Descarga el número en PDF

ANTONI MONTSERRAT MOLINER
Consultor en temas de salud pública para la Comisión Europea
Miembro del Comité Nacional del Plan de Enfermedades Raras de Luxemburgo
Miembro del Consejo de Administración de ALAN Maladies Rares en Luxemburgo.
Miembro del Comité Científico de FEDER España
El nuevo coronavirus está afectando a personas en todo el planeta, pero hay comunidades que son especialmente vulnerables a esta situación. El virus es particularmente peligroso para las personas afectadas por enfermedades crónicas, como patologías respiratorias, enfermedades cardíacas o diabetes, y también puede serlo para pacientes inmunodeprimidos, ya sea porque padecen patologías del sistema inmunitario (SIDA, lupus, esclerosis múltiple), porque están recibiendo un tratamiento de quimioterapia o porque están tomando/han tomado medicamentos inmunosupresores.
Como norma general, los pacientes con enfermedades raras también deben considerarse población de riesgo, por lo que deben adoptarse precauciones adicionales hasta que la pandemia global esté bajo control. Esta fue la finalidad principal de la carta abierta que EURORDIS (Rare Diseases Europe) dirigió el 8 de abril de 2020 a las autoridades políticas de los Estados Miembros, exponiendo cómo el COVID-19 impacta la vida de las personas que viven con una enfermedad rara en siete áreas concretas y emitiendo, al mismo tiempo, recomendaciones en cada una de esas áreas sobre lo que podían hacer los responsables políticos para apoyar a los pacientes con enfermedades raras en los difíciles meses que se avecinaban.
La Recomendación de EURORDISi se centraba en siete áreas muy precisas que sintetizamos aquí:
El aumento de pacientes que buscan atención médica debido al COVID-19 estaba desbordando la capacidad de los sistemas de salud en términos de recursos humanos, equipos médicos y camas hospitalarias. Las personas que viven con una enfermedad rara (ER) empezaban a encontrar barreras para recibir atención médica hospitalaria, al no existir protocolos establecidos para su atención. Las personas con una ER no se consideran como población vulnerable objetivo de las pruebas diagnósticas tipo PCR y, en general, se excluía a los niños, ya que se consideraban población de bajo riesgo o asintomática, sin tener en cuenta que el 70% de las enfermedades genéticas raras empiezan en la infancia. Durante el confinamiento, los cuidadores de pacientes con EERR más vulnerables a COVID-19 deberían poder someterse a pruebas sistemáticas, moleculares y serológicas, así como recibir mascarillas y EPIs cuando las disponibilidades lo permitieran.
Las técnicas de detección, las imágenes médicas y las pruebas de laboratorio, pueden servir para el diagnóstico de una ER. El no realizarlos podía ser perjudicial para aquellos que aún no hubieran sido diagnosticados o que estuvieran afectados por una enfermedad degenerativa, al correrse el riesgo de una progresión de su enfermedad en ausencia de supervisión.
La atención holística cubre un espectro de 360° en las necesidades médicas, sociales y cotidianas de las personas con una ER y sus familias. Se recomendaba garantizar un apoyo mínimo y un servicio de asistencia personal para las poblaciones vulnerables y tomar medidas para promover la priorización del EPIs para profesionales que trabajan en servicios sociales. Asegurar que la financiación de los servicios sociales en toda Europa y de los centros de recursos para ER estuviera garantizada y que las autoridades nacionales y regionales aprovechasen los recursos disponibles en la Coronavirus Response Insvestment Iniciative Plus (CRII+)ii para financiar a proveedores de asistencia social y apoyo para personas con discapacidades, a fin de garantizar la continuidad de la atención y el apoyo durante el período de pandemia.
