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    Inmaculada Soto Ortega – LA CALIDAD DE VIDA DE PERSONAS CON HEMOFILIA A Y SU ENTORNO: ESTRATEGIAS COMO EL VBHC SON CLAVE PARA CONSEGUIR LA MÁXIMA EFICACIA DEL TRATAMIENTO

    Inmaculada Soto Ortega


    Jefe de Sección de Hemostasia y Trombosis. Servicio de Hematología. Hospital Universitario Central de Asturias. Servicio de Salud del Principado de Asturias (HUCA – SESPA)

    ¿Qué es la hemofilia? ¿Cómo se manifiesta la hemofilia A?

    IS: La hemofilia es una coagulopatía congénita que se transmite de forma here- ditaria con carácter autonómico recesivo ligado al cromosoma X. Sus mani- festaciones son hemorrágicas, es decir, es una enfermedad que condiciona un aumento del riesgo de sangrado y un aumento del tiempo necesario para detener el sangrado. La hemofilia depende de la carencia total o parcial de un factor de la coagulación: el factor VIII en el caso de la hemofilia A y el factor IX en el caso de la hemofilia B. Estos son los dos tipos de hemofilia habituales.

    La hemofilia se considera una Enfermedad Rara (ER) y se dice que es la más recuente de entre las EERR, ya que, en el caso de la hemofilia A, afecta a 1 de cada 10.000 varones aproximadamente y, en caso de la hemofilia B, que es menos frecuente, a 1 de cada 30.000 varones nacidos vivos.

    La hemofilia se puede clasificar en leve, moderada y grave en función de la cantidad de factor residual, es decir, del factor que le queda al paciente afectado por esta condición genética. Si la cantidad de factor residual que tiene el paciente es inferior al 1% de lo normal, se califica la hemofilia de grave; si tiene entre el 1 y el 5% de lo que se considera normal, de moderada; mientras que, si el paciente tiene entre el 5 y el 40% de lo normal, de hemofilia leve. En los tres casos puede ser de tipo A o de tipo B.

    Cualquiera que sea su gravedad, la hemofilia A obedece a la carencia del factor VIII de la coagulación que, a su vez, es el resultado de una mutación genética que afecta al gen del FVIII, ubicado en el brazo largo del cromosoma X.

    ¿Qué tratamiento/tratamientos reciben los afectados por esta enfermedad?¿Cómo es la pauta de estos tratamientos?

    IS: El tratamiento de la hemofilia tanto A como B en los casos graves/moderados consiste en administrar al paciente el factor que le falta (factor VIII en el caso de la hemofilia A); es lo que se conoce como tratamiento o terapia sustitutivo/a. Los concentrados de factor pueden ser de origen plasmático humano o de origen recombinante obtenido mediante células madre que sintetizan el factor VIII del que carece el paciente.

    El tratamiento sustitutivo se puede administrar según dos modalidades: cuando el paciente tiene algún episodio hemorrágico, lo que se conoce como tratamiento a la demanda, o bien en administraciones repetidas dos o tres veces por semana, modalidad conocida como tratamiento profiláctico y que es la más extendida en países de nuestro entorno, también es la recomendada por la Federación Mundial de Hemofilia. Tiene por objeto mantener unos niveles mínimos de factor entre el 3 y el 5% para evitar que el paciente experimente las complicaciones hemorrágicas que condiciona el tener una hemofilia grave, sobre todo, a nivel articular, donde más daño a largo plazo pueden producir los sangrados de repetición que con el tiempo, terminan ocasionando la artropatía hemofílica, principal fuente de discapacidad en estos pacientes.

    Recientemente se han incorporado al arsenal terapéutico de la hemofilia las llamadas terapias no sustitutivas como el emicizumab que es un anticuerpo monoclonal humanizado, un análogo del factor VIII, que hace la función del factor VIII sin serlo. Este producto se usa en la modalidad de profilaxis y en términos de eficacia se considera similar a un nivel de factor VIII, igual o superior a 5-10%.

     

    Hemos visto que participó en el estudio Hemolife. ¿En qué consiste y cuáles son los objetivos del estudio?

    IS: El estudio Hemolife es un proyecto de ámbito nacional que valora el impacto de la enfermedad sobre la vida social, escolar y laboral del paciente hemofílico y su cuidador principal. También se valoró el impacto socio-laboral del tratamiento habitual que reciben los pacientes en sus centros respectivos. Esto se evaluó midiendo determinados ítems, como la actividad física, el absentismo laboral, el absentismo escolar, la actividad deportiva, la salud mental, es decir, una serie de aspectos que valoran, en conjunto, la calidad de vida del paciente y de su cuidador principal. Se apreció en el estudio que, las que más cuidaban a los pacientes con hemofilia eran sobre todo las mujeres, madres, hermanas o hijas.

    Este estudio también tiene por objeto describir qué tipo de tratamiento hacían mayoritariamente los pacientes en esta representación de ámbito nacional. Ya se dispone
    de algunos resultados de análisis intermedio del estudio que indican cómo impacta la enfermedad sobre la calidad de vida de los pacientes a través de medidas de dolor, absentismo escolar o laboral, actividad deportiva, familia, perspectiva de futuro, salud mental, etc., como he comentado antes. El estudio tuvo una duración de 12 meses y actualmente se encuentra en proceso de análisis de los resultados.

    ¿Cómo es la calidad de vida de los pacientes con hemofilia A? ¿Cómo les afecta al ámbito sociolaboral? ¿Suelen necesitar apoyo psicológico para asumir y afrontar la enfermedad?

    IS: La calidad de vida de los pacientes con hemofilia y, más concretamente con hemofilia A, que son los más numerosos, está indudablemente condicionada por la enfermedad. Cuando los niños son pequeños, les afecta mucho el impacto que supone la administración intravenosa varias veces por semana, ya que el niño no comprende lo que le pasa. Además, a los cuidadores de estos pequeños, que son sus padres generalmente, les causa un gran impacto en términos de ansiedad y de salud mental en general. En un estudio se constataron altos brotes de ansiedad y depresión, impacto en el estado de ánimo y de preocupación por el futuro de estos niños.

    Cuando el paciente es mayor, el impacto en la calidad de vida viene condicionado por la posible presencia de artropatía hemofílica que, sobre todo, afecta a las actividades físicas y deportivas. Los jóvenes se ven muy condicionados en las actividades deportivas y los mayores también pueden ver su vida limitada porque, en el mejor de los casos
    siempre tienen cierto grado de artropatía, ya que el objetivo de sangrado cero no es una realidad plenamente implantada ni siquiera en los países desarrollados. Los sangrados y los microsangrados, con el tiempo provocan que estos pacientes terminen desarrollando mayor o menor grado de artropatía, lo cual comporta una limitación para sus actividades cotidianas.

    Por otra parte, estos pacientes tienen preocupaciones acerca de su futuro y de su funcionalidad porque no pueden desarrollar todo tipo de trabajos, aunque el objetivo de la profilaxis actualmente es que se adapte y se personalice el tratamiento de forma que los pacientes puedan acceder a cualquier actividad laboral. Tiene impacto sobre el absentismo laboral y, sobre todo de pequeños, en el absentismo escolar, por lo que no cabe duda de que tienen una enfermedad que todavía, y a pesar de los avances terapéuticos, empeora la calidad de vida.

