, una especialidad o equipos que solo intervienen en una fase del proceso) es menos efectiva.

    Si los profesionales de la salud reconocen el papel de los pacientes activos, y estos, además, utilizan todas las posibilidades que la tecnología presenta para maximizar su bienestar y colaboran con los profesionales sanitarios, aprovechando su conocimiento y tecnología, estaremos en buena disposición para alcanzar el mejor resultado posible.

    En ese sentido es fundamental, ponerle H-alma, alma con H.  Aspectos como la honestidad, la humildad, los hechos, el humor, las habilidades, el heroísmo, la humanidad, el hueco, la huella, y el hoy en tu historia, son elementos clave para avanzar en un entorno donde hay que reconocer que los pacientes son el recurso menos utilizado del sistema. Es necesario pedir que los pacientes puedan ayudar a mejorar el sistema.

    Atención a las familias

    Más de la mitad de las familias con enfermedades poco frecuentes esperan más de seis años para lograr un diagnóstico, especialmente si son adultos y mujeres. Además, solo el 6 % de las más de 6,313 enfermedades identificadas en Europa tienen tratamiento. Se calcula que hay 300 millones de personas en todo el mundo con enfermedades raras: 3 millones en España, 30 millones en Europa, 25 millones en Norteamérica y 47 millones en Iberoamérica. A esta cifra hay que sumarle las personas que aún no están diagnosticadas.

    En una enfermedad poco frecuente es imprescindible tener en cuenta la incertidumbre (el día que te dicen el diagnóstico marca), la carga financiera y logística, el aislamiento social y el estigma (y el autoestigma), la adaptación de los roles familiares, la sobrecarga de quienes hacen de cuidadores y su salud mental (ansiedad y depresión), además de los temas laborales y educativos (la adecuada integración de los menores en las escuelas es básica).

    Es necesario que el sistema educativo se acerque a los pacientes y sus familias. También es importante abordar los problemas de estrés, ansiedad y depresión ligados a pacientes y familiares con enfermedades raras, además de estar pendientes de cómo están los familiares y cuidadores, para ayudarles a ayudar y cuidarles como cuidadores con apoyo socioafectivo y psicoemocional.

    Necesitamos comprendernos para cuidarnos mejor. Teniendo en cuenta el duelo y la dificultad de los primeros años, que marcan sin duda el futuro, es importante mantener la esperanza. Es imposible construir un camino si no es entre todos.

    Prescribir asociaciones de pacientes

    Comunicación, escucha, empatía, enseñanza, mantenimiento o comprensión son aspectos que valora un paciente y de alguna manera es lo que intenta obtener a través de diversas vías. La información empodera, hace tener cierto control sobre la situación o sentir que tienen cierto control. En el entorno sanitario, tienen un papel esencial las asociaciones de pacientes. Estas asociaciones son un gran aliado para el Sistema Nacional de Salud (SNS). Prescribir asociaciones de pacientes es una de las acciones a desarrollar por los profesionales sanitarios, una iniciativa para visibilizar la importancia que tienen las asociaciones como una parte más de su tratamiento.

    Formación del profesional sanitario y del paciente

    Una mejor formación del profesional sanitario en temas referentes a ética y trato con el paciente, serviría de gran ayuda como paso inicial a la hora de tratar de humanizar la asistencia al mismo. Un ejemplo sería una relación entre profesional y paciente que no solo se quede circunscrita a aspectos científicos/cognitivos, sino que también profundice en los aspectos afectivos de este último. Hay que apostar también por la formación de pacientes, ya que estar informado mejora muchos parámetros en la atención: mejor comunicación profesional-paciente, mejor coordinación entre profesionales que le atienden, menos errores médicos y mayor confianza en el sistema sanitario.

    Humanizar la gestión

    Lo primero es el ejemplo: la actitud, los valores y las emociones tienden a contagiarse, y ello puede ayudar a dar visibilidad a la humanización en la asistencia y en la gestión. Es importante incorporar códigos éticos en la gestión de los servicios de salud, establecer estándares a cumplir en humanización y definir líneas rojas que no se deben traspasar. Además, en los acuerdos de gestión, las referencias a la humanización deberían ser explícitas.

