jueves, febrero 12, 2026
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    JAVIER GARCÍA CASTRO – CURSO DE VERANO 2022

    Entrevista a Javier García Castro


    Jefe de la Unidad de Biotecnología Celular IIER – Instituto de Salud Carlos III

    El 80% de las enfermedades raras están causadas por algún gen alterado o mutado. ¿Qué papel cree que tienen las terapias avanzadas en el abordaje de las enfermedades raras?

    JG: Las terapias avanzadas son el último baluarte que tenemos ahora para tratar las enfermedades raras. La mayoría de ellas están causadas por una mutación, es decir, por un gen que se ha alterado. Con las terapias avanzadas, especialmente con la terapia génica, aunque también con la terapia celular, podemos introducir ese gen, pero su versión sana para que restaure las funciones que haya perdido el paciente debido a su enfermedad. Creemos que este tipo de terapias va a ser parte del futuro inmediato para el tratamiento de las enfermedades raras con esa base genética.

    ¿En qué líneas está trabajando el ISCIII relacionadas con las EERR? ¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrenta?

    JG: El Instituto de Salud Carlos III consta de varios centros o institutos de investigación. Uno de ellos es el Instituto de Investigación de Enfermedades Raras (IIER), que como su nombre indica, está especializado en este tipo de patologías. Dentro de IIER tenemos muchas líneas de investigación, hacemos investigación desde el momento del diagnóstico hasta la terapia. También hacemos mucho énfasis en acumular muestras (biobancos) para hacer estudios tanto propios como de otras entidades, llevamos registro de enfermedades, hacemos estudios epidemiológicos y también tenemos un programa de pacientes no diagnosticados, de tal manera que si hay pacientes que superan el tipo de enfermedad pero no saben cuál es esa enfermedad o qué gen tienen mutado, lo que hacemos es leer completamente el genoma de ese paciente para poder saber si ya es una de las miles de enfermedades raras descritas o tienen una mutación nueva que no ha sido descrita.

    ¿Disponen ya de algunos resultados? ¿Cómo ve el futuro?

    JG: Lo que más llama la atención es la cantidad de pacientes no diagnosticados y que ahora ya tienen un diagnóstico. Esos pacientes han estado durante años sin un diagnóstico, sin conocer qué es lo que les pasa, cuál es su enfermedad y nosotros le damos esa solución. E igualmente, en el apartado traslacional también tenemos abiertos ensayos clínicos para el desarrollo de nuevas terapias, principalmente basadas en terapias avanzadas para este tipo de patologías.

    En cuanto al futuro, se ha de avanzar mucho en el trabajo en red, en red de bancos, en red de diagnóstico y en red para el registro de patologías y para desarrollar nuevos tratamientos.

    AVANCES EN EL ABORDAJE DE LAS ENFERMEDADES RARAS: LOGROS Y DESAFÍOS PARA LOS SISTEMAS NACIONALES DE SALUD

    Los días 13 y 14 de septiembre se celebró en Toledo el Curso de Verano organizado por la Universidad de Castilla-La Mancha y la Fundación Weber sobre los avances en el abordaje de las enfermedades raras. El objetivo del curso fue abrir un espacio de encuentro, análisis y debate multidisciplinar sobre los avances en el abordaje de las enfermedades raras (EERR) en los últimos años: a nivel de diagnóstico, tratamientos y acceso a la innovación terapéutica; casos de éxito, etc.; revisar la necesidad e implantación de esquemas de financiación novedosos para incorporar la innovación terapéutica en el Sistema Nacional de Salud; y analizar el impacto de los fondos europeos (academia, tecnología, investigación, etc.) para impulsar el desarrollo futuro en el ámbito de las enfermedades raras.

    MESA REDONDA

    A lo largo del programa, se trataron temas relacionados con los avances en general en la investigación, la tecnología, el papel de la industria con la entrada de nuevas empresas (fármacos), introductoras de unos costes muy elevados y una serie de mejoras en la colaboración público-privada, en el asociacionismo de los pacientes, en la cooperación internacional y en el diagnóstico de los síntomas de las diferentes enfermedades junto a una mejora en el tiempo de los diagnósticos. Se incide en la necesidad de progreso en todo este tipo de mejoras con el fin de aumentar los casos de éxito, dándoles al mismo tiempo una mayor visibilidad (conseguir a tiempo un diagnóstico).

    A continuación se abrió debate sobre algunos instrumentos para la superación de tales retos: la organización (público-privada), la obtención de los datos y de la medición de resultados en salud, la adopción como regla más adecuada de evaluación, la relación beneficio-riesgo como mecanismo de decisión (anterior a la determinación de los precios) y una progresiva mayor atención hacia las enfermedades genéticas, que suponen un progresivo mayor porcentaje en la tipología de las EERR (mayor morbilidad relativa). En estos casos, la anticipación es un factor fundamental.

    Ante un mayor número de EERR se podría hacer un planteamiento global: ¿Es válido el modelo general de actuación actual?

