sábado, octubre 24, 2026
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    Pharmacy Forecast en 2024 para facilitar la planificación estratégica del sector

    La Sociedad Americana de Farmacéuticos de Hospital (ASHP) y la Fundación ASHP publican Pharmacy Forecast 2024, un documento que identifica los desafíos y las tendencias para la planificación estratégica de los departamentos de farmacia en hospitales y sistemas de salud.

    Basado en una encuesta a 250 profesionales, identifica áreas clave para la planificación estratégica, incluyendo medicamentos de alto coste, salud mental, emergencias de salud pública, inteligencia artificial (IA), equidad en la atención y fuerza laboral.

    Los medicamentos innovadores ofrecen esperanza para enfermedades devastadoras, pero su elevado coste plantea preocupaciones sobre la sostenibilidad de los programas nacionales de salud. Además, se espera una influencia creciente de los pagadores en las decisiones sobre estos tratamientos, lo que podría limitar el alcance de los comités de farmacia y terapéutica.

    La equidad en salud sigue siendo un desafío crítico, mientras que el uso de IA y tratamientos costosos puede mejorar la atención, pero limitar el acceso. La IA también podría alterar la naturaleza de la fuerza laboral farmacéutica, requiriendo cambios en regulaciones y prácticas.

    En cuanto a la salud pública, se mencionan desafíos como la COVID-19 y el cambio climático, donde la farmacia juega un papel vital en la respuesta de emergencia. Se insta a los sistemas de salud a abordar prioridades urgentes como las lesiones por armas de fuego y las disparidades de salud.

    La salud mental es otro desafío importante, con barreras para el acceso y la adherencia a la medicación. Los farmacéuticos pueden desempeñar un papel crucial en el tratamiento de trastornos mentales y por uso de sustancias, incluida la crisis de opioides en Estados Unidos.

    Más información en: https://www.ashpfoundation.org/pharmacyforecast

    Girisha Fernando, Josep MarÍa Guiu, David Duro – Gestión de Acuerdos Farmacéuticos Transformada: El Servicio Revolucionario de Lyfegen

    Girisha Fernando 1, Josep MarÍa Guiu 2, David Duro 3


    1 CEO Lyfegen

    2 Director del Área de Farmacia y del Medicamento del Consorci de Salut i Social de Catalunya (CSC)

    3 Vicepresidente Ventas Lyfegen

    ¿Qué tipo de soluciones ofrece Lyfegen? ¿En qué regiones del mundo está presente?

    DD: Lyfegen ofrece servicios de gestión del valor. Por ejemplo, tres ramas principales son las siguientes: ayudamos a identificar el mejor modelo de acuerdo gracias al servicio de seguimiento de la información publicada de todos los acuerdos a lo largo del mundo. Hemos creado la base de conocimiento Lyfegen Library, que está constantemente actualizada como un servicio para nuestros clientes, y aceleramos el proceso de negociación al tener un simulador que permite estimar los distintos escenarios con distintos modelos de acuerdos para encontrar el mejor modelo y las mejores condiciones. Una vez se ha llegado a un acuerdo, también tenemos otro servicio, que es Lyfegen Platform, que permite implantarlo y operarlo, olvidándose de la carga administrativa y dejando en manos de Lyfegen toda la gestión.

    Actualmente, Lyfegen trabaja con más de 30 servicios de salud en todo el mundo, en concreto en siete países: en Suiza, en Estados Unidos, en el Reino Unido, en Canadá, en Arabia Saudí, en Portugal y en España. Trabajamos con más de 2.300 acuerdos que están digitalizados y operándose en la plataforma, aparte de más de dos mil millones de euros que ya han sido procesados a través de la plataforma. Nuestros resultados arrojan una reducción del 97 % en horas de carga administrativa.

    Esto es un resumen de todo lo que hacemos desde antes de que exista un acuerdo hasta su ejecución posterior.

    ¿Cuál es el objetivo principal de la iniciativa innovadora de implementar nuevos modelos de compra pasando de discutir sobre precios a negociar sobre el valor que los medicamentos aportan a la salud y al bienestar de los pacientes?

    DD: El objetivo principal es encontrar un punto de acuerdo válido para ambas partes, de manera que por parte del pagador se resuelvan las necesidades de certeza y de demostración del valor, y para la farmacéutica y los pacientes se ofrezca acceso a la innovación. También es objetivo que ambas partes puedan orientarse hacia la compra de valor, ofreciéndoles las herramientas y los servicios que necesitan, así como los expertos que pueden realizar el trabajo administrativo por ellos. Si lo que queremos es lo mejor para los pacientes, debemos ofrecer la mejor innovación por parte de la farmacéutica y también, por parte del pagador, un acceso que demuestre el valor. Nosotros facilitamos todo este proceso.

    ¿Qué desafíos comunes enfrentan las organizaciones de salud en la gestión de contratos de precios de medicamentos y cómo pueden las soluciones de Lyfegen simplificar este proceso?

    DD: Hay muchos desafíos, pero diferenciaría dos grupos de problemas. Primero, la gestión de los acuerdos en sí. No se trata de uno, o de cinco, o de veinte; son cientos de acuerdos con condiciones que van cambiando constantemente. Además, las condiciones no siempre son claras; los acuerdos están en distintas fuentes de datos, y hay distintos niveles de acuerdos, desde los acuerdos del Ministerio que se aplican a nivel nacional hasta acuerdos regionales, autonómicos, acuerdos por hospital, etc. Todo el proceso de recopilación de esos acuerdos se hace de forma manual, con personal que no está dedicado solo a esto, sino que tiene que hacerlo aparte de otras tareas y no tiene el conocimiento para gestionar altos volúmenes de datos. El otro grupo de desafíos es: ¿dónde sacamos los datos? ¿cómo extraemos y capturamos los datos? Para poder convertir el acuerdo en algo operativo, necesito extraer los acuerdos por una parte y los datos que a veces están en fuentes de datos externas, compras de dispensación a pacientes y son acuerdos por paciente o resultados en salud que están en otra base de datos, en otro sistema. Lyfegen lo que hace es relacionar todos esos datos, ocuparse de la recolección de los acuerdos, de organizarlos, de convertirlos en algoritmos y centralizarlos en un único punto de control y de gestión. Por otra parte, se ocupa de capturar todas las fuentes de datos y cruzarlas con estos acuerdos que hemos centralizado, de manera que facilitamos todo el proceso y hacemos que la gestión administrativa, directamente desaparezca. Además, ofrecemos luego la visibilidad de estos datos y de todas las preguntas que les podemos hacer.

    Si lo que queremos es lo mejor para los pacientes, debemos ofrecer la mejor innovación por parte de la farmacéutica y también, por parte del pagador, un acceso que demuestre el valor

    ¿Cómo esta estrategia contribuye a promover la equidad en el acceso a la innovación farmacéutica, especialmente en un modelo de atención médica como el de España?

    DD: Desde mi modesta opinión, se hace imprescindible un facilitador para la gestión de acuerdos que agilice la carga administrativa. En España estamos viendo que, tras años de dar pasos hacia acuerdos basados en valor, acuerdos basados en pacientes, ahora se está volviendo atrás al viejo modelo de techos de gasto, de descuentos cerrados. ¿Por qué? Esto es algo que se reconoce abiertamente. Los servicios de salud, e incluso las farmacéuticas, tampoco disponen de conocimientos, tiempo ni herramientas para operar los acuerdos, que son mínimamente complejos. No hace falta que sean basados en valor; los acuerdos por paciente ya suponen un problema y esto degenera en que solo los grandes servicios de salud, con grandes presupuestos y mucho personal, puedan hacer frente a acuerdos complejos y, por tanto, solo ellos tengan acceso a una mayor innovación. Lyfegen puede ayudar a que cualquier servicio de salud, sin importar lo grande o pequeño que sea, cualquier hospital, etc., pueda gestionar sin importar el volumen de datos, sin tener que contratar más personal ni disponer de grandes presupuestos.

    ¿Cómo contribuyen las soluciones implementadas por Lyfegen a que la innovación llegue más rápido al paciente en modelos como el español o el italiano? ¿Podría dar ejemplos concretos?

    DD: Lyfegen permite que cualquier tipo de acuerdo se pueda implementar de forma fácil en distintas administraciones con distintas arquitecturas de datos. Voy a poner un ejemplo concreto: recientemente, en marzo, el Ministerio de Sanidad ha llegado a un acuerdo con una farmacéutica para operar y dar reembolso bajo unas condiciones muy específicas. Se trata de un techo de gasto, pero el gasto se mide en base a los miligramos por paciente, lo cual hace imposible hacer el seguimiento con las herramientas que tenemos actualmente. En España, sabemos que hay mucha incertidumbre sobre cómo se va a implementar este acuerdo. Pues bien, Lyfegen ya gestiona este acuerdo en más de siete servicios de salud en Suiza. Lo implementamos en menos de 30 días, en servicios con distintos sistemas de datos y políticas distintas. Esto puede facilitar y es una demostración palpable de que podríamos ayudar, y, de hecho, en eso estamos: ayudando a que los servicios de salud puedan olvidarse de la gestión, y las farmacéuticas puedan implementar un acuerdo en distintos sistemas sin tener que reinventar la rueda 17 veces.

    ¿Qué otras ventajas o valor añadido suponen sus servicios para la sostenibilidad de los sistemas sanitarios?

    DD: Lyfegen dispone básicamente de tres ramas, pero el objetivo es ayudar a poner de acuerdo a los servicios de salud con las farmacéuticas, desde tres puntos de vista. A través del seguimiento de toda la información publicada, de todos los acuerdos a lo largo del mundo, organizamos esta información en la mayor biblioteca que existe con el objetivo de que todos los datos estén disponibles para los pagadores o para las farmacéuticas, y la información esté organizada de manera que sea fácil de entender. Si otros actores han llegado a un acuerdo similar, es posible elegir este modelo porque es el más adecuado para este medicamento.

    Cuando ya existe un acuerdo muy específico sobre la mesa, disponemos de tecnología y del servicio de simulación de acuerdos en el que planteamos los distintos modelos y los operamos en un escenario similar a la realidad para mostrar cuáles son las mejores opciones de modelo y cuáles son las mejores condiciones para operar este acuerdo.

    Una vez se ha llegado al acuerdo, Lyfegen Platform se encarga de toda la gestión del acuerdo, pero además genera y, en esto, yo creo que es el punto más importante, la visibilidad y el conocimiento centralizado para que todos, desde los servicios de salud hasta la farmacéutica, tengan conocimiento y haya transparencia. De esta manera, se puede evaluar el desempeño financiero y clínico de todos los acuerdos, de todos los pacientes, su evolución en el tiempo entre hospitales y hacer preguntas a los datos. Gracias a Lyfegen, es posible orientar a las organizaciones sanitarias hacia la compra basada en valor y a la gestión del valor sin necesidad de desarrollar cada solución desde cero.

    Recientemente se ha firmado un acuerdo con el Consorci de Salut i Social de Catalunya (CSC). ¿Nos podría explicar más detalles sobre este proyecto?

    JMG: Como comentaba David, en España ya tenemos experiencia en los acuerdos innovadores. Pero desde el Consorci, como entidad referente en el sistema de salud de Catalunya y en la compra de medicamentos y productos sanitarios, apostamos por dar un paso adelante e implementar nuevos acuerdos. Para ello, utilizaremos las herramientas de las que disponemos, como la proporcionada por Lyfegen. Apostamos por crear esta alianza para avanzar en este proyecto de compra basada en valor, implementando modelos innovadores de la forma más óptima posible. Utilizaremos modelos que se han aplicado en otros sistemas de salud, optimizando así los procesos de negociación y acuerdo con los distintos proveedores.

    Desde el Consorci apostamos por crear esta alianza para avanzar en este proyecto de compra basada en valor, implementando modelos innovadores de la forma más óptima posible

    ¿Podrían explicar cómo este establece un precedente para la implementación de las soluciones de Lyfegen en España y cómo anticipan que facilitará la colaboración con otras entidades en el sistema sanitario español?