    Nuestra responsabilidad nos obliga a no poner nunca en modo avión esa actitud empática de la que hablamos. Esta actitud permanente de exploración del impacto de las decisiones directivas en la manera en que los profesionales nos ven me ha llevado a recopilar mucha información a lo largo de todos estos años. He aprendido mucho sobre cómo viven las personas nuestras decisiones, la importancia de explicar los motivos de estas, trabajar mucho la aceptabilidad de determinados cambios no siempre bien entendidos, y comprender que todo el mundo tiene sus motivos para todo aquello que opina, dice o reclama.

    Las organizaciones deben tener unos valores implícitos y explícitos, es decir, deben potenciar su ADN organizacional. Una organización “sana” es una organización donde valores como el compromiso, la ética, la transparencia, la compasión, la dignidad y el respeto son los pilares fundamentales. Estos grandes valores son dimensiones de la humanización y, por ello, toda organización humana debe poseerlos.

    Incorporar códigos éticos y estándares de humanización en la gestión sanitaria no solo es necesario, sino imprescindible para mejorar la calidad del cuidado

    La humanización también debe contemplar la humanización de los equipos directivos y de la gestión. Para ello, debe producirse una transformación del modelo directivo hacia un modelo de liderazgo afectivo, una gestión “centrada en la persona”. Es importante potenciar las competencias humanas de los directivos. Todo un reto aún por hacer.

    Es verdad que la presión asistencial en centros de salud y hospitales, con el escaso número de integrantes de determinadas plantillas y la propia evolución de una sociedad (con mayor tendencia a la individualización), no facilita la promoción de estos valores.

    La gestión por valores es una forma de hacer una gestión más humana. Creo que el código ético es nuestra guía y lo que da sentido a lo que hacemos. Transgredir nuestra ética, aunque sea por fuertes presiones, nos destruye como personas por dentro, por eso es mejor defenderla y preservarla.

    Me parece absolutamente crucial que la organización tenga muy clara la arquitectura de valores que considera susceptibles de protección. Los conflictos de valores son frecuentes en la dinámica de toma de decisiones tanto clínica como gestora, y una adecuada priorización de estos nos ayuda a tomar siempre el camino más adecuado.

    Sanitarios y pacientes reclaman “rehumanizar” o “revolucionar” el sistema de salud para hacer el proceso clínico más amable a la persona enferma, bajo la idea de que un entorno amable y afable, un ambiente de estima, facilita que pacientes y profesionales encuentren la manera de crear un espacio que permita compartir las cuestiones más íntimas y que todo lo necesario y humano esté presente en una comunicación basada en que unos y otros se sientan partícipes de un proceso compartido.

    ¡Dejemos que los pacientes ayuden!

    Carmen Martín Gómez – Desafíos y Logros en la Evaluación de Enfermedades Raras desde AETSA

    Carmen Martín Gómez


    Investigadora posdoctoral en el Área de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Andalucía (AETSA) de la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud

    Sobre su trayectoria profesional, ¿cómo llegó a especializarse en la evaluación de tecnologías sanitarias y la elaboración de guías de práctica clínica?

    CM: Cuando acabé mi tesis doctoral en la Universidad Loyola Andalucía, estuve buscando opciones para poder continuar mi carrera investigadora en salud y me presenté a una plaza posdoctoral que ofertaron en el área de evaluación de tecnologías sanitarias de Andalucía (AETSA), para trabajar en un programa europeo de guías de práctica clínica en enfermedades raras (EERR). Yo contaba con experiencia previa en la realización de revisiones sistemáticas y de metaanálisis, que son metodologías de base para la evaluación de tecnologías sanitarias y para la elaboración de guías de práctica clínica. Una vez en AETSA, he tenido la oportunidad de seguir formándome, cursando un posgrado de especialista en evaluación de medicamentos y de tecnologías sanitarias de la UNED. Además he tenido también la oportunidad de realizar otras formaciones en el marco de la salud, en el marco de ReDETS que es la red española de agencias de evaluación y también he participado en diferentes foros científicos como la sociedad internacional de evaluación de tecnologías sanitarias, el Health Technology Assessment International (HTAi), o en la red internacional de guías de práctica clínica (Guidelines International Network, conocida como GIN).

