jueves, febrero 12, 2026
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    a Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETS) y el papel de los pacientes en la nueva legislación

    A principios de este año entró en vigor el Reglamento de la UE sobre Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETS), uno de los resultados de la Estrategia Farmacéutica de la UE. Esto supuso un paso importante para mejorar el acceso a las tecnologías innovadoras. Sin embargo, no significa que la legislación se aplique inmediatamente, sino que se ha establecido un periodo transitorio de tres años durante el cual se establecerá un nuevo marco de gobernanza para garantizar la aplicación efectiva en toda la UE a partir de 2025.

    El nuevo Reglamento, que ha sido una de las principales prioridades de defensa de EURORDIS, no surge de la nada. Se basa en un sistema de cooperación voluntaria entre los Estados miembros que ha tomado forma a través de iniciativas financiadas por la UE: la Red ETS y las Acciones Conjuntas EUnetHTA financiadas por la UE. La legislación, por tanto, formaliza las asociaciones existentes introduciendo un marco permanente de trabajo conjunto que también abarcará las consultas científicas conjuntas, la identificación de tecnologías sanitarias emergentes y la cooperación voluntaria, así como el trabajo en evaluaciones clínicas conjuntas.

    Antes de la primera reunión del 21 de abril del nuevo Grupo de Coordinación de ETS de la UE -un órgano de gobierno cuya composición aún se desconoce-, se aprovechó la oportunidad para volver a lo básico y recordar qué es la HTA, cuál ha sido el papel de la comunidad de pacientes y por qué la aportación de los pacientes es tan fundamental para que el nuevo Reglamento tenga éxito.

    ¿Qué es la ETS?

    De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ETS se refiere a la evaluación sistemática de propiedades, efectos, y/o impactos de tecnologías sanitarias. Su objetivo principal es proporcionar evidencia de calidad para apoyar la toma de decisiones y, por lo tanto, mejorar la incorporación de nuevas tecnologías que sean también costo-efectivas, evitando de este modo la incorporación de tecnologías que son de dudoso valor para el sistema de salud.

    En la atención sanitaria, la definición de tecnologías sanitarias es bastante amplia, pero suele incluir medicamentos, dispositivos médicos, instrumentos de diagnóstico y procedimientos quirúrgicos, así como medidas de prevención, detección, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de enfermedades.

    Consiste en la evaluación sistemática de los efectos y las repercusiones relacionadas con el uso de las tecnologías sanitarias. Sin embargo, la cooperación en materia de las ETS con arreglo al nuevo Reglamento solo afectará a los medicamentos y a los dispositivos implantables e invasivos. Para los pacientes, esto significa que cuando un medicamento obtiene la autorización de comercialización por parte de la EMA (Agencia Europea de Medicamentos), los organismos nacionales de ETS (pagadores) evalúan su efecto terapéutico, sus posibles efectos secundarios, su influencia en la calidad de vida y su forma de administración.

    ¿Qué ocurrirá ahora?

    Las disposiciones del Reglamento serán aplicables a los medicamentos con nuevos principios activos para indicaciones oncológicas y a los medicamentos de terapia avanzada a partir de enero de 2025 y a todos los medicamentos huérfanos a partir de 2028. Una vez que se aplique plenamente en 2030, todos los medicamentos registrados por la Agencia Europea de Medicamentos tendrán que pasar por una evaluación clínica conjunta. Sin embargo, ésta se limitará a examinar únicamente las pruebas clínicas. Las decisiones de fijación de precios y reembolsos, basadas en estas evaluaciones conjuntas, seguirán siendo responsabilidad de los gobiernos nacionales. Puede descargar el reglamento en el siguiente enlace: https://data.consilium.europa.eu/doc/document/ST-5844-2018-INIT/es/pdf

    Carolina Darias comparte los grandes avances en el abordaje de las enfermedades raras con Latinoamérica

    La ministra de Sanidad, Carolina Darias, mantuvo el 9 de junio de 2022 una reunión con el objetivo de compartir las buenas prácticas de nuestro país en el abordaje de las enfermedades raras.

    En este encuentro, que tuvo lugar en la sede del Ministerio de Sanidad, han participado representantes de organizaciones de pacientes relacionados con las enfermedades raras procedentes de Colombia, México, Perú, Costa Rica, Panamá, Chile, Paraguay, Argentina, República Dominicana, Brasil, Ecuador, Estados Unidos y Colombia y también, una delegación de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), encabezada por su presidente, Juan Carrión.

    Darias remarcó el compromiso del Gobierno de España con la mejora en la calidad de vida de las personas que padecen una enfermedad rara, uno de los retos de salud más importantes en la actualidad y, además, señaló la importancia de seguir tejiendo alianzas, que simboliza la esperanza para las personas que padecen alguna enfermedad rara en el mundo. “Tenemos millones de razones para avanzar”, ha subrayado.

    En la reunión, los representantes de ALIBER han presentado cómo está la situación en Latinoamérica y las conclusiones del Estudio de Necesidades Socio Sanitarias en los países Latinoamericanos. Además, se ha puesto en común la estrategia de ALIBER y la importancia que ocupa en ella el encuentro internacional sobre enfermedades raras que está previsto celebrar en República Dominicana en el mes de noviembre.

    Darias ha recordado que en España hay un total de 110 unidades/CSUR (Centros, Servicios, unidades de referencia del SNS), de 36 centros y de 10 comunidades autónomas que participan desde el 1 de enero en las 24 Redes Europeas de Referencia, todos ellos como miembros de pleno derecho.

    https://www.sanidad.gob.es/eu/gabinete/notasPrensa.do?id=5777

    Un nuevo libro blanco describe los problemas relacionados con los retrasos en el diagnóstico de enfermedades pulmonares intersticiales

    Un comité directivo de expertos pulmonares y médicos de atención primaria (PCP) ha publicado un libro blanco que describe los problemas relacionados con los retrasos en el diagnóstico de enfermedades pulmonares intersticiales (EPI), como la fibrosis pulmonar (PF). Reunidos el Colegio Americano de Médicos del Tórax (CHEST) y la Fundación Three Lakes, el comité brinda orientación experta para la iniciativa, Bridging Specialties™: Diagnóstico oportuno para pacientes con ILD, con el objetivo de reducir el tiempo de diagnóstico para enfermedades pulmonares complejas.

    La perspectiva clínica se basa en los datos recopilados en las encuestas enviadas a los PCP y neumólogos para evaluar la necesidad de intervenciones, incluidas las herramientas que se pueden usar para ayudar a diagnosticar la FP y otras ILD.

    En lo que se refiere al médico de atención primaria, el objetivo de la encuesta fue:

    –  Evaluar los comportamientos de los médicos de atención primaria en respuesta a un paciente que presenta síntomas inespecíficos

    –  Medir el conocimiento y las actitudes con respecto a un diagnóstico de FP o fibrosis pulmonar idiopática (FPI)

    Para el especialista pulmonar, el objetivo de la encuesta era identificar qué distingue a las EPI de otros problemas pulmonares más comunes.

    Según los resultados de las encuestas:

    Los PCP y los neumólogos están de acuerdo en que no hay una lista corta de factores que contribuyen a los retrasos en el diagnóstico de la FPI. Superar las barreras es un desafío complejo porque los problemas que provocan los retrasos son multifactoriales.

    Los pacientes que presentan síntomas inespecíficos y que pueden ser señales de advertencia tempranas tienen muchas más probabilidades de ser evaluados por afecciones cardíacas, seguidos de EPOC y asma.

    Si bien, en general, el 87 % de los PCP intentarán evaluar las causas fundamentales de los síntomas inespecíficos, esa cifra se reduce al 61 % si el paciente ya está recibiendo terapia de inhalación por una afección pulmonar. Esto significa que una minoría sustancial de PCP (39 %) pasará por alto la evaluación de los síntomas para modular la terapia para lo que puede ser un diagnóstico incorrecto.

    La tomografía computarizada de alta resolución (HRCT, por sus siglas en inglés) no se ordena universalmente para todos los pacientes. Solo el 62 % dice que ordena una TCAR cuando la radiografía de tórax de un paciente muestra opacidad en el lóbulo inferior y solo el 50 % cuando un paciente tiene crepitantes inspiratorios o algún otro examen pulmonar anormal.

    Para obtener más información sobre la iniciativa Bridging Specialties, puedes descargar el documento técnico completo en https://www.chestnet.org/Guidelines-and-Topic-Collections/Bridging-Specialties/Timely-Diagnosis-for-ILD-Patients

    Antonio Charrua – La importancia del trabajo en equipo para una detección precoz y mejora en la asistencia de los pacientes con EERR en el ámbito de la Nefrología

    Antonio Charrua


    Director general de CSL Vifor

    ¿Nos podría hacer una breve descripción de la compañía? ¿Cuáles con las áreas de especialización en CSL Vifor?

    AC: CSL Vifor está desde agosto 2022 integrada en el Grupo CSL que está presente en más de 100 países. Entre sus principales tareas se encuentran la investigación, el desarrollo y la fabricación de productos farmacéuticos. La compañía integra también a Vifor Fresenius Medical Care Renal Pharma y, muy recientemente también la compañía española Sanifit Therapeutics.

    Para nosotros es imprescindible que los pacientes se sitúen en el centro de todo lo que hacemos. Trabajamos con médicos, pacientes y grupos de intereses de los pacientes con el fin de abordar necesidades médicas no cubiertas en enfermedades con pocas o ninguna opción terapéutica a través de asociaciones con licencia o desarrollos a nivel interno.

    Con cerca de 2.300 empleados a nivel mundial, nos hemos integrado recientemente en la compañía australiana CSL con el fin de mejorar todo ese portfolio y pipeline.

    Con cerca de 150 años de experiencia, CSL Vifor se enfoca, sobre todo, en el déficit de hierro, Nefrología y Diálisis. Además, en los últimos años nos estamos enfocando mucho en las enfermedades raras en el ámbito de la Nefrología. Nuestro compromiso en estas áreas terapéuticas es el dónde estamos y el dónde queremos llegar a nivel de desarrollo de estos productos.