    De izquierda a derecha: el Dr. Álvaro Hidalgo, el Dr. Javier García Castro, el Dr. Ángel Mª Carracedo Álvarez, el Dr. José Manuel Martínez Sesmero y D. Fernando Abdalla Pereira

    MESA 1

    Medidas legislativas para garantizar el acceso a los recursos económicos en el ámbito de las EERR

    De las diferentes intervenciones de los participantes en la mesa se podrían extraer los siguientes puntos de interés:

    Sra. Pastor (Vicepresidenta Segunda del Congreso): En este momento se dan esperas de hasta 4 años para obtener un diagnóstico (existe un 40% de pacientes sin diagnóstico y un 20% en espera de más de 10 años); aproximadamente un 7% de la población mundial sufre una EERR en la actualidad; es necesario actualizar la estrategia hasta llegar a un gran pacto y aumentar la formación especializada; consideración preferente de fármacos con una financiación adecuada y sostenible; mejorar la atención en la equidad en el acceso a los pacientes al sistema y a los medicamentos (actualización del plan 2014 en la regulación de los MMHH y en las políticas de precios); una mayor incidencia en la humanización de los diferentes procesos y una mayor atención personalizada; un mayor acceso de los pacientes en los procesos de tomas de decisión.

    Sra. Cabezón (Hospital Universitario Virgen del Rocío): Necesidad de una mayor visibilidad de la actividad; planteamiento de un nuevo modelo integrador interdisciplinar que reformule el sistema de incentivos; necesidad de un aumento de la inversión en investigación con atención a su eficiencia; necesidad de reducciones en la dificultad de acceso en todos sus aspectos; una mayor coordinación a nivel europeo.

    Sr. Padilla (Más Madrid): Necesidad de una mayor coordinación entre los niveles estatal y autonómico; una atención a la investigación sobre el aspecto de los cuidados a los pacientes.

    Todos: Incertidumbre en la incorporación de los MMHH; acceso y precios a los diferentes niveles, del europeo al local; hipertrofia legislativa (se necesitan avances); mejora en la transparencia a todos los niveles; determinación del valor real de un fármaco (como impacto real en los pacientes); mejora del tiempo que se tarda en incorporar un fármaco; principio de igualdad territorial; incorporación de asociaciones de pacientes en las políticas de medicamentos.

    De izquierda a derecha: Dr. Álvaro Hidalgo Vega, Dª. Ana Pastor Julián, Dª. Soledad Cabezón Ruiz, D. Javier Padilla Bernáldez y el Dr. José Luis Poveda Andrés

    MESA 2

    Necesidades no cubiertas de los pacientes con EERR

    T. Marín como moderadora, introdujo el tema de la mesa.

    Sr. De la Riva (FEDER): Muy escasas investigaciones públicas; bajas tasas de diagnósticos (40% de pacientes sin diagnóstico); España es el único país de la UE sin una especialidad de Genética Clínica; tratamientos: escasez de medicamentos, alto porcentaje de pacientes que consideran inadecuado su tratamiento, inequidades en el acceso a los tratamientos; medicamentos: un 44% aprobados en España y acceso desigual dentro del país (la atención sanitaria no puede depender del código postal de residencia); precios elevadísimos en tratamientos con terapias avanzadas; necesidad de un abordaje terapéutico integral; importancia del empoderamiento de los pacientes en las mejoras de los últimos 10 años.

    Dra. Camacho (Presidente del SENEP): La atención neurológica en las EERR en pacientes niños y adultos; falta de formación en algunas especialidades médicas; importancia pero escaso desarrollo de los CSUR; financiaciones finalistas: existen leyes y herramientas pero falta una mayor coordinación.

    Dra. Sobrido (Sociedad Española de Neurología SEN): Agilización del diagnóstico y de la estructura asistencial, que ha de ser multidisciplinar; mejor desarrollo en las áreas de genética y genómica; mejorar la participación del paciente en la información y en la toma de decisiones: empoderamiento de los pacientes.

    Todos: La mesa coincidía en que no funcionan los registros de pacientes. Los códigos son diferentes por autonomías y falta una centralización de datos, ya que solamente disponen de buenos registros algunas asociaciones de pacientes.

    De izquierda a derecha: D. Santiago de la Riva Compadre, Dra. Ana Camacho Salas, Dra. Mª Jesús Sobrido Gómez y Dª. Mª. Teresa Marín Rubio

    MESA 3

    Modelos innovadores de financiación en el campo de las EERR

    J. Oliva como moderador introdujo el tema de la mesa.

    Dr. Gilabert (CSC): Hay que buscar un desafío para un nuevo desarrollo del modelo actual y, para ello, se necesitan decisiones desde arriba (políticas); hacia una evaluación ex post de las medidas (decisiones a posteriori); hacia la recentralización del riesgo (minimización de la incertidumbre).

    Dr. Valenzuela (SESCAM): Hacia la incorporación de tácticas de otros países; cómo gestionar la incertidumbre clínica y financiera generada en la incorporación de nuevos fármacos; establecimiento de criterios para la fijación de los precios y la financiación de los nuevos fármacos; análisis de la eficiencia en términos de los beneficios a posteriori (resultados).

    Sr. Martínez (EASP): Aprobación de los MMHH con criterios diferentes a otros tipos de medicamentos; fortalecimiento del Ministerio de Sanidad (recentralización de algunas decisiones): sacar la decisión de aprobación, financiación y precios de los MMHH del resto de las decisiones.

    Todos: Una mayor incorporación de los pacientes en los procesos de decisión.

    De izquierda a derecha: D. Toni Gilabert Perramon (online), D. Juan Carlos Valenzuela Gámez, D. José Martínez Olmos y el Dr. Juan Oliva Moreno

    MESA 4

    Retos a nivel de acceso a los MMHH en España

    Á. J. García Ruiz (UMA) y M. Corral (AELMHU): Continúa el difícil acceso a los MMHH y, para ello, es necesario buscar mejoras en innovación y contar con una mayor participación de los pacientes.