    ¿Qué trabajos realizados desde la AETSA destacaría en el ámbito de las enfermedades raras?

    CM: En AETSA, se han realizado algunos informes de evaluación relacionados con EERR. Por poner algunos ejemplos, se realizó uno sobre cribado neonatal de enfermedades lisosomales y otro sobre la utilidad de la secuenciación del exoma en el diagnóstico de dismorfias. Sin duda lo que más destacaría es el programa europeo sobre guías de práctica clínica en EERR, al que me refería anteriormente.

    Este programa es parte de una licitación de la Comisión Europea que fue ganada por un consorcio coordinado por la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud y que estaba compuesto, por un lado, por las agencias de evaluación de tecnología sanitaria de Canarias, Aragón, País Vasco, Cataluña y Andalucía, y, por otro, por dos instituciones de formación como son la Universitat Oberta de Catalunya y la Escuela Andaluza de Salud Pública. Con este programa pretendíamos apoyar a las redes europeas de referencia en enfermedades raras en el proceso de desarrollo de guías de práctica clínica y otras herramientas de apoyo a la toma de decisiones clínicas. En el marco de este programa, hemos trabajado con 22 redes de referencia y hemos conseguido contribuir a que se desarrollen guías, consensos clínicos, documentos de información para pacientes, informes basados en la evidencia y otro tipo de productos.

    ¿Qué avances metodológicos se han producido para el abordaje de las enfermedades raras en Europa?

    CM: Si nos centramos en los avances metodológicos, en el desarrollo de guías y de herramientas que apoyen las decisiones clínicas, yo destacaría la elaboración de 12 manuales metodológicos en el marco de nuestro programa. Estos manuales recogen los procedimientos para desarrollar, evaluar e implementar guías y herramientas.

    También hemos tenido la oportunidad de elaborar un manual adicional, dedicado a la incorporación de pacientes en el desarrollo de estas herramientas. Estos manuales están basados en los estándares metodológicos internacionales y están aprobados por la Comisión Europea, por lo que podrían considerarse un referente en este ámbito. Además, me gustaría comentar que estos manuales están recogidos en un programa formativo que está disponible online en la EU Academy, que es una web de la Comisión Europea dedicada a la formación y el aprendizaje (https://academy.europa.eu/courses/development-of-clinical-practice-guidelines-course).

    ¿Cuáles son los principales desafíos para desarrollar guías de práctica clínica y otras herramientas de apoyo a la toma de decisiones clínicas en enfermedades raras? 

    CM: El principal desafío es la falta de evidencia, la ausencia o, en los mejores casos, la escasez de ensayos clínicos que son necesarios para desarrollar las guías. La complejidad y la heterogeneidad de estos trastornos también dificultan el establecimiento de recomendaciones para su abordaje. En este punto, sí me gustaría destacar que la implicación de personas con enfermedades raras, así como de sus familiares en la elaboración de guías y herramientas ayuda a superar estas limitaciones, por lo que es muy relevante contar con su experiencia. Me parece esencial contar con los pacientes para abordar el manejo de cualquier trastorno, pero aún más cuando hablamos de una enfermedad rara.

    Desde su perspectiva, ¿cómo han influido las Redes Europeas de Referencia en la atención de los pacientes con enfermedades raras? 

    CM: Yo creo que las redes son fundamentales, ya que vehiculizan y facilitan el acceso de pacientes al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades a nivel europeo. También establecen un marco de colaboración entre centros especializados en un mismo área, como puede ser tanto el cáncer infantil, las enfermedades hematológicas o las inmunodeficiencias, entre otras.