    ¿Nos puede explicar la involucración de CSL Vifor en el área de las EERR y cómo ha sido su evolución? ¿Qué es la vasculitis asociada a ANCA y en qué consiste la terapia oral que la UE ha aprobado para tratar a estos pacientes?

    AC: El área de terapias para enfermedades raras en Nefrología está en crecimiento. Nosotros queremos consolidar nuestro compromiso de ofrecer nuevos tratamientos y reforzar al área de enfermedades raras muy centradas en toda la parte nefrología y diálisis.

    Estamos trabajando en ayudar a mejorar el tratamiento de la vasculitis asociada a anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos, que son un grupo de enfermedades autoinmunes sistémicas y potencialmente mortales que presentan un curso crónico con recaídas. Se trata de una inflamación generalizada de los vasos sanguíneos de pequeño y mediano calibre que afecta de forma severa a los riñones y pulmones.

    La EMA y también la Agencia Española han autorizado recientemente Avacopán, que presenta un mecanismo de acción único ya que actúa como antagonista selectivo del receptor C5aR1 (o CD88) e inhibe competitivamente la interacción entre C5aR1 y la anafilotoxina C5a. Esta solución desempeña un papel clave en la inflamación vascular porque esta inhibición selectiva de C5aR1 permite el funcionamiento normal de la cascada del complemento. Una de las ventajas de Avacopán es que es un fármaco oral y se requieren dos dosis al día junto con las comidas.

    ¿Destacaría algún proyecto que se está impulsando desde CSL Vifor en el ámbito de las enfermedades raras?

    AC: Queremos ofrecer acceso a Avacopán a los pacientes españoles  y, además, tenemos un programa de acceso temprano para poder facilitar el acceso a pacientes de forma gratuita antes de la comercialización del fármaco. Gracias a esto, los pacientes pueden acceder a este medicamento innovador lo antes posible mientras trabajamos con las autoridades sanitarias en el proceso de reembolso y financiación.

    También tenemos una web de divulgación acerca de la vasculitis que permite a profesionales, cuidadores y pacientes conocer más la enfermedad para mejorar la forma de vivir con ella: https://www.myancavasculitis.com/

    Además, trabajamos con asociaciones de pacientes como FEDER y la Asociación Española de Vasculitis Sistémica para dar apoyo a las iniciativas que permiten que los pacientes mejoren su día a día y tenemos iniciativas de investigación en todo el entorno sanitario. Por ejemplo, el año pasado lanzamos un proyecto de investigación que hicimos con el IESE sobre la salud en el centro de nuestra sociedad, en el que se discutieron todas estas temáticas.

    El ámbito de los medicamentos huérfanos es un área donde las preferencias de los distintos agentes, tales como reguladores, pagadores, clínicos, pacientes y la industria parecen estar más alejadas, ¿cómo cree que se podrían integrar adecuadamente todas ellas?

    AC: Con trabajo en equipo y una mayor interacción. Bajo mi punto de vista, una de las grandes lecciones que hemos aprendido de esta pandemia del COVID-19 ha sido la necesidad de que todos los intervinientes trabajen en equipo y de forma coordinada. Como esto fue un éxito y lo conseguimos con cierto nivel de urgencia, si lo planeamos bien, lo podemos hacer mucho mejor.

    El objetivo común de todos es escuchar las necesidades de los pacientes e interlocutores; e integrar y aceptar las peculiaridades del desarrollo de los medicamentos huérfanos. Esto significa una mejora en la asistencia de los pacientes y en la detección precoz y permite ofrecer terapias más innovadoras y adecuadas. Es importante destacar que el acceso temprano y los ensayos clínicos son una solución en enfermedades raras y España juega un papel muy importante en el desarrollo de estos ensayos. Para tener una idea, de 197 ensayos clínicos en enfermedades raras, 55 se hacen de pediatría y, esto representa un 20% de todos los ensayos realizados en España. El 90% de estos ensayos son promocionados por compañías farmacéuticas que interconectan a todos los intervinientes para poder aportar soluciones.

    Como sociedad deberíamos tener un diálogo más profundo sobre los retos de la investigación y, por supuesto, el acceso a estos fármacos y necesidades de los pacientes. Además, ir de la mano de las autoridades sanitarias para conseguir que la innovación pueda incorporarse a nuestro sistema de salud y que los pacientes tengan acceso, es fundamental.

    En su opinión, ¿qué criterios deben tenerse en cuenta a la hora de fijar el precio y reembolso de un medicamento huérfano? ¿Cree que deberían ser diferentes a los de un medicamento no huérfano?

    AC: En este caso estamos hablando de un tipo de enfermedad que tiene baja prevalencia, pero un altísimo impacto socioeconómico. Y, por supuesto, hablamos de enfermedades muy graves y crónicas con un gran impacto en el paciente y en su entorno familiar y laboral. Esto debería tenerse en cuenta a la hora de poder definir mecanismos de reembolso y sistemas de financiación, con el fin de medir con mayor exactitud el impacto que van a tener. Es muy importante que se evalúen todos los presupuestos y los métodos de financiación, no solo del medicamento per se.

    Es importante tener en cuenta los modelos longitudinales de financiación, ya que las decisiones no deberían ser puntuales. Es decir, a lo largo del tiempo es importante mantener el diálogo con las autoridades sanitarias para ir midiendo estos impactos y, sobre todo, buscar y encontrar soluciones de financiación innovadoras que aporten verdaderamente a los pacientes.

    En cuanto a la financiación de MMHH y ultra-huérfanos, ¿qué esquemas cree que son los más adecuados para facilitar el acceso a los mismos? ¿A qué retos se enfrentan los sistemas de salud?

    AC: Los retos a los que se enfrentan en los sistemas de salud son mayormente presupuestarios. Es importante saber cómo vamos a poder financiar toda la innovación y cuáles son las soluciones más rápidas. Gracias al avance exponencial de la medicina y a las vacunas del Covid-19, hemos comprobado la gran velocidad a la que se pueden traer soluciones del mercado, en paralelo con la regulación de los medicamentos. Con lo cual, uno de los grandes retos es poder cruzar la velocidad de lanzamiento de nuevos medicamentos con la velocidad regulatoria para que los pacientes tengan acceso. Es importante tener en cuenta que este reto de la parte presupuestaria es de este año 2022. En los últimos 50 años, los gobiernos han podido dedicar más presupuesto al área de la salud y educación.

    Desafortunadamente, con la situación de guerra que estamos viviendo, los gobiernos están destinando más presupuesto a defensa y el budget dedicado a educación y salud va a sufrir. Considero que es un gran reto para que todos los ciudadanos, entidades, pacientes, pagadores y profesionales sanitarios puedan trabajar en conjunto y que cada sector se responsabilice de minimizar este impacto. Es importante tener una visión transversal de la carga presupuestaria y tener en cuenta, no solo del coste puntual del medicamento, sino también la carga porque son enfermedades crónicas graves que van a impactar en todo el ecosistema del paciente.

    Para resumir, es necesario que la regulación y la velocidad en el lanzamiento de nuevos medicamentos vayan en paralelo para poder gestionar esta restricción de budget dedicado a salud y educación.

    Jonathan Galduf – MEDICAMENTOS HEMODERIVADOS: RETOS Y SOLUCIONES

    Jonathan Galduf


    Head of Market Access & Public Affairs, Spain & Portugal CSL Behring

    ¿Nos puede comentar algunos datos de interés sobre CSL Behring: objetivos, implantación, historia, actividades, etc.?

    JG: CSL Behring es una empresa biotecnológica global con más de 100 años de historia que se estableció en Australia y que actualmente tiene su sede central europea en Alemania. Tiene presencia en cuatro continentes con centros de investigación y de producción, concretamente en Berna (Suiza), en Marburg (Alemania), en Broadmeadows (Australia), en Kankakee (Estados Unidos) y en China.

    <<El objetivo de CSL Behring es cumplir con la promesa de hacer llegar a los pacientes los medicamentos más innovadores para tratar enfermedades que ponen en peligro sus vidas>>

    Con el fin de buscar distintas soluciones terapéuticas para enfermedades, de las cuales una gran mayoría son raras y con pocas alternativas de tratamiento, tenemos un gran compromiso con la innovación. Las áreas terapéuticas de la empresa son los desórdenes hemorrágicos, la inmunología, el angioedema hereditario y el déficit de Alfa 1 antitripsina.

    Aparte de investigar, desarrollar y proporcionar estas soluciones terapéuticas para los pacientes, nuestro compromiso se centra en el entorno y la comunidad donde nos ubicamos desde un punto de vista económico, social y medioambiental.

    ¿Por qué los hemoderivados son diferentes de los medicamentos de síntesis química e incluso a otros biológicos?

    JG: La principal diferencia de los medicamentos hemoderivados (como se conocen en España) o derivados del plasma y los medicamentos de síntesis química o incluso otros biológicos es su materia prima. La fuente de los medicamentos hemoderivados es el plasma obtenido a partir de la sangre de las donaciones. En el plasma humano hay un gran número de proteínas plasmáticas y muchas de ellas con funciones terapéuticas. Lo que hacemos es identificar, fraccionar y separar estas proteínas de uso terapéutico para convertirlas en medicamentos. Por eso se llaman medicamentos hemoderivados. La principal diferencia y la más importante es que su materia prima es finita y depende de las donaciones.

    ¿En qué consiste el fraccionamiento del plasma y qué implicaciones tiene en términos de coste?

    JG: El proceso de fraccionamiento es un proceso de producción complejo complejo que separa el plasma de la sangre. Hay dos grandes procesos: por plasmaféresis, el plasma que se conoce como plasma origen, que es un procedimiento que separa el plasma del donante y le devuelve los componentes de la sangre in situ; o por el plasma recuperado, a través del cual se recolecta la sangre total del donante y luego se separa posteriormente el plasma de la misma.