    JMG: Nosotros en Cataluña hemos sido pioneros en la introducción de sistemas de acuerdos basados en valor y creemos que también vamos a ser pioneros en extender esos modelos. Hasta ahora, ha habido dos pilotos o aspectos concretos. La complejidad del sistema sanitario español también hace que se gestionen distintos acuerdos en distintos niveles: nacional, regional y local. Pero creemos que la compra de medicamentos tiene que ir, y va a ir, cada vez más orientada a la adquisición de soluciones, a la compra de los resultados y el beneficio que aportan al paciente, no tanto en adquirir cajas sino en adquirir salud. Por eso, utilizar estas herramientas que permiten también extender estos modelos a muchos otros fármacos, debido a la creciente innovación, a menudo con mucha incertidumbre, que necesita de estos acuerdos de gestión, de esta compra innovadora para poder introducirlos al sistema sanitario con todas las garantías y, al mismo tiempo, garantizar la sostenibilidad del sistema de salud para poder utilizarlos de la mejor manera posible.

    DD: Me gustaría complementar la respuesta proporcionada por Josep, indicando que no solamente el Consorci, sino también otras regiones y grupos hospitalarios, están muy interesados en resolver este problema, en hacer uso de las empresas y plataformas que permiten abordar esta situación. Lyfegen está en una situación inmejorable, ya que llevamos muchos años dedicándonos exclusivamente a esto. En ese sentido, es una oportunidad tremenda el hecho de utilizar la disposición del Consorci y contar con Josep, quien es innovador, valiente y acepta la realidad, así como también con Lyfegen, que está dispuesto a colaborar en este proceso para alcanzar los objetivos del Consorci.

    ¿Cuáles son los próximos pasos o proyectos futuros de Lyfegen para continuar promoviendo la equidad y la innovación en el acceso a los medicamentos?

    GF: En primer lugar, quiero agradecer y felicitar a Josep y a su equipo del CSC por esta iniciativa muy inspiradora. Creo que es un ejemplo fantástico para toda España que una entidad de atención médica no solo esté mirando sus responsabilidades, sino también pensando en nuevas y amplias perspectivas para ofrecer el mejor tipo de atención y acceso a los pacientes. Queremos cerrar la brecha hacia una atención médica más asequible y un acceso más inteligente a los medicamentos. Seguimos trabajando con personas inspiradoras como Josep, también con hospitales, regiones y, necesariamente, compañías farmacéuticas en España para realmente acelerar y reducir la carga administrativa relacionada con la negociación y gestión de acuerdos de acceso a medicamentos y descuentos. Nuestro objetivo es muy claro: ser el facilitador de acuerdos más innovadores, con el objetivo final de que los pacientes tengan un mejor acceso a medicamentos innovadores.

    Nuestro futuro es asegurarnos de que los recursos de atención médica se utilicen de manera efectiva y eficiente en un entorno colaborativo

    ¿Cómo visualiza Lyfegen el futuro del sector farmacéutico y la gestión de acuerdos en los próximos años? ¿Qué papel juega la tecnología en esta evolución?

    GF: Lyfegen tiene como ambición crear un futuro con más colaboraciones como esta, colaboraciones intersectoriales, entre entidades, pensando en el paciente como centro y en proporcionar acceso a las terapias más valiosas para ellos. La tecnología juega un papel crucial en el acceso y la asequibilidad, y nuestra tecnología quiere ser realmente este facilitador para los sistemas de salud, no solo para una parte, sino para todos los actores, incluida la industria farmacéutica. Para aumentar esta asequibilidad y asegurarnos de que los medicamentos innovadores estén disponibles para los pacientes al mismo tiempo, queremos hacer nuestra parte y ser transparentes sobre los resultados de salud que los pacientes están logrando con esas terapias. Los pacientes no deben sufrir debido a procesos de atención médica ineficientes; deben estar en el centro de todo lo que hacemos. Por lo tanto, nuestro futuro es asegurarnos de que los recursos de atención médica se utilicen de manera efectiva y eficiente en un entorno colaborativo.

    María Jesús Arilla Morell – La humanización de los espacios como prioridad

    María Jesús Arilla Morell


    Directora general de Atención Hospitalaria de la Generalitat Valenciana

    La Conselleria de Sanidad ha anunciado la creación de un espacio asistencial único y exclusivo para pacientes con enfermedades raras (EERR) en cada una de las tres unidades de referencia de la Comunitat Valenciana. ¿Qué motivó la decisión de crear estos espacios asistenciales únicos?

    MJA: Estos espacios se van a crear con el objetivo de ofrecer una mejor atención sanitaria a los pacientes diagnosticados de una enfermedad rara. De hecho, lo que se pretende con este espacio único es mejorar la accesibilidad, la comodidad y la humanización de los espacios de los centros sanitarios.

    Además, va a permitir la integración de la oferta asistencial con la participación multidisciplinar en un mismo espacio físico o virtual de todos los profesionales implicados en la atención a los pacientes con EERR; así como, el acogimiento de los pacientes y familias.

    ¿Cómo se garantizará la coordinación entre los diversos profesionales de la salud que participarán en la atención integral de los pacientes en este espacio único?

    MJA: Con la creación de un espacio asistencial físico y virtual que conecte e integre las diferentes consultas asistenciales y que favorezca la comunicación y atención multidisciplinar entre los profesionales sanitarios y el paciente, así como entre los diferentes profesionales. El objetivo es agilizar y facilitar la atención de los pacientes evitando desplazamientos e integrando en un solo acto asistencial la atención de diferentes especialidades.

    ¿Cuáles son los principales desafíos que se anticipan en la implementación de este nuevo enfoque de atención médica?

    MJA: Por un lado, es necesario identificar y planificar la adecuada ubicación física dentro del propio hospital y, por otro lado, la implementación de los sistemas de comunicación y monitorización.

    ¿Cómo se espera que este nuevo modelo de atención mejore la calidad de vida de los pacientes con EERR y sus familias en la Comunitat Valenciana?

    MJA: Mediante la concentración de casos, lo que permite un mayor conocimiento de la enfermedad y, por tanto, del manejo de esta. Además, todo ello supone la mejora en la atención de los pacientes, al incorporar en un único espacio las diferentes especialidades proporcionando una atención integral en un solo acto asistencial, permitiendo acortar los tiempos de diagnóstico y facilitar el acceso a terapias avanzadas y a la investigación.

    Dado el espectro diverso de EERR y las variaciones en la incidencia por provincia, ¿cómo se abordará el desafío de garantizar la equidad en el acceso a los servicios de salud para todos los pacientes diagnosticados, independientemente de la rareza de su enfermedad, sus recursos económicos y su ubicación?

    MJA: La concentración de casos en las tres unidades de referencia designadas en la Comunidad Valenciana, una por provincia en el Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia, en el Hospital General Universitario de Castellón y en el Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante, va a facilitar un mayor conocimiento de estas enfermedades minoritarias, un mejor manejo de las mismas, estableciendo circuitos asistenciales precisos que permitan conocer con exactitud la trazabilidad y manejo del paciente y su respuesta al tratamiento.

    Considerando la constante evolución en la investigación médica y la creciente importancia de la innovación en el campo de las EERR, ¿qué estrategias se están implementando para fomentar la colaboración entre instituciones de investigación, industria farmacéutica y pacientes, con el fin de acelerar el descubrimiento de tratamientos efectivos y terapias innovadoras para estas enfermedades?

    MJA: En cuanto a investigación, existe un convenio marco entre la Generalitat, las fundaciones de investigación sanitaria a ella vinculadas, la Universitat de València, la Universidad CEU Cardenal Herrera, la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), el Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Fundació Lluís Alcanyís-UV de la Comunitat Valenciana, para el establecimiento de la alianza en investigación traslacional en EERR de la Comunitat Valenciana.

    José Carlos Bermejo Higuera – Humanizar la salud: hacia una atención sanitaria centrada en las relaciones

    José Carlos Bermejo Higuera


    Director del Centro de Humanización de la Salud

    Hablamos de humanizar, hacemos planes de humanización de la asistencia sanitaria, elaboramos estrategias para humanizar. ¡Qué buena noticia! Quizás pensamos en cosas diferentes, quizás matizamos mucho y queremos evocar el humanismo ante algunas resistencias al término… Confieso que cada vez siento mayor incomodidad al constatar que algunos tienden a equiparar la humanización solo con el trato cálido, acogedor, en las relaciones asistenciales.

    Sea como fuere, hablar de humanización es comprometedor: reclama la dignidad intrínseca de todo ser humano y los derechos que de ella se derivan, también para quienes sufren una enfermedad rara.

    En proceso de humanización

    Fácilmente se tiende a describir el fenómeno de la deshumanización de la práctica sanitaria asociado al desarrollo tecnológico y a la despersonalización. Si por un lado parece fácil adherirse a la lamentación por este proceso, no parece tan fácil, por otro lado, definir, aclarar, y profundizar sobre el significado de una seria humanización del mundo de la salud, que es el problema bioético fundamental.

    A mi juicio, vivimos en una sociedad más humana respecto a la del pasado. Vivimos en un momento de la historia en el que la dignidad de la vida humana está más considerada, a la vez que grandemente violada.

    El Diccionario del uso del español de María Moliner dice que humanizar es una palabra moderna que ha sustituido a humanar, es recogido como: “Hacer una cosa más humana, menos cruel, menos dura para los hombres”. Hablar de humanizar algunos ambientes supone partir de una idea: ¿cómo debería vivir el ser humano para realizarse plenamente como tal? Unos y otros, todos.

    Humanizar una realidad significa hacerla digna de la persona humana, es decir, coherente con los valores que percibe como peculiares e inalienables, hacerla coherente con lo que permite dar un significado a la existencia humana, todo lo que le permite ser verdadera persona.

    Hablar de humanización reclama la dignidad intrínseca de todo ser humano y los derechos que de ella se derivan, también para quienes sufren una enfermedad rara

    Ser rico en humanidad consiste en restituir la plena dignidad y la igualdad de derechos a cualquier persona que se vea en dificultades y no pueda participar plenamente en la vida social. La riqueza de humanidad es un compromiso con las capas débiles y los sujetos frágiles, que finalmente configura la propia personalidad. Quien tiene la cualidad de la humanidad mira, siente, ama y sueña de una manera especial. La riqueza de humanidad transforma y cualifica la propia sensibilidad personal: no mira para poseer, sino para compartir la mirada; y, en lugar de creer que el individualismo posesivo es la última palabra, piensa que solo la sociedad cooperativa, convivencial y participativa es digna de ser deseada. Por eso, humanizar no puede agotarse en el humanismo como evocador de la autonomía del ser humano.

    Humanizar: un desafío ético

    La conocida segunda formulación del principio categórico de Kant es evocada como “principio de humanidad”. Dice así: “Obra como si la máxima de tu acción debiera convertirse, por tu voluntad, en ley universal de la naturaleza”.

    La preocupación por el otro vulnerable constituye la fuerza motora de la humanización. Ya no solo es ocuparse de él aquí y ahora, sino anticipar esta ocupación, pensar en él, prever sus necesidades; en definitiva, ocuparse con antelación y esto es, precisamente, preocuparse. Esta preocupación por el otro puede articularse de una doble manera: el cuidado competente y el cuidado personal.

    En los ambientes de salud se habla más humanamente del hombre cuando los cuidados suministrados, a todos los niveles, revelan a las personas devastadas por la enfermedad física o mental, la palabra fundamental que pueda pronunciarse: “Tú eres una persona”. Decir esta palabra que “humaniza”, que da “significado” a un ser fácilmente condenado a la insignificancia, compromete a la comunidad no solo a nivel teórico, sino también y en primer lugar a nivel de las actitudes de fondo.

    La humanización por introducir en la práctica sanitaria es más radical que la simple recuperación de los aspectos filantrópicos que hay que tener en cuenta, o que la cualificación de las relaciones profesionales, va más allá de la competencia profesional en la relación con el enfermo y la familia.

    Un primer aspecto humanizador de la salud se centra en el respeto a la unicidad de cada persona. Cada persona es irrepetible, no puede ser generalizada, y responde con un estilo propio a las crisis de la vida. El peligro es que todo el tiempo sea absorbido por la enfermedad y que no quede nada para las personas. En segundo lugar, el contacto debe intentar reconocer el protagonismo de los pacientes y familiares en los procesos de salud. Para convertirse en protagonista, el enfermo debe ser ayudado a comprender su situación con una información clara y precisa. Además, para poder asumir responsabilidades, el enfermo tiene derecho a conocer las opciones terapéuticas disponibles; de lo contrario, solo desempeñará un papel pasivo de dependencia.

    La calidad de vida nos hace referir la vida, verla de manera comparativa consigo misma en otras circunstancias o con otros. Por eso, humanizar las relaciones es parte del principio de responsabilidad ética del ser humano.