    Los niños tienen que pincharse dos o tres veces por semana. Por ejemplo, hay que contar con al menos media hora de más antes de ir al colegio para disponer del tiempo necesario para que el niño (y el adolescente) acepte y reciba su tratamiento profiláctico, particularmente si se trata de una infusión intravenosa de concentrado de factor.
    Todo esto es una fuente de problemas en la dinámica familiar, en el ánimo y en el afrontamiento de la enfermedad a largo plazo y, en consecuencia, de deterioro en la calidad de vida.

    En cambio, ahora se pone en el centro la opinión de los pacientes, que están mucho más informados y son muy conscientes de cuáles son sus necesidades, sus aspiraciones, deseos y también limitaciones

    ¿Por qué considera que este tipo de estudios son relevantes o de utilidad?

    IS: Este tipo de estudios son muy importantes porque no se puede tratar ni corregir lo que no se conoce. Es indispensable identificar los problemas o áreas de mejora, para corregirlos y mejorar en la práctica clínica. Por lo tanto, estos estudios son imprescindibles porque ponen de manifiesto el grado de mejora que podemos tener en cada aspecto de la salud de estos pacientes. Esto, añadido a terapias novedosas, permiten personalizar el tratamiento y dirigirlo al valor de la salud centrada en el paciente, es decir, permite identificar dónde se
    encuentran las mayores debilidades y aprovechar las terapias disponibles para poder corregir esas carencias.

    La atención médica basada en el valor (VBHC) se enfoca en los resultados en el paciente en vez de centrarse en el proceso y los principales pioneros en el cuidado de la salud ya han hecho el cambio a VBHC. ¿Qué opina de este valor real que se brinda a los pacientes?

    IS: Creo que es la línea que hay que seguir porque permitirá obtener mejores resultados optimizando el gasto. El impacto económico del tratamiento de la hemofilia es muy elevado.
    El VBHC tiene por objeto obtener la mejor eficiencia en los tratamientos, lo que significa que se obtiene la mayor calidad de atención sanitaria y de satisfacción del paciente con
    el mínimo gasto. Este concepto está fundamentado en las estrategias del ICHOM, (International Consortium for Health Outcomes Measurement) una entidad sin ánimo de lucro que está desarrollando este tipo de estrategias basándose en lo que el paciente piensa y percibe que es una mejora objetiva para él.
    En épocas anteriores, la opinión del paciente no se tenía tanto en cuenta por una actitud que en cierto modo se podría calificar como de “paternalista” hacia la enfermedad, de
    manera que los profesionales de la salud, en un sentido amplio y basándose en su conocimiento científico decidían lo que mejor convenía a los pacientes sin contar con éstos,
    que a su vez aceptaban la decisión siguiendo idénticas premisas. En
    cambio, ahora se pone en el centro la opinión de los pacientes, que están mucho más informados y son muy conscientes de cuáles son sus necesidades, sus aspiraciones, deseos y también limitaciones, así como lo que les viene bien y lo que no les aporta
    valor. Eso es lo que se considera el valor de salud centrada en el paciente, una estrategia a aplicar, sobre todo en enfermedades con alto impacto económico porque reduce costes y mejora los tratamientos y, por tanto, la calidad de vida.
    No obstante, VBHC es una metodología exigente en términos metodológicos y habría que contar con organismos conocedores y especializados en ello, como puede ser el ICHOM u otras agencias especializadas en el desarrollo del valor centrado en el paciente. Que yo sepa, ahora mismo no existe una definición con los parámetros que tendríamos
    que medir de forma transparente y que nos permitan diseñar este tipo de estrategias en la hemofilia que son clave para conseguir la máxima eficacia del tratamiento y optimizar los
    costes que la enfermedad comporta.

    ALBERTO NÚÑEZ ELVIRA – Towards value- based healthcare for inherited metabolic disorders: An overview of current practices for persons with liver glycogen storage disease and fatty acidoxidation disorders

    Venema A, Peeks F,Rossi A, Jager EA, Derks TGJ. J Inherit Metab Dis. 2022;45(6):1018 1027. doi:10.1002/jimd.12555

    Alberto Núñez Elvira. Manager de Evaluación del Impacto en Salud en Vivactis Weber

    Resumen

    En los últimos años, los modelos de prestación de servicios de salud basados en el valor (value-based healthcare, VBHC) han aumenta- do su importancia en los sistemas sanitarios, que han evolucionado desde una medicina tradicional (basada en la evidencia) hasta el actual modelo basado en el valor que se aporta al paciente. Estas mejoras suelen reflejarse en mejo- ras en la calidad asistencial recibida por los pacientes y en la eficiencia del sistema sanitario mediante la reducción de costes. El artículo de Venema y coautores (2022) analiza las dificultades de implantación de esos modelos en enfermedades raras, enfocándose en pacientes con trastornos metabólicos congénitos o heredados por genética. Para ello, eligen dos tipos de patología: pacientes con problemas de almacenamiento de glucógeno en el hígado (liver glycogen storage disease, GSD por sus siglas en inglés) y aquellos con trastornos de oxidación del ácido graso (fatty acid oxidation disorder, FAOD por sus siglas en inglés).

    Hoy, la medicina basada en el valor se aplica en enfermedades prevalentes y conocidas, como la diabetes, y también en atención primaria, pero la propia definición de las enfermedades raras (aquellas enfermedades que afectan al menos a 5 personas de cada
    10.000) dificultan su adopción y se relacionan con la falta de información, conocimiento y difusión de las enfermedades raras en la sociedad, la escasez de datos más allá de los relacionados con historias clínicas, la dificultad en el diagnóstico o la complejidad en la cuantificación del impacto de los tratamientos en estos pacientes y la poca coordinación entre profesionales. Venema y coautores resumen brevemente estas dificultades en la Tabla 1 del artículo. La principal dificultad radica en el concepto de cómo medir la mejora en salud. Fantini y Vaccaro (2019) sugieren ampliar este concepto e incluir indicadores que midan la superación de la enfermedad e incluir otros relacionados con el bienestar del paciente en aspectos relacionados con su vida. Esta consideración es importante al incluir no sólo el bienestar del paciente sino también a sus familias o cuidadores y trascienden otros ámbitos en lo político, económico y social.

    Para avanzar en la adopción de modelos basados en valor en pacientes con enfermedades raras, Venema y coautores identifican tres pilares fundamentales. En primer lugar, en el área de prácticas de investigación basadas en valor, los autores sugieren fomentar la participación de los pacientes y sus familias en las actividades de investigación biomédica y definir bien su rol. Por ejemplo, en aquellos casos en los que los pacientes con trastornos de almacenamiento de glucógeno en el hígado (GSD) participaron en la priorización de las preguntas de investigación a plantear ayudó a definir mejor las prioridades claras para esos pacientes, sus familias y los profesionales sanitarios e identificar los principales problemas relaciona- dos con la evolución de la enfermedad y posibles complicaciones.

    En segundo lugar, los autores inciden en la conveniencia de publicar las guías con tratamientos relacionados con la enfermedad incluyendo las opiniones de los pacientes, por ejemplo. Ello, junto con la adopción y uso de tecnologías de salud digital (telemedicina), resulta ser fundamental para ayudarles a gestionar su enfermedad con un seguimiento continuo desde casa gracias a la inclusión de parámetros biomédicos, fisiológicos y dietéticos en las herramientas, ofreciendo al paciente información más detallada sobre su enferme- dad y mejor conocimiento para su propia gestión. En tercer lugar, los autores plantean la necesidad de introducir prácticas basadas en valor en los modelos curriculares de los programas de formación en práctica clínica. Este punto es verdaderamente importante por la elevada especialización que requiere el tratamiento de enfermedades raras. Sin embargo, no es sencillo y puede generar los efectos indeseados. Para evitarlos, algunas iniciativas se han enfocado en fomentar ese cono- cimiento en atención primaria, la inclusión de herramientas de salud digital o proporcionar a los estudiantes de los programas de práctica clínica las habilidades necesarias para interaccionar mejor con los pacientes.