    Un 80% aproximadamente de las proteínas plasmáticas se obtienen a través de la plasmaféresis, que es un procedimiento con cierta complejidad. En cuanto al proceso de fraccionamiento, básicamente es un proceso químico de separación de estas proteínas del plasma exponiendo el plasma a una serie de condiciones (temperatura y concentraciones de etanol). Es un procedimiento bastante complejo que lleva integrado una serie de test de inactivación viral procedente de sangre humana, por lo que es necesario estar completamente seguro de que no se transmita ningún tipo de virus a la proteína que finalmente se va a obtener como medicamento. Parece fácil, pero es muy complejo porque desde que se obtiene una donación de plasma hasta que se tiene el producto final pueden pasar hasta 12 meses. El proceso de fraccionamiento aquí es muy importante porque se obtienen distintas moléculas que se van fraccionando y no todas las proteínas están en la misma proporción en el plasma humano. En el caso de la inmunoglobulina esto es muy relevante porque en el plasma humano existe una cantidad relativa de un 12%, mientras que la demanda de inmunoglobulinas es de más del 50%.

    Todo esto tiene una serie de repercusiones a la hora de buscar un equilibrio en las moléculas que se van a obtener a través del fraccionamiento del plasma. El coste de producción de un hemoderivado, que conlleva la extracción, la recolección del plasma en centros de donaciones con unas normativas y protocolos de seguridad y el proceso de producción, es mayor que el de un medicamento de síntesis química.

    <<El coste de producción de un medicamento hemoderivado es casi un 60% del coste total, mientras que en un medicamento de síntesis química el coste de producción no llega al 15%>>

    ¿A qué nos referimos con plasmaeconomics? ¿Por qué el desequilibrio entre la demanda de inmunoglobulina y albúmina es tan importante para una empresa fraccionadora?

    JG: El concepto de plasmaeconomics consiste en que, desde un punto de vista de viabilidad, necesitamos tener un equilibrio en las proteínas que se obtienen del último litro de plasma y que luego se convierten en medicamentos. En los primeros litros, cuando estás fraccionando, obtienes distintas moléculas con gran demanda y esto influye directamente en la viabilidad.

    Debido a que la necesidad de IG es mucho mayor que la de otras proteínas plasmáticas, se produce un desequilibrio y acabamos fraccionando el plasma solo para la obtención de IG, lo que conlleva un altísimo coste de producción por gr de IG. Es lo que llamamos la “economía del último litro”.

    Esto hace que sea muy importante coordinar, establecer y planificar muy bien la demanda y tener esto en cuenta en los costes de producción del medicamento. A diferencia de lo que ocurre con los medicamentos de síntesis química, aquí no hay economías de escala. Un aumento en la demanda de medicamentos hemoderivados se traduce en un aumento en los costes de producción, que es justo lo contrario de lo que ocurriría en un medicamento de síntesis química por las economías de escala.

    ¿Está en entredicho el acceso de los pacientes a las inmunoglobulinas?

    JG: Claro. La pandemia del COVID-19 ha llevado al extremo toda esta situación. Este problema viene de 10 o 15 años atrás, pero con la pandemia las donaciones de plasma disminuyeron en todo el mundo. Al disminuir las donaciones, compañías como CSL Behring y otros productores intentan incentivar esas donaciones para que se mantengan o, incluso, aumenten. En Europa, (excepto en algunos países como Alemania, Austria y alguno más) las donaciones no se incentivan económicamente, mientras que, en Estados Unidos, principal fuente de plasma mundial, sí.

    Uno de los costes más importantes de un medicamento hemoderivado es la recolección, todo lo relacionado con la donación. Un aumento de estos costes se traduce en un aumento en los costes de producción. Estamos hablando de un aumento de más del 50% de los costes de recolección desde la pandemia. Afortunadamente, se están empezando a recuperar esas donaciones, pero se mantiene el problema estructural de concepto de los medicamentos hemoderivados y las implicaciones que tiene el plasmaeconomics en los costes de producción.

    En su opinión, ¿qué criterios deben tenerse en cuenta a la hora de fijar el precio y reembolso de un medicamento huérfano? ¿Cree que deberían ser diferentes a los de un medicamento no huérfano?

    JG: CSL Behring forma parte de AELMHU, que es la asociación española de laboratorios de medicamentos huérfanos y ultra-huérfanos y trabajamos activamente en grupos de trabajo, por lo que conocemos bien los medicamentos huérfanos y su problemática en España.

    Los medicamentos huérfanos no pueden ser tratados igual que otros tipos de medicamentos en cuanto a sus procesos de fijación de precios y financiación. Por ejemplo, en el tema de la relación coste-efectividad es difícil muchas veces encontrar un comparador y, en muchas ocasiones, no hay alternativas, con lo cual, establecer criterios de coste-efectividad o de coste-utilidad es muy difícil. Además, debido a los costes de I+D y las dificultades de investigar en estas áreas, supone que los costes de estos tratamientos sean altos.

    Considero que son necesarios otros modelos. De hecho, España ha sido pionera en establecer modelos de riesgo compartido, lo que podría ser una manera de intentar solucionar este problema. En cualquier caso, además de valorar el beneficio clínico adicional, deberíamos apoyarnos más en la calidad de vida del paciente. En mi opinión, no se pueden aplicar los mismos criterios que para otro tipo de medicamentos.

    Por ejemplo, el tratamiento que hace Alemania a la innovación me parece mucho más equilibrado y respeta el valor terapéutico y añadido que pueda tener un producto, así como la inversión en investigación y desarrollo. En Alemania, el precio es libre al principio y lo fija la empresa en función de sus gastos. Al cabo de un año, se evalúa y se evalúa si esa promesa de efectividad se cumple y se renegocia.

    De todas maneras, España está siendo pionera y se están poniendo en marcha acuerdos de riesgo compartido para intentar no retrasar el acceso a los medicamentos huérfanos. Desafortunadamente, no está siendo efectivo y quizás se necesita más transparencia en tiempos y formas. Hay muchos fármacos para enfermedades huérfanas que están esperando a ser financiados. Hay que buscar de forma urgente modelos alternativos para conseguir el acceso a los medicamentos huérfanos.

    En cuanto a la financiación de los medicamentos huérfanos y ultra-huérfanos, ¿qué esquemas cree que son los más adecuados para facilitar el acceso a los mismos? ¿A qué retos se enfrentan los sistemas de salud? 

    JG: España parece que no solo ha apostado por los medicamentos huérfanos, sino también por medicamentos donde puede haber una cierta incertidumbre desde el punto de vista clínico y económico. Además, parece que se está apostando por los acuerdos de riesgo compartido y aquí el reto es ver quién quiere asumir más riesgo. Lo que no es óptimo es que este riesgo lo asuma mayoritariamente el productor. Puede ser un elemento que resuelva y que facilite la disponibilidad del medicamento a los pacientes, pero tenemos que saber cómo se hace este equilibrio de compartir riesgos.

    Respecto a la evaluación y a los problemas que conlleva, si se quieren aplicar los modelos que ahora mismo existen de coste-efectividad, va a ser un retraso porque en muchos medicamentos huérfanos no se va a poder aplicar o si se aplica se pueden cometer errores o tener efectos colaterales importantes, por ejemplo, por la designación de un comparador que no sea adecuado, pero que desde el punto de vista de contención del gasto sea atractivo.

    Para mí, los retos son los tiempos en acceso porque nos podemos complicar mucho intentando aplicar modelos que pueden ser interesantes desde un punto de vista general, pero que en el caso de los huérfanos va a ser muy complicado. El reto está en equilibrar donde está siendo más activa la innovación y la I+D en medicamentos y que eso se traduzca en que los pacientes tengan acceso a los mismos encontrando un proceso que optimice esto. El foco no puede ser la contención del gasto de forma individual y centrada en el coste por paciente porque en estos casos siempre va a ser un coste mayor del que posiblemente se espere.

    ¿Cómo deberían ser las políticas farmacéuticas en el caso de los medicamentos hemoderivados?

    JG: En España tenemos una peculiaridad que no es muy común con otros países y es que todos los medicamentos, independientemente de si son hemoderivados de origen o no, una vez pasan diez años de su comercialización, entran en lo que se conoce como el sistema de precios de referencia.

    Desde mi punto de vista y por las diferencias en los costes y en la estructura de costes de los medicamentos hemoderivados y de las repercusiones que eso tiene en el ciclo de vida del medicamento, los medicamentos hemoderivados no deberían estar incluidos en un sistema tan rígido como es el sistema de precios de referencia porque los costes de producción no tienen economías de escala. Un sistema rígido de congelación de precios tensiona todo el modelo y creo que hay suficientes características diferenciales como para excluir a los medicamentos hemoderivados del sistema de precios de referencia.

     

     

    Pau Ricós Muñoz – RETOS EN EL ACCESO REAL A LAS INNOVACIONES TERAPÉUTICAS: ACUERDOS DE RIESGO COMPARTIDO Y PAGO POR RESULTADOS

    Pau Ricós Muñoz


    Director general de UCB

    ¿A qué se dedica la compañia UCB? ¿Cómo refuerza la adquisición de Zogenix el compromiso de UCB con las personas que viven con epilepsia?

    PR: UCB es una compañía con un liderazgo histórico muy sólido en neurología y, particularmente, en el ámbito de la epilepsia. La adquisición de Zogenix es un claro ejemplo y un perfecto complemento para la estrategia de la compañía.

    UCB tiene un legado muy importante desde hace más de 30 años: aportar soluciones a los pacientes con diferentes tipos de epilepsia. Empezó en su momento con levetiracetam y luego con lacosamida y brivaracetam, pero aún nos faltaba encontrar soluciones para determinadas encefalopatías consideradas epilepsias del ámbito de las enfermedades raras. Y es que existe una clara urgencia en la identificación de nuevas soluciones para las personas que viven con formas raras de epilepsia para garantizar que tanto ellos como sus familias tengan acceso a la atención que necesitan.

    En UCB y Zogenix compartimos esta ambición de aportar un valor aún mayor para las personas que viven con diferentes formas de epilepsia. Hemos proporcionado soluciones que han mejorado la vida de millones de personas y transformado el panorama de la epilepsia, no solo en el ámbito del tratamiento, sino también en otros entornos como el emocional, laboral, educativo, social y digital.