    La responsabilidad ha de extenderse a todos los seres humanos porque, hemos de decirlo, también, los más débiles tienen el peligro de plegarse ante las dinámicas perversas que los esclavizan o que los hacen objetos, en lugar de sujetos, de su propia historia. Los frágiles, los enfermos, los pobres, deben pasar de la resignación y pasividad a la confianza en sí mismos y a la colaboración solidaria en el camino a la salud. El individualismo puede ser también en ellos el peor enemigo para su sanación. Todos los hombres y mujeres, todos los pueblos, sanos y enfermos, incluidos los más débiles, tienen derecho a ser sujetos activos y responsables en el desarrollo de sí mismos y de la creación entera.

    Humanizar la vida cuando esta se presenta en situaciones de precariedad significa, ante todo, comprometerse por erradicar las injusticias, sus causas y sus consecuencias, las condiciones no saludables (en cualquiera de las dimensiones de la persona), responsabilizándose al máximo de la propia historia y de la de los semejantes.

    Para poder asumir responsabilidades, el enfermo tiene derecho a conocer las opciones terapéuticas disponibles; de lo contrario, solo desempeñará un papel pasivo de dependencia

    En el mundo de la salud, donde nos encontramos con la dignidad humana que nos interpela presentándosenos vulnerable y precaria, la humanización consistirá en promover al máximo la responsabilidad en los procesos de salud, evitando que las relaciones de ayuda se conviertan en intervenciones paternalistas y sustitutorias allí donde la responsabilidad del individuo pueda participar, en mayor o menor medida, en la lucha por la dignidad no solo como algo debido, sino también como algo conquistado.

    De ahí que haya tantas situaciones que denunciar y que interpelan las relaciones interpersonales en la práctica sanitaria necesitada de humanización; no solo en clave de cordialidad y ternura, sino en clave de verdadero respeto de los derechos de todos los seres humanos en virtud de su dignidad. Hablar de humanización es también hablar de derechos. Sin duda, también el derecho a una relación de ayuda adecuada a la situación de cada uno.

    Quizás sea esta la tarea fundamental del hombre. La de tender hacia ser realmente persona, persona en relación, capaz de encontrarse con los demás en la vulnerabilidad y acompañarlos a ser personas también en medio de la “estación oscura de la vida”.

    Rosa Coco Martín – Sociedad Española de Oftalmología (SEO) Enfermedades raras de la retina: Descripción, desafíos y avances en el abordaje clínico

    Rosa Coco Martín


    Catedrática de Oftalmología de la Universidad de Valladolid y miembro del Instituto de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) de la Universidad de Valladolid

    ¿Cuál es la misión y visión de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO)? ¿Cuáles son los desafíos futuros que la SEO se propone abordar, especialmente en el contexto de las enfermedades raras (EERR) con afectación ocular?

    RC: La SEO se orienta hacia el bienestar de los pacientes, buscando mejorar su calidad de vida y brindar cuidado integral para sus enfermedades oculares, ya sean comunes o raras. Además, se compromete a respaldar y capacitar a los especialistas en oftalmología y sus diversas subespecialidades, permitiéndoles abordar eficazmente todo tipo de afecciones oculares.

    La SEO tiene que atender a las necesidades de toda la población, incluyendo tanto a pacientes con enfermedades comunes como con EERR. Aunque las enfermedades más prevalentes suelen generar mayor interés por parte de los gestores del Sistema Nacional de Salud (SNS) y la industria farmacéutica, nuestra prioridad radica en el bienestar público. Desde la perspectiva de los profesionales, las EERR poseen igual o mayor importancia. Cabe destacar que, a pesar de su denominación, estas enfermedades no son tan infrecuentes. Si bien la prevalencia varía, existen 149 enfermedades más prevalentes, entre las cuales se incluyen las enfermedades hereditarias de la retina.

    Con más de 900 EERR oculares que abarcan afecciones de la retina, neuro oftalmológicas y del segmento anterior, muchas de ellas con inicio en la infancia y aproximadamente el 80 % de origen genético, es esencial prestarles especial atención. Sorprendentemente, el 95 % de estas enfermedades raras carece de tratamiento aprobado. Aquí, quiero resaltar la necesidad urgente de dedicar recursos y esfuerzos a su investigación y desarrollo clínico.

    ¿Podría destacar las innovaciones más notables que ha presenciado? ¿Cómo ha influido la inteligencia artificial (IA) y otras tecnologías emergentes en el diagnóstico y tratamiento de EERR oculares?

    RC: Lo dividiría en dos aspectos. En primer lugar, en el ámbito del diagnóstico, es crucial destacar el impacto positivo que las técnicas de secuenciación masiva han tenido desde su implementación en el año 2013.

    El 80 % de las EERR tienen origen genético, y gracias a estas técnicas, el diagnóstico genético ha experimentado una mejora significativa. En particular, en enfermedades hereditarias de la retina, hemos pasado de un diagnóstico genético específico en un 25 % a un notable 61-70 %, al identificar con mayor precisión el gen responsable de la enfermedad. Este rendimiento diagnóstico se ha optimizado aún más con los avances en bioinformática, permitiendo a los bioinformáticos manejar grandes cantidades de datos genéticos y clínicos. La implementación del programa ImPACT refuerza este progreso, acumulando información que podría cambiar el paradigma de las enfermedades con base genética, siendo así en la mayoría de las EERR.

    Por otro lado, se están produciendo avances significativos en el campo del tratamiento. La terapia génica, por ejemplo, ha experimentado notables desarrollos, como en el caso de las mutaciones en el gen RP 65, que causan retinitis pigmentosa en edades tempranas y resultan en pérdida de visión. En este contexto, se ha logrado implementar terapias de reemplazo genético, que consisten en cambiar o introducir el gen deficitario para mejorar el funcionamiento de las células y, por ende, mitigar los efectos de la enfermedad. Estos avances representan una esperanza significativa para aquellos afectados por EERR, especialmente aquellas de origen genético.

    Bueno, hasta el momento hemos tratado a más de 20 pacientes con esta técnica en nuestro país, y muchos de ellos han experimentado una mejora sustancial en su calidad de vida. Es importante destacar que la efectividad tiende a ser mayor en pacientes más jóvenes. Aunque no todos han experimentado los mismos resultados positivos, aquellos en los que la técnica ha funcionado bien informan de una mejor visión nocturna y una mayor habilidad para desenvolverse en su vida diaria. Aunque la curación completa no siempre se logra, es significativo destacar que la calidad de vida ha mejorado considerablemente, especialmente cuando se logra frenar la progresión de estas enfermedades.

    Actualmente, estamos explorando también tratamientos de terapia celular, ya que, en las enfermedades de la retina, que forman parte del sistema nervioso central y carecen de capacidad de regeneración, se presenta un desafío único. Las terapias génicas son ineficaces una vez que el tejido ha desaparecido por completo, ya que no es posible introducir genes en células que ya no existen. En este sentido, se han tratado pacientes con terapias celulares, aunque es importante señalar que los resultados hasta ahora han sido más bien moderados. A pesar de esto, se están realizando avances en las técnicas quirúrgicas y se están desarrollando modificaciones de tejido implantado con la esperanza de dar un paso más allá en la resolución de los casos en los que la retina se encuentra completamente degenerada.

    En cuanto a los pacientes con la retina completamente degenerada, se están dando avances en el campo de la visión artificial. La ingeniería ha progresado en este sentido, aunque la visión lograda con sistemas de visión artificial sigue siendo limitada, permitiendo principalmente identificar puertas abiertas u obstáculos, y poco más.

    Además, hay novedades en el terreno de los ensayos clínicos en humanos, como las técnicas de optogenética. En estas, se busca activar células en la retina que no son fotorreceptores, convirtiéndolas en células sensibles a la luz. Esto se logra mediante la introducción de genes que responden a la luz en estas células no especializadas o mediante la introducción de fármacos o sustancias, denominados «interruptores» en inglés, que transforman células no fotorreceptoras en fotorreceptores. El objetivo es permitir que las células restantes en la retina respondan a la luz, generando estímulos eléctricos que puedan llegar al cerebro. Aunque los resultados de estas técnicas aún están en desarrollo, representan una esperanza para aquellos pacientes con la retina completamente degenerada.

    En relación con la IA, esta está teniendo un impacto significativo en la oftalmología. La implementación de plataformas de detección de patologías, como en el caso de la retinopatía diabética, ya es una realidad en comunidades como Castilla y León, Canarias y Galicia. Estas tecnologías permiten realizar diagnósticos por imagen de manera remota, evitando que los pacientes tengan que desplazarse. Además, están surgiendo plataformas de apoyo al diagnóstico en línea, respaldadas por iniciativas de la Unión Europea (UE), como las redes europeas de referencia. Estas redes, como la ERN-EYE (European Network for Rare Eye Diseases), están implementando un sistema llamado CPMS (Clinical Patient Management System), que busca proporcionar a los especialistas europeos una clínica virtual para consultar casos difíciles. Aunque este sistema aún enfrenta desafíos en la integración de sistemas informáticos entre países y en cuestiones éticas y legales relacionadas con la protección de datos de salud, se están dando pasos en la dirección correcta.

    ¿Podría proporcionar ejemplos específicos de EERR de la retina que haya encontrado en su práctica y describir los desafíos particulares asociados con cada una? (Stargardt, retinitis pigmentosa, albinismo ocular, etc.)

    RC: Existen más de 900 EERR oculares y, entre ellas, un grupo particularmente destacado son las enfermedades hereditarias de la retina, siendo estas las más comunes dentro de las EERR. Es relevante mencionar la retinitis pigmentosa dentro de este grupo. Es la enfermedad rara más frecuente en general, afectando a uno de cada 4.000 nacidos vivos. Esta afección impacta la retina periférica (crucial para la visión nocturna) y el campo visual. Los pacientes con retinitis pigmentosa experimentan ceguera nocturna, dificultades para la movilidad nocturna y una visión en «cañón de escopeta».

    En contraste, la enfermedad de Stargardt, la segunda más común entre las EERR, afecta a uno de cada 8.000 nacimientos. Esta patología compromete la retina central, responsable de la percepción de colores y la visión detallada, afectando la capacidad para reconocer las caras o leer, entre otros aspectos. Se inicia en la primera o segunda década de la vida, generando problemas de visión central desde una edad temprana.

    Por otro lado, el albinismo ocular es una condición en la que los pacientes nacen con mala visión, pero esta no empeora a lo largo de la vida, a diferencia de las dos enfermedades anteriores que son progresivas. Podemos mencionar el albinismo oculocutáneo, que afecta tanto al ojo como a la piel, como una enfermedad sindrómica.

    Es importante destacar que el 20 % de las EERR oculares no afectan solo al ojo, sino también a otros órganos. Un ejemplo es el síndrome de Usher, que afecta tanto al oído como al ojo, presentando desafíos significativos de comunicación para quienes lo padecen. A pesar de los avances con implantes cocleares para mejorar la audición, estos pacientes enfrentan dificultades visuales considerables.

    El manejo de estas patologías es un desafío debido a las superposiciones y variaciones clínicas. Familias con la misma mutación pueden presentar cuadros clínicos diferentes, mientras que una condición clínica puede estar vinculada a numerosos genes. En el caso de las enfermedades hereditarias de la retina, se han identificado más de 300 genes involucrados, añadiendo complejidad al diagnóstico. La recomendación de unidades especializadas y la creación de redes europeas de referencia subrayan la necesidad de un enfoque especializado en estas enfermedades, que, en ocasiones, representan un reto diagnóstico significativo.

    ¿Cómo se abordan sus necesidades específicas en términos de diagnóstico y tratamiento?

    RC: En primer lugar, es esencial fomentar la sospecha de EERR, lo cual requiere una adecuada formación tanto para médicos de familia como para pediatras, así como oftalmólogos generales. Posteriormente, se debe realizar un diagnóstico clínico, lo cual resulta desafiante debido a la superposición de cuadros clínicos en pacientes con la misma mutación genética. Algunos pacientes, incluso aunque estén asintomáticos, pueden tener hallazgos en el fondo de ojo que requieren atención.

    Además, el aspecto clínico similar de enfermedades puede tener distintas causas genéticas. Este factor añade complejidad al proceso diagnóstico, ya que diferentes enfermedades pueden presentar síntomas parecidos. Es fundamental reconocer estas variaciones genéticas para un diagnóstico preciso.