    En resumen, el bajo número de pacientes y la elevada complejidad de estas enfermedades raras dificultan la aplicación de estos modelos basados en valor en pacientes con enfermedades raras. Adicionalmente, y a pesar de los importantes avances en diagnóstico y tratamiento de pacientes con trastornos congénitos de metabolismo, para muchas familias aún sigue siendo una odisea acceder al diagnóstico. En las patologías analizadas por los autores es importante trascender el ámbito académico y situar al paciente en el centro de todo el proceso fomentando su participación en el desarrollo de nuevas terapias, facilitando un mayor uso de herramientas de salud digital por pacientes y familias o favorecer un mayor consenso internacional en los resultados a medir. Sin embargo, aún falta mucho por hacer y será necesario fomentar una mayor coordinación entre los distintos actores, poder medir los resultados para cada paciente, aumentar la calidad de los servicios a nivel geográfico, facilitar la adopción de tecnologías de salud digital, y la infraestructura que conllevan, o plantear modelos de reembolso de proveedores para servicios especializados entre otras opciones.

    Comentario

    Aproximadamente 300 millones de personas en el mundo (4% de la población total) padecen algún tipo de enfermedad rara1,2. En la Unión Europea esta cifra se sitúa en alrededor de 30 millones de personas (aproximadamente el 6% de su población respectiva- mente). En España, hay alrededor de 3 millones de personas con enfermedades raras. Para visualizar la situación de estas personas, se ha establecido el día de las enfermedades raras (28 de febrero) a nivel internacional y se ha avanzado en la catalogación de las enfermedades raras (alrededor de 6000 patologías distintas) y la diferenciación entre aquellas cuya causa es genética (80%) o autoinmune (10%), oncológica (4%) toxicológica (3%) u otras causas (3%)3.

    Para la adopción de modelos basa- dos en valor, Venema y coautores identifican los principales desafíos que deben afrontarse: 1) facilitar el establecimiento de redes virtuales que funcionen como Unidades de práctica integradas entre sí; 2) mejorar la medición de los resultados en salud; 3) crear plataformas de información tecnológica para superar los desafíos, éticos, legales, sociales y tecnológicos resultantes de la investigación en terapias para estas enfermedades y garantizar la protección de datos de los pacientes en las prácticas que surjan para compartir datos. A estos retos, cabe añadir aquellos relacionados con el reembolso a los proveedores de servicios de salud y otras acciones que permitan avanzar en la implantación de estos modelos de valor en las enfermedades raras.

    A nivel internacional la generación de valor suele estar ligada a una serie de resultados que están claramente orientados a aumentar la calidad asistencial y la seguridad del paciente. En el Reino Unido existe un programa cuyo objetivo consiste en mejorar el valor de los pacientes que precisan de asistencia en servicios especializados (Prescribed Specialised Services, PSS) en el ámbito de la promoción de la innovación y calidad (Commis- sioning for Quality and Innovation, CQUIN). Los servicios especializados dentro de este programa (PSS CQUIN) son provistos por pocos hospitales que están altamente especializados y son utilizados por pacientes con enfermedades raras o complejas4. Además de la necesidad de evaluar el impacto económico de los programas de investigación, también debe analizarse si los mecanismos de reembolso a proveedores son los adecuados. Feng y coautores (2019) analizan las fortalezas y debilidades de la introducción de mecanismos de reembolso por desempeño (Pay for Performance, P4P) para estos servicios especializados en Inglaterra5. Para ello analizan 26 esquemas de incentivos en programas variados para conocer si el incentivo se diseñó para incentivar la estructura, (instalaciones o cualificaciones del personal) los procesos (qué y cómo la atención es prestada) o los resultados (resultados en salud u otros objetivos como la eficiencia o la productividad). Como principal conclusión, Feng y coautores sugieren que dada la complejidad en el diseño de los esquemas dentro del PSS CQUIN es recomendable evaluar los procesos e incentivar a los proveedores por las mejores que se obtienen en el tiempo.

    Bajo estas premisas, para poder implantar los modelos basados en el valor en enfermedades raras, se han venido realizando algunas acciones en el ámbito europeo6. Las más importantes comprenden el establecimiento de una Red Europea de Referencias (ERN por sus siglas en inglés), el registro de una plataforma para enfermedades raras, el establecimiento de un sistema de codificación que permita conocer y clasificar las patologías existentes o el apoyo a la investigación en enfermedades raras. En 2017 conformó la Red Europea de Referencias (ERN) que comprende 24 instituciones y alrededor de 300 hospitales en los 26 Estados Miembros, siendo una de ellas MetabERN que interconecta instituciones en trastornos metabólicos heredados. Uno de los principales problemas que se encuentran es la escasa evaluación de políticas de este ámbito. Con el objetivo de conocer qué existe y mejorar en lo que se ha hecho, la Comisión Europea lanzó en diciembre de 2022 un proyecto para evaluar estas ERNs con el objetivo de conocer el estado actual en acciones de coordinación y gobernanza, práctica clínica, calidad y seguridad del paciente, cuidados centrados en el paciente, contribuciones en investigación, formación y establecimiento de redes y difusión de actividades7. En España, aún queda mucho por hacer y los esfuerzos se enfocan en mejorar la red asistencial y fomentar la investigación en enfermedades raras. Aunque las iniciativas han venido más vía la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), tanto el apoyo institucional como la evaluación de las acciones realizadas son fundamentales para garantizar la equidad en el acceso al diagnóstico y los tratamientos.

    En España, aún queda mucho por hacer y los esfuerzos se enfocan en mejorar la red asistencial y fomentar la investigación en enfermedades raras

    Para garantizar el acceso a estos tratamientos, los esfuerzos deben enfocarse en fomentar una mayor integración entre proveedores de servicios sanitarios y la evaluación del impacto económico de las actividades de investigación y los mecanismos de remuneración por estos servicios altamente especializados. En el primero de estos aspectos, la provisión de trata- miento a través de la integración entre proveedores de servicios es fundamental para garantizar una mayor coordinación y difusión del conocimiento entre profesionales e investigadores, optimizar los recursos, o aumentar la calidad de vida tanto de pacientes como de sus familiares o cuidadores8 (la integración) se están llevando acciones necesarias como el establecimiento de redes de referencia a nivel europeo y nacional o la mayor interacción entre distintas instituciones en varios ámbitos (investigación, provisión de servicio y pacientes). Para ello debe avanzarse en las líneas que se están proponiendo a nivel europeo y nacional. En el aspecto relativo a la evaluación de las acciones llevadas a cabo, éstas deben llevarse a cabo con las metodologías adecuadas para identificar efectos causales que permitan decidir si el impacto es el buscado o no.