    Con la adquisición de Zogenix, que complementa la oferta terapéutica actual de UCB, aparece un medicamento que puede suponer una nueva alternativa para pacientes que conviven con el síndrome de Dravet.

    Gracias a esta transacción, UCB complementa los tratamientos sintomáticos existentes y optimiza la disponibilidad de estos nuevos tratamientos a más pacientes. Asimismo, refuerza su liderazgo en poblaciones específicas a corto y largo plazo y proporciona aprendizajes esenciales en los ecosistemas de salud de enfermedades raras.

    ¿Qué subpoblaciones de pacientes se beneficiarán de estas nuevas opciones terapéuticas? ¿Nos puede contar algo más sobre el impacto que tienen estas enfermedades en los pacientes?

    PR: De la mano de Zogenix tenemos ahora un fármaco que es fenfluramina. Este ya dispone de autorización de comercialización por parte de la Agencia Europea del Medicamento para el Síndrome de Dravet, una enfermedad minoritaria considerada una grave encefalopatía epiléptica. La enfermedad se caracteriza principalmente por una alta frecuencia de crisis epilépticas de múltiples tipos, resistencia al tratamiento, retraso cognitivo y un trazado electrocardiográfico característico.

    Es una cepa alopática epiléptica que afecta especialmente en la infancia y, sobre todo, en el primer año de vida. Esta cepa tiene un pobre pronóstico, una comorbilidad asociada y una tasa de mortalidad del 15-20%. Las causas más comunes de muerte son la muerte súbita inesperada en epilepsia (SUDEP) y el EE (Estatus epiléptico).

    Esto nos permite ver la urgencia y necesidad de contar con moléculas que traten de ayudar a paliar esos síntomas. También se está trabajando para la indicación en otro síndrome, que es el síndrome de Lennox-Gastaut, del que pronto tendremos noticias en Europa y, también se está trabajando en el desarrollo de la molécula del Síndrome por Deficiencia CDKL5. Con esta molécula creemos que podemos aportar un valor diferencial a esta población, especialmente muy dirigido a la infancia.

    ¿Hay alguna iniciativa de investigación en la que colaboréis actualmente?

    PR: UCB Pharma firmó dos acuerdos destinados a desarrollar su cartera de terapias génicas, Handl Therapeutics, con sede en Bélgica y, además, una colaboración con Lacerta Therapeutics, empresa derivada de la Universidad de Florida. El objetivo es tratar trastornos neurológicos utilizando genes correctivos administrados por vectores de virus adeno-asociados o AAV vectors.

    <<Hasta ahora hemos estado más focalizados en fármacos para tratar de reducir la parte sintomática. El siguiente paso es trabajar en fármacos modificadores de la enfermedad y acabar en la última parte de esta década con mucho foco en el desarrollo de terapias génicas>>

    También hemos llegado a un acuerdo con Microsoft para poder utilizar su plataforma, permitiéndonos acelerar mucho la detección e identificación de determinados targets para poder acelerar todo el proceso de desarrollo y de identificación de nuevas moléculas que puedan ser eficaces y, a su vez, acelerar el proceso de fabricación.

    ¿Cómo se compromete UCB con el acceso de los fármacos a todo tipo de poblaciones?

    PR: La sostenibilidad en UCB es el eje vertebrador de toda su estrategia y, dentro de las prioridades fundamentales, se encuentra el conseguir el mejor acceso posible a los fármacos desarrollados por parte de los pacientes que los necesiten. Al mismo tiempo, somos conscientes de la necesidad de garantizar la sostenibilidad de los sistemas sanitarios en los países en los que operamos. Por ello, UCB tiene una larga trayectoria de acuerdos innovadores como, por ejemplo, acuerdos de riesgo compartido y de pago por resultados. Adicionalmente, también estamos desarrollando esquemas de acceso en poblaciones especiales que garantizan el acceso a nuestros fármacos de los grupos de pacientes que más pueden beneficiarse de ellos.

    A principios de 2019, en UCB hicimos un assessment para tratar de ver cómo podíamos maximizar nuestro impacto a todos los niveles de la sociedad. Entonces, se identificaron seis prioridades muy claras y una de ellas es el cómo garantizar un acceso a la innovación lo más sostenible y equitativamente posible. No solo desde el punto de vista de la financiación, sino también para intentar llegar a todos los diferentes colectivos, independientemente del estrato social y ubicación.

    Desde hace tiempo estamos trabajando en diferentes modelos de financiación para garantizar esa sostenibilidad, con acuerdos financieros y con modelos de riesgo compartido clínico basados en resultados en salud. Y, últimamente, estamos trabajando en acuerdos de riesgo compartido clínico que incluyen también la perspectiva del paciente. Si el paciente no tiene una buena percepción, el fármaco no está funcionando. Y, por otro lado, también estamos desarrollando determinados acuerdos de financiación también basados en resultados clínicos para poblaciones especiales.

    El acceso real a las innovaciones terapéuticas está ligado a los modelos de financiación, ¿qué retos destacaría?

    PR: Efectivamente, son muchos los retos, pero también las oportunidades. Como comentábamos, la accesibilidad a nuestros medicamentos y la sostenibilidad son dos de nuestros objetivos y la financiación juega un papel importante en ambos.

    Tenemos amplia experiencia tanto en acuerdos financieros como en acuerdos basados en resultados clínicos. Esta experiencia nos dice que debemos seguir trabajando en esta línea.

    Existen dificultades, como la potencial duplicidad a la hora de registrar los resultados en salud, el proceso de discusión y la definición de las condiciones de los acuerdos o los muchos sistemas de información diferentes existentes en nuestro país. Aunque también es cierto que estos acuerdos reducen la incertidumbre clínica y/o económica, generan datos en práctica clínica habitual y fomentan la cultura de medir resultados en salud, que en última instancia deben ayudar a la toma de decisiones. Por todo ello, aunque no son pocos los retos asociados, también son muchas las oportunidades.

    Uno de los retos con los que nos encontramos a la hora de la implementación de estos acuerdos es seguir trabajando en armonizar los sistemas de gestión de datos. Sería ideal que se pudiese trabajar con una única plataforma donde estuviesen todos los datos y, de esta manera, se podrían medir más fácilmente los resultados en salud.

     

    José Soto Bonel – Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) – LA MISIÓN DE SEDISA

    José Soto Bonel


    Presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) y Director Gerente en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid

    ¿Cuál es la misión y visión de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA)?

    JS: Actualmente, a la misión y visión la llamamos “propósito”, la nueva palabra de moda. Los directivos tenemos una misión importante, que es la de estar preparados para dominar todas las competencias que son necesarias para cumplir con nuestro compromiso de mejorar la salud. Y ese compromiso consiste en dirigir los servicios sanitarios en sus diferentes escalas. Esta misión se consigue a través de profesionalizarnos cada vez más. Es decir, formarnos, experimentar y aplicar investigaciones en la línea de la dirección y de la gestión. También, el acceso a los puestos directivos, puesto que somos capaces de demostrar que vamos a dominar sus exigencias. En definitiva, SEDISA nace con una misión importante que es la profesionalización de los directivos españoles.

    Lo que nos ha movido a nacer como organización y, sobre todo, a mantenernos ahí, es que el sistema sanitario podría conseguir un mejor resultado en salud en cuanto a cantidad y calidad. Muchas veces nos preguntamos por qué no conseguimos ser más influyentes en el bienestar de la sociedad. Para nosotros esa es la visión. Tendríamos que conseguir un sistema sanitario más efectivo a la hora de mejorar la salud de los ciudadanos.

    ¿Qué iniciativas/proyectos tiene SEDISA en el ámbito de las enfermedades raras?

    JS: SEDISA no está liderando ninguna iniciativa en enfermedades raras, pero sí colaborando con las asociaciones de pacientes, con los investigadores y con la industria farmacéutica y tecnológica. Estamos presentes en varios grupos de trabajo y de posicionamiento debido a que las enfermedades raras cada vez son más conocidas e investigadas y exigen de mayor conocimiento también por parte de los directivos. También tenemos convenios de trabajo conjunto con las mayores organizaciones de pacientes y plataformas, con las que colaboramos para lanzar debates y buscar un mayor posicionamiento.

    SEDISA pone en marcha un sondeo para conocer la percepción de los Directivos de la Salud sobre la implementación de la gestión basada en valor, sus retos y medidas necesarias. ¿Qué objetivos tiene este sondeo? De entre las medidas necesarias, ¿incluye el acceso a los medicamentos?

    Los resultados de este sondeo los vamos a contar en nuestras Jornadas Nacionales de SEDISA que van a tener lugar en Bilbao los días 29 y 30 de septiembre y 1 de octubre. Es un sondeo en el que estamos preguntando sobre el resultado de la actividad sanitaria para saber qué valor se espera conseguir y qué indicadores van a reflejar esa ganancia en valor. Por lo tanto, nosotros como directivos vamos a gestionar ese aumento de valor a través de la medición de estos indicadores para posteriormente compararlos y conseguir mejorar esos indicadores con estrategias.

    Hemos lanzado el sondeo a nuestros socios y estamos recibiendo un buen índice de respuestas. En este sondeo se contempla, evidentemente, el acceso a los medicamentos porque son una de las tecnologías más importantes en el abordaje de las enfermedades. No podemos dejar de lado ese mundo de los medicamentos, que es donde más aplicamos nuestra actividad asistencial, cuantitativamente hablando.

    ¿Qué cree que puede aportar a los decisores sanitarios implementar acuerdos de riesgo compartido en terapias dirigidas a enfermedades raras?

    JS: Los acuerdos de riesgo compartido en medicamentos innovadores empezaron a darse hace pocos años a cuentagotas. Hoy en día ya se están generalizando porque hay experiencias positivas al respecto que buscan acuerdos para compartir riesgos para la introducción de fármacos en cualquier enfermedad, y también en enfermedades raras.