    En cuanto a las necesidades de los pacientes con EERR, es importante destacar que, en promedio, tardan entre seis y siete años en obtener un diagnóstico correcto. Durante este tiempo, suelen recibir dos o tres diagnósticos incorrectos y consultan a unos cuatro especialistas antes de recibir un diagnóstico preciso. Algunos pacientes, lamentablemente, nunca llegan a conocer el nombre de la enfermedad que padecen. En este contexto, la existencia de unidades especializadas cobra gran importancia, ya que estas pueden acortar significativamente la odisea diagnóstica que experimentan los pacientes y sus familias.

    ¿Podría compartir experiencias positivas de pacientes con EERR oculares que hayan experimentado mejoras significativas gracias a tratamientos innovadores que haya implementado?

    RC: Anteriormente mencionamos que en oftalmología ya contamos con la implementación de una terapia génica para el gen RP 65, con pacientes que han sido tratados y han compartido de primera mano cómo ha impactado positivamente en sus vidas. Es gratificante observar cómo esta terapia ha mejorado su movilidad y autonomía, generando cambios significativos en la forma en que se desenvuelven en el mundo. Este avance, a lo largo de mi extensa carrera profesional, representa un cambio importante, pasando de la ausencia de tratamientos a contar con opciones que realmente pueden beneficiar a los pacientes.

    Personalmente, mi experiencia en el ámbito científico ha sido enriquecida por la participación activa de las asociaciones de pacientes. Su implicación, especialmente al colaborar para incluir a sus miembros en el “Registro Nacional de Enfermedades Raras del Instituto de Salud Carlos III”, ha sido consistentemente positiva. Este registro es esencial para facilitar la identificación de pacientes dispersos a lo largo del territorio nacional, lo que se vuelve crucial cuando se desarrollan tratamientos o ensayos clínicos aplicables a un número reducido de personas. La colaboración de pacientes y familiares no solo ha sido valiosa en términos de investigación, si no que también ha desempeñado un papel fundamental en mi desarrollo profesional, así como en el de la institución en la que trabajo y en las sociedades científicas a las que pertenezco. El contacto directo con los pacientes ha resultado ser una experiencia fantástica y esencial para avanzar en la comprensión y tratamiento de EERR en el ámbito oftalmológico.

    ¿Cuáles son las áreas que considera que necesitan mejoras sustanciales, ya sea en investigación, accesibilidad a tratamientos o concientización pública, en el campo de las enfermedades raras oculares?

    RC: Reitero el concepto que mencionamos anteriormente sobre la odisea diagnóstica que enfrentan los pacientes con EERR, subrayando que hace más de diez años, la UE propuso cambiar esta situación mediante la creación de redes europeas de referencia. Dichas redes se establecieron a través de directivas europeas que tanto España como las comunidades autónomas han incorporado. Actualmente, contamos con un plan nacional para EERR que debemos implementar y seguir desarrollando. Esto implica continuar concienciando al público y garantizando la accesibilidad a los tratamientos.

    Recientemente, el 23 de enero, se presentó en el Ministerio de Sanidad la Cartera Común de Servicios de Genética, en la cual tuve el honor de participar como representante de la SEO. El objetivo de esta cartera es establecer un acceso homogéneo al diagnóstico genético en todo el país. Además, se plantea la necesidad de crear la especialidad de genética en España, ya que somos el único país de la UE que no la reconoce. Parece que el Ministerio está dando pasos en la dirección correcta en este sentido, y es crucial seguir avanzando en esta área.

    Es esencial destacar que estas enfermedades no solo generan un impacto psicológico significativo en los pacientes y sus familias, sino que también conllevan costos económicos y sociosanitarios importantes, afectando al SNS en todas las etapas de la vida, desde la infancia hasta la edad adulta. Por lo tanto, es fundamental fortalecer la asistencia sociosanitaria, psicológica y oftalmológica para abordar de manera integral las necesidades de estos pacientes.

    Daniel-Aníbal García Diego – Avances para la hemofilia. Preguntas y respuestas sobre las nuevas terapias

    Daniel-Aníbal García Diego


    Presidente de la Federación Española de Hemofilia (FEDHEMO)

    La hemofilia es una enfermedad poco común que afecta a miles de personas en España. Podría explicarnos brevemente ¿qué son las hemofilias? ¿cómo se manifiestan y cuáles son sus síntomas más comunes?

    DAG: Las coagulopatías congénitas son enfermedades poco prevalentes. Las más conocidas son las hemofilias. Existen dos tipos, la hemofilia A y la hemofilia B que son un déficit de factor VIII y factor IX respectivamente, pero luego hay una infinidad de coagulopatías congénitas que nosotros, como Federación Española de Hemofilia (FEDHEMO), representamos, como pueden ser la enfermedad de Von Willebrand, que es un déficit del factor Von Willebrand. Existen otros déficits raros de factores de coagulación: de factor I, de factor V, de factor VII y luego también, hay alteraciones plaquetarias.

    La característica básica de los trastornos de coagulación es esa tendencia al sangrado, pero hay una gran heterogeneidad. Las hemofilias sí son muy comunes entre ellas. Clínicamente, la hemofilia A y B son muy similares, mientras que el resto de las coagulopatías son mucho más variables. Las coagulopatías relacionadas con la deficiencia de otros factores de coagulación presentan una amplia diversidad de características clínicas. A diferencia de la hemofilia A y B, que se caracterizan por un sangrado prolongado, algunas de estas coagulopatías pueden incluso asociarse con una tendencia a la trombosis.

    Obviamente dentro de las coagulopatías hay diversas gravedades; en general podemos clasificarlas leves, moderadas y graves o severas; pero existen algunas, como la enfermedad de Von Willebrand, en las que la clasificación sí que es mucho más complicada.

    Respecto a la prevalencia en España, estimamos que hay unas 3.050 personas con hemofilia A y B y del resto coagulopatías pues, desgraciadamente, no hay registros. Tenemos publicados nuestros datos internos y estimamos que las incidencias de estas coagulopatías más raras oscilan entre 0,5 y 2 casos por millón, en muchos de ellos.

    En su experiencia al frente de la FEDHEMO, ¿cuáles diría que son las principales dificultades o desafíos a los que se enfrentan los pacientes con hemofilia en la actualidad?

    DAG: Un desafío en el que estamos muy focalizados es lograr que los fármacos, las terapias y las nuevas innovaciones terapéuticas, una vez que han sido autorizadas a nivel europeo, a nivel centralizado, puedan estar disponibles en la práctica clínica y los pacientes con hemofilia u otras coagulopatías los puedan recibir. Esto es uno de nuestros grandes objetivos, un foco histórico en el que seguimos muy centralizados. También tenemos retos nuevos como dar cobertura a todas las coagulopatías. Históricamente hemos estado centrados en la hemofilia A y la hemofilia B y hemos puesto menos foco en otras coagulopatías, como las que he comentado.

    Una terapia génica con una única administración supone una reducción sustancial de la carga de tratamiento

    Otra realidad emergente que hemos reconocido es la necesidad de atención a la mujer y la niña con coagulopatías congénitas. Históricamente, la hemofilia A se consideraba una enfermedad exclusiva de hombres. Sin embargo, somos conscientes de que existen mujeres y niñas que también padecen hemofilia A, B u otras coagulopatías, aunque en muchos casos no con severidad grave. Es importante reconocer las peculiaridades y la atención especial que requieren las mujeres y niñas con coagulopatías. Además de la hemofilia A y B, que cuentan con una amplia variedad de alternativas terapéuticas, nos centramos en aquellas coagulopatías que actualmente no tienen tratamiento o cuyo tratamiento no es suficientemente eficaz.

    ¿Podría hablarnos sobre FEDHEMO, su misión principal y los objetivos que persigue?

    DAG: La misión principal de FEDHEMO, como ya he comentado, es la labor reivindicativa y el activismo por el acceso a los tratamientos. Este es, sin duda, uno de nuestros grandes focos. La hemofilia es una enfermedad que requiere tratamiento continuado, por lo que reivindicamos el acceso a la mejor innovación posible. Históricamente, la reivindicación del acceso a nivel nacional, autonómico y local ha sido uno de nuestros grandes focos. Sin embargo, como asociación de pacientes, también desarrollamos actividades formativas, como campamentos, asambleas y mucha formación e información para nuestros socios. Somos una entidad que, como todas, intenta hacer lo mejor posible. Como federación española, tenemos capítulos regionales y entidades miembro regionales y provinciales a las que damos todo el apoyo necesario para que puedan desarrollar el programa común que entre todos marcamos.

    En los últimos años, hemos visto avances significativos en el tratamiento de la hemofilia, incluyendo la llegada de la terapia génica. ¿Podría hablarnos sobre el impacto que estos avances han tenido en la vida de los pacientes con hemofilia?

    DAG: Las terapias génicas ya son una realidad. Hay terapias génicas aprobadas tanto por la FDA como por la EMA, tanto para hemofilia A como para hemofilia B, por lo tanto, ya es una realidad. Lo complicado es definir cuál va a ser el impacto en la vida de las personas cuando todavía estas dos terapias no se encuentran aprobadas y financiadas en nuestro país. La experiencia que tenemos es una experiencia de ensayos clínicos. En España ha habido pacientes reclutados en ensayos clínicos, pero es complicado dar respuesta a esta pregunta hasta que no estén en la práctica clínica diaria, hasta que no tengamos, más manejo o más experiencia. Lo cierto es que los datos de los ensayos clínicos son prometedores y la experiencia reportada por los pacientes en terapias génicas, algunos socios de FEDHEMO y conocidos nuestros y buenos amigos, pues es francamente disruptiva.

    La Comisión Europea ha autorizado recientemente la terapia génica para la hemofilia A y la hemofilia B. Desde su perspectiva, ¿qué elementos diferenciales considera que podrían aportar estas nuevas terapias a los pacientes con hemofilia?

    DAG: Lo primero, y como a todos nos parece obvio, la hemofilia A y la B actualmente requieren un tratamiento periódico, con mayor o menor intensidad. En cualquier caso, podemos hablar de administraciones semanales, bisemanales o mensuales, e incluso en muchos casos hablamos de administraciones cada dos o tres días. Es evidente que una terapia génica con una única administración supone una reducción sustancial de la carga de tratamiento, en el sentido de una reducción tremenda de las infusiones. Hablamos de que una persona con hemofilia puede recibir aproximadamente 150 infusiones al año, en algunos casos incluso más, y que con la terapia génica pasaríamos a una única infusión. Esto, digamos, es lo más evidente.

    La Guía «Terapia génica en hemofilia» busca brindar información clara y precisa a los pacientes con hemofilia sobre este innovador tratamiento

    Pero estamos viendo cómo la terapia génica puede proporcionar a los pacientes un cambio en la forma en que afrontan su vida, lo que se conoce como la «hemofilia freemind». Esta terapia permite a las personas quitarse una gran carga de enfermedad mental, es decir, que la hemofilia deje de ser un elemento permanente y central en su vida y que, aunque no se olviden de ella, sí que tenga un menor papel y una menor importancia. Vemos que esto se puede conseguir con las terapias génicas y con otras terapias también, y es una disrupción tremenda, porque ya no se trata solamente de tratar la patología, disminuir la carga de tratamiento y conseguir un control del sangrado, sino de conseguir que la persona pueda desarrollar su vida teniendo cada vez menos que mencionar la enfermedad que tiene.

    La terapia génica para la hemofilia abre nuevas posibilidades para los pacientes. Sin embargo, es importante conocer los detalles prácticos de su aplicación. ¿Podría explicarnos en qué centros se realizaría este tratamiento y cómo se organizaría el seguimiento posterior, incluyendo la atención médica y el apoyo psicológico?

    DAG: Hay un acuerdo que hemos realizado las sociedades científicas a nivel europeo y la Sociedad de Pacientes con Hemofilia a nivel Europeo, en la que abogamos por un modelo hub and spoke, es decir, un modelo de centros infusores, centros de referencia, centros difusores y centros que deriven a los pacientes. En nuestro país, no sabemos cómo se va a implantar este modelo, pero sea como fuere, lo que reivindicamos es que los centros que administran terapia génica sean centros que tengan experiencia en hemofilia, que tengan experiencia en la administración de terapias avanzadas y, por supuesto, tiene que haber un seguimiento permanente del paciente, tanto que se realice en el centro infusor como en el centro derivador. De todas maneras, quizás, por nuestra estructura autonómica, el modelo hub and spoke no se utilice o no se implemente tanto como en otros países europeos; pero si hacemos esa recomendación conjunta de la Asociación Española Europea de Pacientes (EJA) y la Asociación de Hemofilia (EAHC) para que la administración se haga en estos centros que tengan experiencia en el tratamiento de la hemofilia y experiencia en el tratamiento de terapias avanzadas, además así viene recogido en la ficha técnica. También hemos de decir que estas terapias avanzadas son terapias que tienen una dificultad de infusión relativamente menor. Por lo tanto, muchos centros que tienen experiencia en terapias avanzadas se van a encontrar cómodos administrando estas terapias, lo que es importante que también tengan experiencia en la hemofilia y en el seguimiento de estos pacientes.