Las personas que viven con una ER son particularmente vulnerables a las consecuencias económicas negativas (despidos y reudcción de ingresos) resultantes del impacto de la crisis en el mercado laborar. La precariedad ya es una realidad en circustancias normales para el 73% de los encuestados según una encuesta de 2017iii. Se recomendaba establecer medidas para la protección de todos los trabajadores, con especial prioridad para aquellos en situaciones vulnerables, como las personas que viven con una enfermedad rara. Asegurar que las personas que viven con una ER pudieran trabajar desde casa y, si esto no era posible por la naturaleza de su trabajo o por cualquier otro motivo, garantizar sus ingresos y garantizar una compensación financiera para las familias y cuidadores.
Una serie de medicamentos que tienen indicaciones para otras enfermedades (como el lupus y la artritis reumatoide) se están probando actualmente para verificar su eficacia contra el COVID-19. Sin embargo, esos medicamentos en combinación con otros, o fuera de las indicaciones de la prescripción pueden poner en riesgo la vida del paciente. Se recomendaba asegurar que las autoridades sanitarias nacionales supervisarían y aplicarían protocolos correctos durante la pandemia para garantizar la distribución, entrega y uso seguro de los medicamentos en pacientes con ER.
La fabricación y el acceso a los medicamentos se ha visto afectada durante la pandemia. Por un lado, por la mayor demanda mundial de todos los medicamentos utilizados para tratar el COVID-19 y, por otro lado, hay una carrera para desarrollar tratamientos nuevos y para obtener una vacuna para COVID-19. Se recomendaba establecer medidas para garantizar la fabricación y distribución de medicamentos y evitar problemas de suministro. Las autoridades debían seguir las orientaciones de la Comisión Europea para garantizar el flujo continuo de bienes a través de la UE y utilizar medidas coordinadas por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para asegurar la disponibilidad de medicamentos durante la pandemia. Establecer un mecanismo europeo para coordinar el acceso y la distribución equitativa entre los Estados miembros si el suministro es limitado. Los Estados miembros debían asegurar que los criterios y condiciones del programa de Uso Compasivo fueran comunes en los Estados Miembros de la UE (por ejemplo, en el caso del Remdesivir).
La mayoría de las enfermedades raras carecen de tratamientos efectivos y existe la necesidad de continuar fomentando la investigación y la innovación. La pandemia representa una amenaza para la continuación de ensayos clínicos vitales que se cancelan debido a que no se puede garantizar la seguridad de los pacientes. La crisis podía requerir el uso de ensayos descentralizados o híbridos utilizando herramientas o aplicaciones digitales en el caso de ensayos clínicos ya planificados o en curso que requerían modificaciones significativas de los protocolos del ensayo. Se recomendaba garantizar la difusión y el seguimiento de las orientaciones de la EMA a los gestores de los ensayos clínicos durante la pandemia, especialmente en el campo de las enfermedades raras.
Es obvio que una Recomendación de este tipo dirigida a los Gobiernos de 27 estados con sistemas de salud muy diversos y con políticas de contención frente al COVID-19 muy heterogéneas tenía muchos matices y formas de ser aplicada muy variables. Pese a eso, su contenido y las áreas identificadas tenían suficientes elementos comunes como para permitir un cierto análisis a posteriori sobre su aplicación.
EURORDIS lanzó en paralelo a la Recomendación la encuesta europea Rare Barometer Voicesiv, dentro de su programa habitual de barómetros sobre la situación de los pacientes con EERR en Europa, específicamente sobre el impacto del COVID-19. La encuesta, realizada en abril con unos 5.000 participantes representando 993 enfermedades raras a escala europea, permitió identificar rápidamente los claroscuros de la situación. De acuerdo con los resultados de la encuesta:
En Europa, casi 6 de cada 10 no tenían acceso a terapias médicas en el hogar o en el hospital, como infusiones, quimioterapia y necesitaban tratamiento hormonal.
• Más de la mitad de los que necesitaban cirugía o trasplante vieron sus intervenciones canceladas o pospuestas.
• Más de 6 de cada 10 no tenían acceso a pruebas de diagnóstico tales como análisis de sangre o cardiacos e imágenes médicas.