    Los moderadores de cada una de las mesas, Á. Hidalgo, J. L. Poveda, T. Martín Rubio, J. Oliva e I. Aranda, presentaron individualmente y/o en conjunto una serie de conclusiones correspondientes a cada una de las mesas en las que participaron.

    Las conclusiones de la anterior edición del Curso de Verano de la UCLM, celebrado en el año 2021, se refirieron principalmente a la incidencia de la COVID-19 en el desarrollo de los tratamientos para las EERR y los MMHH. Este año se ha hecho ya un resumen de los logros alcanzados en una sanidad con menores ataduras sanitarias e institucionales.

    Siguen preocupando algunas necesidades, tales como la realización de más ajustes, la incorporación y formación de nuevos profesionales, una mayor participación de los pacientes, la equidad en el acceso, el cribado y el establecimiento de medidas para bajar los precios como algunas de las más urgentes. Se considera que la experiencia habida con las vacunas frente a la COVID-19 no se ha aprovechado aún con éxito en la introducción de los MMHH.

    De izquierda a derecha: D. Girisha Fernando, Dª. Marian Corral López, Dr. Antonio J. García Ruiz, Dr. José Luis Poveda Andrés y D. Isaac Aranda Reneo

    La Fundación Pública Gallega de Medicina Genómica obtuvo el Premio de la II Edición al Protagonista del Año en Enfermedades Raras con el proyecto IMPaCT Genómica: Medicina de precisión

    Entrega del II Premio al Protagonista del Año en Enfermedades Raras

     

    El programa IMPaCT, cuya misión es establecer los pilares para facilitar el despliegue efectivo de Medicina de Precisión en el Sistema Nacional de Salud en donde las enfermedades raras son el principal protagonista, obtuvo el Premio al Protagonista del Año 2022 en EERR. Ángel Carracedo, coordinador de IMPaCT Genómica subió a recoger el premio que D. ª Ana Pascual, vicepresidenta segunda del Congreso de los Diputados y secretaría Ejecutiva de Sanidad del Partido Popular, le hizo entrega.

    El Plan Estratégico de IMPaCT se configura alrededor de tres ejes estratégicos con orientación a la Medicina de Precisión: Medicina Predictiva, Ciencia de Datos y Medicina Genómica y dos líneas transversales: la ética e internacionalización, que son comunes a los tres programas.

    IMPaCT Genómica promueve el establecimiento de una infraestructura cooperativa distribuida en varios nodos para la realización de estudios genéticos de alta complejidad, en este momento en pleno funcionamiento 3 de ellos (CNAG en Barcelona, Nasertic en Navarra y la Fundación Pública de Medicina Xenómica en Galicia).

    Configurada en varios paquetes que trabajo, la acción más importante se centra en enfermedades raras y pretende dar ayudar en el diagnóstico de casos sin resolver a través de pruebas genómicas de alta complejidad (genomas completos, transcriptomas, análisis funcionales, etc.).

    En experiencias previas similares en las que se basa el programa y con los datos iniciales se consigue un porcentaje superior al 30% de diagnósticos en casos de enfermedades raras de origen genético donde el resultado había sido negativo.

     


     

    Entrevista a Ángel Carracedo

    Director. Grupo de Medicina Genómica- CIBERER- Universidad de Santiago de Compostela. Director. Fundación Pública Gallega de Medicina Genómica – Servicio Gallego de Salud (SERGAS)

    Es una alegría haber recogido este premio al proyecto IMPaCT, iniciativa del Instituto de Salud Carlos III.

    ¿Qué es el proyecto IMPaCT Genómica? ¿Cuáles son los objetivos?

    AC: Este proyecto es la base estructural de la medicina personalizada en el país, en la que se está haciendo una inversión enorme. Una parte importante de la medicina personalizada es también el diagnóstico y funcionamiento de las enfermedades raras. La parte que yo lidero pretende crear una gran estructura de centros de secuenciación de altas capacidades en el país. En este momento hay tres: Barcelona, Navarra y Santiago. No se pretende cubrir la cartera de servicio, ya que cada comunidad tiene que afrontar los diagnósticos, sino realizar en condiciones de equidad más allá del diagnóstico habitual de modo que pacientes no diagnosticados donde no se ha encontrado una causa pero que es muy probable un problema genético, se pueda encontrar haciendo secuenciación a grande escala de genomas completos, transcriptoma, y para eso se hizo una red enorme en todo el país en la que participan más de mil personas para intentar facilitar el diagnóstico de las personas y que todos esos datos vayan a bases de datos internacionales para facilitar el futuro del diagnóstico.

    ¿Qué hito destacaría dentro de los últimos avances producidos en la investigación científica dentro del ámbito de las EERR?

    AC: El primero, que afecta muchísimo al diagnóstico, son los avances en secuenciación de nueva generación, es decir, la secuenciación paralela masiva. El hecho de que podamos secuenciar genomas enteros a una velocidad y con una con una capacidad que no teníamos hasta ahora ha mejorado mucho el diagnóstico, al igual que los avances en informática para poder extraer toda esa información y poder diagnosticar mejor. El segundo hito serían los avances en terapia génica celular que han posibilitado nuevas terapias y que están siendo también una revolución. Yo creo que quizás son los hitos más importantes desde el punto de vista científico, unido también a una serie de avances estructurales y de organización que también son importantes.

    ¿Cómo valora la investigación que se está desarrollando actualmente en España y en el ámbito internacional sobre terapias avanzadas? ¿Cómo podría mejorarse?

    AC: En España se organiza a través de un Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER). El CIBER de enfermedades raras, formado por más de 50 grupos de investigación y más de 500 investigadores de élite, lo dirige el doctor Pablo Lapunzina. En este centro hay un buen apoyo y un excelente nivel de investigación.