    Referencias

    1. Wakap SN, Lambert DM, Alry A, et al. Estimating cumulative point prevalence of rare diseases: analysis of the Orphanet database [pu- blished online September 16, 2019]. Eur J Hum Genet. doi: 10.1038/ s41431-019-0508-0.
    2. Nguengang Wakap, S., Lambert, D.M., Olry, A. et al. Estimating cumu- lative point prevalence of rare diseases: analysis of the Orphanet da- tabase. Eur J Hum Genet 28, 165–173 (2020). https://doi.org/10.1038/ s41431-019-0508-0
    3. Sequeira AR, Mentzakis E, Archangelidi O, Paolucci F. The economic and health impact of rare diseases: a meta-analysis. Health Policy and Technology. 2021 Mar 1;10(1):32-44.
    4. NHS England, 2017a. Spotlight on specialised services. https://www.england.nhs.uk/wpcontent/uploads/2017/09/spotlight-on-speciali- sed-services.pdf
    5. Feng Y, Kristensen SR, Lorgelly P, Meacock R, Sanchez MR, Siciliani L, Sutton M. Pay for performance for specialised care in England: streng- ths and weaknesses. Health Policy. 2019 Nov 1;123(11):1036-41.
    6. https://health.ec.europa.eu/non-communicable-diseases/ex- pert-group-public-health/rare-diseases_en#research-into-rare-diseases
    7. https://health.ec.europa.eu/system/files/2023-01/erns_evaluation_ manual_en.pdf
    8. Castro R, de Chalendar M, Vajda I, van Breukelen S, Courbier S, Hedley V, Montefusco M, Nielsen SJ, Dan D. Rare Diseases. Handbook Inte- grated Care. 2021:763-82.

    JORGE MESTRE-FERRANDIZ – Assessing the value of orphan drugs using conventional cost- efectiveness analysis: Is it fit for purpose?

    Postma, M.J., Noone, D., Rozenbaum, M.H. John A. Carter, Marc F. Botteman, Elisabeth Fenwick & Louis P. Garrison. Orphanet J Rare Dis 17, 157 (2022). doi.org/10.1186/s13023- 022-02283-z

    Jorge Mestre-Ferrandiz. Independent economics consultant. Profesor Asociado, Universidad Carlos III

    Resumen

    El propósito general de este artículo es evaluar si el método de Análisis de Coste Efectividad (ACE) ‘convencional’ es apropiado para los Medicamentos Huérfanos (MMHH). Para ello, el artículo se divide en tres partes, en donde los autores:

    1. Muestran las limitaciones del ACE convencional para los MMHH.
    2. Evalúan otros enfoques alternativos y suplementarios.
    3. Ofrecen ideas sobre posibles pasos adelante.

    Contexto: el ACE convencional

     Como introducción al artículo, los autores sintetizan brevemente la situación actual de algunos aspectos alrededor de los MMHH, valiendo resaltar en este resumen el aumento de los países con políticas que ofrecen ayudas a la I+D en MMHH. Así, si a principios de la década de los 2000, alrededor del 10% de los países ofrecían exclusividad de mercado garantizada, créditos fiscales y autorización acelerada, entre otras, en el 2020 ya es el 50%.

    En esta introducción también comen- tan que un método frecuentemente utilizado para medir el valor económico de un fármaco en un país, determinar su disponibilidad, y su nivel apropiado de reembolso, es el ACE ‘convencional’. Así, la métrica clave sería el Ratio Coste-Efectividad Incremental (RCEI), y donde efectividad se mide con Años de Vida Ajustado por Calidad (AVAC). Para tomar la decisión, este coste adicional por AVAC se compararía con un umbral, bien predefinido o que refleje la disponibilidad a pagar revelada. Pero como argumentan los autores, este método se desarrolló para medicamentos para enfermedades más prevalentes, por lo que evaluar los MMHH con este enfoque tradicional no es adecuado (luego comentaremos sobre esto y las implicaciones de cómo medir ‘valor’). En la siguiente sección se detallan estas limitaciones; sin embargo, antes de eso, es importan- te remarcar que los autores acaban la Introducción con una nota aclaratoria sobre la relación entre enfermedades raras y la gravedad de éstas. Así, se dice que no todas las enfermedades raras son ‘graves’, pero que tienden a asociarse más frecuentemente con esperanza de vida más cortas y síntomas moderados-graves, en comparación con las enfermedades no raras, por lo que los autores se refieren a enfermedades raras y graves cuando se usa el término ‘rara’, a menos que se indique lo contrario.

    Limitaciones prácticas y teóricas del ACE convencional para MMHH

     Los autores organizan las limitaciones en tres categorías.

    (1) Conflicto de principios básicos: la naturaleza y característica de los MMHH entra en conflicto con la motivación básica de los principios del ACE convencional aplicados a nuevos medicamentos.

    Esta limitación queda enmarcada en la intersección entre ética y economía, y donde los autores describen tres posibles conflictos. El primero se refiere a la equidad horizontal versus la equidad vertcal. La equidad horizontal enfatiza trato igualitario de iguales (es decir, un enfoque utilitario) por ejemplo, aplicando el mismo umbral de coste por AVAC para todas las enfermedades. La vertical enfatiza trato desigual (pero equitativo) para los desiguales y describiría un sistema que considera la rareza de la enfermedad en su valoración de nuevos medicamentos.

    El segundo conflicto es entre ‘utilitarismo’ versus ‘no abandono’, o en otras palabras y como se usa en el contexto de la economía de la salud específicamente, el bien maximizado para todos frente al favoritismo hacia aquellos en extrema necesidad.

    Por último, entra el conflicto entre “bienestarismo», o welfarism (la idea de que el individuo sabe mejor lo que es mejor para su propio bienestar, que es más amplio que simplemente salud, interés) versus «extra-bienestarismo«, o extra-welfarism (la idea de que principios acordados democráticamente pueden poner límites a la libertad individual en busca de otros objetivos como la equidad). Así, bajo el bienestarismo, el énfasis está en los individuos maximizando su bienestar. Bajo el extra-bienestarismo, el bienestar social implica tener en cuenta consideraciones de equidad de acceso, resultados en salud, y bienestar.

    (2) La naturaleza compleja y el alcance limitado de la métrica de los AVAC: resaltando los problemas en la medición de los resultados de salud en base a los AVAC para MMHH.

    La discusión sobre la validez y utilidad de los AVAC no es nueva ni mucho menos, y es un tema bien documentado. Los autores ofrecen tres aspectos que predominan en las críticas sobre esta medida de resultados en salud, dado su uso actual en el ACE convencional. Primero, el AVAC, y particularmente cuando se mide con instrumentos genéricos, puede no capturar completamente los beneficios y daños de un tratamiento, estado de salud, etc., porque los dominios cubiertos por la medida no pueden capturar adecuadamente el contexto de la enfermedad o el impacto del tratamiento. Segundo, existe una «paradoja de la discapacidad» por la cual una población afectada juzga su salud más positivamente que la población en general. Tercero, el ACE convencional asume que todos los AVAC son iguales (dan- do lugar a la famosa frase ‘un AVAC es un AVAC es un AVAC’, lo que implica que el valor de 1 QALY es el mismo independientemente de la situación inicial del paciente o la gravedad de la enfermedad), lo que puede ser problemático para los MMHH para enfermedades graves.

    (3) Incertidumbre elevada: cómo la valoración de los MMHH exacerba la incertidumbre dentro del marco convencional del ACE.