• Cerca de 7 de cada 10 vieron cancelarse sus citas con los médicos generalistas o especialistas que prestan atención a la enfermedad rara.
• Casi 6 de cada 10 vieron su seguimiento de la psiquiatría interrumpido.
• Casi 3 de cada 10 informaron que el hospital o unidad que prestaba atención a su enfermedad rara estaba cerrado.
• Más de uno en ese momento declaraba que faltaba el material necesario para la atención de la enfermedad rara porque se utilizaba para los pacientes afectados por COVID-19.
• Y por último, a más de 3 de cada 10 se les dijo explícitamente que no fueran al hospital si ellos o la persona a la que cuidaban se encontraban enfermos por otras razones distintas al COVID-19.
En el caso español, FEDER (Federación Española de Enfermedades Raras) desarrolló la Recomendación europea y analizó las áreas fundamentales en las que se producían situaciones de dificultad para los pacientes con EERR. Las conclusiones para España v no presentan grandes diferencias con la situación en el resto de países europeos.
• En España, el 33% de las personas con enfermedades raras han visto canceladas sus pruebas de diagnóstico, el 32% el acceso a tratamiento y un 31% sus intervenciones quirúrgicas o trasplantes.
• El 70% de las familias españolas han visto canceladas por completo sus terapias de rehabilitación, siendo éste el principal problema del colectivo.
• Con la desescalada, los centros de servicios sociales retomaron su actividad en las provincias en Fase 1, posibilitando la reactivación de servicios esenciales para las familias con enfermedades raras.
• Según los datos del área de inclusión de FEDER, el 40% de las familias trasladaron dificultades sobre la continuidad socioeducativa durante el confinamiento. A ello se unen retrasos y falta de especialización metodológica en el desarrollo integral de estos menores, además de la pérdida de socialización e interacción con otros menores, una circunstancia que forma asimismo parte de su terapia multidisciplinar. Todo ello con la incertidumbre de qué ocurrirá ante la vuelta a las aulas y las medidas que se tomarán con los colectivos más vulnerables.
Desgraciadamente la invisibilización mediática y política de los pacientes con EERR en el contexto europeo ha sido una consecuencia inevitable de la ausencia de una estrategia de salud a escala europea capaz de afrontar retos comunes, como la respuesta coordinada a una pandemia con todo lo que ello comporta para grupos vulnerables, sean las EERR u otras enfermedades crónicas fuertemente impactadas por el COVID-19 (cáncer, diabetes, cardiovasculares, neurológicas, etc.).
La historia de la política de salud en las instituciones europeas es un ejemplo de como la construcción europea avanza a base de crisis. Una política de salud común no existió en la UE hasta el año 1996 cuando el Tratado de Maastricht mencionó, por primera vez, la salud de los europeos como un objetivo a compartir. Todo ello como resultado de la crisis llamada de ‘las vacas locas’ que se produjo ese año. A posteriori las reformas de los Tratados europeos nunca abordaron ir más allá de los límites del artículo 168 del mismo en que se fija que la salud es una competencia nacional y que la UE solamente actúa cuando así lo deciden los Estados Miembros. Era pues lógico que una UE con muy limitadas competencias en la materia no haya podido jugar ningún papel motor ni en la protección frente a la pandemia ni en atender las necesidades específicas de grupos vulnerables como las EERR.
Una vez más, una crisis introduce cambios fundamentales en la política de la UE y así el muy limitado Programa Europeo de Salud Pública que, en diversos formatos, existe desde 2003 con un presupuesto de entre 300 y 400 millones de euros se convierte en el Marco Financiero Plurianual 2021-2027, actualmente en discusión, en un nuevo programa de salud EU4HEALTHvi con una dotación propuesta de 9.400 millones de euros y un conjunto de ambiciosos objetivos que, sin desbordar los límites del artículo 168, permitirían hacer muchas de las cosas que no han podido hacerse ahora. Por ejemplo: asegurar la disponibilidad de medicamentos, dispositivos médicos y otros productos relevantes para la crisis; combatir las desigualdades en el estado de salud entre grupos de población, países y regiones; garantizar el acceso a atención de salud asequible, preventiva y curativa de buena calidad; disminuir la carga para los sistemas sanitarios de enfermedades no transmisibles, en particular cáncer, salud mental, enfermedades raras y riesgos de determinantes de salud; fortalecer los sistemas de salud y la fuerza laboral de atención médica, incluso mediante la inversión en salud pública, por ejemplo, a través de programas de promoción de la salud y prevención de enfermedades y mejorando el acceso a la atención médica.