    Esto, además, facilita iniciativas de proyectos de investigación y el avance en el conocimiento, lo que impacta positivamente en la calidad de vida de las personas con enfermedades raras y en el manejo de sus trastornos. Desde la creación de las redes en el año 2017, se han incorporado nuevos centros sanitarios y de investigación a las mismas, contando con más de 1.600 unidades especializadas repartidas por más de 300 hospitales en 25 países de la Unión Europea. Con estos datos nos podemos hacer una idea del potencial que tienen.

    ¿Cuáles son sus expectativas para la evaluación futura de las enfermedades raras desde el ámbito europeo? ¿Cómo cree que va a afectar a la evaluación nacional?

    CM: Pues a nivel europeo, confío en que el trabajo elaborado en nuestro programa, los manuales y la formación se hayan incorporado por los grupos de elaboración de guías y en las instituciones que trabajan en enfermedades raras, así como que las guías y el resto de los productos que hemos desarrollado sirvan como ejemplos para el futuro.

    Sabemos que hay un creciente interés, a nivel internacional, en la mejora de los procedimientos de evaluación de tecnologías en EERR, y muestra de ello puede ser, por ejemplo, el grupo de interés en EERR de las sociedades internacionales de evaluación, el HTAi que he mencionado anteriormente, que es de reciente creación y en el que colaboramos desde AETSA. Este interés también se percibe en otras organizaciones, como la Organización Europea de Enfermedades Raras (EURORDIS), La Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) y algunas plataformas de pacientes.

    Respecto al nivel nacional, la experiencia y el conocimiento acumulado durante el transcurso de este programa en 5 de las agencias de evaluación de tecnología del Sistema Nacional de Salud, yo creo que facilitará la integración de la metodología en nuestro contexto, especialmente cuando abordemos EERR, por lo que las expectativas son bastante prometedoras.

    Mar Guilarte Clavero – Avances y desafíos en la gestión del Angioedema Hereditario: una perspectiva integral

    Mar Guilarte Clavero


    Coordinadora del CSUR de Angioedema Hereditario del Hospital Vall d’Hebron

    ¿Podría describir qué es el Angioedema Hereditario (AEH), cuáles son sus características principales y cómo afecta a quienes lo padecen?

    MG: El AEH es una enfermedad genética que se engloba dentro de lo que se conoce como las enfermedades minoritarias o enfermedades raras (EERR), y este nombre es debido a la baja prevalencia que tiene esta enfermedad al igual que otras EERR.

    Esta enfermedad se caracteriza por la presencia de episodios recurrentes y la mayoría de las veces imprevisibles de angioedemas o de hinchazones que afectan a distintas partes del cuerpo. Lo más frecuente es que afecten a nivel periférico tanto sea manos, pies, en cualquier extremidad, a nivel genital… pero también pueden afectar a cara, tanto a labios como a párpados, como a toda la cara. Esto hace una característica muy común de esta enfermedad que es que estos episodios, sobre todo cuando afectan a cara, suele ser muy deformante lo que impide al paciente hacer una vida normal.

    Pero también, los episodios de angioedema, pueden afectar a las mucosas. Entre ellas, la mucosa del tracto gastrointestinal y en este caso se caracteriza porque presentan episodios de dolor abdominal, que es un dolor abdominal agudo muy intenso que se acompaña tanto de náuseas como de vómitos o incluso diarreas , que pueden durar hasta 4-5 días. Por último, también puede afectar a la mucosa de la vía respiratoria superior; un edema en esta zona puede condicionar asfixia y esto es el motivo por el que esta enfermedad se considera como potencialmente mortal, porque un episodio de edema de las vías respiratorias superiores que no es tratado puede implicar la asfixia y la muerte del paciente.

    Estos episodios tienen una duración que puede ser desde uno o dos días hasta cinco días, lo que influye en que esta enfermedad es muy incapacitante, ya que, si la frecuencia de ataques es habitual, los pacientes están muchos días con ataques de angioedema.