    La reciente publicación de la Guía «Terapia génica en hemofilia» representa un hito importante para la comunidad de hemofilia. ¿Podría compartir con nosotros qué ha supuesto la elaboración de esta Guía y cómo espera que impacte en la vida de los pacientes y sus familias?

    DAG: Esta guía ha sido elaborada conjuntamente por la Real Fundación Victoria Eugenia, una entidad científica de referencia formada principalmente por hematólogos y otros médicos responsables del tratamiento de la hemofilia, y la Federación Española de Hemofilia, principalmente por nuestro equipo de trabajo social y psicología.

    Lo que intentamos es traducir al lenguaje llano las dudas que hay sobre la terapia génica que una persona con hemofilia o un cuidador pueda tener. Si precisa información biomédica, esta guía le dará una respuesta o al menos unas claves para poder encontrar respuestas sobre las dudas que le puedan surgir ante la idea de administrarse terapia génica. También puede ser útil para quien simplemente quiera tener una mayor información sobre estas alternativas terapéuticas para el futuro, por mero interés. Incluso, como somos un país muy abierto a Latinoamérica, nos consta que esta guía está siendo muy útil para que los compañeros latinoamericanos puedan responder sus dudas.

    Recientemente la hemos traducido al inglés para dar cobertura a otras áreas geográficas.

    Ese es nuestro objetivo: que las personas con hemofilia, ante una terapia que genera mucha incertidumbre por ser una terapia muy novedosa y sobre la que todavía no hay mucha experiencia en la práctica clínica, puedan ver resueltas sus dudas en un lenguaje claro, comprensible para toda la sociedad, pero sin perder el rigor científico. Para ello, la guía ha sido revisada por los principales hematólogos de nuestro país.

    Las enfermedades raras presentan desafíos únicos en cuanto al acceso a los tratamientos. ¿Podría explicarnos cuáles son los principales obstáculos que dificultan el acceso oportuno a estos tratamientos y cómo repercuten estos retrasos en la salud y la calidad de vida de los pacientes?

    DAG: Nosotros, sinceramente, no sabemos dar respuesta a esa pregunta, pero sí podemos señalar los problemas que, como personas con hemofilia o con otras enfermedades raras, vivimos.

    Las enfermedades poco prevalentes sufren retrasos muy sustanciales en la aprobación del reembolso. Lo que ocurre es que la vida de las personas va pasando y ese tiempo en el que no se ha tenido acceso a la terapia jamás podrá volver atrás. Las secuelas que se hayan podido manifestar nunca se podrán erradicar. Incluso la pérdida de la oportunidad de tener una mejor calidad de vida y de llevar una vida más normal es irreversible. Esa es nuestra reivindicación.

    Las enfermedades poco prevalentes sufren retrasos  en la aprobación del reembolso. Es necesario que todos los actores involucrados colaboren para reducir al mínimo los tiempos de negociación

    A veces no tenemos tiempo y, aunque lo tuviéramos, no queremos perderlo. Queremos poder acceder a la terapia de la manera más precoz posible, porque aquí hablamos de nuestra vida, nuestro proyecto de vida, de nuestras ilusiones, nuestros deseos y expectativas. Muchos de esos elementos se pierden o se demoran por el retraso en la aprobación de los fármacos.

    Aquí sí que hay que hacer un llamado a todos los actores, no solamente a la administración pública, también a la industria, para que inicien formas de diálogo lo más precoz posible, para que se puedan reducir al máximo los periodos de negociación.

    Por supuesto, llevamos tiempo reivindicando una reforma del marco normativo que regula la financiación de los medicamentos, con una especial dedicación a los medicamentos raros o para patologías poco prevalentes. Sea como fuere, lo que sí puedo decir es que las personas a veces no tenemos tiempo y, sobre todo, sentimos una profunda desazón al ver que una cosa ya se encuentra autorizada y aprobada, que podría ser útil para nosotros, para nuestros familiares o para nuestro colectivo, y que no podemos acceder a la misma. Esto realmente es muy complicado de soportar.

    ¿Qué medidas concretas se pueden implementar para asegurar que las opiniones y necesidades de los pacientes sean realmente tenidas en cuenta en la toma de decisiones sobre la incorporación de nuevas terapias al sistema sanitario?

    DAG: Creo que es muy sencillo. Lo primero es que tenemos que estar presentes en los foros de discusión. Actualmente, las asociaciones de pacientes podemos llegar a los decisores, pero de una manera muy informal: mediante cartas, correos electrónicos y reuniones. Sin embargo, nos gustaría ser consultados de manera formal. Se debería abrir un espacio de discusión claro con nosotros, cara a cara, en el que pudiéramos expresar nuestras opiniones.

    Creemos que en el futuro del proceso de financiación tiene que haber una consulta formalizada y establecida con las entidades de pacientes e incluso, con aquellos pacientes individuales que puedan aportar valor u opinión. Algo similar a lo que hacemos con los IPT, en los que podemos dar nuestra opinión de manera formal en un momento determinado.

    Creemos que esta opinión debe darse a lo largo de todo el proceso de vida del fármaco, y por supuesto en la fase de precio y reembolso. Además, debería ser de una manera más humanizada que la actual y desde un aspecto más amplio en el ámbito de la gobernanza. Los pacientes, las personas con patologías, deberíamos estar presentes en cada uno de los comités asesores de prestaciones, en los comités asesores del ministerio y en cada uno de los foros en los que se pueda tomar una decisión que afecte a nuestra vida. De esta manera, podemos dar la opinión del paciente, que muchas veces es diferente a otras opiniones o, aunque no sea diferente, es un punto de vista y un enfoque diferente que debe ser reconocido en su diferencia.

    Rodrigo Gómez Medina – Transformando el futuro de la Atrofia Muscular Espinal

    Rodrigo Gómez Medina


    Presidente de la Fundación Atrofia Muscular Espinal (FUNDAME)

    ¿Qué es la atrofia muscular espinal (AME) y cómo afecta a la calidad de vida de las personas con esta enfermedad?

    RG: La atrofia muscular espinal (AME) es una enfermedad neurodegenerativa causada por la mutación del gen SMN1, que produce una proteína vital para las motoneuronas. Las personas con AME experimentan una pérdida de la fuerza motora gradual, que conlleva problemas para respirar, se reduce  la movilidad en las piernas y necesitan silla de ruedas, en los brazos y dejan de poder llevarse un vaso a la boca o manejar la su silla. En los casos más graves necesitan traqueostomía o alimentación por botones gástricos.

    En 2018 comenzó a comercializarse en España el primer tratamiento que frena el avance de la AME, y actualmente hay tres disponibles. Esto ha cambiado radicalmente la vida de las personas con atrofia muscular espinal, ya que antes del tratamiento, esta enfermedad era la principal causa de mortalidad en menores de 2 años debido a causas genéticas.

    La AME puede generar un impacto significativo en la dinámica familiar. ¿Podría compartir cómo pueden encontrar apoyo y fortaleza las familias frente a los desafíos que implica vivir con esta condición médica?

    RG: Cuando recibes el diagnóstico de atrofia muscular espinal es un momento muy complicado para toda la familia. Desde FundAME, sabemos lo importante que es contar con el apoyo de otras familias que han pasado por la misma situación. Por eso, a los recién diagnosticados les ofrecemos información y apoyo, acompañándoles paso a paso en este nuevo camino y poniéndoles en contacto con otras familias. La labor de FundAME se centra en tres pilares fundamentales: impulsar la investigación, garantizar el acceso óptimo a los tratamientos y apoyar a las personas con AME y a sus familias.

    ¿Cuáles son las principales necesidades socio-sanitarias que tienen los pacientes con AME?  ¿Cuál piensa que es el papel de los profesionales que los atienden?

    RG: Los pacientes necesitan un soporte médico, tienen que acudir a diferentes especialidades, a múltiples consultas médicas y eso es su principal necesidad. Tienen necesidades de soporte de fisio-estimulación, fisioterapias de diferentes tipos como respiratorias, motoras, estimulación en piscinas y sobre todo cuando van acercándose la edad adulta, pero que también debería aplicarse a los más pequeños. Lo que permite que los pacientes se puedan desarrollar es la asistencia personal, esas son las necesidades, pero claro, muchas de estas cosas no están cubiertas, la parte médica puede extenderse y necesita reasignación de recursos adecuados para el sistema sanitario.

    Es necesaria una nueva asignación de recursos, los pacientes necesitan un amplio soporte de diferentes especialidades que incluyen fisioterapia y asistencia personal, muchas de las cuales no están cubiertas por el sistema sanitario actual

    Cualquier adulto va a hablar de las problemáticas para tener una vida independiente, se necesitan apoyos económicos, los actuales niveles de dependencia son absolutamente irrisorios para lo que necesita un paciente si desea una vida independiente en su propio espacio. Se necesita una asistencia personal muchas horas que no se pueden financiar. Por tanto, es preciso que existan recursos específicos para la gente que tiene discapacidades tan severas como puede suponer la AME.

    También necesitan espacios adaptados, cuántas veces escuchamos a pacientes de nuestra comunidad o de otras comunidades que no pueden realizar sus actividades cotidianas, como ir a la universidad, como ir a sus centros de trabajo, porque no hay espacios adaptados y se ponen barreras. Hay universidades que no disponen de medios para que los alumnos vayan a sus clases en sus sillas de ruedas, con todo el esfuerzo que esto supone. Esto es un resumen de lo que son sus necesidades y cómo gran parte no están cubiertas.

    En cuanto a lo que suponen los profesionales, son un gran apoyo, disponemos de diferentes profesionales que se ocupan de nuestra patología. Por una parte, están los médicos, los asistentes personales, las personas que se dedican a la fisioterapia y todos ellos colaboran mucho a través de una red de especialistas que tenemos en FundAME que nos permite difundir conocimiento, investigar en común con los terapeutas y apoyar iniciativas que vayan en beneficio de los pacientes, de hecho en FundAME hemos recibido hace poco una mención, nuestra red de especialistas ha sido la mejor iniciativa, a juicio de Ciberer, por la colaboración entre investigadores y pacientes en este ámbito.

    ¿Cuáles son los retos actuales para que los pacientes accedan a las nuevas terapias? ¿Qué medidas se están tomando para mejorar el acceso a estos tratamientos?

    RG: Afortunadamente podemos celebrar que acabamos de cumplir un hito, se acaba de aprobar el nuevo protocolo para dos de los tratamientos disponibles, los protocolos que celebramos junto al Ministerio por lo exitoso y lo que ha sido la colaboración entre asociaciones de pacientes, clínicos, comunidades autónomas y Ministerio y que permiten que los pacientes puedan estar accediendo, a partir de ahora, a alguno de los medicamentos disponibles.

    Siguen quedando retos, principalmente podemos mencionar que el acceso a la terapia génica debería ser más amplio y luchamos por ello

    Siguen quedando retos, principalmente podemos mencionar que el acceso a la terapia génica debería ser más amplio y luchamos por ello, sobre todo en cuanto a las edades que permite el protocolo de esta para los pacientes. Hemos perdido algunos pequeños que ya quedan fuera de los rangos de edad y nunca podrán acceder a esta terapia porque está muy restringida en términos de edad.

    Muy importante es también la posibilidad de cambiar de tratamiento o iniciar un tratamiento hasta que lleguen a otro definitivo, actualmente el protocolo que hay en el Ministerio es muy rígido en cuanto a la posibilidad de que los pacientes entren en según qué tratamiento. Cuando tú recibes un diagnóstico estás obligado a elegir en cuál de los tres tratamientos posibles vas a entrar de una manera demasiado temprana. Las personas no están preparadas y, además, a lo mejor, pasados unos meses no es lo óptimo. Por tanto, a medio plazo queremos trabajar con el Ministerio y con diferentes actores implicados en este ámbito y probar también lo que son terapias combinadas para que nuestros pacientes puedan optar a diferentes terapias a lo largo del tiempo. Evidentemente esto es complejo y hoy en día no está suficientemente investigado, pero probablemente esto está entre nuestras prioridades.