    En enfermedades raras existe una menor investigación y aplicación porque preocupa a un menor número de personas que las patologías más generalizadas. No obstante, por eso mismo se están buscando y aplicando acuerdos que requieren de una mayor imaginación, que sea más innovadores para estas terapias con grupos específicos.

    <<El riesgo compartido ha ayudado a la mentalización de los decisores, de los directivos de los centros de las redes sanitarias y de los directivos de los servicios de salud y de las consejerías>>

    Además, ha aportado una mayor concienciación y un compromiso con la eficiencia en la gestión, es decir, la parte compradora y la parte vendedora se comprometen a que esos resultados se midan, se les dé seguimiento y una posterior evaluación. Cuando mejoremos estos indicadores, pagaremos el fármaco. Si no lo conseguimos, no lo pagaremos.

    Este es un tipo de riesgo compartido con el que bastantes hospitales y servicios de salud están alcanzando acuerdos. Considero que, si le echamos imaginación, habría más tipos de acuerdos de riesgo compartido. Lo que no podemos hacer es escaparnos de la Ley de Contratos del Sector Público porque es una norma que nos obliga a todos y que muchas veces permite la negociación. Depende de las ofertas que haya.

    Habitualmente, no hay mucha competencia entre los fármacos que van a riesgo compartido en una EERR, lo cual abre posibilidades para negociar cualquier tipo de acuerdo mientras no arruine a ninguna de las dos partes y conlleve una mejora en el tratamiento de estas enfermedades.

    ¿Cree que los actuales sistemas de información están preparados para dar seguimiento a estos acuerdos?

    JS: Lo más importante es alcanzar un mayor valor en nuestras actuaciones. Lo difícil es cuando basamos los acuerdos de riesgo compartido en aumento de valor, es decir, en curación o en mejora de la salud. Tenemos que considerar la opinión, la experiencia y el resultado en los pacientes y, por tanto, individualizar nuestros objetivos. Por ejemplo, para algunos pacientes, los objetivos de mejora consisten en la eliminación del número de días con dolor articular. Entonces, tendríamos que preguntarle al paciente cuántos días ha sufrido dolor articular y hacer un seguimiento de estos indicadores. Este seguimiento no es fácil porque muchas veces los pacientes no se adhieren al seguimiento de su salud y hay que convencerlos, sabiendo que en muchas ocasiones depende de sus familiares y allegados.

    También hay que reconocer que tenemos carencia de sistemas de evaluación de estos indicadores y, por tanto, de sistemas de medida y seguimiento de los indicadores. Es un reto de gestión. Tendríamos que conseguir que esto exista y que se configuren bases de datos cada vez más amplias para una menor dependencia de la voluntad individual y así tener la posibilidad de tener cálculos de mejora del valor y de estimaciones a largo plazo de los riesgos en los que se incurre con determinados fármacos con los que hemos aplicado acuerdos de riesgo compartido.

    En su opinión, ¿qué alternativas innovadoras de financiación podrían ponerse en marcha para lograr que los pacientes tengan un mayor acceso a los tratamientos disponibles?

    JS: Cualquier alternativa que suponga que los pacientes tengan mayor acceso a los tratamientos disponibles. Suelen ser tratamientos que entran al mercado con un precio alto y se entiende que la industria busca poder recuperar las inversiones en el tiempo en que los reguladores le den la opción de exclusividad, es decir, les autorice a comercializar un fármaco a un precio máximo con una patente que le dure X años. Entonces, tendríamos que pensar si queremos desarrollar acuerdos de acceso para esos fármacos y acuerdos de seguimiento de los pacientes. ¿Qué hacemos si el precio que resulta es inabordable? Existen acuerdos de resultados en los que, si se consiguen los resultados esperados, se paga y, si no se consiguen, no, pero también existen acuerdos para compartir las ganancias en vez de los riesgos. Es decir, una vez se han conseguido medir los beneficios establecidos, vamos a repartir el resultado económico.

    Tendríamos que pensar también en subvenciones a los precios en algunas enfermedades de especial relevancia. Esto no son acuerdos de ganancias compartidas, sino subvenciones de las administraciones a los precios en forma de ajuste a la baja del IVA o subvenciones económicas a la producción de estos fármacos después de ser autorizados, por ejemplo. Este tipo de situaciones deberían abrirnos la imaginación para buscar alternativas para que, además de los acuerdos de riesgo compartido, buscásemos también otro tipo de acuerdos que no hemos sondeado hasta ahora.

    ¿Cuáles son los retos a futuro a los que nos enfrentamos en el ámbito de la financiación de terapias dirigidas a enfermedades raras?

    JS: Los retos a medio plazo son los retos del presente. El futuro empieza ya y tendríamos que lograr que no haya ningún medicamento destinado a curar o a mejorar la salud de los afectados por enfermedades raras que no pueda acceder al mercado porque no se pueda autorizar un precio que compense los costes de producción. Y si ha de ser así, que no se complete ese precio con una subvención que justifique la presencia en el mercado.

    Siempre que esa presencia en el mercado demuestre su utilidad y su valor, es decir, que el resultado conseguido, dividido por los costes necesarios aplicados, sea positivo, no debería haber ningún problema para que ese fármaco tuviera acceso al mercado a un precio que le compense al productor por su investigación.

    No deberíamos encontrarnos ningún problema para la financiación de los fármacos, la tecnología médica o el diagnóstico de las enfermedades. Tampoco para la evaluación del seguimiento, los tipos de tecnología de la imagen, la aplicación de la inteligencia artificial a la tecnología de la imagen o a la tecnología de las analíticas, etc.

    A mí me parece que hay mucha gente trabajando intensamente en las enfermedades raras, tanto investigadores como asistenciales y hay un impulso de las autoridades autonómicas en determinados tratamientos para EERR. En muchas ocasiones, las Comunidades Autónomas proponen al Ministerio un CSUR porque son un impulso para esto.

    <<Hay que reconocer que son muchas las personas involucradas que merecen un reconocimiento y un agradecimiento de todo el sistema, en concreto de los directivos de la salud españoles>>

    MARÍA TERESA MARÍN RUBIO – Hacia un modelo más humanizado: La visión desde los sistemas regionales de salud

    María Teresa Marín Rubio


    Directora General de Humanización y Atención Sociosanitaria de Castilla-La Mancha

    La humanización de la salud es uno de los principales objetivos de nuestro actual sistema sanitario. ¿Considera que se están consiguiendo implementar políticas de humanización de forma efectiva en España? ¿Cuál considera que es el grado de avance en la materia?

    MTM: La humanización es parte fundamental de cualquiera de los servicios públicos que se prestan a los ciudadanos, pero en el ámbito sanitario y sociosanitario adquiere mayor importancia debido a que la enfermedad y los procesos de dependencia hacen que las personas se sientan más vulnerables y frágiles.  El cuidado, la empatía, la escucha y la cercanía son tareas ineludiblemente humanas y nuestra actitud debe basarse siempre en el respeto a la persona y a su dignidad.

    El concepto de humanización no solo hace referencia a la persona enferma, sino también a los familiares, cuidadores y profesionales sanitarios y, además, tiene en cuenta las dimensiones biológicas, psicológicas, sociales y conductuales.

    Este concepto de humanización ha calado mucho en los distintos servicios de salud y en las diferentes Comunidades Autónomas. Es cierto que en los últimos años se observa en el discurso, en las estrategias y en las políticas mucha más sensibilidad y mayor enfoque e interés por la humanización y se trabaja para trasladar esto a la realidad cotidiana de los servicios de salud.

    En Castilla-La Mancha hemos avanzado mucho en la implementación de políticas de humanización de la asistencia sanitaria y sociosanitaria y existen también proyectos interesantísimos en otras Comunidades Autónomas. Bajo mi punto de vista, se está trabajando con mucha sensibilidad respecto a la humanización del sistema sanitario en casi todas ellas.

    La Comunidad de Castilla-La Mancha ha sido una de las regiones pioneras en España en promover formalmente la humanización de la asistencia sanitaria en sus centros y servicios. ¿Podría hacernos un balance general de su Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria hasta la fecha? 

    MTM: La humanización de la asistencia sanitaria para la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha es un valor transversal que hemos incorporado en las diferentes estrategias políticas, programas y planes que se han desplegado en los últimos años. El Plan de Salud 2019-2025 refleja que la humanización es una cuestión prioritaria para esta Consejería y para el Sistema Sanitario Público de Castilla-La Mancha.

    El Plan de Humanización, dentro de este Plan de Salud que estamos trabajando actualmente, es un paso más en este firme compromiso para asegurar que las personas tengan garantizada una atención personalizada en base a sus necesidades y expectativas en el marco de un proceso de toma de decisiones compartidas.

    <<El objetivo de la humanización, para nosotros, es conseguir que se viva la salud y la sanidad de una forma más integradora, más cercana y positiva para todos. Pero esto se tiene que traducir en realidades concretas>>

    El Plan es una hoja de ruta que nos va a guiar en los próximos años en el desarrollo de las estrategias para lograr una sanidad más humanizada, desarrollar un marco y un enfoque común para asegurar esta mejora de la atención y aumentar la corresponsabilidad y participación de todos los agentes implicados, de forma que aumente su compromiso en pro de construir una sanidad más humanizada.

    Este plan incorpora acciones que deben potenciarse, desarrollarse y evaluarse para seguir creciendo y poder ofrecer una asistencia más adecuada. La dignidad de la persona y sus derechos es lo que realmente tiene valor para los ciudadanos. Esto incluye el fomento del respeto, la escucha y la participación en un marco ético de equidad y de excelencia en la atención.

    La humanización de la asistencia sanitaria constituye uno de los cuatro pilares básicos de la política sanitaria en Castilla-La Mancha que están recogidos en nuestro Plan de Salud “Horizonte 25”. Este plan dará las pautas en toda la estrategia de humanización. Hemos dado pasos muy importantes a lo largo de estas dos últimas legislaturas. En el 2017 pusimos en marcha el primer Plan de Humanización a través de la creación de las Redes de expertos y profesionales y la Escuela de Salud y Cuidados. Esto fue un gran hito en el camino hacia la humanización de la sanidad en esta región.