    También está el Consorcio Internacional de Investigación en Enfermedades Raras (IRDiRC) donde todos los países están coordinados para poder unir esfuerzos, no solaparlos y compartir bases de datos. Yo creo que la investigación que se hace en España es excelente.

    ¿Qué considera que debería abordarse con prioridad en el SNS para introducir a estas nuevas terapias?

    AC: España es el único país del mundo desarrollado, incluido el mundo en vías de desarrollo y desde luego, el único europeo que no tiene la especialidad de genética clínica. Eso es un handicap muy grande en la formación y representa que hay una formación muy irregular en las distintas partes del país. Unido a que, a que hay realmente hay una dispersión y esto afecta muchísimo, muchísimo al diagnóstico y al asesoramiento genético. Creo que es la parte más importante que hay que abordar con diferencia.

    VICENTE MARTÍN SÁNCHEZ – Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) – LA ATENCIÓN PRIMARIA COMO PUERTA DE ENTRADA AL SISTEMA DE LAS EERR

    Vicente Martín Sánchez


    Epidemiólogo y catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de León y Vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN)

    ¿Cuál es la misión de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria?

    VM: La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) es la sociedad científica decana de la Atención Primaria en España. El próximo año vamos a cumplir 50 años de experiencia trabajando por los médicos de familia, los médicos generales y rurales.

    SEMERGEN se fundó con el objetivo fundamental de promocionar la Medicina de Familia, mediante el mantenimiento y la mejora de la competencia profesional de los médicos, fomentando la investigación y facilitando la formación continuada del médico, con el fin de mantener la calidad en el cuidado de la salud de los ciudadanos, tanto en los aspectos de prevención como de curación y rehabilitación.

    ¿En qué proyectos relacionados con las enfermedades raras (EERR) está participando o ha participado recientemente SEMERGEN?

    VM: SEMERGEN ha sido pionera en trabajar con las asociaciones de pacientes, fundamentalmente bajo el paraguas de FEDER, orientadas a conocer cuál es el manejo y abordaje de diferentes enfermedades, como por ejemplo, enfermedades neuromusculares (enfermedad de Steinert, atrofia muscular espinal, etc…), inflamatorias, oftalmológicas u oncológicas. Además, hemos participado también en el proyecto Delphi sobre pacientes oncológicos largos supervivientes y en el estudio sobre DAMAE.

    De forma particular, SEMERGEN ha elaborado de manera propia estudios sobre el conocimiento de la EERR en atención primaria (AP), o sobre la estimación y prevalencia de las EERR en AP.

    De cualquier manera, SEMERGEN se encuentra abierta a la participación de manera colaborativa, con estamentos institucionales, universitarios, sociedades científicas y de pacientes. Además, cuenta con una infraestructura de investigación integrada dentro de la Agencia de Investigación, en la que participan activamente centenares de médicos de familia y residentes.

    La Atención Primaria es la puerta de entrada al sistema de las EERR. ¿Cómo considera que es actualmente el diagnóstico de estas enfermedades?

    VM: Lo primero que habría que matizar es ese tópico de que la AP es la puerta de entrada al sistema sanitario y el médico de familia el portero encargado de permitir u ordenar el acceso al sistema sanitario (SS). Realmente la AP es la parte del SS con la que el ciudadano contacta por primera vez y que da respuesta a más del 90% de las necesidades de salud de la población.

    Actualmente estamos pasando por un mal momento, fundamentalmente debido a la escasez de los recursos, tanto personales como de medios diagnósticos, de forma que los profesionales sanitarios puedan tener capacidad resolutiva para diagnosticar si la situación es compleja para las enfermedades prevalentes. Por lo tanto, para las enfermedades raras hay que tener en cuenta que va a ser bastante peor.

    Si queremos que funcione adecuadamente, debe dotarse de los recursos necesarios para procurar una atención efectiva y de calidad orientada hacia las necesidades y no hacia la demanda. Las penurias en el acceso a tecnologías y tratamientos avanzados que tiene la AP se ven agudizadas en estos pacientes, donde no existen, salvo contadas ocasiones, protocolos adecuados, de manejo colaborativo con la atención hospitalaria, servicios sociales y otros recursos sanitarios y no sanitarios.

    Junto con la limitación al acceso de pruebas específicas ocurren disfuncionalidades organizativas, como la falta de circuitos de trabajo colaborativo con los servicios hospitalarios que tienen que ver con cada patología concreta. Incluso, se da la circunstancia de que España es el único país europeo donde la especialidad de genética clínica no existe.

    ¿Qué medidas propondría para mejorar el abordaje de las EERR desde atención primaria?

    VM: En primer lugar, tiene que haber una mayor conexión entre la atención hospitalaria y la atención primaria. Se debe hacer partícipe a la AP en los circuitos de manejo colaborativo con la atención hospitalaria y reorientar los servicios hacia la familia del paciente, de cómo prestar atención y ayuda a las familias de estos pacientes. Además, es importante mejorar el acceso a pruebas complementarias y terapias que puedan ser beneficiosas.

    Si queremos que la primaria funcione adecuadamente, debe dotarse de los recursos necesarios para procurar una atención efectiva y de calidad orientada hacia las necesidades y no hacia la demanda

    Un grave problema que tenemos son los sistemas de registro informáticos y de historias clínicas, que deberíamos adecuar, incluyendo los accesos a los HPO.