La UE es así. A golpe de crisis construye su futuro. Parece que en este caso será para bien en lo que se refiere a los pacientes con enfermedades raras.
El Instituto de Investigación de Enfermedades Raras (IIER), perteneciente al Instituto de Salud Carlos III (ISCI- II), dirige y coordina un proyecto de investigación pionero en analizar los factores que determinan el retraso en el diagnóstico en las personas que padecen alguna Enfermedad Rara en España y su impacto sobre la vida del paciente y la de sus familiares.
En este proyecto, que lleva por título “Determinantes del retraso diagnóstico en las personas afectadas por Enfermedades Raras en España: repercusión social y familiar”, participan la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) en colaboración con la Fundación hna, y el Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedades Raras y sus Familias (CREER).
Este proyecto de investigación, que cuenta también con el apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovación a través del programa estatal de I+D+i orientado a los retos de la sociedad, pretende conseguir los siguientes objetivos:
Este trabajo contará con la participación, por un lado, de pacientes que han sufrido demoras mayores a un año en el diagnóstico y, por otro, de aquellos que han recibido una respuesta en el plazo de un año.
Los datos analizados provendrán, en primer lugar, del registro de pacientes con Enfermedades Raras del propio ISCIII (accesible a través del siguiente enlace: https://registroraras.isciii.es/Comun/Inicio.aspx) y se completarán con la información que se recoja de tres cuestionarios para pacientes, diseñados ad hoc para este estudio. El primer cuestionario ya está disponible desde el mes de junio de este año y se centra en la situación de los pacientes durante la búsqueda del diagnóstico. Los otros dos cuestionarios se enfocarán y profundizarán en el impacto del retraso en el diagnóstico, así como en la percepción de los pacientes y en la situación en la que se encuentran una vez reciben la confirmación del diagnóstico de la Enfermedad Rara.
Para más información, puede consultar el siguiente enlace:
https://www.isciii.es/Noticias/Noticias/Paginas/Noticias/ProyectoRetrasoDiagnosticoEERR.aspx
El Consejo de Ministros, en su reunión del 3 de marzo de 2020, ha adoptado un acuerdo por el que declara a los medicamentos huérfanos (MMHH) exonerados de incorporarse al sistema de precios de referencia, en la forma y de acuerdo con las condiciones que en el mismo se establecen.
Según se recoge en el Boletín Oficial del Estado (BOE-A-2020-6025) del viernes 12 de junio, por el que se establece el régimen económico de los medicamentos huérfanos, este acuerdo contempla los siguientes puntos:
• Exonerar estos fármacos de incorporarse al sistema de precios de referencia cuando en la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud (SNS) no exista alternativa terapéutica o, en el caso de que exista, el medicamento huérfano aporte un beneficio clínico relevante.
• La revisión del precio, para que sea económicamente viable.
• Un sistema de incentivos para los titulares de los medicamentos declarados con el objetivo de fomentar la inversión de la industria farmacéutica en su investigación, desarrollo y posterior comercialización.
Anualmente, el Ministerio de Sanidad elevará a la Comisión Delegada del Gobierno para asuntos económicos un informe sobre los efectos de este acuerdo.
Fuente: https://www.boe.es/boe/dias/2020/06/12/pdfs/BOE-A-2020-6025.pdf
El grupo de Enfermedades Raras y Medicamentos Huér- fanos de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (Orphar-SEFH), coordinado por José Luis Poveda, ha presentado el Informe Horizon Scanning de Medicamentos Huérfanos no oncológicos.