    Existe incertidumbre sobre la eficacia y seguridad de los MMHH cuando se lanzan al mercado. Las razones son varias, pero incluyen un número limitado de pacientes en ensayos clínicos, falta de aleatorización o comparador, la necesidad de utilizar medidas de eficacia subrogadas, o la incertidumbre acerca de la durabilidad de los beneficios a largo plazo.

    Una vez expuestas estas limitaciones, los autores repasan posibles alternativas al ACE convencional para MMHH.

    Alternativas al ACE convencional

    Antes de introducir las opciones, los autores comentan que hay países que ya están utilizando alternativas al ACE convencional para MMHH, lo que demuestra y refuerza los desafíos prácticos a los que se enfrentan los sistemas sanitarios cuando los están incorporando a su cartera. También es cierto que algunas de estas alternativas aún están en ‘papel’, en el sentido que no se han introducido en la práctica. Así, los autores van enumerando las opciones posibles al ACE convencional, siendo unos de los objetivos de éstas aumentar el alcance de lo que se considera relevante al perfil de beneficio/riesgo de un tratamiento, pero evitando contarlo dos veces (el double-counting).

    Como luego comento, cómo y qué criterios o atributos deberíamos tener en cuenta para medir el valor de un medicamento en general, y los MMHH más concretamente, es un tema complejo. Desde mi punto de vista, y aunque los autores no lo hacen, en este debate podemos separar entre dos conceptos cuando pensamos sobre las alternativas. En primer lugar, tendríamos las variables o atributos de valor que queremos incluir en la evaluación de un medicamento, ya sea huérfano o no. En segundo lugar, el proceso utilizado para tomar la decisión (y una vez acordados los criterios a utilizar en la evaluación).

    En la parte de discusión más adelante, me concentro en el primer debate, es decir, sobre los atributos a tener en cuenta, y lo que los autores denominan cómo un ACE ‘aumentado’, y en parte reflejado en el ISPOR value flower que luego comento.

    Sobre el segundo debate (procesos), el concepto de Análisis de Decisión Multi-Criterio (ADMC, o Multi-Criteria Decision Analysis MCDA) lleva años proponiéndose como alternativa a determinar los precios y la financiación de los medicamentos. Además, otras opciones que se comentan serían el concepto de «fair-innings» (lo que beneficia a las personas con enfermedades raras ya que prioriza tratamientos para extender la cantidad y calidad de vida de los pacientes más jóvenes, que de lo contrario no sobrevivirán a una duración de vida considerada aceptable), el generalized risk adjusted cost-effectiveness (GRACE) approach, o incrementar los umbrales de coste efectividad.

    Posibles pasos adelante

    Para los autores, el ADMC y el ACE ‘aumentado’ (que en la siguiente sección comentaremos con más detalle) son las alternativas más sensatas y objetivas al ACE convencional. De facto, ya existen países que han ajustado sus enfoques para abordar las limitaciones antes descritas, incluido tener un umbral de RCEI variable que considera la gravedad de la enfermedad.

    Una vez expuesto el resumen del artículo, paso a comentar algunos aspectos que creo pueden ser más interesantes para el lector.

    COMENTARIOS 

    Estamos en un momento clave en Europa para el futuro los MMHH, por varios motivos. En primer lugar, hace unos años la Comisión Europea publicó una evaluación del impacto de la legislación europea para enfermedades raras y MMHH (introducida a principios de los 2000), con el propósito de subsecuentemente, revisarla. No es este el lugar para hablar del tema, pero valga decir que estos incentivos han sido importantísimos para estar donde estamos hoy, en el sentido de tener (muchos, pero no todos los que necesitamos) MMHH en el mercado. La nueva Regulación está por publicar.

    Segundo, hace menos todavía la UE publicó la Estrategia Farmacéutica Europea, y donde las enfermedades raras y MMHH juegan un papel clave. Esta estrategia también influirá en el desarrollo de la legislación sobre MMHH en Europa.

    Y, en tercer lugar, la llamada Regulación europea de evaluación de tecnologías sanitarias (HTA Regulation) sobre Joint Clinical Assessments, es decir, sobre la evaluación clínica. Es importante aclarar que esta Regulación no es sobre la ‘evaluación económica’, que eso seguirá siendo competencia de los Estados Miembros. Aunque la idea es que esta evaluación clínica a nivel europeo pueda ser la base luego para la evaluación económica a nivel país.

    Pero evaluar el valor de un nuevo medicamento, incluido los MMHH, es competencia nacional de los Estados Miembros. Y es aquí donde quiero comentar a nivel general, cómo ha ido evolucionando los criterios a utilizar en esta evaluación. La idea es ofrecer una panorámica más gráfica para facilitar la lectura. Además, en algunas de las referencias utilizadas por los autores he tenido el placer de participar.

    Definiendo ‘valor’ e ‘innovación’ 

    La semántica en política farmacéutica es muy importante, y un aspecto a remarcar es sobre la terminología utilizada. En el 2005, desde la Office of Health Economics, mi lugar de trabajo por aquel entonces, preparamos un Informe sobre las múltiples facetas de la innovación: The Many Faces of Innovation (OHE, 2005). Y sí, he dicho innovación, que no valor, pero los conceptos son similares. Sin embargo, hace casi 20 años, se hablaba más de ‘innovación’ que de ‘valor’. Además, y como ya comentan Postma y colegas en su artículo, por aquel entonces teníamos medicamentos diferentes a los nuevos medicamentos que estamos viendo durante los últimos 15 años, incluidos los MMHH. Así, teníamos lanzamientos de nuevas moléculas, para enfermedades de ámbito de atención primaria, con mucho volumen y precio ‘bajo’ por paciente; por ejemplo, las estatinas, los antagonistas de H2, o los inhibidores de la bomba de protones. Y por aquel entonces, el debate versaba sobre el concepto de la ‘innovación incremental’, ya que era frecuente encontrarse para ciertas enfermedades muchas moléculas parecidas y donde las nuevas apariciones podían conllevar precios más altos. Los críticos de estas estrategias por parte de las empresas farmacéuticas solían denominar estos nuevos medicamentos como ‘me-too’, y frecuentemente de manera peyorativa. En parte, y desde mi punto de vista, esto también impulsa el desarrollo, uso y popularidad del ACE convencional (como comentábamos arriba) como una manera de intentar buscar un gasto más eficiente en medicamentos.

    Además, en aquel entonces, la innovación se solía clasificar de manera relativamente ‘sencilla’, y a veces casi de forma binaria: innovación radical/disruptiva (‘breakthough’) versus innovación incremental, o incluso como variable dicotómica ‘sí es innovación’ o ‘no es innovación’. Y en parte, el objetivo de nuestro Informe de la OHE sobre las múltiples facetas de la innovación era argumentar que la innovación de un medicamento se debería medir en función de varios atributos, más allá del enfoque ACE convencional, y coste por AVAC, y que la opción de tener alternativas farmacológicas para el tratamiento de las enfermedades puede generar beneficios socioeconómicos más allá del paciente tratado. Hay que recordar que el enfoque ACE convencional se concentra en los efectos que tiene el tratamiento (o la tecnología a utilizar) sobre el paciente que lo utiliza. En el 2012, publicamos una actualización de nuestro Informe, con algunas modificaciones sobre los criterios a incluir para determinar el grado de innovación de un nuevo medicamento (Mestre-Ferrandiz et al., 2012). En estos dos informes ofrecíamos de manera gráfica estos potenciales atributos de las innovaciones farmacéuticas, que replicamos en la Figura 1. Quizás con esta figura ofrecíamos un primer “value flower” – aunque nosotros por ese entonces lo llamábamos internamente “the bubble diagram”.