    Además, por supuesto, la AP debe ser fundamental para la investigación epidemiológica y sociosanitaria de los problemas asociados a estas enfermedades.

    De alguna manera, pensamos que se debería de hacer un programa de formación específico, ya que generalmente los conceptos que atañen a la medicina genómica se encuentran ausentes en los planes de formación de los médicos de familia. Y, por supuesto, implicar a las sociedades científicas para que participen y seamos una parte más activa en la detección y el manejo de estas enfermedades.

    El Gobierno aprobó recientemente una partida de más de 170 millones de euros de inversión finalista para mejorar procesos, diagnósticos y equipos médicos de Atención Primaria de las Comunidades Autónomas. ¿Cómo valora esta medida y de qué forma se le podría dar el mejor encaje posible?

    VM: Todo lo que sea inversión en estas cuestiones, evidentemente nos parece muy bien, pero desconocemos totalmente a qué se van a destinar estos recursos financieros. Pensamos que una parte de esos recursos deben dedicarse a que las sociedades científicas de AP formen parte o sean capaces también de colaborar o de participar en el uso de esos fondos para el manejo del diagnóstico y la atención a todos estos pacientes. Y, sobre todo, que cuenten con nuestra sociedad, que somos la sociedad decana de la medicina familiar en nuestro país.

    Por otro lado, los Presupuestos Generales del Estado de 2023 destinarán 70 millones de euros a las enfermedades raras, especialmente a la ELA. Una parte de esta inversión irá destinada a la adquisición de equipamientos en los CSUR y la mejora de infraestructuras. ¿Qué opina al respecto? ¿Qué otras áreas cree que habría que priorizar?

    VM: La AP normalmente se encuentra ausente de todos estos programas, no se suele contar con ella y se dedican fundamentalmente a aquellos hospitales y centros dedicados a investigaciones más punteras. Pensamos que de alguna manera también se debe mejorar la atención a los pacientes y a las familias desde los lugares más cercanos a ellos, es decir, los médicos de familia, la AP.

    Por lo tanto, de alguna manera también se debería tener en cuenta cómo mejorar estas cuestiones que hasta la fecha no nos consta que sea así.

    Para los próximos años, ¿qué metas o propósitos os planteáis desde SEMERGEN?

    VM: La meta de SEMERGEN en los próximos años es el compromiso de seguir siendo un referente en formación continuada de los profesionales sanitarios, líder en investigación en AP, además de organizar más de 30 congresos y jornadas anualmente a lo largo de todo el territorio nacional.

    Somos el congreso con el mayor número de asistentes de todos los que se realizan desde las sociedades científicas nacionales. Tenemos muchos grupos de trabajo, redes de investigación, actividades como SEMERGEN solidaria, como SEMERGEN internacional, como pacientes SEMERGEN, etc. Además, somos una de las pocas sociedades que dedica un espacio web para que los pacientes puedan consultar aquellos temas que les preocupan y, además, desde la web facilitamos información y recomendaciones. En este sentido, quiero destacar que tenemos un grupo de medicina personalizada y genómica que está empezando a funcionar y que esperamos se potencie de una forma importante para poder dar cabida tanto a la investigación como a la asistencia y al cuidado de aquellos pacientes afectados por las enfermedades raras y sus familias.

    ¿Qué medidas os planteáis para la reconstrucción de la AP?

    VM: En SEMERGEN tenemos un decálogo para potenciar la AP, que puede resumirse en los siguientes puntos:

    1. Poner en valor la Medicina de Familia en la AP
    2. Definir por consenso la estrategia global para AP en el SNS
    3. Incrementar la dotación presupuestaria de AP para hacer posible la consecución de los objetivos propuestos
    4. Mejorar la dotación y organización de los recursos humanos en el ámbito de la AP
    5. Revisar y actualizar la cartera de servicios en AP
    6. Mejorar la dotación tecnológica de la AP
    7. Facilitar un acceso amplio y equitativo a las pruebas diagnósticas desde AP en el conjunto de la CCAA
    8. Poner en marcha medidas que faciliten la coordinación real entre la AP y la hospitalaria
    9. Revisar el modelo docente y fomentar la atracción de recién graduados en medicina a la especialidad de Medicina de Familia
    10. Diseñar y poner en marcha actuaciones específicas para el entorno rural

    ROSANA CAJAL MERINO – Nuevos proyectos en los que se sumerge Jazz Pharmaceuticals para mejorar la calidad de vida del paciente

    Rosana Cajal Merino


    Directora médica de Jazz Pharmaceuticals

    ¿Qué tipo de medicamentos huérfanos ha desarrollado recientemente Jazz? ¿Para qué patologías y con qué mecanismos de acción?

    RC: Jazz Pharmaceuticals es una compañía que nació y se mantiene con el propósito de innovar para ayudar a pacientes que tienen enfermedades poco prevalentes, complejas, con pocas opciones terapéuticas y en las que normalmente hay poca o ninguna investigación, algunas de ellas contempladas dentro del grupo de las llamadas enfermedades raras, para tratar de mejorar sus vidas y la de sus familias.

    Jazz inicia su andadura como compañía farmacéutica con medicamentos dirigidos a tratar patologías del sueño poco frecuentes como la narcolepsia, y más adelante se diversificó en otras áreas como oncología y hematología, y el área de neurociencias. En el área de oncohematología estamos muy orgullosos de haber desarrollado una nueva quimioterapia intensiva para pacientes con leucemia mieloblástica de alto riesgo, a través de una de las plataformas tecnológicas de desarrollo de medicamentos de la compañía, lo que ha supuesto el primer avance en este campo de la terapia de inducción en los últimos 40 años.