Este informe identifica los nuevos medicamentos huérfanos (MMHH) no oncológicos y las nuevas indicaciones de MMHH en evaluación por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) hasta febrero de 2020, que podrían ser comercializados a corto y medio plazo en España.
A través del método Horizon Scanning -un sistema que consiste en identificar los riesgos y amenazas emergen- tes a través del desarrollo de escenarios posibles y el consenso de expertos- los autores han clasificado a los MMHH en cuatro grupos, siguiendo las fases de autorización de la de la Comunidad Europea:

Para cada categoría, el informe describe las indicaciones, las características y los resultados de eficacia y seguridad de los medicamentos que se encuentran en esa fase concreta de autorización.
Los resultados muestran que la EMA está evaluando a través de su programa PRIME un total de 26 MMHH no oncológicos, de los cuales 14 son terapias avanzadas, 9 son sustancias químicas y 3 productos biológicos. En el caso de los MMHH en evaluación por el CHMP, 4 son terapias avanzadas, 11 son sustancias químicas y 6 son prod uctos biológicos. Hay 2 nuevos medicamentos con opinión positiva del CHMP y una nueva indicación pendientes de decisión CE, todos ellos sustancias químicas. Por último, de los 18 nuevos medicamentos autorizados por la CE pendientes de comercialización en España en febrero 2020, 2 son terapias avanzadas, 8 son sustancias químicas y 8 biológicos.
Se trata de un informe dinámico que identifica y revisa potenciales tendencias, oportunidades, nuevas tecnologías o amenazas que podrían influir en áreas concretas de interés. Esto permitirá a los profesionales y decisores sanitarios, a quienes está dirigido el informe, anticiparse a la innovación inmediata que pueda introducirse en el Sistema Nacional de Salud (SNS) a corto y medio plazo.
Se puede acceder al informe original a través del siguiente enlace: http://gruposdetrabajo.sefh.es/ethos/ images/stories/Publicaciones/Primer_Informe_HorizonScanning_Orphar-SEFH.pdf
Tras tres años de trabajo con 34 socios asociados y 18 Estados miembros, en septiembre de 2019, el Proyecto Joint Action on Rare Cancers (JARC), financiado por el Programa de Salud de la Unión Europea (2014-2020), presentó sus recomendaciones finales para la atención de los cánceres raros en los países europeos. Estas recomendaciones han sido publicadas en un informe que lleva por título “RARE CANCER AGENDA 2030: Ten Recommendations from the EU Joint Action on Rare Cancers”.
La Rare Cancer Agenda 2030 presenta un análisis del estado del arte en materia de investigación y asistencia sanitaria a personas con cánceres raros en Europa, y concreta 10 bloques de recomendaciones para mejorar la identificación, el proceso de diagnóstico y la organización de servicios de atención a los pacientes que sufren de este tipo de enfermedades raras.
Los cánceres raros son casos muy poco frecuentes de una enfermedad común, y se estima que afectan a uno de cada cinco pacientes nuevos diagnosticados de cáncer en Europa. Estos tumores plantean un conjunto de desafíos específicos dentro de su condición de rareza: desde la investigación básica y clínica, hasta el acceso a nuevos medicamentos, pasando por dificultades en la práctica clínica y la toma de decisiones.
Según este informe de la JARC, el desarrollo de redes de atención y la investigación clínica son las áreas clave en las que los países deben intervenir para reducir la discriminación contra pacientes con cánceres raros. Las recomendaciones constituyen una base para definir las líneas estratégicas de intervención sobre las cuales cada país miembro debe desarrollar sus políticas de salud en los próximos años.

Entre las recomendaciones destaca la garantía de la calidad de la atención, que requiere de centros espe- cializados de referencia, de un enfoque multidisciplinar de atención al paciente, y del desarrollo de cursos de capacitación médica especializada. Otro apartado recomienda estrechar el vínculo entre la asistencia clínica y la investigación, ya que la monitorización epidemiológica y clínica y el desarrollo de nuevas metodologías de investigación adecuadas a las enfermedades con muy baja prevalencia son esenciales para mejorar el conocimiento de la enfermedad y, por lo tanto, de los tratamientos para los pacientes.