    También tenemos que hablar de lo que son los tiempos de aprobación de los medicamentos. Hay aprobaciones duplicadas en la EMA y en la Agencia Española del Medicamento, esto hace que se demore mucho los procesos de aprobación de los medicamentos desde que prueban su eficacia hasta que están disponibles para la población. Tenemos muchas cosas todavía por las que seguir peleando.

    En relación con el cribado de esta patología ¿qué acciones están llevando a cabo para promover que se implemente el cribado de la AME a nivel nacional?

    RG: Para nosotros, el cribado es fundamental porque, evidentemente, cambia la perspectiva de los pacientes que pueden acceder a terapias en un momento en el que, incluso, pueden se presintomáticos y, por lo tanto, el deterioro físico es prácticamente nulo, lo que tiene una importancia enorme.

    Apoyamos todos los proyectos e iniciativas que hay. Llevamos muchos años apoyando diferentes proyectos piloto que hay en algunas comunidades autónomas. Hemos hablado, en algunos casos, con representantes públicos, de estas comunidades, quienes nos han ayudado a impulsar estos proyectos piloto. Siempre intentamos colaborar con los diferentes actores para que se implante a nivel nacional de una manera equitativa.

    El cribado es fundamental porque cambia la perspectiva de los pacientes al permitir el acceso a terapias en un momento en el que todavía pueden se presintomáticos

    Desde FundAME formamos parte del grupo de cribado neonatal de FEDER y también participamos en un grupo de trabajo llamado Newborn Screening Alliance, que está dentro de SMA Europe. En este grupo, también intentamos fortalecer las iniciativas que van sucediendo en los diferentes países de Europa, que están más avanzadas en unos lugares que en otros; probablemente, en España estamos algo retrasados en este aspecto. Nuestro objetivo es que el Newborn Screening se implante en todo el sistema sanitario lo más pronto posible para el beneficio de los futuros pacientes.

    ¿Cuáles son los objetivos y metas establecidos por FundAME para el año 2024?

    RG: Este año hemos redefinido ligeramente nuestros objetivos, que, si bien son muy parecidos a los anteriores, se centran principalmente en tres grupos de acciones.

    FundAME impulsa la investigación a través del desarrollo de proyectos propios y del apoyo a terceros, generando conocimiento y financiándolo tanto a nivel nacional como internacional. Cabe destacar la Convocatoria de Investigación de SMA Europe, en la que colaboramos con otras organizaciones de pacientes europeas para seleccionar y financiar los proyectos de investigación más relevantes. También haría énfasis en el Registro Nacional de Pacientes AME de FundAME, una herramienta fundamental para entender mejor la enfermedad, su evolución y las variables que realmente mejoran la calidad de vida de los pacientes. La Agencia Europea del Medicamento (EMA seleccionó a RegístrAME como uno de los mejores registros de pacientes AME a nivel europeo, invitándonos a participar en un estudio internacional de gran impacto sobre la patología.

    Todo esto nos permite centrarnos en el segundo pilar: garantizar el acceso óptimo a los tratamientos. Desde FundAME, colaboramos con todas las partes implicadas para asegurar que todas las personas con AME en España puedan acceder a los tratamientos más adecuados. Además, trabajamos para que España sea uno de los países seleccionados para la realización de ensayos clínicos de nuevos tratamientos.

    Por último, tenemos un proyecto de apoyo a la comunidad. Acompañamos a los pacientes recién diagnosticados, intentamos intermediar para que lleguen a los lugares adecuados, les asesoramos, creamos espacios de comunidad y nos esforzamos por mantener una comunidad unida, informada y formada.

    Todo ello nos permite ser vistos como un actor relevante por las administraciones, los clínicos y las empresas farmacéuticas, lo que nos ayuda a conseguir los mejores objetivos para la comunidad de pacientes. Para llevar a cabo todas estas actividades, es fundamental contar con una base de financiación sólida. Esta financiación proviene tanto de las cuotas de los socios como de las entidades con las que colaboramos.

    Carmen Moreno Herencia – La experiencia de vivir con vasculitis sistémica

    Carmen Moreno Herencia


    Presidenta de la Asociación Española de Vasculitis Sistémicas (AEVASI)

    ¿Qué caracteriza a las vasculitis sistémicas y qué tipos existen?

    CM: Las vasculitis sistémicas son un grupo de enfermedades que se caracterizan por la inflamación de los vasos sanguíneos, lo que puede afectar a diversos órganos y tejidos del cuerpo. Existen dos tipos de vasculitis: la vasculitis primaria, que es de origen autoinmune, el sistema inmunológico ataca por error los vasos sanguíneos y la vasculitis secundaria, que puede ser desencadenadas por otras causas como infecciones, medicamentos u otras enfermedades.

    La vasculitis se clasifica según el tamaño de los vasos sanguíneos que están afectados y la gravedad de la inflamación que estos tienen. Podemos clasificarlas en vasculitis de gran vaso, las vasculitis de mediano vaso y las vasculitis de pequeño vaso. En la vasculitis de gran vaso se ven afectadas las arterias de mayor tamaño, como por ejemplo en la arteritis de células gigantes (ACG). En la vasculitis de mediano vaso se involucran las arterias de tamaño mediano, como por ejemplo en la poliarteritis nodosa (PAN) y en las vasculitis de pequeño vaso se implican los vasos sanguíneos más pequeños, como los capilares y las arteriolas. Las vasculitis de pequeño vaso se dividen en vasculitis asociadas a ANCA (VAA) y en vasculitis mediadas por inmunocomplejos. En las VAA hay tres vasculitis que son: la granulomatosis con poliangítis (GPA), antes conocida como enfermedad de Wegener, La poliangítis microscópica (PAM) y la granulomatosis eosinofílica con poliangítis (GEPA), antes conocida como enfermedad de Churg-Strauss. Entre las vasculitis mediadas por inmunocomplejos está la vasculitis por inmunoglobulina A, la antigua púrpura de Schölein-Henoch.

    En la vasculitis sistémica, el tratamiento temprano es fundamental para prevenir daños a largo plazo en los órganos afectados

    Las vasculitis sistémicas pueden tener una amplia variedad de síntomas, dependiendo de los órganos afectados. Estos síntomas pueden incluir: dolor, fatiga, fiebre, pérdida de peso, erupciones cutáneas, problemas respiratorios, dolores articulares o neuropatía, entre otros.

    El tratamiento puede variar según el tipo y la gravedad de la vasculitis, pero generalmente involucra medicamentos para suprimir la inflamación y controlar el sistema inmunológico. Un tratamiento temprano es crucial para prevenir daños a largo plazo en los órganos afectados.

    ¿Podría compartir su experiencia personal como paciente?

    CM: Mi experiencia como paciente con la vasculitis comienza muy pronto, con apenas 26 años. Me diagnosticaron Churg-Strauss, que actualmente es la GEPA, granulomatosis eosinofílica con poliangítis. Aunque, finalmente mi diagnóstico es una GPA, granulomatosis con poliangítis. Yo he tenido manifestaciones clínicas toda mi vida, pues tengo problemas de salud desde los 20 días de nacer, después hemos sabido que se relacionaban con la enfermedad.

    A mí el diagnóstico me supuso alegría y un alivio porque, tras 26 años luchando y batallando junto con mis padres por la infinidad de problemas de salud que siempre he tenido, por fin pudimos poner nombre a lo que me estaba pasando, pese a que desconocía aquello que me decían.

    Al principio me sentí muy sola y perdida, según encontraba información, me asustaba un poco lo que leía. Era el año 1999 y no había mucha información para pacientes; toda la información que conseguía era información médica. Finalmente, la información me ayudó a enfrentar mi situación y a aprender que no todo lo que lees te tiene que pasar a ti. En el mundo de la vasculitis, cada persona somos un mundo, y entender esto hizo que desapareciera el temor.

    Batallé y peleé con los tratamientos y con sus efectos secundarios, que son muchos y me han causado estragos, hasta que por fin encontramos el tratamiento adecuado que me mantiene actualmente sin actividad de la enfermedad.

    Aunque la lucha es y será permanente, no me enfado por eso. Intento sonreírle a la vida y ver la botella medio llena, porque lo mejor siempre está por llegar.

    ¿Cuáles son los servicios y recursos que ofrece la asociación para apoyar a las personas afectadas?

    CM: Desde AEVASI ofrecemos un servicio telefónico de información y orientación a los afectados que se ponen en contacto con nosotros. Facilitamos información de distintos eventos como jornadas, conferencias o congresos en nuestra página web y en nuestros perfiles de las distintas redes sociales, donde también publicamos diferentes artículos de interés para los afectados. Además, tenemos a disposición un grupo de WhatsApp donde los socios pueden comunicarse e intercambiar experiencias e inquietudes sobre la enfermedad.

    ¿Cómo impulsa la asociación la investigación sobre vasculitis sistémicas y cuáles son los avances médicos más recientes en su tratamiento?

    CM: Nuestra asociación siempre se ofrece voluntaria para participar en cualquier proyecto de investigación que nos proponen.

    En cuanto a los avances médicos, cada vez hay más movimiento en relación con nuevos fármacos. Este año ha llegado a España un nuevo tratamiento con muy buenos resultados clínicos que ha demostrado ser superior a los tratamientos actuales y, que no solo es un ahorrador de corticoides en los afectados con PAM y GPA, sino que ayuda a disminuir los brotes y a los pacientes con afectación renal y pulmonar grave.

    Es fundamental contar con un sólido sistema de apoyo que incluya profesionales médicos, familiares, amigos y grupos de apoyo para afrontar y superar los desafíos que presenta la vasculitis sistémica

    Se están probando la terapia de células CAR-T, que se empezó con el lupus y se ha aprobado un ensayo en fase 1 para esta terapia en Estados Unidos. Es decir, que sí que hay movimiento al respecto.

    ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan las personas diagnosticadas con vasculitis sistémicas?

    CM: Tras diferentes encuentros con todas las personas que formamos parte de nuestra asociación, llegamos a la conclusión de que los síntomas crónicos y los efectos secundarios del tratamiento, afectan nuestra calidad de vida, pues limitan la capacidad para participar en actividades cotidianas, trabajar, socializar y disfrutar del día a día. Por lo tanto, uno de los desafíos que enfrentamos es el emocional.

    La vasculitis puede ser agotadora y causar estrés, ansiedad y depresión, incluso un sentimiento de aislamiento. Otro desafío es el diagnóstico, que puede ser difícil y llevar tiempo hasta que los pacientes somos informados. Durante ese tiempo de incertidumbre y falta de información, sufrimos cambios físicos que a veces nos provocan molestias afectando a las relaciones personales y sociales por la dificultad de explicar nuestra enfermedad.

    En conclusión, es importante contar con un sólido sistema de apoyo que incluya profesionales médicos, familiares, amigos y grupos de apoyo para que nos puedan ayudar a solventar y a sobrellevar estos desafíos.

    ¿Cuáles son sus objetivos a futuro en cuanto a concienciación, investigación y apoyo a las personas afectadas?

    CM: Por un lado, que AEVASI tenga más visibilidad en la comunidad médica, en la comunidad científica y en la sociedad. Y, por otro lado, conseguir una mayor colaboración las personas afectadas en la Asociación.

    Begoña Compañón Reyero – Enfrentando a lo desconocido: La voz del paciente

    Begoña Compañón Reyero


    Paciente oncológica

    ¿Podría contarnos su experiencia como paciente con un tumor raro? ¿En qué momento recibió este diagnóstico y cómo ha sido el proceso desde entonces?

    BC: Hace 12 años, en 2012, observé la presencia de un pequeño bulto ubicado en la parte delantera de mi oreja. Aunque inicialmente desapareció por un tiempo, su persistencia me llevó a consultar a un cirujano maxilofacial en la Clínica del Pilar. Allí, el doctor Manuel Sáez me informó sobre las diversas posibilidades que podrían explicar su origen, realizando una serie de pruebas diagnósticas que finalmente condujeron a una intervención quirúrgica el 4 de julio de 2012.

    En un principio, me explicó que este tipo de tumor en la glándula parótida, de la cual aprendí durante el proceso, suele ser benigno en más del 90 % de los casos. Por consiguiente, procedí a la cirugía con la expectativa de eliminar el bulto y continuar con una vida normal. Sin embargo, fue solo quince días después, al obtener los resultados de la biopsia durante la consulta para retirar los puntos, cuando me comunicó la desafortunada noticia de que se trataba de un carcinoma de grado uno. A pesar de que inicialmente el tumor se consideró dentro de los límites normales, era necesario considerar tratamientos adicionales, como la radioterapia.