    En el área de neurociencias, Jazz Pharmaceuticals es líder en el desarrollo de medicamentos a base de sustancias derivadas del cannabis, tras adquirir recientemente la compañía GW Pharmaceuticals, y por primera vez, ha conseguido la aprobación regulatoria de medicamentos basados en cannabinoides. Hace poco más de un año, hemos comercializado en España un medicamento indicado para algunas encefalopatías epilépticas del desarrollo como es el síndrome de Dravet, considerada una enfermedad rara, y, el síndrome de Lennox-Gastaut, enfermedad algo más prevalente.

    Estos síndromes aparecen durante los primeros años de vida e impactan mucho en el desarrollo psicomotor, intelectual y cognitivo de los niños que las padecen, los cuales cursan con crisis compulsivas muy frecuentes. Nuestro medicamento controla con éxito estas crisis, con lo que logramos mejorar enormemente la calidad de vida de estos pacientes y de su entorno familiar.

    ¿Cuál es el compromiso actual de Jazz en el desarrollo de nuevos medicamentos huérfanos?

    RC: Jazz Pharmaceuticals se enfoca siempre en su visión: identificar cuáles son las necesidades no cubiertas de enfermedades poco frecuentes que cuentan con poca investigación y opciones terapéuticas.

    La compañía identifica estas necesidades, estudia todo lo que existe en ese momento, tanto a nivel de investigación como de medicamentos comercializados que puedan encajar en el portafolio existente, y trabaja para reforzarlo.

    También identifica nuevas plataformas de investigación, y proyectos biotecnológicos con los que poder colaborar para llegar a acuerdos de desarrollo, y comenzar a trabajar en lo que nosotros llamamos “investigación en casa”.

    Asimismo, tenemos plataformas propias de investigación de moléculas candidatas dirigidas a este tipo de enfermedades. Por ejemplo, en el área de neurociencias, estamos trabajando en el campo de las «enfermedades del movimiento», como el temblor esencial. Nuestro objetivo es poder identificar un tratamiento eficaz para esta patología, que prácticamente en este momento no tiene investigación asociada ni tratamientos específicos disponibles para los pacientes.

    Dentro del área de oncología y hematología, la compañía está desarrollando moléculas dirigidas a enfermedades muy poco prevalentes, como son las leucemias linfoides agudas, que padecen no más de 600 pacientes al año en España. Y, por supuesto, la compañía continuará invirtiendo en optimizar el potencial terapéutico de los cannabinoides en nuevas indicaciones y patologías. Nuestro objetivo es que estos medicamentos sean evaluados de una manera regulada por las agencias de medicamentos para que sean autorizados por los procesos establecidos y, así, garantizar su eficacia, su seguridad y su calidad.

    Además, en Jazz Pharmaceuticals la experiencia del paciente es inmensamente importante, y estamos comprometidos con explorar formas de aportar nuevo valor y mejores soluciones en cada punto del viaje del paciente. Esto abarca áreas de interés para todos en nuestra industria, como garantizar la diversidad de los pacientes inscritos en ensayos clínicos o la inclusión de los pacientes y sus opiniones en los programas de I+D, lo que se inicia escuchando a los pacientes y a las personas que los cuidan, así como a los médicos y a las asociaciones, para encontrar nuevas oportunidades de marcar una diferencia positiva. En este sentido, la compañía apoya muchas iniciativas internacionales, como, por ejemplo, el estudio Oversight 2030 con las federaciones europeas de pacientes.

    ¿Contáis con ayuda de los fondos europeos para la investigación de estas patologías y medicamentos?

    RC: No. De momento no contamos con ayudas de los fondos europeos. Los fondos europeos están dirigidos a proyectos de investigación e iniciativas provenientes directamente de los investigadores, de los médicos y de las entidades públicas. Nosotros, de manera indirecta, tenemos muchas colaboraciones tanto con la Comisión Europea como con la Agencia Americana a la hora de comenzar estos proyectos de investigación, pero directamente no recibimos fondos europeos.

    ¿Considera que los actuales recursos (públicos y privados) son suficientes para abordar adecuadamente las NNC existentes en el ámbito de las EERR?

    RC: Nos enfrentamos a múltiples retos, intrínsecamente conectados pero individuales, a la hora de hacer llegar medicamentos nuevos e innovadores a los pacientes que los necesitan, y otra forma de apoyar a los pacientes es invirtiendo adecuadamente para estimular la innovación que permite a la industria ofrecerles más opciones terapéuticas. En enfermedades raras, la carga de enfermedad es muy elevada y los recursos son muy limitados, por lo que todo lo que se invierta nunca va a ser suficiente para abordarlas.

    Nosotros apoyamos todas las iniciativas que nacen tanto de la Comisión Europea como de la Americana. Por ejemplo, hace un año se revisó la legislación para la investigación de medicamentos huérfanos en Europa a través de la cual se siguen proponiendo iniciativas que incentivan la investigación en enfermedades raras, se agilizan los proyectos de evaluación por parte de la Comisión Europea, se extienden los periodos de exclusividad de los medicamentos más allá de los diez años y se facilitan las tareas a las entidades que las investigamos.