Se agrega también a la lista de recomendaciones el desarrollo de herramientas apropiadas para apoyar las decisiones clínicas en condiciones de mayor incertidumbre, típicas de la rareza y la escasez de los casos tratados, la utilidad de compartir la decisión entre el médico y el paciente, y la importancia de la participación de las organizaciones de pacientes en todas las áreas de intervención, desde la sensibilización hasta la organización de la atención.
El informe completo está disponible en este enlace: https://www.rarecancerseurope.org/content/download/294217/5832976/1
A raíz de la pandemia del COVID-19, la Comisión Europea (CE) ha publicado la hoja de ruta de la Estrategia Farmacéutica de la UE. Se trata de un documento que plantea la creación de un marco regulatorio para conseguir un sistema farmacéutico a prueba de crisis, e invita a los ciudadanos europeos y a las partes interesadas a compartir sus puntos de vista. Las aportaciones a esta hoja de ruta irán seguidas de una consulta pública, con la idea de presentar la Estrategia Farmacéutica de la UE a finales de año.
Dicha estrategia tendrá como objetivo general combinar acceso e innovación, sumando esfuerzos con cuatro ejes transversales de la Comisión: la Estrategia Industrial para Europa (evaluando y revisando el marco regulatorio, las políticas existentes, abordando la I+D, la autorización y el acceso), el Pacto Verde Europeo, el Plan Europeo contra el Cáncer y la Estrategia Digital de la UE.
El nuevo marco regulatorio tiene la intención de garantizar el acceso a medicamentos esenciales, el impulso hacia la competitividad, la digitalización y la innovación, y la autonomía estratégica. Su consecución determinará la necesidad de nuevas acciones legislativas que pueden incluir la revisión de la legislación sobre medicamentos huérfanos y pediátricos.
Los objetivos específicos que persigue la estrategia farmacéutica de la UE son:


Las personas que padecen una enfermedad rara y los familiares que las atienden necesitan de una manera muy especial recibir una asistencia humanizada, una atención que tenga en cuenta que este perfil de paciente sufre en muchos casos desorientación, desesperanza y un sentimiento de soledad derivados del retraso en el diagnóstico y la ausencia de un tratamiento efectivo, además de los síntomas específicos de la enfermedad.

Afortunadamente, la humanización de la atención está cobrando un protagonismo creciente en las agendas de la mayoría de administraciones sanitarias. Situar a los pacientes como eje del sistema de salud es ya un objetivo estratégico muy presente que se traduce en diferentes programas e iniciativas concretas.
El Manual de Buenas Prácticas de Humanización de los Servicios de Farmacia Hospitalaria en la atención a pacientes con EERR viene a contribuir con fuerza a los objetivos de humanización de los cuidados y la atención de las enfermedades raras. Este proyecto nace de la mano de José Luis Poveda, María José Company y María Dolores Edo del Servicio de Farmacia del Hospital La Fe de Valencia, en colaboración con el Grupo de Trabajo de Enfermedades Raras y Medicamentos Huérfanos de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (Orphar-SEFH) y con el soporte de Actelion Janssen.
Esta guía se configura como una hoja de ruta al servicio de las farmacias de hospital que han decidido emprender un camino de mejora continua de la calidad asistencial para situar al paciente con enfermedades raras en el eje de sus actuaciones. El documento va a guiar este proceso de manera que cada centro va a poder evaluar su situación y plantearse objetivos, a corto, medio y largo plazo. Además, el Manual permitirá iniciar a medio plazo un proceso de evaluación externa y certificación de las farmacias de hospital en esta área.