    La situación me recordó a la experiencia del entrenador del F. C. Barcelona en aquel momento, Tito Vilanova, quien también había sido intervenido por un problema similar. Su rápida recuperación y reincorporación al trabajo transmitían una sensación de normalidad y optimismo. Sin embargo, cinco años después, aproximadamente, volví a notar la presencia de un pequeño bulto en la misma área. Consciente del proceso y su posible evolución, decidí buscar nuevamente la opinión del cirujano.

    Había seguido rigurosamente todas las revisiones médicas recomendadas, incluida la anual. En esta ocasión, al regresar al cirujano, se realizaron nuevamente todas las pruebas diagnósticas pertinentes. Sin embargo, durante el proceso de preparación para la intervención quirúrgica, se identificó una complicación inesperada mediante una radiografía para la evaluación anestésica: la presencia de una lesión en el pulmón.

    La alteración molecular presente en mi tumor lo clasificó como fusión NTRK, una variante poco común, por ello se me ofreció la oportunidad de recibir un tratamiento innovador

    Ante esta situación, tras consultar tanto con el oncólogo que me había tratado hacia cuatro años y medio como con el cirujano, se determinó que era necesario reconsiderar el enfoque del tratamiento médico. Dado el momento oportuno, en enero, se decidió cambiar de centro médico, optando por el Hospital Universitario Vall d’Hebron. Como resultado, se pospuso la intervención quirúrgica inicialmente programada.

    A partir de este punto, se iniciaron una serie de evaluaciones médicas exhaustivas, incluyendo estudios de oncología molecular. Fue durante este proceso que adquirí conciencia sobre la complejidad de mi caso. Se me explicó que la fusión molecular presente en mi tumor la había clasificado como una variante extremadamente poco común, alteración molecular driver en NTRK, siendo identificado como el primer paciente en España en enfrentarse a este tipo particular de tumor, por ello se me ofreció la oportunidad de recibir un tratamiento innovador con un medicamento recientemente desarrollado por laboratorios en San Diego, Estados Unidos, en ensayo clínico, y actualmente ya está comercializado. Este descubrimiento marcó el inicio de mi comprensión de la singularidad de mi situación médica.

    ¿Qué información le ha sido más útil para comprender su enfermedad y las opciones de tratamiento disponibles? ¿Qué tipo de tratamiento ha recibido hasta ahora?

    BC: La información me fue proporcionada por la segunda médica que me atendió. Tras realizar una serie de pruebas con la primera médica, fui derivada al servicio de oncología molecular. En mi primera consulta en dicho servicio, fui atendida por la doctora quien detalló el plan de tratamiento que seguiría. Este tratamiento, se me explicó, sería de naturaleza crónica, lo cual inicialmente generó cierta aprensión en mí. A pesar de que, en ese momento, contaba con 59 años y no tenía historial de medicación ni problemas de salud significativos, pronto relativicé la situación al equipararla al seguimiento de un régimen médico común, como el tratamiento para el colesterol o la presión arterial.

    Desde entonces, he seguido el tratamiento de manera regular, una vez se determinó mi idoneidad para recibirlo tras una serie de pruebas. Se me ha instado constantemente a mantener una vida normal. Hace unos años, había comenzado a aprender a tocar el saxofón, además de ser acordeonista y pianista. Aunque inicialmente tuve preocupaciones sobre mi capacidad para soplar debido a la presencia del tumor en el pulmón, se me aseguró que debía continuar con mis actividades habituales.

    Me jubilé a los 60 años, coincidiendo con la regularidad de mis consultas médicas cada ocho semanas. Durante estas visitas, se me realiza una serie de pruebas, incluyendo un TAC, resonancia magnética y análisis de sangre. Se monitorean parámetros como la presión arterial y la temperatura y se lleva a cabo un análisis de orina. Una vez confirmado que todo está dentro de los parámetros esperados, se me proporciona la medicación para las siguientes ocho semanas.

    La investigación desempeña un papel fundamental en la medicina y es indispensable para avanzar en el conocimiento y tratamiento de diversas enfermedades

    Para mantener un seguimiento riguroso, escribo un diario en el que registro la hora de la toma de la medicación y organizo mis citas médicas con anticipación. A pesar del tratamiento, he continuado llevando una vida activa y jubilada, participando en actividades como clases de baile country, cursos de idiomas, y presentaciones con mi instrumento en diversas ocasiones. En general, los efectos secundarios han sido mínimos. A pesar de ello, mi condición física se ha mantenido estable y he logrado mantener una calidad de vida satisfactoria, me siento bien y continúo con mis actividades diarias con normalidad.

    ¿Cuáles son sus principales expectativas y preocupaciones con respecto al futuro? ¿Qué mensaje le gustaría transmitir a otros pacientes que se enfrentan a un diagnóstico similar?

    BC: A partir del momento en que se recibe un diagnóstico de cáncer, independientemente de su gravedad, las perspectivas futuras y la expectativa de alcanzar ciertas metas cambian significativamente. En mi caso, contaba con 55 años y ya empezaba a considerar planes de jubilación y proyectos futuros junto a mi esposo. Después de someterme a cirugía y radioterapia, me reincorporé al trabajo con normalidad. Sin embargo, el impacto más duro llegó cuando la enfermedad volvió a manifestarse. En ese momento, comencé a cuestionar si los planes y sueños que había imaginado podrían hacerse realidad, y si tendría la oportunidad de disfrutar de una vida plena y saludable más allá de los 70 años. Ahora, a punto de cumplir 67 años, planifico mi futuro con optimismo, aunque siempre consciente de la necesidad de mantener un seguimiento médico constante.

    Mi personalidad optimista y la ausencia de dolor físico derivado de mi tumor han contribuido a que pueda llevar una vida relativamente normal. Además, siempre he confiado en la sabiduría y el juicio de los profesionales médicos que me han atendido. La primera médica que me diagnosticó me aseguró que teníamos los medios necesarios para combatir la enfermedad, lo cual me infundió confianza y optimismo.

    Sin embargo, es importante reconocer que una actitud positiva por sí sola no garantiza la curación. Entiendo que, aunque una mentalidad positiva puede mejorar la calidad de vida durante la enfermedad, no todos los pacientes pueden mantenerla debido a las dificultades inherentes a la enfermedad. A pesar de ello, considero que mantener una actitud positiva puede contribuir a enfrentar la situación de manera más serena y a hacer más llevadero el tiempo que dura la enfermedad, especialmente en casos como el mío, que se prevé crónico. En última instancia, la actitud positiva no solo beneficia al paciente, sino que también tiene un impacto positivo en el bienestar emocional de quienes lo rodean.

    Desde su perspectiva, ¿qué aspectos considera que se podrían mejorar en la atención y el apoyo a los pacientes con tumores raros?

    BC: Desde luego, esta observación abarca no solo los casos de tumores raros, sino que se extiende a toda la población en general. En términos médicos, la calidad de atención es ejemplar. Personalmente, he tenido la oportunidad de presenciar el compromiso y la dedicación de numerosos equipos médicos, no solo en el Vall d’Hebron, sino en diversos centros de salud. Es evidente que existe un enfoque diligente y orientado hacia la curación, la mejora de la calidad de vida y la salvaguarda del paciente en el centro de todas las intervenciones.

    Existe un enfoque diligente y orientado hacia la curación, la mejora de la calidad de vida y la salvaguarda del paciente en el centro de todas las intervenciones

    No obstante, reconozco la importancia del apoyo psicológico, especialmente al recibir un diagnóstico de cualquier tipo de tumor. Es comprensible que este tipo de noticias puedan provocar un profundo impacto emocional y un cambio significativo en la perspectiva de vida del individuo afectado. Aunque personalmente, como paciente de carcinoma grado uno, no sentí la necesidad de buscar apoyo psicológico adicional, entiendo que para otras personas podría ser beneficioso contar con este tipo de asistencia para lidiar con los desafíos emocionales y ajustarse a los cambios en su vida.

    Es cierto que la experiencia del diagnóstico inicial puede generar una oleada de preocupación y ansiedad, y que el proceso de aceptación y adaptación puede ser complejo. Afortunadamente, mi experiencia positiva con la radioterapia y el seguimiento regular de revisiones posteriores cada tres o seis meses me han brindado un sentido de estabilidad y seguridad en mi tratamiento. Sin embargo, reconozco que algunas personas pueden encontrar más difícil manejar los aspectos psicológicos de vivir con un diagnóstico de cáncer y que el apoyo profesional en este ámbito podría ser beneficioso para mejorar su bienestar emocional y su calidad de vida.

    María Vieito Villar- Abordaje del tumor agnóstico: Nuevo horizonte en oncología

    María Vieito Villar


    Oncóloga e investigadora clínica en la Unidad de Investigación de Terapia Molecular del Cáncer-CaixaResearch, en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona

    El abordaje del tumor agnóstico representa un cambio de paradigma en el tratamiento del cáncer. ¿Podría usted explicar en qué consiste este nuevo enfoque y cuáles son sus principales ventajas e implicaciones clínicas en el ámbito actual de la oncología?

    MV: Los oncólogos estamos muy acostumbrados a subespecializarnos en un tipo de tumor concreto, basándonos en criterios anatómicos, hay especialistas en cáncer de pulmón, especialistas en cáncer de mama, en tumores digestivos, etc. Sin embargo, los tumores no funcionan así; existen tumores que tienen orígenes anatómicos muy diferentes y presentaciones distintas, pero que comparten características a nivel molecular. Hemos visto que los pacientes con tumores que se parecen a nivel molecular se pueden beneficiar de realizar tratamientos similares. Y eso es lo que llamamos una terapia tumor agnóstica. Es una terapia que se basa no en el origen anatómico del tumor sino en alguna característica molecular, como, por ejemplo, una alteración molecular. Esto lo tendríamos que enmarcar en un concepto más amplio, como es el concepto de medicina personalizada.

    La medicina personalizada consiste en intentar adaptar el tratamiento a cada paciente. Una de las aplicaciones que tiene la medicina personalizada es la terapia tumoral agnóstica, una terapia que tiene en cuenta las alteraciones moleculares del paciente. Este tipo de terapia supone un beneficio muy importante a la hora del desarrollo de fármacos, porque estamos muy acostumbrados a que para poder aprobar un fármaco es necesario realizar un ensayo clínico en cáncer de pulmón, un ensayo clínico en cáncer de mama, un ensayo clínico en tumores digestivos y ginecológicos, etc. Las terapias tumor agnósticas, a veces, están llegando a ser aprobadas en base a grandes estudios en los cuales se incluyen pacientes con distintos tipos de tumores y eso facilita mucho la aprobación de los fármacos, porque evita la necesidad de realizar estudios específicos en cada subtipo tumoral y permite que las terapias puedan llegar antes a los pacientes, beneficiando especialmente a los que tienen un tumor raro porque a veces sería imposible realizar un ensayo clínico con un número suficiente de pacientes como para poder demostrar estadísticamente la eficacia de un fármaco, cuando estamos hablando de alteraciones moleculares que se pueden producir en menos del 1 % de la población. Estamos hablando de que, hoy en día, tenemos más de 200 subtipos tumorales, encontrar pacientes de cada uno de esos subtipos tumorales, para demostrar la eficacia de un tratamiento, sería imposible y, sin embargo, los enfoques tumor agnósticos nos han permitido llevar avances terapéuticos a subgrupos moleculares muy raros, independientemente del tumor de origen.

    Considerando que las terapias tumor agnósticas se basan en las características genéticas y moleculares del tumor, independientemente de su ubicación o histología, ¿cómo puede este enfoque revolucionar el tratamiento del cáncer en el futuro?

    MV: Es muy importante saber que de todos los genes que tenemos, que son alrededor de unos 5.000, existen al menos entre 500 y 800 que pueden estar implicados en el cáncer. Desgraciadamente, de ellos, hoy en día, tenemos terapias dirigidas para menos de una cincuentena de alteraciones moleculares; es obvio que nos queda mucho para avanzar. A todas estas alteraciones moleculares que dirigen el crecimiento de los tumores les llamamos drivers. Es muy importante que el paradigma de la medicina personalizada y de las terapias tumor agnósticas se generalice a drivers cada vez más alejados de los que hemos podido atacar hasta ahora.