    Los fondos europeos están dirigidos a proyectos de investigación e iniciativas provenientes
    directamente de los investigadores, de los médicos y de las entidades públicas

    Cada vez se hace más por las enfermedades raras y, desde luego, el panorama en los últimos 20 años ha cambiado drásticamente. A principios de los años 2000, apenas había productos o medicamentos aprobados para estas patologías y en los últimos años se han quintuplicado. Toda esta política de incentivación de la investigación en enfermedades raras está dando su fruto, aunque, desde luego, no es suficiente en términos de recursos públicos ni privados y tenemos que seguir complementando y trabajando en una sola dirección para poder lograr lo que buscamos todos, que es entender bien estas enfermedades, cómo abordarlas, apoyar el diseño y la investigación de medicamentos que sean eficaces y lograr ponerlos a disposición de los pacientes. Tiene que ser una labor coordinada de esfuerzos comunes, tanto de las entidades privadas, como de las entidades públicas. Creo que estamos en el camino correcto, pero todavía no estamos donde deberíamos.

    ¿En qué medida podrían contribuir los nuevos fondos europeos planificados para los próximos años?

    RC: Existen muchos programas para investigación y, más en concreto, para la investigación de enfermedades raras.

    Los requisitos para obtener estos fondos europeos son muy estrictos, pero a la vez también muy abiertos. Estoy segura de que la comisión que los evalúa hace un trabajo de recepción y de revisión de proyectos enorme para poder tratar de abarcar lo más posible. La comisión revisa proyecto a proyecto para poder asignar el recurso necesario y a la vez tiene que hacer un reparto equitativo y justo para todos los proyectos que se presentan. El foco está dentro del grupo de las enfermedades raras más prevalentes porque son las que están afectando al 85% de la población que padece alguna.

    La política de incentivación de la investigación en EERR está dando su fruto, aunque no es suficiente en términos de recursos públicos ni privados y tenemos que seguir trabajando para entender bien estas enfermedades

    Estos fondos europeos están dedicados siempre al apoyo de la investigación pública y de la investigación independiente por parte de hospitales, servicios y grupos de investigadores en red. De hecho, la poca frecuencia de estas enfermedades hace muy difícil que un grupo independiente de investigadores pueda avanzar, por lo que para hacer esa investigación y poder obtener el número suficiente de pacientes se han vuelto muy habituales en los últimos años, sobre todo a nivel europeo, los grupos de investigadores que ponen en común hospitales, entidades, laboratorios y grupos, ya que así se desarrollan determinadas investigaciones que de otra manera no sería posible; y estos grupos son los receptores de muchos de estos fondos europeos.

    La UE ampliará iniciativas exitosas como las Redes Europeas de Referencia para enfermedades raras y seguirá buscando la cooperación internacional sobre amenazas y desafíos para la salud mundial (EU4Health). ¿Habéis participado?

    RC: Nosotros, al igual que muchas otras compañías, siempre estamos apoyando muchas de estas iniciativas dentro del EU4Health, que son las cuatro áreas de apoyo masivo.

    En nuestro caso, dentro de nuestras áreas fundamentales de oncohematología y neurociencias, a la vez que apoyamos la investigación en medicamentos y necesidades del paciente, incentivamos nuestra propia investigación trabajando en las áreas que, gracias a los pacientes y los profesionales de la salud, hemos entendido que son las que requieren apoyo e investigación, y a la vez damos voz a los pacientes. Por supuesto que formamos parte de ellas y aplaudimos este tipo de iniciativas, tanto las del EU4Health como las de las redes europeas y de las federaciones internacionales de pacientes.

    A nivel local, por ejemplo, hemos apoyado recientemente la creación de una página web para pacientes con leucemia mieloide aguda, trabajando en conjunto con la Asociación de Pacientes en España, porque hasta ahora no existía un recurso on-line para esta enfermedad. Recientemente, esta página ha visto la luz, algo de lo que estamos muy orgullosos, y esperamos poder seguir colaborando en este tipo de iniciativas.

    SERGI BELTRÁN AGULLÓ – Secuenciación genómica para acortar el tiempo de diagnóstico en las EERR: los Proyectos más relevantes del Centro Nacional de Análisis Genómico

    Sergi Beltrán Agulló


    Jefe de la Unidad de Bioinformática y del Equipo de Análisis de Datos del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG-CRG) 

    ¿Cuál es la misión y la visión del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG-CRG)? 

    SB: El Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG) está integrado dentro del Centro de Regulación Genómica. Ambos están ubicados en Barcelona. La misión del CNAG es llevar a cabo proyectos en análisis genómico que comporten avances significativos en la salud de la gente y en su calidad de vida. Esto lo hacemos en colaboración con las comunidades científicas y clínicas a nivel catalán, español, europeo e internacional. Por su parte, la visión del CNAG es ser un centro de secuenciación de alta calidad y ser una referencia mundial en el análisis genómico.

    Tenéis varios proyectos en activo, como el Screen4Care para acortar el camino hacia el diagnóstico de enfermedades raras mediante el uso de pruebas genéticas para recién nacidos y tecnologías digitales. ¿Nos podría comentar en qué consiste? 

    SB: En el CNAG participamos en varios proyectos a nivel internacional, europeo y nacional para el diagnóstico de enfermedades raras. Los más relevantes a nivel europeo son el proyecto Solving the Unsolved Rare Diseases (SOLVE-RD), el proyecto European Joint Programme on Rare Diseases (EJP RD) y, más recientemente, el proyecto Screen4Care.

    El proyecto SOLVE-RD tiene por objetivo diagnosticar y solventar las enfermedades raras en Europa. Para esto trabajamos conjuntamente con seis redes de referencia europeas con el fin de coleccionar datos de exoma y genoma que ya existen y que de momento no han ayudado a dar un diagnóstico, pero que pueden tener otra oportunidad de reanálisis para llegar a un diagnóstico. Además, también estamos generando datos genómicos y ómicos de muchos pacientes no diagnosticados con enfermedades raras.