    Como característica quizá más importante de esta enfermedad decir que estos ataques son totalmente imprevisibles. Los pacientes nunca saben cuándo van a tenerlos y esto les impide llevar una vida normal, desde realizar ciertos trabajos u hobbies, o, por ejemplo, viajar o planificar un fin de semana, cualquier actividad, porque nunca saben cuándo van a tener un ataque y cuándo lo tienen, tampoco nunca saben cuánto va a durar y qué tan intenso va a ser.

    ¿Cuál es el papel específico que desempeña el Centro, Servicio o Unidad de Referencia (CSUR) del Hospital Vall d’Hebron en el tratamiento y manejo del AEH? ¿Qué protocolos o guías siguen en su CSUR para el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad?

    MG: Nuestro hospital, desde hace muchos años, se ha especializado en el tratamiento de esta enfermedad, siendo el mayor centro de Cataluña en esta enfermedad y uno de los principales también a nivel español.

    Nuestro hospital ofrece atención integral gracias a un equipo multidisciplinar y acceso a todos los tratamientos disponibles, además de ensayos clínicos avanzados

    Nosotros disponemos de un equipo multidisciplinar que permite abordar la enfermedad desde distintas perspectivas porque para los pacientes, ya sea en el diagnóstico, en el tratamiento o en la prevención de ataques. Así, si los pacientes, por ejemplo, necesitan algún procedimiento que implique manipular la vía respiratoria superior o incluso la boca, lo que puede desencadenar un ataque o, por ejemplo, una manipulación a nivel quirúrgico o una endoscopia, es importante para evitar que presente un ataque durante el procedimiento que los profesionales implicados en el procedimiento conozcan la enfermedad y cómo deben actuar ya sea para prevenir o para tratar los ataques.

    Voy a poner un ejemplo para que se entienda más. Si un paciente  con AEH necesita un procedimiento muy común como podría ser una extracción de una pieza dentaria, para este supone un riesgo muy elevado de presentar un episodio de edema que va a afectar a la vía respiratoria superior, con lo cual implica el riesgo de asfixia que anteriormente comentaba. En este caso, en nuestro equipo multidisciplinar están implicados los cirujanos maxilofaciales, y este paciente, cuando se tiene que someter cualquier procedimiento, debe hacerlo en el centro hospitalario y con una profilaxis específica. Además, el equipo de profesionales sanitarios que lo van a tratar debe conocer esta enfermedad.

    Otro problema que nos encontramos es, por ejemplo, en las mujeres cuando se quedan embarazadas ya que durante el embarazo puede aumentar el número de ataques de angioedema y requieren de un manejo especial. O, por ejemplo, durante el parto, también en algunos casos se tiene que hacer una profilaxis, con lo cual en el equipo multidisciplinar también está implicado un ginecólogo especializado en la enfermedad.

    Otro aspecto muy importante es el aspecto psicológico. El hecho de vivir siempre con esta imprevisibilidad de que puedas tener un ataque en cualquier momento, la importante afectación de la calidad de vida que implica tener la enfermedad hace que muchos pacientes tengan depresión y/o ansiedad.  Por lo que, en nuestra unidad, también contamos con un psicólogo especializado para poder manejar este tipo de pacientes cuando lo requieren.

    En mi hospital tratamos a los pacientes con AEH desde que son niños hasta que son adultos. Siempre decimos que es desde cero a 100 años, con lo cual en nuestro CSUR ofrecemos la posibilidad de que tanto pacientes en edad pediátrica con angioedema como pacientes adultos puedan ser tratados. De hecho, como es una enfermedad hereditaria, hay varios miembros de la familia que lo padecen y todos los miembros de la familia son tratados normalmente por el mismo centro y al menos en el mismo hospital.