    La semántica utilizada en el debate sobre la evaluación de los medicamentos, y de los sistemas de salud más generalmente, por esos entonces ya estaban cambiando, en el sentido que la palabra ‘valor’ empezaba a salir en el debate; por ejemplo, precios basados en valor (value based pricing). Sin salirnos del tema, en paralelo ya había bastantes iniciativas que intentaban analizar los atributos que se deberían, o podrían tener en cuenta para medir el valor de los nuevos medicamentos. Además, empezábamos a tener medicamentos nuevos que eran diferentes a los ya existentes: por ejemplo, MMHH para poblaciones mucho más pequeñas, y con mayor incertidumbre clínica y económica. Y como bien argumentan Postma y colegas, el enfoque tradicional de ACE se queda ‘corto’ para evaluar este tipo de medicamentos.

    No todas las
    enfermedades raras
    son ‘graves’, pero
    tienden a asociarse más
    frecuentemente con
    una esperanza de vida
    más corta y síntomas
    moderados-graves

    Y aquí queremos referenciar dos trabajos (uno mencionado por Postma et al) que han sido altamente referenciados en el debate de cómo valorar nuevos medicamentos en general, y con implicaciones para MMHH. En el primero, que también participé con la OHE, se evaluaban los atributos de valor (y sí, ya habíamos cambiado la terminología a valor) de las pruebas diagnósticas (que no de medicamentos). El segundo procede de ISPOR, que da pie al denominado ‘ISPOR value flower’, y donde uno de los coautores que lideraron la iniciativa también había estado involucrado en el trabajo de los diagnósticos.

    Además, estos dos informes evalúan el uso de estos atributos en los procesos de evaluación de los medicamentos (elementos ‘core’, elementos comunes pero usados de manera inconsistente, y elementos nuevos), así como su perspectiva (perspectiva del pagador/sistema nacional de salud vs perspectiva social).

    La Figura 2 y la Figura 3 replican las gráficas relevantes. Así, mientras el análisis para los diagnósticos incluye 10 elementos, la ‘flor del valor’ de ISPOR incluye hasta 12 atributos. (Nota: en algunas figuras de ISPOR el elemento ‘factores para mejorar la adherencia’ no aparece, y sí aparece ‘family spillovers’).

    Quizás una de las debilidades del artículo de Postma y colegas es que no compara de manera más grafica cómo ha ido evolucionando el debate en torno a los atributos a incluir en el concepto de valor, o innovación. Por lo tanto, en la Tabla 1 he intentado resumir esta
    información para los tres informes.

    Y para acabar, ¿qué es y cómo podemos medir el valor de los nuevos medicamentos? ¿Y en concreto de los MMHH? La respuesta ‘fácil’: depende del color del cristal con el que se mire. Y aquí tenemos muchos, y potencialmente diferentes ‘colores’: pacientes, clínicos, farmacéuticos, pagadores, evaluadores, decisores, industria, etc. Sin embargo, es necesario acordar y acercar posturas entre todos estos agentes involucrados en la evaluación de los MMHH, e intentar que el color de ese cristal que utilizan para medir el valor sea, por lo menos, de tonos parecidos.


    REFERENCIAS
    Garrison, L, Mestre-Ferrandiz, J., Zamora B. 2016. The Value of
    Knowing and Knowing the Value: Improving the Health Technology Assessment of Complementary Diagnostics. White Paper. Office of Health Economics and EPEMED

    Office of Health Economics, 2005. The Many Faces of Innovation. Report for the European Federation of Pharmaceutical Industries and Associations

    Lakdawalla DN, Doshi JA, Garrison LP Jr, Phelps CE, Basu A, Danzon PM. 2018. Defining elements of value in health care—a health economics approach: an ISPOR Special Task Force Report [3]. Value Health, 21:131–9.

    Mestre-Ferrandiz, J., Mordoh, A. and Sussex, J. 2012. The Many
    Faces of Innovation. London: Association of the British Pharmaceutical Industry

    Zozaya, N., Martínez, L., Alcalá, B., Hidalgo-Vega, A. 2017. Evaluación, financiación y regulación de los medicamentos innovadores en los países desarrollados. España, Madrid: Fundación
    Weber

    Carmen Ayuso – Atención Médica basada en el valor aplicada a las enfermedades raras

     

    Carmen Ayuso

    Departamento de Genética, Instituto de Investigación Sanitaria. Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Universidad Autónoma de Madrid (IIS-FJD, UAM), Madrid, España
    Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER), Instituto de Salud Carlos III, Madrid, España

    Se ha propuesto usar el enfoque de atención médica basada en el valor (AMVB) en las enfermedades raras (EERR)1. La razón es el elevado coste económico para el sistema sanitario del diagnóstico, seguimiento y tratamiento de los pacientes, y que los distintos agentes (sistemas de salud, personal sanitario, agencias de evaluación, pacientes y sociedad en general) que intervienen en el diseño de los circuitos sanitarios, la provisión
    de servicios y su acceso o son sus destinatarios, desean asegurar su equidad, eficiencia y sostenibilidad2.

    En España, con un sistema sanitario público y gratuito, esta aplicación tendría gran repercusión, ya que es el propio estado el que debe cubrir las necesidades sanitarias de los pacientes con EERR, con especial relevancia de aspectos tales como los costes y la justicia en la distribución de los recursos.

    Aunque la variabilidad clínica de las EERR dificulta un enfoque global y la adopción de medidas únicas de salud pública, existen algunos rasgos comunes que podrían usarse para un análisis metodológico sistemático y común. Así, su carácter frecuentemente genético requiere un sistema sanitario con servicios de genética bien estructurados, dotados de recursos tecnológicos y con profesionales con formación y experiencia que facilite la prevención y el diagnóstico de una inmensa mayoría de los casos.

    También, los programas de cribado en ciertos grupos (prenatal de aneuploidías, de portadores, neonatal, en grupos clínicos específicos: hipoacusia neonatal, niños/ jóvenes con baja visión, cáncer hereditario, etc.) implementados de un modo equitativo, con diseños basados en datos científicos y clínicos y accesibles, permiten la eventual confirmación y prevención de EERR.

    Muy pocas EERR disponen de tratamientos aprobados y su coste es muy elevado, debido a la complejidad de su enfoque, demandante de tecnologías complejas y poco estandarizadas (nanomedicina, edición genética, vectores virales o terapia celular), la dificultad del desarrollo de la investigación clínica (pocos pacientes, muy dispersos) y las escasas expectativas de retorno económico para la industria, por el bajo número de casos previsiblemente tratables3. Por ello, pese a los incentivos regulatorios y económicos, aún existen limitaciones importantes tanto para la investigación en medicamentos huérfanos, como para su autorización, comercialización o sistema de reembolso. El modelo de riesgo y costes compartidos por el sistema de salud y la industria farmacéutica, basados en los resultados de eficacia y seguridad, es imprescindible para lograr la sostenibilidad de la atención sanitaria en las EERR4.

    Como conclusión, para la implementación de la AMBV en las EERR se recomienda concentrar los esfuerzos en pocos objetivos, como el impacto poblacional, la enfermedad, la evaluación económica, y los resultados de salud en el sentido más amplio del término, y establecer procesos flexibles de acceso al diagnóstico y terapias.