    Actualmente, teniendo en cuenta la crisis sanitaria de los últimos años, estábamos obligados a reforzar nuestro compromiso con la humanización y, en junio del año pasado, dimos el mayor paso de nuestra historia aprobando un decreto que sienta las bases legales de la humanización. Este decreto dota de contenido y recursos a las estructuras organizativas implicadas en el Plan de Humanización y establece la coordinación de las actuaciones de humanización de la asistencia sanitaria y sociosanitaria en Castilla-La Mancha.

    ¿Cuáles cree que han sido las principales barreras y claves del éxito? 

    MTM: Una de las claves del éxito es precisamente la amplia trayectoria y el trabajo desarrollado desde hace años porque ya teníamos mucha experiencia en programas de humanización. Había mucha sed de humanización, pero era necesario ponernos de acuerdo y definir entre todos lo que entendíamos por humanización y lo que buscábamos. Por lo tanto, ya existía una cultura de humanización y teníamos que trabajar en un proceso para elaborar el próximo plan de humanización de forma más participativa. Para generar un cambio de cultura, teníamos que contar con toda la organización: pacientes, profesionales y ciudadanos. Para esto, necesitábamos dotarnos de una metodología diferente, apostando por la inteligencia colectiva que permita recoger el valor y todas las aportaciones.

    Teníamos ahora una oportunidad para reflexionar e identificar respuestas a los desafíos a los que nos vamos a enfrentar en los próximos años y recoger la contribución de todos los agentes implicados que forman parte del sistema.

    ¿Como podríamos generar un Plan de Humanización en el que todas las partes interesadas se sientan incluidas, escuchadas, valoradas y, por tanto, involucradas? Para ello, hemos desarrollado el Proyecto Horizonte de Humanización H2H, en colaboración con el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha.

    El Proyecto H2H es una metodología de participación que consiste en varios procesos de encuesta y consulta a la ciudadanía y a los profesionales que estamos desarrollando a través del Portal de Transparencia de la Junta de Comunidades y han concluido con un considerable éxito de participación y también procesos de trabajo con focus group, abiertos en el momento actual en las distintas provincias y gerencias. Las encuestas tienen también un formulario de recogida de todas las iniciativas que se estaban desarrollando en las distintas gerencias sobre la humanización de la asistencia sanitaria.

    ¿Destacaría algún proyecto en especial?

    MTM: Además de este proceso de escucha y cocreación, es muy importante el compromiso y las realidades concretas a corto plazo. Para ello, la estructura legislativa que hemos creado garantiza una base y un desarrollo de este compromiso con la humanización. En junio del 2021 se publicó un decreto que recoge la composición y las funciones de las estructuras y órganos que se ocuparían de la elaboración y de la puesta en marcha de las acciones y estrategias del Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria y Sociosanitaria en Castilla-La Mancha.

    <<Por un lado, estamos dando esa vía de participación con una metodología muy completa. Y, por otro lado, estamos desarrollando una normativa que nos permita afianzar y dar entidad a las estructuras que necesitamos>>

    Dentro de las estructuras y su despliegue en cada gerencia, contamos con la nueva figura del responsable de humanización que ya han sido contratados/as. Este responsable forma parte del equipo directivo y se encargará de diseñar los planes anuales de humanización en los que se van a involucrar personas clave de su gerencia y el conjunto del ecosistema sanitario, proveedores, asociaciones y entidades de carácter más local. También hemos iniciado con ellos un amplio proceso de formación y trabajo en equipo. En cada hospital se encargarán del desarrollo de todos los proyectos de humanización a nivel gerencial dentro de un marco más general.

    La principal dificultad que hemos tenido ha sido la exigencia de una metodología muy sólida y un compromiso muy férreo de todos los niveles de la organización, que se ha visto ralentizado por los tiempos que hemos vivido. En 2020 y 2021 la situación de la pandemia hizo que tuviéramos que poner el foco en otras cuestiones y hasta 2021, no pudimos ponernos a trabajar de una manera rápida, sistemática y con un impulso fuerte en el plan de humanización.

    ¿Qué importancia cree que tiene la humanización en el ámbito de las EERR?

    MTM: La Consejería de Sanidad puso en marcha en 2017 una oficina de enfermedades raras con la finalidad de informar y acompañar individualmente a pacientes con alguna de estas patologías, a sus familiares, cuidadores y profesionales, siendo conscientes de que estas personas se enfrentan a una situación de excepcional fragilidad y vulnerabilidad debido al desconocimiento que muchas veces se tiene sobre el abordaje de estas enfermedades, incluso por las dificultades del diagnóstico y por la disponibilidad de  medicamentos o tratamientos eficaces.

    En esta oficina hay un equipo de profesionales que trabaja con una visión holística de cómo una enfermedad afecta a la persona que la padece, pero también a todo su entorno porque marca su vida presente y futura, sus posibilidades de trabajar y de tener una vida activa.

    Este proyecto de la Oficina de Atención y Formación en Enfermedades Raras era inicialmente una manera de ponernos a disposición de estas personas para ver con ellas las dificultades del proceso de diagnóstico. No es una oficina con un enfoque de gestión, sino de acompañar y detectar cuál era la realidad de las enfermedades raras de Castilla-La Mancha.

    A principios del 2021, desde la Dirección General y a través de esta Unidad de Información y Apoyo a Enfermedades Raras, decidimos poner en marcha un proceso de formación y articulación de las personas y asociaciones de personas afectadas por una enfermedad rara en Castilla-La Mancha. Este proceso buscaba el fortalecimiento de sus dinámicas de trabajo colaborativo y la construcción de una red que la dote de una mayor capacidad de actuación ante los retos sociosanitarios a los que se enfrentan.

    En su opinión, ¿la equidad en la financiación y en el acceso a los tratamientos destinados a las EERR, a lo largo del territorio español, se podría considerar un elemento de “humanización”?

    MTM: Sí. No podemos hablar de humanización sin tener en cuenta la eficiencia en lo que hacemos y la sostenibilidad. Estamos haciendo referencia a un concepto de sostenibilidad, de contar con los medios y los profesionales que tenemos, de sostenibilidad medioambiental, de sostenibilidad en los procesos, en la participación y en la corresponsabilidad de todos los agentes implicados.

    La equidad no solo está en la base de la humanización, también en la base de los derechos que nos asisten como ciudadanos y como pacientes. Considero que tenemos que hacer un esfuerzo en todo el Sistema Nacional de Salud y en los distintos sistemas regionales de las distintas Comunidades Autónomas para que esto sea una garantía en enfermedades raras y en cualquier otro tipo de patología. La equidad del sistema tiene que ser un objetivo de derecho fundamental de los pacientes.

    ¿Cuáles son los retos de futuro a los que nos enfrentamos?

    MTM: Hablar de retos a futuro en general, sin centrar más la cuestión, es muy complicado. En todos los años que llevo trabajando en el sistema sanitario, siempre hemos tenido en mente la necesidad de anticiparnos a los problemas de salud y demandas de los ciudadanos. En este momento, en Castilla-La Mancha el reto de futuro está perfectamente definido en el Plan de Salud “Horizonte 25”. Este plan es una hoja de ruta para todos, que nos va a permitir incorporar cualquier otra cuestión, innovación y retos posibles en nuestro sistema sanitario.

    Los desafíos actuales no son tan diferentes de los que hemos tenido en los últimos años. Lo que ha cambiado, desde mi punto de vista, es la complejidad y la rapidez con la que se suceden los cambios. Cada vez disponemos de menos tiempo para orientar nuestras estrategias a la rapidez con la que cambian las demandas de nuestros ciudadanos y pacientes y a la rapidez a la que cambian los escenarios de innovación tecnológica farmacológica. Esto nos obliga a tener un sistema mucho más ágil y menos burocratizado.

    Bajo mi punto de vista, el mayor reto es que nos vemos obligados a tomar decisiones con un mayor grado de incertidumbre. No podemos dejar de tomar decisiones ni dejar de atender a nuestros ciudadanos, pero antes teníamos más espacio para evaluar, reflexionar o aplazar algunas de estas decisiones.

    <<En este momento, la rapidez con la que se suceden los acontecimientos es un reto para los sistemas de salud y para el mundo de la humanización y de la atención sociosanitaria>>

    SANTIAGO DE LA RIVA – FINANCIACIÓN Y ACCESO A LAS TERAPIAS DIRIGIDAS A ENFERMEDADES RARAS: LA VISIÓN DE LOS PACIENTES

    Santiago de la Riva


    Vicepresidente de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER)

    ¿Cómo valoraría la actual situación de financiación y acceso a las terapias dirigidas a enfermedades minoritarias en España? ¿Qué dificultades se encuentran hoy en día los pacientes con alguna enfermedad rara en este sentido?

    SR: Desde la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) creemos que este reto es el más complejo al que nos hemos enfrentado desde su existencia, hace más de 20 años. Los pacientes con enfermedades raras tenemos un gran abanico de problemas que tenemos que trabajar y tratar, pero este, relacionado con los medicamentos y en el cual intervienen muchos factores y organizaciones, es de una complejidad extrema. Creemos que no hay voluntad de llegar a un acuerdo de manera holística, lo cual sería la única forma que, bajo mi punto de vista, solucionaría este problema.

    Recientemente se ha aprobado un medicamento muy prometedor para los pacientes que tienen una enfermedad pulmonar. Esto es una noticia maravillosa, pero la letra pequeña dice que llevamos más de dos años luchando con las administraciones para que se apruebe, hasta el punto de que incluso lo eliminaron del Sistema Nacional de Salud y los pacientes teníamos que movernos, ir al Congreso, al Senado y estar todo el día llamando la atención de las administraciones. Gracias a este movimiento, hemos conseguido su reincorporación en el Sistema Nacional de Salud y que esto ayude a salvar muchísimas vidas. Estamos cansados de mendigar para que nos den la medicación que ya está ahí, preparada para los pacientes.