    Nosotros tenemos nuestros propios protocolos que hemos adaptado en función de las características del hospital, pero seguimos los protocolos y las guías internacionales para el diagnóstico y para el tratamiento. De hecho, tenemos la suerte de disponer hoy en día, de todos los fármacos que están comercializados en España para el tratamiento de la enfermedad. Pero también estamos participando en distintos ensayos clínicos con fármacos nuevos, con lo cual los pacientes que son controlados en nuestro CSUR tienen la oportunidad de participar en ensayos clínicos con las nuevas moléculas y anticiparse un poco a cómo será el manejo del paciente con AEH hereditario en el futuro.

    También trabajamos muy estrechamente con la farmacia del hospital, ya que toda esta medicación es de dispensación hospitalaria, y con el servicio de inmunología, donde hacen tanto el diagnóstico de la enfermedad a nivel inmunoquímico como el diagnóstico genético. De hecho, nosotros nos organizamos cada mes, hemos formado un comité, nos reunimos y comentamos los nuevos diagnósticos, pacientes que requieren cambios, alguna incidencia que haya pasado con algún paciente o cualquier aspecto que sea importante de esta enfermedad, para intentar controlar mejor a todos los pacientes.

    ¿Cómo se coordina el seguimiento de los pacientes dentro de las redes asistenciales en España? ¿Qué mejoras se podrían implementar en este aspecto?¿Hay alguna cuestión particular que demanden los pacientes con AEH?

    MG: En España, aparte de que hay 3 CSUR, sí que hay bastantes centros donde manejan un número suficiente de pacientes y que tienen mucha experiencia de la enfermedad y en muchos de estos centros los pacientes también tienen acceso a los tratamientos. Es verdad que todavía hay centros con menor número de pacientes y menor experiencia, pero creo que además de los centros de referencia sí que hay bastante experiencia por algunos especialistas en esta enfermedad. Pero, aun así, todavía hay pacientes que no están diagnosticados o han sido mal diagnosticados o no están siendo tratados de forma efectiva.

    Es importante intentar potenciar las redes asistenciales. Por ejemplo, nosotros en Cataluña sí que nos organizamos con hospitales que quizá tienen menos pacientes o menos experiencia o menos acceso a los nuevos tratamientos o a los nuevos diagnósticos e intentamos trabajar más que en red, de forma conjunta. A veces nos derivan los pacientes o hacemos consultas virtuales con especialistas, incluso también se pueden unir a nuestras reuniones del equipo multidisciplinar, en estas reuniones del comité que hacemos mensualmente.

    Y para mejorar ¿qué haría? Bueno, yo creo que es importante que todo médico que atiende a un paciente con AEH conozca lo que es la enfermedad y tenga experiencia, porque un aspecto importante de esta enfermedad es que hay pacientes que tienen muy pocos ataques y están muy bien y que necesitan solo un tratamiento agudo de forma ocasional, pero hay pacientes que sí tienen mucha frecuencia de ataques y estos pacientes no solo pueden tener AEH, sino que también tienen otras enfermedades, otras comorbilidades que pueden empeorar la enfermedad en sí o pueden condicionar qué tipo de tratamiento le vamos a poner para su AEH. El saber manejar esto te lo da la experiencia y llevar un número importante de pacientes.

    La colaboración entre especialistas y la formación continua son clave para asegurar que los pacientes, independientemente de su localización, reciban un tratamiento efectivo y adecuado a la gravedad de su enfermedad

    Yo creo que un aspecto que podíamos mejorar es que todo médico que va a tratar un paciente con AEH sea consciente de cómo lo va a tratar y cuándo necesita una profilaxis o cuándo no. Esto es importante porque muchas veces los pacientes, incluso pacientes de otros centros o a veces de otras comunidades, nos dicen que ellos también quieren tener acceso a determinados fármacos. Aunque insisto, en España está bastante uniforme y en la mayoría de las comunidades se puede acceder a los tratamientos, pero muchas veces no es así. Y no solo es el tratamiento, yo creo que necesitamos un tratamiento que sea equitativo, pero también un diagnóstico. No en todas las comunidades ni en todos los centros se puede hacer un diagnóstico genético adecuado y esto es una de las cosas que se podrían mejorar.