    REFERENCIAS 

    1. Fantini B, Vaccaro CM. Value based healthcare for rare diseases: efficiency, efficacy, equity. Ann Ist Super Sanita. 2019 Jul-Sep;55(3):251-257. doi: 10.4415/ANN_19_03_10. PMID: 31553319

    2. Ferreira CR. The burden of rare diseases. Am J Med Genet A. 2019 Jun;179(6):885-892. doi: 10.1002/ajmg.a.61124. Epub 2019 Mar 18. PMID: 30883013
    3. Tambuyzer, E., Vandendriessche, B., Austin, C.P. et al. Therapies for rare diseases: therapeutic modalities, progress and challenges ahead. Nat Rev Drug Discov 19, 93–111 (2020). https://doi.org/10.1038/s41573-019-0049-9
    4. de Andrés-Nogales F, Cruz E, Calleja MÁ, Delgado O, Gorgas MQ, Espín J, Mestre-Ferrándiz J, Palau F, Ancochea A, Arce R, Domínguez-Hernández R, Casado MÁ; FinMHU-MCDA Group. A multi-stakeholder multicriteria decision analysis for the reimbursement of orphan drugs (FinMHU-MCDA study). Orphanet J Rare Dis. 2021 Apr 26;16(1):186. doi: 10.1186/s13023-021-01809-1. PMID: 33902672; PMCID: PMC8073956

    VOL 8 – NÚM 1 – ABRIL 2023

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    BASES CONVOCATORIA PROTAGONISTA DEL AÑO 2023

    OBJETIVO

    El objetivo de este premio es reconocer la labor de organizaciones, asociaciones de pacientes y resto de instituciones que, a través de su trabajo, han contribuido en la mejora de la asistencia sanitaria y gestión de pacientes con EERR, en ayudar a los pacientes, en generar mejor conocimiento y en la concienciación y sensibilización ciudadana en el ámbito de los medicamentos huérfanos y las enfermedades raras.

     CANDIDATOS

    Podrán optar a este premio las instituciones, asociaciones y entidades, públicas o privadas, cuya labor se desarrolle en España, y que hayan contribuido significativamente en el ámbito de los medicamentos huérfanos y enfermedades raras durante el año 2022. Se valorarán positivamente:

    • Medidas para mitigar el impacto de la pandemia por la COVID-19 sobre los pacientes con enfermedades raras
    • Acciones de humanización
    • Acciones de concienciación y sensibilización
    • Acciones sociales en beneficio de los pacientes con enfermedades raras
    • Labor de investigación en medicamentos huérfanos y enfermedades raras
    • Iniciativas para mejorar el diagnóstico y abordaje de las EERR
    • Gestión para el acceso y financiación de medicamentos huérfanos

    CARACTERÍSTICAS DEL PREMIO

    Para optar al premio, la iniciativa presentada habrá sido puesta en marcha entre el 1 de enero de 2022 y el 31 de diciembre de 2022. La iniciativa no podrá haber sido premiada con anterioridad. Cada entidad sólo podrá presentar una iniciativa.

    PROCEDIMIENTO Y PLAZO DE SOLICITUD

    Para optar al premio se presentará una memoria de la iniciativa a valorar en formato Word o PDF. La memoria constará de un máximo de 10 páginas, a una cara, redactada en español, y contendrá, al menos, la siguiente información:

    • Datos de la entidad participante y del coordinador de la iniciativa
    • Título de la iniciativa
    • Justificación
    • Objetivos planteados
    • Material y métodos
    • Resultados obtenidos.

    Se deberá rellenar el Formulario de Solicitud que encontrará en esta página, que junto con la memoria será remitido mediante correo electrónico a la Fundación Weber (fundacion@weber.org.es). Como asunto del correo se indicará “Premio nR Protagonista_ Nombre de la Institución”. En el texto del mail se indicarán los datos del coordinador / representante, correo electrónico y teléfono de contacto. Además, se podrán adjuntar los documentos que se consideren oportunos y que demuestren otros aspectos relevantes del proyecto o iniciativa.

    El plazo de presentación estará abierto desde el 1 de mayo hasta el 25 de julio de 2023.

    La participación en la convocatoria supone la aceptación de estas bases y que se da el consentimiento para que sus datos personales sean tratados con la finalidad de gestionar el premio solicitado, de acuerdo con la normativa vigente. Además, el nombre y apellidos del representante de la institución ganadora del premio aparecerán publicados en el sitio web de la revista newsRARE y de la Fundación Weber y a través de redes sociales, posteriormente a la entrega del premio. La Fundación Weber se reserva el derecho de reproducir y dar conocimiento a la opinión pública de la iniciativa premiada en la forma que considere oportuna. Para cualquier aclaración o duda, podrán dirigirse al correo electrónico fundacion@weber.org.es

    EVALUACIÓN Y SELECCIÓN

    Las solicitudes presentadas serán evaluadas por un jurado formado por miembros del Consejo Asesor de la Fundación Weber y miembros del Consejo Editorial y de Redacción de la revista newsRARE. El fallo se adoptará por mayoría de los miembros del citado jurado y no podrá ser recurrido. El jurado podrá declarar desierto el premio si considerara que las iniciativas presentadas no reúnen los méritos suficientes. Se elegirá como ganadora a la propuesta presentada que será valorada según los siguientes criterios:

    • Valor e impacto social de la iniciativa
    • Carácter multidisciplinar de la iniciativa
    • Originalidad e innovación
    • Aportación a futuro de la iniciativa
    • Presentación y calidad de la memoria
    • Las entidades que formen parte del jurado podrán presentar su candidatura igualmente a este premio, pero sus representantes no podrán votar ni participar en las deliberaciones. El fallo del jurado será inapelable y se comunicará al ganador antes del 5 de Septiembre de 2023, mediante correo electrónico. En un plazo de 4 días tras la publicación de fallo del jurado, el ganador deberá manifestar por escrito mediante un correo electrónico a fundacion@weber.org.es la aceptación o renuncia del premio.

    DOTACIÓN

    El premiado tendrá un reconocimiento honorífico con la dotación de una estatuilla conmemorativa y un diploma.

    ACTO DE ENTREGA

    El premio será entregado al representante de la iniciativa o de la institución ganadora durante el Acto de Clausura del Curso de Verano, organizado por Universidad de Castilla – La Mancha, en colaboración con la Fundación Weber y, patrocinado por la revista NewsRARE, y que tendrá lugar el 19 y 20 de septiembre, en Toledo. Para la recepción del premio deberá estar presente en el acto de entrega el representante de la iniciativa y/o el representante legal de la entidad premiada debidamente acreditado o persona en la que delegue.

    OTRA INFORMACIÓN

    Las Bases de esta convocatoria estarán disponibles en la web de la Fundación Weber y de la revista newsRARE. La Fundación Weber se reserva la facultad de modificar y/o cancelar estas bases en cualquier momento, sin obligación e indemnización alguna a terceros, publicando las modificaciones en la página web.

    JUAN CARLOS VALENZUELA – CURSO DE VERANO 2022

    Entrevista a Juan Carlos Valenzuela


    Coordinador regional de Farmacia

    Servicio de salud de Castilla – La Mancha (SESCAM)

     

    ¿Cuáles son los retos a futuro a los que nos enfrentamos en el ámbito de la financiación de terapias dirigidas a enfermedades raras?