    Recientemente se presentaron los resultados del proyecto FINEERR: una reflexión estratégica multidisciplinar por parte de más de 40 expertos para analizar el acceso y la financiación a terapias dirigidas a enfermedades raras. Como representante de FEDER, ¿cómo valora el hecho de que los pacientes hayan estado integrados en todos los grupos de trabajo de este proyecto? ¿Qué cree que pueden aportar al respecto?

    SR: Es muy bueno e imprescindible. El paciente tiene que estar en la toma de decisiones y no porque sea ningún experto, sino porque hablamos de enfermedades minoritarias con 5, 10 o 20 casos en España y, los padres de los pacientes, por pura necesidad, sabemos tanto o más que la inmensa mayoría de los médicos que no pueden saber de todas las enfermedades raras que hay.

    Eso de trabajar para el paciente, sin contar con el paciente, ocurría mucho antes. Por suerte, esto está cambiando y, además, tengo que reconocer que la Fundación Weber siempre ha contado con nosotros. La idea de que los pacientes estemos en todos los grupos de trabajo me parece formidable y felicito a los responsables porque hay que estar ahí para contarles nuestro punto de vista, para que el enfoque sea de una manera global y no solo un grupo de expertos que, a veces, ni ven a los pacientes ni interaccionan con ellos. No siempre los investigadores y los médicos tienen empatía hacia el paciente y se enfocan más en los resultados.

    Yo llegué a este mundo de las enfermedades raras cuando descubrimos que dos de mis hijos tenían una enfermedad rara, hace 18 años. Tengo que reconocer que las cosas han cambiado muchísimo porque antes éramos unos perfectos desconocidos. La Federación Española de Enfermedades Raras, con su presidente a la cabeza, ha hecho un trabajo tremendo para dar visibilidad a las enfermedades raras en España. Es verdad que por el camino hemos perdido a mucha gente, adultos y niños, pero somos conscientes de que hay que trabajar y que ha cambiado mucho la sensibilidad de la población y de los médicos hacia nosotros porque como es una enfermedad rara, nos veían como unos pesados por estar encima todo el día.

    Hay que dar visibilidad a la sensibilidad en los investigadores y en la industria farmacéutica que está trabajando mucho por nosotros. Donde más ha cambiado ha sido en los pacientes porque hemos descubierto que no podemos dejar que el Estado se encargue de todo. Los pacientes estamos haciendo un ejercicio absoluto de empoderamiento, de trabajo y de desembolso económico, ya que se investiga con nuestro dinero.

    <<La inmensa mayoría de los proyectos de investigación privados que hay en España están financiados por los propios pacientes o las familias de los niños que tienen una enfermedad rara>>

    Eso demuestra que estamos cambiando de una manera radical la situación que había de hace unos años a ahora.

    Uno de los retos detectados en el proyecto FINEERR es la falta de equidad en el acceso a los tratamientos entre Comunidades Autónomas. ¿Qué medidas se podrían poner en marcha para abordar esta situación? 

    SR: El problema está en la globalización. Este reto es global y lo tenemos que manejar de manera conjunta. Por una parte, tenemos a la industria farmacéutica que está investigando y trabajando para conseguir medicamentos para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Por otra parte, tenemos a la Administración que hace lo que puede para proteger los intereses de todos los ciudadanos sin malgastar el dinero. Además, tenemos a los hospitales que tienen un papel decisivo en las Comunidades Autónomas, a los hospitales y a los directores de farmacia de los hospitales.

    Voy a poner un ejemplo mucho más ilustrativo. Primero, se aprueba el medicamento en la Agencia Europea del Medicamento, lo que cuesta mucho trabajo y la industria farmacéutica tiene que demostrar que ese medicamento es válido y, finalmente, se aprueba. Sorprendentemente, solo el 50% de los medicamentos que están aprobados en Europa los aprueba la Agencia Española del Medicamento. Es absurdo que, si un organismo como la Agencia Europea del Medicamento dice que un medicamento es bueno para los pacientes, tengan que pasar 2 años de peregrinación para que la Agencia Española del Medicamento lo apruebe.

    Un ejemplo es la vacuna para el COVID-19 que fue aprobada por la Agencia Europea del Medicamento. Imagínate qué locura sería si llega a España y aquí requiere de 2 años de ensayos antes de ponerla a disposición de la población. Eso es lo que se está haciendo con los medicamentos huérfanos. Europa dice que sí, pero ahora nosotros vamos a hacer nuestros ensayos, los cuales muchas veces se alargan porque se complican. La segunda dificultad surge cuando el Sistema Nacional de Salud, a pesar de que la Agencia Europea lo pueda aprobar, no lo financia porque es muy caro. La industria farmacéutica pone la mayoría de los medicamentos a un precio muy alto en el sentido estricto del término porque en el sentido real, un medicamento que salva vidas evita un montón de ingresos y de problemas al Sistema Nacional de Salud.

    También es verdad que éticamente suena mal que un medicamento cueste 1 millón de euros por paciente y año y ahí la industria se equivoca porque no todos los medicamentos tienen ese precio, pero hay algunos que lo rozan. Por este motivo, los pacientes piensan que no tienen ninguna empatía hacia ellos y que solo están buscando dinero. Que busquen dinero es muy noble, pero también tienen que intentar, como industria farmacéutica, compensar estos problemas y llegar a acuerdos con la administración.

    A pesar de que estén aprobados, algunos medicamentos son financiados por el Sistema Nacional de Salud y otros no. Como han derivado las competencias, algunas comunidades deciden que sí y otras que no. Y vamos más allá, a pesar de que la Comunidad Autónoma diga que sí y caiga en manos del hospital, éste puede decir que no financia el medicamento porque no tiene dinero para pagarlo. Los directores de farmacia de los hospitales no pueden pagar 1 millón de euros por un medicamento cuando el presupuesto íntegro para todos los medicamentos del hospital es ese.

    ¿Qué medidas considera más factibles de implementar para mejorar el acceso de los pacientes?

    SR: La mejor forma de abordar el acceso es sentarnos en una mesa de trabajo la industria, las administraciones, las Comunidades Autónomas, los hospitales, los clínicos y los pacientes. Por supuesto, nosotros somos conscientes de que no podemos financiar todos los medicamentos a un precio absolutamente estrambótico de 1 millón de euros, pero sí vamos a pedir que se busquen fórmulas como el pago por resultado para que no se dupliquen medicamentos. Estamos dispuestos a todo, pero tiene que ser de una forma global.

    Por otro lado, sabemos que FEDER trabaja de la mano de la Alianza Europea de Enfermedades Raras (EURORDIS). En este sentido, ¿en qué medida están alineadas las conclusiones de FINEERR con las recomendaciones de EURORDIS a nivel europeo?

    SR: Como miembros activos de EURORDIS, estamos en línea con lo que está pasando en Europa e incluso hemos aportado al proyecto FINEERR todas nuestras impresiones con respecto a lo que se está haciendo en Europa. Considero que el hecho de que se haya escogido a 40 profesionales de primera línea es un paso importantísimo y decisivo porque hace falta que este acuerdo global se plasme y este tipo de fundaciones y organizaciones nos ayudan mucho.

    Obviamente, las medidas están alineadas. Lo que se está haciendo en Europa es lo que pedimos aquí y lo que creo que se va a trabajar en el futuro. Es verdad que no todos los países de Europa funcionan igual y aquí no estamos haciéndolo muy bien, aunque tampoco somos de los peores. Reconozco que hay países como Francia que son mucho más punteros, que tienen un sistema en el que prácticamente financian todo. Si funciona, lo pagan y si no funciona, no lo pagan.

    No hay un conjunto de medidas determinantes en Europa que englobe a todos los países. Sí que es verdad que EURORDIS quiere que todas estas medidas se den de manera conjunta y, aunque se esté trabajando en ello, no es fácil.

    <<El tema de los CSUR es fundamental porque estamos consiguiendo por primera vez en la historia de las enfermedades raras, que la información viaje y que no tengan que viajar los pacientes>>

    A través de los CSUR se está pasando toda la información de todos los países que participamos en ello. Por lo tanto, ya no solo tenemos información de nuestro país, sino de pacientes de toda Europa. Esto en España no está funcionando bien porque las CCAA tienen diferentes sistemas informáticos que no son compatibles entre ellos. Nosotros somos conscientes de las dificultades que hay, pero lo que no toleramos es la falta de sentido común, que no se trabaje de una forma coordinada ni con el mismo sistema pragmático, lo cual supone que no haya relación entre las historias clínicas en las Comunidades Autónomas. De forma que si yo, que soy de León, me voy a Valencia, allí no saben nada de mi historial y tienen que volver a empezar.

    <<Tenemos un problema muy serio en el colectivo de las enfermedades raras por culpa de las derivaciones>>

    Las derivaciones significan que un paciente que no tiene un médico especializado en su enfermedad en su Comunidad Autónoma puede ir a cualquier otra y ser atendido. Esto era así antes porque existían los Fondos de Cohesión que garantizaban que cualquier paciente que se moviera de comunidad pudiera ser atendido porque esa hucha que todo el mundo estaba dejando ahí aportando dinero, se hacía cargo de esos gastos.

    ¿Cómo está la situación a día de hoy en España con respecto a las enfermedades raras?

    SR: Estamos hablando de más de 6000 enfermedades raras ya catalogadas en España y más de 3 millones de personas afectadas. En FEDER representamos prácticamente a la mitad de ellas porque las 400 asociaciones que forman parte de la Federación tienen más de 1 millón y medio de personas. Por lo tanto, el 50% de los pacientes están involucrados con FEDER. Gracias a esta federación estamos dando visibilidad y consiguiendo avanzar un poco. Yo soy un ferviente defensor de la Federación porque es muy difícil que alguien atienda a un colectivo tan atomizado. También tengo que reconocer que las cosas están mejorando, pero para nosotros el tiempo lo miramos de una forma diferente a como lo miden algunos gestores porque nosotros estamos dejando por el camino mucha gente que no puede beneficiarse de nada y estamos trabajando para otras personas que tal vez en el futuro sí que puedan hacerlo. Tener paciencia cuando se mueren nuestros hijos no es fácil.