    ¿Cómo colaboran los CSUR con las redes europeas u otras organizaciones internacionales para mejorar el tratamiento y la investigación del AEH?

    MG: El AEH es una enfermedad que, curiosamente, está clasificada como una inmunodeficiencia porque existen las inmunodeficiencias por déficit de complemento y el AEH por déficit de C1 inhibidor se considera una inmunodeficiencia por déficit de complemento, ya que falta el inhibidor del C1, pero claramente clínicamente no se comporta como una inmunodeficiencia.

    Hay una red europea de referencia que se llama la ERN-RITA que tiene como objetivo mejorar la atención de los pacientes con trastornos inmunológicos raros y dentro de esta red se contempla el AEH por déficit de C1 inhibidor. En nuestro caso, el hospital forma parte de esta ERN-RITA y nosotros, como CSUR de AEH, también estamos implicados en esta red.

    Pero hay que decir que quizá, a nivel europeo, específicamente para AEH, más que red, sí que hay una muy buena conexión, hay grupos de trabajo internacionales y europeos para AEH.

    ¿La manera de colaborar? Bueno, pues la existencia de proyectos comunes y esto, sobre todo, es muy importante de cara a los pacientes. Puede ocurrir que un paciente esté siendo tratado en un país y se mude a otro, tiene que saber a qué centro puede acudir, dónde puede encontrar la medicación de rescate en caso de que sea necesario, dónde lo pueden controlar, si le tienen que realizar una intervención, dónde se la deben hacer, encontrar un sitio donde conozcan la enfermedad y le puedan poner una buena profilaxis. Para esto, una muy buena colaboración es con la asociación de pacientes. Los médicos contactan con la asociación de pacientes internacional y ellos son los que derivan. Yo, por ejemplo, si tengo un paciente que se traslada a vivir a Francia, contacto directamente con el médico francés de la ciudad donde se va a ir a vivir porque ya los conozco y si no, a través de la Asociación Internacional de pacientes, ellos trabajan muy bien para que cualquier paciente que se mueva por Europa (en este caso por Europa y probablemente por otros países del mundo, pase lo mismo) pueda acceder a un centro especializado.

    ¿Qué es la red ACARE y que aporta al contexto de la asistencia al AEH?¿Qué tipo de centros participan y como se unen a la red?

    MG: La red ACARE (Angioedema Centers of Reference and Excellence) es una red mundial de centros de referencia en angioedema, no solo en AEH, sino que abarca el angioedema en general. Esta red está englobada dentro de otra red que se llama GA2LEN (Global Allergy and Asthma European Network), que es una red de excelencia de los principales hospitales y también es una red de investigación europea en el campo tanto de la alergología como del asma, que se inició en 2004 y durante unos años estuvo amparada por la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (European Academy of Allergy and Clinical Immunology, EAACI). Trabajan conjuntamente con sociedades científicas, pero también con organizaciones de pacientes.

    Para formar parte de esta red, lo mismo que para ser un centro CSUR, tienes que cumplir una serie de criterios que designa el Ministerio. Para poder ser un centro ACARE tienes que cumplir una serie de requisitos, como tener un número suficiente de pacientes en el sistema (no solo AEH, sino de cualquier tipo de angioedema), debes demostrar que sigues las guías, tener protocolos propios, disponibilidad de tratamiento, hacer investigación en la enfermedad, participar en ensayos, etc.

    La red ACARE desempeña un papel clave en la investigación y difusión del conocimiento sobre el angioedema a nivel mundial y garantiza que los pacientes reciban un diagnóstico adecuado y acceso a los tratamientos más avanzados

    A nivel asistencial, yo tengo que decir que esta red, sobre todo hoy en día, tiene un papel muy importante en investigación. Hay muchos proyectos para intentar conocer distintos aspectos de la enfermedad, realizar registros, colaborar en el conocimiento entre centros. Sí que sé que en algunos países donde no tienen acceso a pruebas genéticas, la red ACARE colabora para que los pacientes puedan tener un buen diagnóstico genético. En nuestro caso, el papel principal es su implicación en colaborar en la investigación y en la difusión del conocimiento de la enfermedad.