    JV: El primer desafío de los modelos innovadores para la financiación de enfermedades raras va a ser gestionar la incertidumbre tanto clínica como financiera, que es propia de este tipo de enfermedades. Para ello necesitamos una regulación normativa que favorezca acuerdos innovadores que sean especiales y flexibles de precio y financiación en casos excepcionales en los que se pueda argumentar la incertidumbre que hay en este tipo de medicamentos.

    MARIÁN CORRAL LÓPEZ – CURSO DE VERANO 2022

    Entrevista a Marián Corral López


    Directora de la Asociación Española de Laboratorios de Medicamentos Huérfanos y Ultrahuérfanos (AELMHU)

     

    ¿Cómo podemos mejorar el porcentaje de medicamentos autorizados por la EMA? ¿Cuál cree que es el mayor reto que existe actualmente para acceder a los MMHH en España?

    MC: La investigación farmacéutica atraviesa un momento inmejorable, sobre todo en un campo tan complejo como el de las enfermedades raras. De hecho, según los datos del II Informe sobre Ensayos Clínicos en Enfermedades Raras, elaborado por AELMHU, en 2021 España alcanzó un máximo histórico de Ensayos Clínicos en Enfermedades Raras, con 225 estudios autorizados.

    Sin embargo, de un tiempo a esta parte, se está produciendo la paradoja de que mientras aumenta la inversión en investigación por parte de la industria cada vez se ralentiza más el acceso a la innovación para los pacientes en nuestro país, lo que podría acabar alejando el interés por introducir nuevas terapias en España.

    Actualmente, solo un 43% de los medicamentos huérfanos aprobados para comercialización en la UE está financiado en España. Además, el tiempo de espera para lograr una decisión de precio y reembolso en nuestro país supera los 26 meses.

    La diferencia es que en países de nuestro entorno se da un acceso prioritario a este tipo de medicamentos, mientras que en España se trata a todos los medicamentos y enfermedades por igual, basando su financiación en la mayoría de los casos solo en criterios de coste y eficiencia.

    Por ello, desde AELMHU consideramos que uno de los mayores retos es conseguir que la apuesta por la investigación tenga un reflejo directo en la disponibilidad de los tratamientos para los ciudadanos españoles, reduciendo así la actual desigualdad en el acceso que existe con respecto a otros países de nuestro entorno.

    Nuestro país debería ser capaz de simplificar los procesos de aprobación como hacen otros países de nuestro entorno. Sobre todo, porque la eficacia de los medicamentos huérfanos ya ha sido acreditada por la Agencia Europea del Medicamento.

    ¿Qué tipo de medidas podrían implementarse para solventarlo?

    MC: Tal y como hemos trasladado al Ministerio de Sanidad en varias ocasiones a lo largo de los últimos años, y más recientemente en la consulta pública para la reforma de la Ley de garantías y uso racional del medicamento, consideramos que sería muy oportuno seguir profundizando en numerosos aspectos como el reconocimiento del valor económico y social que aporta la investigación farmacéutica en enfermedades raras.

    Por el tipo de patologías que tratan, los MM.HH. no pueden ser objeto de los datos de evidencia clínica y los criterios de evaluación económica que son aplicables a los tratamientos para enfermedades más prevalentes. Además, las necesidades no cubiertas que estos medicamentos vienen a abordar requieren de un abordaje precoz.

    Entre nuestras propuestas estarían, entre otras: agilizar el acceso para los pacientes con EE.RR., incorporar la perspectiva del paciente y el clínico en la evaluación de los tratamientos, asegurar la equidad en el acceso entre las diferentes comunidades autónomas, aumentar la dotación a la AEMPS para que pueda desarrollar su labor con agilidad y garantías, etc.

    JOSÉ MARTÍNEZ OLMOS – CURSO DE VERANO 2022

    Entrevista a José Martínez Olmos


    Profesor de Salud Pública. Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP)

     

    El acceso real a las innovaciones terapéuticas está ligado a los modelos de financiación, ¿qué retos destacaría?

    JM: Un reto importante es mejorar el acceso porque la financiación de los nuevos medicamentos para enfermedades raras tiene el inconveniente del coste y la incertidumbre del avance terapéutico. Entonces, los retos son fundamentalmente agilizar la innovación y luego evaluar el coste ajustado por valor. Los modelos tienen que ir fundamentalmente ligados a ver qué valor aporta el medicamento, pero agilizando de una manera rápida el acceso de la innovación en medicamentos para enfermedades raras.

    En cuanto a la financiación de MMHH y ultra-huérfanos, ¿qué esquemas cree que son los más adecuados para facilitar el acceso a los mismos?

    JM: En el caso de España, mi opinión es que debería de ser una financiación básicamente centralizada. El presupuesto de medicamentos para enfermedades raras debería ser básicamente estatal, aunque pueda haber una participación en la financiación de las comunidades autónomas. Creo que habría que quitar a los gestores y a las comunidades autónomas la responsabilidad del coste que puede tener el acceso y que sea el Gobierno el que negocie los procedimientos para la incorporación rápida de los medicamentos y luego reevalúe si hay que redefinir el coste de ello.

    SOLEDAD CABEZÓN – CURSO DE VERANO 2022

    Entrevista a Soledad Cabezón


    Cardióloga del Hospital Universitario Virgen del Rocío.

    Exeurodiputada PSOE de la Comisión de Salud del Parlamento Europeo.

    Usted que cuenta con bagaje tanto político como clínico, ¿qué grandes logros destacarías en cada uno de estos dos ámbitos en relación con las EERR?

    SC: En primer lugar, yo creo que lo más importante que se ha conseguido en este ámbito es la visibilidad de la existencia de personas que sufren enfermedades poco prevalentes. Son personas que tienen un padecimiento en muchas ocasiones grave y con una afectación de su calidad de vida muy importante. Esa visibilidad yo creo que es el principal logro.

    Desde el punto de vista legislativo, se ha puesto en la agenda y se hicieron iniciativas en el año 2000 con el reglamento para investigar en este ámbito medicamentos para estas enfermedades. También la directiva de Sanidad transfronteriza en el año 2000, pero ha hecho que se ponga en la agenda legislativa esta prioridad.

    Por lo tanto, yo creo que esos han sido los grandes logros, que se encuentra en la agenda y que a día de hoy tiene visibilidad.

    ¿Qué papel cree que puede tener la Estrategia Nacional de Enfermedades Raras?

    SC: A nivel nacional, lo más importante es coordinar, compartir y la equidad para que toda la ciudadanía tenga los mismos recursos porque donde hay menos población hay más dificultad para acceder a los recursos. Estamos hablando de centros de referencia y España lidera 279 centros, que es un número muy importante, pero hay una concentración en Madrid, Cataluña y Andalucía, y todo el mundo debería poder acceder a esos centros. Por lo tanto, yo creo que lo más importante es la coordinación y garantizar esa equidad. Por supuesto, seguir invirtiendo en más recursos, pero sobre todo garantizar la equidad.

    ¿Sería deseable trabajar de manera conjunta con las Redes Europeas de Referencia? ¿Cómo cree que se podría avanzar en ese sentido?

    SC: Yo creo que es fundamental, no deseable. Todo lo que sea trabajar desde Europa es crucial. Esa masa crítica que necesitamos en conocimiento, en pacientes, en recursos, tiene que venir de la mano de aunar todos los recursos a nivel europeo. Por lo tanto, yo creo que es muy necesario trabajar desde Europa y, por supuesto, enlazarnos con toda esa red de centro europeo.

     

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