    El porcentaje de pacientes que se pueden beneficiar de una terapia personalizada varía muchísimo. Por ejemplo, en el cáncer de pulmón, particularmente los adenocarcinomas de pulmón, el porcentaje de pacientes que pueden optar a una medicina personalizada en base a los estudios moleculares, es muy alto. Hay otros tumores, incluidos tumores frecuentes como pueden ser el cáncer de páncreas y el cáncer de próstata, en el que el porcentaje de pacientes que pueden optar a un tratamiento personalizado es mucho más bajo. No porque no conozcamos sus drivers, sino porque estos drivers, hoy en día, no tienen ningún tratamiento farmacológico validado. Es decir, es muy importante centrarnos en ir descubriendo tratamientos que puedan ir dando cobertura a cada vez a más alteraciones moleculares.

    Dado que las fusiones NTRK son poco frecuentes, pero se encuentran en una amplia variedad de tumores, y la vía TRK juega un papel crucial en la enfermedad, ¿de qué manera las terapias dirigidas con inhibidores de TRK, pueden ser una opción de tratamiento viable para pacientes con tumores NTRK+, independientemente del tipo de tumor o la ubicación de este?

    MV: Para aquellos tumores en los que el diagnóstico nos hace pensar que tendrán una fusión de NTRK, el futuro está claro; estos pacientes, una vez diagnosticados, se analizarán molecularmente y se tratarán con inhibidores de TRK y esto supondrá un aumento de su supervivencia, incluso podremos multiplicar varias veces la supervivencia de los pacientes. Esto es algo que ha cambiado radicalmente el pronóstico de tumores, como puede ser los fibrosarcomas y los tumores cerebrales de alto grado pediátricos, con lo cual ha sido un avance importantísimo.

    Es muy importante seguir avanzando y aumentar la probabilidad de encontrar alguna alteración molecular que podamos atacar para hacer que se generalicen las técnicas de diagnóstico molecular que nos permitirán detectar poblaciones raras

    Para otros tumores, donde la prevalencia de las alteraciones de NTRK es mucho más rara, creo que es muy importante que se generalicen las pruebas de diagnóstico molecular porque es la única manera de detectarlos. Es verdad que la probabilidad de detectar una alteración de NTRK en cáncer de pulmón o en cáncer de mama, por ejemplo, sería alrededor de un 0,1 % o menor en muchos tumores sólidos. Pero los pacientes con alteración de NTRK se benefician independientemente del diagnóstico, con un aumento de varias veces lo que vivirían si no recibirían estos fármacos.

    ¿Dónde los vamos a poder detectar? Pues en tumores en los cuales no solo se pueden dar fusiones de NTRK, sino que hay una probabilidad de detectar algún tipo de alteraciones moleculares driver en NTRK que podamos atacar. Esto justifica pagar lo que cuesta hacer un estudio molecular.

    En el cáncer de pulmón, esto está pasando; le pregunta es: ¿justifica económicamente la probabilidad de encontrar una fusión de NTRK, hacer un análisis molecular a todos los pacientes que se diagnostican con un adenocarcinoma de pulmón en España? Pues no, pero como en el mismo panel de genes, en el que analizaremos otras alteraciones moleculares mucho más frecuentes y que es importante analizar como EFGR, ALK, ROS, ReT… ya va incluido en el NTRK y detectamos estas fusiones por el mismo precio, favorecemos que los pacientes se beneficien del tratamiento. En estos casos pacientes con cáncer de pulmón que tienen una fusión de NTRK se están detectando y en muchos casos se están pudiendo beneficiar de los inhibidores de TRK, mientras que los pacientes que tienen una probabilidad similar pero que tienen un tumor en los cuales no se suele realizar un estudio molecular, no pueden ser detectados y no pueden optar a este tipo de tratamientos. Por eso es tan importante seguir avanzando, seguir aumentando la probabilidad de encontrar alguna alteración molecular que podamos atacar, porque eso va a hacer que se generalicen las técnicas de diagnóstico molecular y que podamos detectar poblaciones raras.

    El desarrollo de nuevos tratamientos para tumores raros presenta un desafío importante: la baja frecuencia de estos tipos de cáncer dificulta la realización de ensayos clínicos con un tamaño de muestra suficiente. En este contexto, ¿qué ventajas pueden presentar los diseños innovadores de ensayos clínicos, por ejemplo, los tipo basket, para la investigación de nuevos tratamientos en tumores raros?

    MV: Los ensayos tipo basket son muy beneficiosos para los tumores raros porque, por definición, en este tipo de ensayo lo que importa es la alteración molecular. Por eso se llama basket, cestas, porque es una cesta donde tú vas metiendo distintos subtipos tumorales que lo que tienen en común es la misma alteración molecular y el mismo tratamiento. Para un paciente que tiene un tumor raro, es mucho más difícil poner en marcha un ensayo clínico específico porque es muy difícil encontrar un número de pacientes suficiente, y también es difícil encontrar financiación. Poder participar en un ensayo clínico que está dirigido para cualquier tipo tumoral resulta mucho más fácil, y, además, sabemos que, en algunos subtipos tumorales raros, la frecuencia de alteraciones moleculares que podemos atacar es mucho más habitual que en los tumores más frecuentes, por lo que en algunos casos puede ser incluso una ventaja tener un tumor raro, porque sabemos que ese tumor raro se caracteriza porque en muchas ocasiones tiene una alteración molecular en concreto. Esto, por ejemplo, ha pasado con el tumor secretor de las glándulas salivales; este tumor era un tumor huérfano hasta que se descubrió que prácticamente en el 100 % de los casos presenta alteraciones de NTRK. Hoy en día, eso ha permitido que los pacientes se incluyan en ensayos clínicos tipo basket basados en esta alteración y que su tratamiento haya cambiado radicalmente, al poder optar a inhibidores de TRK. Esto también está pasando en los gliomas de bajo grado de la edad pediátrica, que con mucha frecuencia presentan fusiones del gen BRAF; ya hay un ensayo clínico con un inhibidor específico donde se han priorizado esos pacientes que tenían un tumor raro para realizar una estrategia de medicina personalizada que va a evitar que estos pacientes tengan que recibir quimioterapia en el futuro.

    La baja frecuencia de este tipo de tumores dificulta las comparaciones directas con un tratamiento de referencia en ensayos clínicos, ¿considera usted que el uso de comparaciones intrapaciente en el análisis de moléculas con indicación tumor agnóstico en tumores raros es una alternativa válida?

    MV: Una comparación intrapaciente significa que vamos a comparar el beneficio obtenido por el tratamiento experimental (el tratamiento personalizado) con el tratamiento que el paciente ha recibido inmediatamente antes. Muchos pacientes con tumores raros reciben tratamientos de quimioterapia hasta que se hacen los estudios moleculares y se ve que tienen una alteración molecular. Estamos acostumbrados a que con la quimioterapia el beneficio más importante lo recibimos la primera vez que se administra al paciente quimioterapia porque el tumor tarda un tiempo en desarrollar resistencias. Por lo general, el beneficio mayor lo encontraremos en el primer tratamiento que recibe el paciente, en el segundo, encontraremos un beneficio menor y el tercero, aún más pequeño. En la comparación intrapaciente se comparar la progresión con el tratamiento experimental que el paciente recibe frente a la progresión de una, dos o tres líneas de quimioterapia previa. Lo normal, si el tratamiento experimental no fuera un tratamiento bueno, sería que el tratamiento experimental funcionara peor, porque los tumores, según van avanzando son más agresivos. Lo que vemos con los inhibidores de TRK, y con otros fármacos aprobados según estudios intraindividuales de este tipo, es que comparamos la duración del tratamiento con un inhibidor de TRK con la de este inmediatamente anterior, la duración del tratamiento con un inhibidor de TRK puede ser de años.

    De hecho, la mediana de tiempo en que los pacientes permanecen en tratamiento con un inhibidor de TRK suele ser alrededor de un año, incluso más si el tratamiento reduce la enfermedad. Si el paciente alcanza lo que nosotros llamamos una respuesta parcial o completa, los pacientes permanecerán en tratamiento durante varios años, mientras que si miramos atrás y vemos qué es lo que ha conseguido la quimioterapia, muchas veces la quimioterapia ha conseguido frenar la enfermedad, tres meses, seis meses, nueve meses como mucho. Por ello, podemos demostrar que el tratamiento experimental ha conseguido varias veces más de lo que ha conseguido la quimioterapia que el paciente había recibido anteriormente, cuando lo normal hubiera sido todo lo contrario, que conforme va pasando el tiempo y los tumores se van volviendo más agresivos, los tratamientos que nosotros administramos consiguen frenar la enfermedad mucho menos.

    Para mí es una manera de demostrar la eficacia del tratamiento experimental. No sería ético, sabiendo que los tratamientos actuales dejan mucho que desear, si hacemos lo que se hacía antes, que sería un ensayo aleatorizado en el que la mitad de los pacientes recibirían el tratamiento estándar y la otra mitad el experimental, pues eso pondría a la de los pacientes un tratamiento que no es el óptimo para su enfermedad.

    Se ha producido un rápido crecimiento del desarrollo de fármacos con enfoque tumor agnóstico en el tratamiento del cáncer, con un número creciente de indicaciones aprobadas y compañías farmacéuticas involucradas, ¿cuáles son los principales desafíos y oportunidades que se presentan para la implementación exitosa de este tipo de terapias en el Sistema Nacional de Salud?

    MV: Uno ya lo he mencionado, el sistema sanitario nos pone bastantes limitaciones a los oncólogos médicos al pedir un test molecular para detectar las alteraciones moleculares; podemos incluso llegar a la situación de tener fármacos aprobados, pero no poder detectar si nuestros pacientes se benefician de esos fármacos. Por ejemplo, si yo sé que hay un porcentaje de pacientes con cáncer de mama que pueden tener alteraciones de NTRK, pero mi hospital no me permite pedir un análisis, existe un porcentaje de pacientes, aunque es un porcentaje bajo, que no se van a poder beneficiar de tratamientos con alta eficacia. La situación en los pacientes con tumores raros es peor, sabemos que muchas veces tratamos con quimioterapias que no son específicas porque no se han hecho estudios específicos para demostrar eficacia en ese subtipo tumoral, sino que aproximamos al tumor que más se parece donde tenemos evidencia. Es importantísimo que los pacientes con tumores raros puedan optar a estudios moleculares y esto es algo que todavía no está garantizado, por lo menos no está garantizado en todos los hospitales, existen diferencias importantes entre comunidades autónomas que llevan a los pacientes a experimentar situaciones de injusticia.

    Por ejemplo, un paciente con un tumor cerebral que se diagnostica en Cataluña va a poder optar a técnicas de diagnóstico molecular avanzado, mientras que, si se diagnostica en otras comunidades donde no se ha incluido en la cartera de servicios, pues no va a poder optar a estas estrategias, porque todavía no han sido incluidas en la cartera de servicios. Yo sé que se está avanzando para tener una Cartera Común de Servicios de Genética, pero es un documento de mínimos sobre el cual va a haber que avanzar. Y también es importante pensar que, hasta el momento, solo hemos encontrado tratamiento para algunas alteraciones moleculares, eso nos llevará a poder detectar las de muchos pacientes, pero nadie se ha preocupado de desarrollar fármacos contra esas alteraciones, por lo que, hasta hoy, esos estudios moleculares no tienen la utilidad que deberían.

    Esto viene marcado por la importancia de ese tipo de tumor, por ejemplo, se han desarrollado fármacos para alteraciones moleculares prevalentes en los tumores más frecuentes, pero no tanto en alteraciones moleculares prevalentes en tumores más raros, personalmente creo que eso es un desafío; debemos avanzar, seguir generalizando las técnicas de diagnóstico y luego para los oncólogos será un desafío tener que adaptarnos a esos tratamientos, porque un oncólogo cada vez tiene que entender más tipos de tratamientos diferentes. De hecho, se está planteando que sería necesario centralizar, de alguna manera, a los pacientes que reciben estos tratamientos tan innovadores en centros de referencia o con oncólogos de referencia que conozcan la toxicidad del tratamiento, por ejemplo, ¿qué es mejor para un paciente con un cáncer de páncreas, pero que tiene una alteración molecular en NTRK: que lo vea el oncólogo especializado en tumores de páncreas o que lo vea un oncólogo que tiene experiencia utilizando los inhibidores de TRK y que sabe manejar su toxicidad?

    Esto supone un desafío para los oncólogos porque en muy poco tiempo, estamos, afortunadamente, teniendo cada vez más opciones de tratamiento. Tenemos que aprender a manejar un armamentario de tratamientos que va aumentando de forma exponencial cada año.

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