    Me gustaría reconocer el trabajo de organismos como la Fundación Weber, que están de una manera absolutamente altruista intentando poner orden en todo esto para que la industria vea que las administraciones, pacientes, Comunidades Autónomas, investigadores y clínicos están trabajando de una manera unida. Y, por último, agradecer el trabajo enorme que están haciendo los pacientes para que esto salga adelante porque hay un trabajo ahí escondido que no vemos de papás y de mamás peleándose con los hospitales por una derivación justa, por un medicamento justo, por algún reconocimiento a nivel económico, etc.

    Como anécdota, un representante y paciente de la Federación Española de Enfermedades Raras, está trabajando como miembro de la Agencia Europea del Medicamento. Eso quiere decir que ha tenido la sensibilidad de querer saber la opinión de los pacientes también, lo cual era impensable hace 20 años. Quisiera dar un mensaje esperanzador de que las cosas están bastante mejor que estaban y que esperemos que con el tiempo también mejoren todavía más.

     

    JORDI CRUZ VILLALBA – DE LA ASOCIACIÓN HPN A LA CASA DE SOFÍA, EL PRIMER CENTRO INNOVADOR QUE ACTÚA COMO CONDUCTO INTERMEDIO ENTRE UN HOGAR Y EL HOSPITAL

    Jordi Cruz Villalba


    Fundador de la Asociación de Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (HPN) y de la Casa de Sofía

    ¿Nos puede comentar algunos datos de interés sobre la Asociación de Pacientes con Hemoglobinuria Paroxística Nocturna?

    JC: La asociación nació en el 2008 de la necesidad de una familia diagnosticada con esta enfermedad que se dirigió a mí para poner en marcha un movimiento asociativo. Junto a esta familia y otros pacientes, pusimos en marcha la asociación HPN en la que empecé como presidente. Actualmente, soy el fundador y coordinador de la entidad y contamos con una junta directiva muy activa.

    La asociación tiene como objetivo acompañar y dar información a las familias y afectados, así como promover el conocimiento, entre otras cuestiones. La sede representa a toda España y se encuentra en Igualada, Barcelona. Además, formamos parte de la Alianza Internacional en HPN.

    Debido al COVID-19, las actividades de la asociación han sido mayormente webinars y reuniones virtuales, aunque ya estamos poniendo en marcha de nuevo las actividades presenciales. Por ejemplo, estamos preparando el Congreso Nacional HPN que será el día 29 de octubre y en el que participarán profesionales de alto nivel en el conocimiento de la HPN y enfermedades relacionadas.

    Es importante destacar el soporte que damos a los pacientes y a sus familias, sobre todo, el apoyo psicológico tan necesario, como la asesoría en sexología o el gabinete jurídico, entre otros.

    ¿Puede describirnos brevemente qué es la HPN? ¿Qué significa vivir con una patología como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna?

    JC: La HPN es una enfermedad minoritaria que hace que los glóbulos rojos se descompongan antes de lo normal. Las personas con esta enfermedad tienen células sanguíneas a las que les falta el gen llamado PIG-A. Este gen permite que una sustancia, llamada glicosil-fosfatidilinositol (GPI, por sus siglas en inglés) ayude a que ciertas proteínas se fijen a las células.

    Sin este PIG-A, importantes proteínas no pueden conectarse a la superficie de la célula y protegerla de sustancias en la sangre llamadas “complemento”. Como resultado, los glóbulos rojos se descomponen demasiado temprano. Los glóbulos rojos secretan hemoglobina hacia la sangre, la cual puede pasar a la orina, convirtiéndose en oscura como la Coca-Cola. Esto puede suceder en cualquier momento, pero es más probable que ocurra en la noche o temprano en la mañana. Por eso el nombre de Hemoglobinuria Paroxística Nocturna.

    La enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad y puede estar asociada a la anemia aplásica, síndrome mielodisplásico o leucemia mielógena aguda.

    Los síntomas de este tipo de enfermedad pueden verse reflejados en un dolor estomacal, abdominal o de espalda y, en algunas personas, se pueden formar coágulos de sangre. La orina es oscura intermitente y con tendencia al sagrado y a la formación de hematomas. Además, produce mucho dolor de cabeza, dificultad para respirar, fatiga, debilidad, palidez, dolor torácico y dificultad para tragar.

    ¿Cómo afecta a la calidad de vida de los pacientes y de sus familiares?

    JC: Vivir con este tipo de patología significa estar ligado a comprender a tu cuerpo. Además, este tipo de pacientes no deben forzarse.

    Hoy en día hay alternativas terapéuticas, lo cual hace que la vida sea más normalizada dentro de una situación con un diagnóstico de una enfermedad minoritaria como la HPN. En los últimos años ha ido cambiando su seguimiento y atención. Antes era muy difícil y podía haber situaciones de alto riesgo complicadas de controlar por la necesidad de transfusiones de sangre muy a menudo, o bien por el cansancio y malestar, que se hacían insoportables. Un paciente bien controlado y con un buen seguimiento por parte de un especialista puede conseguir normalizar la situación y aquí juega un gran papel el apoyo de la familia y el de la asociación de pacientes.

    ¿Existen necesidades que aún no están cubiertas para estos pacientes? ¿Y en las enfermedades raras en general?

    JC: En este país es muy difícil encontrar equidad en todo el territorio. 

    <<Hace falta equidad en el seguimiento, apoyo y tratamiento a este tipo de pacientes, no solo para la HPN, sino para todas las enfermedades raras. Debe viajar el conocimiento y no el paciente>>

    Cada Comunidad Autónoma actúa de manera diferente y eso no es bueno para el beneficio de los pacientes y sus familias. Tenemos casos en los que la familia debe viajar a otro lugar para tener un buen seguimiento y conseguir tratamiento. Eso debe terminar. Debe actuarse con criterio uniforme y equitativo.

    Eso hará que la vida de los pacientes con enfermedades raras pueda dar pasos hacia un camino de avance y mejora. Otra cuestión que sería necesaria sería dar mayor poder a las asociaciones de pacientes para que puedan cubrir las necesidades de los pacientes y sus familias que el propio sistema no puede facilitar. Somos grandes gestores de servicios y ayudamos a la mejora de calidad de vida de los pacientes y sus familias. Considero que se debería tener en cuenta esto desde la administración.

    La Casa de Sofía combina de una forma muy innovadora la humanización y el acceso a cuidados sociosanitarios. ¿Cree que este modelo sería aplicable más allá de Barcelona?

    JC: La Casa de Sofía es un centro innovador, único y con un modelo necesario para atender las enfermedades crónicas avanzadas complejas y de carácter pediátrico que está siendo todo un éxito de funcionamiento. Lo que nos hace falta es que se implante en todos sitios, ya que hay una gran demanda y, de esta manera, podemos ayudar a que sea posible una mayor y mejor atención.

    Cada vez es mayor la necesidad por parte de las familias, en estas situaciones, de no acudir a un hospital como tal porque el día a día de los hospitales es complicado, con mucha gente y, por otro lado, en nuestra casa tampoco se puede dar la mejor atención ya que no está acondicionada para atender a tu hijo, ni tampoco se cuenta allí con el conocimiento de profesionales.

    <<Este Centro es un conducto intermedio que da valor y apoya a que los pacientes y sus familias se sientan mucho mejor y en buena compañía. Es un lugar de paz, de acompañamiento y buenas prácticas>>

    ¿Cómo se podrían impulsar estos modelos desde las administraciones públicas? ¿Y desde las asociaciones de pacientes?

    JC: Desde las administraciones públicas se puede impulsar y, además, es necesario que se entienda el importante ahorro en el manejo y atención de estas enfermedades con un modelo ejemplo, como lo es La Casa de Sofía. Este Centro es una apuesta de éxito garantizada.

    Desde las asociaciones de pacientes que, como decía antes, juegan un papel importantísimo de empuje, se deben reclamar este tipo de modelos y mostrar que existe esta necesidad y que los pacientes lo requieren para su mejora de calidad de vida. Considero que, trabajando en equipo, todos juntos, somos más capaces de realizar este tipo de proyectos. Un ejemplo es el Centro La Casa de Sofía de Esplugues de Llobregat (Barcelona), ya que la administración, equipos profesionales, médicos, pacientes y asociaciones de pacientes apoyaron este proyecto y, entre todos, podemos tener la oportunidad de avanzar y de emprender más proyectos como este.

    ¿Qué alternativas innovadoras de financiación cree que podrían ponerse en marcha para lograr que los pacientes tengan un mayor acceso a los tratamientos disponibles? 

    JC: La pregunta es fácil de contestar si la alternativa la pensamos desde la perspectiva de los pacientes o desde la perspectiva de la administración pensando en los pacientes. Debería existir un acuerdo común de actuación, con criterios claros y accesibles. Un mal uso lo pagamos todos y, un buen uso de tratamiento aprobado y financiado, lo aplaudimos todos.

    Si realmente hay una aprobación del fármaco en Europa, ¿por qué hay comunidades que lo desaprueban? ¿Por qué en ciertas comunidades existen criterios diferentes para tratar a un paciente? Considero que debe haber una respuesta por igual en toda España. En enfermedades raras debemos ir hacia un modelo de acceso al tratamiento por igual para todos, una partida común y centralizada.

    En primer lugar, debe haber un interés por hacer cambios. Y, en segundo lugar, buenas intenciones por parte de todas las partes: administración, industria y representantes de los pacientes. Esto hará posible que demos pasos hacia una respuesta más razonable y equitativa. Es posible hacerlo y considero que podemos trabajar todos juntos para poder dar la mejor respuesta al tratamiento de estas enfermedades, ya que es muy importante que en una enfermedad minoritaria haya una oportunidad terapéutica.

    Hagamos lo posible para trabajar todos juntos y, así, conseguiremos que ese acceso sea más regulado, equitativo y fácil en toda España para los pacientes.

     

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