    Ellos también trabajan conjuntamente con la asociación de pacientes en la vía de intentar que un paciente, de cualquier centro, pueda ser tratado adecuadamente trabajando estrechamente con la Asociación Internacional de Pacientes.

    En relación con los tratamiento ¿cuáles son los principales avances recientes o por llegar en el tratamiento del AEH que podrían beneficiar a los pacientes en un futuro cercano?

    MG: Pues podríamos decir que estamos viviendo el “Siglo de oro” o la “Época dorada” del angioedema hereditario, porque, realmente, siendo una enfermedad rara con pocos pacientes, hoy en día se están investigando muchísimos fármacos. Algunos de ellos ya están en el mercado, otros llegarán muy pronto, pero la cantidad de productos que se están investigando para una enfermedad rara es impresionante.

    De entrada, yo creo que, hoy en día, sin pensar en lo que pueda venir, el principal avance que tenemos es que disponemos de una profilaxis a largo plazo, lo que significa que son tratamientos para prevenir los ataques. Por ejemplo, un anticuerpo monoclonal que se administra al paciente cada 15 días o cada cuatro semanas, con una efectividad altísima o de un tratamiento oral para la prevención de los ataques específico para el AEH.

    También disponemos de un tratamiento oral específico contra la enfermedad que actúa en la cadena del sistema de contacto. Los ataques de angioedema se producen porque se activa el sistema de contacto, se libera una molécula que se llama bradicinina, que es muy vasodilatadora y lo que hace es aumentar la permeabilidad vascular, lo que produce una salida del líquido del interior de los vasos (espacio intravascular) al exterior (espacio extravascular), produciéndose hinchazones localizadas o angioedema. Este tratamiento oral actúa específicamente en esta cascada, inhibiendo la calicreina.

    También disponemos  de la posibilidad de reemplazar el C1 inhibidor deficiente, mediante la administración de un concentrado plasmático para prevenir los ataques de AEH. Esta modalidad terapéutica  se usa desde hace años, inicialmente por  vía endovenosa y ahora se puede administrar por vía subcutánea.

    Hoy en día tenemos muy buenos tratamientos, pero parece que el futuro va a ser todavía mejor. Se están investigando nuevos tratamientos, por ejemplo, tratamientos orales para tratar los ataques. Porque hoy en día, cuando un paciente sufre un ataque, se tiene que administrar un fármaco por vía subcutánea o por vía endovenosa, y se están investigando tratamientos orales para que el paciente, cuando empiece un ataque, pueda tomarse una pastilla y, en principio, ese ataque ya no va a progresar. Esto es muy importante porque se ha demostrado que cuanto antes se traten los ataques, menor es la duración total de ese ataque.

    También se están investigando muchos fármacos para profilaxis a largo plazo para prevenir los ataques con una mejor posología, y además se está trabajando con terapia génica para esta enfermedad.

    ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta un CSUR en el tratamiento de pacientes con AEH en España?¿son los mismos que los de los otros centros?

    MG: Sobre todo el acceso a los fármacos, que una vez estén comercializados y aprobados, podamos ofrecérselos a los pacientes. Yo creo que este es el principal reto. Porque, hoy en día, la especialización y lo que le podemos ofrecer a un paciente en cuanto a diagnóstico y tratamiento está cubierto. Pero sí que, en el futuro, el reto es poder tratar lo mejor posible a todos los pacientes, porque está claro que todos los tratamientos tienen un alto coste económico y, en muchos casos, es complicado el acceso a estos tratamientos.

    También diría que en España hay un poco de desigualdad porque sí que hay centros o comunidades que tienen sus criterios para la indicación de la profilaxis, pero otros centros no. Esto sí que origina una cierta desigualdad en cuanto a qué pacientes tienen acceso a determinados fármacos y qué pacientes no pueden tener este acceso.

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