Concretamente el Manual incluye 5 líneas estratégicas que definen estándares medibles para poder valorar el grado de humanización aportado:

El proyecto se ha presentado formalmente durante un encuentro de expertos en enfermedades raras dedicado a la humanización que ha tenido lugar en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UCLM en Toledo, coincidiendo con el Día Mundial de las Enfermedades Raras. Los asistentes han acogido muy positivamente la publicación de este Manual. Así, el rector de la UCLM, Miguel Ángel Collado, incidió en la novedad que representa el proyecto en su conjunto, mencionando que se trata de “una iniciativa pionera que puede contribuir de manera importante a avanzar en la línea de la humanización de la atención, especialmente en el campo de las enfermedades raras”.
En su intervención, la directora general de Humanización y Atención Sociosanitaria de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha, Teresa Marín, apuntaba a “la importancia de contar con herramientas que hagan más visibles las dificultades que tienen las personas que padecen una enfermedad poco frecuente», poniendo en valor y destacando las necesidades de los familiares que conviven con patologías que van a requerir de “enfoques innovadores y multidisciplinares como es el caso del Manual”.
La directora general de Planificación y Ordenación e Inspección Sanitaria, Carmen Encinas comentó que se trata de “una iniciativa muy interesante desde el contexto de la prestación farmacéutica, ya que el farmacéutico de hospital, además de aportar valor con el conocimiento técnico del medicamento, va a ampliar su contribución al sistema con actividades que son muy necesarias desde la perspectiva del paciente con enfermedades raras”
En la reunión se mencionó la importancia estratégica de la telefarmacia. En este sentido Juan Carlos Valenzuela, jefe del Área de Farmacia del SESCAM comentó que “tarde o temprano vamos a tener que abrir este debate, ya que para los pacientes es importante reducir los desplazamientos a las farmacias de los hospitales, sobre todo cuando viven alejados de los centros asistenciales”.
Santiago de la Riva, miembro de la Junta Directiva de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) expresaba el valor percibido por el colectivo de pacientes y el agradecimiento a los profesionales que han impulsado esta iniciativa, alertando de que “la complejidad de la administración y la carga de trabajo y por tanto la falta de tiempo de los profesionales pueden dificultar la implementación de algo que es tan básico como un Manual de buenas prácticas”.

Para Álvaro Hidalgo, editor de newsRARE y director del GIES – UCLM “a pesar de que la humanización de la atención a los pacientes con enfermedades raras no se puede hacer sin dotarse del recurso tiempo de los profesionales sanitarios, hay que resaltar que los beneficios asociados a la humanización son mucho más sustanciales que los costes”.
En opinión de David Beas, Director General de Actelion “las claves de éxito para avanzar en la humanización de las enfermedades raras pasan por una reflexión y una aproximación multidisciplinar -gestores, profesionales, pacientes, industria – que venga acompañada de herramientas concretas como es el caso del Manual que faciliten pasar de las palabras a los hechos”.
Para José Luis Poveda, coordinador del Grupo de Trabajo de Enfermedades Raras y Medicamentos Huérfanos de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (Orphar-SEFH), las posibilidades para mejorar las condiciones de humanización de la asistencia sanitaria requieren de “un fuerte compromiso y esfuerzo político y económico que debe venir acompañado de pequeñas acciones en la actividad profesional diaria que nos acerquen a una atención más humanizada”. En su opinión, el Manual servirá como “un primer paso para establecer un modelo de certificación que permita verificar en qué punto se encuentra cada servicio y qué puede hacer. El proceso de certificación es un instrumento muy potente que contribuirá sin duda a la mejora de la calidad asistencial”.
Es por tanto una buena noticia comprobar que la humanización de la atención a pacientes con enfermedades raras avanza a paso firme en nuestro entorno. No hay duda que este innovador proyecto liderado por el Dr. Poveda va a tener un impacto en la calidad de la atención percibida por los pacientes con enfermedades raras tanto a corto como a medio plazo. Como han comentado los expertos reunidos en Toledo, “la humanización de la atención no es una moda, ha venido para quedarse”.