    En el proyecto EJP RD, estamos creando una plataforma virtual donde conectamos plataformas de distintos recursos que hay en Europa y que pueden ser útiles para la investigación en enfermedades raras. Esto incluye registros de pacientes, biobancos, plataformas de análisis, archivos de datos genómicos y recursos sobre modelos animales, como ratones o incluso líneas celulares.

    Por su parte, el proyecto Screen4Care se inició más recientemente, con el objetivo de establecer los mecanismos para el screening o cribaje neonatal. En este proyecto vamos a hacer la secuenciación en paneles de genes de bebés recién nacidos que en principio no tienen por qué mostrar ningún síntoma de enfermedad rara. Para aquellos recién nacidos que sí muestren síntomas, vamos a secuenciar su genoma entero para ayudar en el menor tiempo posible al diagnóstico genético de estas enfermedades.

    Quizás el proyecto más relevante ahora mismo en España en medicina personalizada es el proyecto de Infraestructura de Medicina de Precisión asociada a la Ciencia y Tecnología (IMPaCT) que de hecho son un conjunto de proyectos en los que participamos directamente, tanto en IMPaCT Genómica como en IMPaCT Datos. En este proyecto secuenciamos específicamente genomas de pacientes con enfermedades raras y vamos a promover también dentro de IMPaCT Data sistemas para manejar estos datos y reutilizarlos para la investigación clínica. La aportación del CNAG a IMPaCT Data se soporta en proyectos anteriores del ISCIII, y en otros proyectos como URD-Cat en Catalunña,  que ahora también sirve de fuente para iGenCO, un proyecto que tenemos de la Marató de TV3 donde estamos dando también una segunda oportunidad a estos datos y los estamos integrando con datos que provienen de la red CIBER de Enfermedades Raras (CIBERER).

    ¿De qué trata la plataforma que diagnostica enfermedades raras y cómo funciona? ¿Cuántos diagnósticos se han realizado hasta el día de hoy con esta plataforma? 

    SB: Hace unos 7 u 8 años, dentro de un proyecto europeo que se llamaba RD-Connect, empezamos a desarrollar una plataforma llamada RD-Connect GPAP. Este sistema permite recolectar datos ómicos y genómicos de pacientes y familiares con enfermedades raras con estándares como la Human Phenotype Ontology o la Orphanet Rare Disease Ontology (ORDO). Lo que hace el sistema es integrar estos datos fenotípicos, clínicos y genómicos y facilitar el análisis y su interpretación. Además, permite que se compartan datos y se hagan análisis e interpretaciones colaborativas dentro de este entorno, lo que facilita mucho el diagnóstico de las enfermedades raras.

    Inicialmente, el sistema se desarrolló dentro del proyecto RD-Connect y a posteriori hemos recibido también fondos de ELIXIR, que es la infraestructura europea de bioinformática a través de pequeños proyectos que nos han ayudado a hacer ciertos desarrollos

    También, tenemos mecanismos que permiten hacer en pocos minutos una reevaluación de los datos genómicos en función de los nuevos hallazgos que tengamos disponibles en la literatura desde la última vez que se analizaron los datos. Para este sistema tenemos la instalación principal, la RD-Connect GPAP que tiene actualmente cerca de 30.000 datos de pacientes y familiares, y tenemos también instalaciones locales como la de URD-Cat donde tenemos más de 1.500 perfiles también genéticos, de pacientes y familiares del territorio español.

    Es difícil decir un número exacto de diagnósticos realizados gracias a la plataforma porque nuestros datos están seudonimizados y no tenemos acceso directo al paciente ni al diagnóstico final. Solamente conocemos aquellos diagnósticos para los cuales de algún modo el clínico nos ha confirmado que finalmente se ha llegado a una resolución gracias al sistema. Pero estimamos que estaremos alrededor de los 2.000 casos diagnosticados o quizás más, gracias al sistema en sus distintas versiones, ya sea RD-Connect, URDCat o incluso la plataforma en la que colaboramos con la comunidad de Navarra.

    ¿Cuenta el CNAG-CRG con fondos europeos para otros proyectos? ¿En qué medida han apoyado el proyecto?  

    SB: Hemos contado con fondos europeos para distintos proyectos. Inicialmente, el sistema se desarrolló dentro del proyecto RD-Connect y, a posteriori hemos recibido también fondos de ELIXIR, que es la infraestructura europea de bioinformática a través de pequeños proyectos que nos han podido ayudar a hacer ciertos desarrollos.

    Luego, a nivel de grandes proyectos, tenemos el proyecto Solve-RD, enfocado al diagnóstico y a encontrar nuevos genes; el proyecto EJP-RD, encargado de desarrollar una infraestructura bioinformática a nivel europeo conectando distintas plataformas y recursos para hacer una plataforma virtual; y, ahora, hemos empezado a trabajar dentro del proyecto Screen4Care para el cribaje neonatal.

    Otro de los proyectos en los que estamos trabajando, muy de futuro, es el proyecto GenoMed4ALL, donde estamos trabajando con enfermedades de la sangre para aplicar la inteligencia artificial a nivel federado. Es decir, en vez de tener que recolectar datos de manera central, lo que estamos intentando hacer es enviar los análisis a distintos nodos que puedan tener sus datos almacenados para luego recolectar los resultados de esos análisis e intentar aprender algo más sobre esta información que nos ayude en la investigación.

    ¿Cómo valora la aportación de fondos europeos prometidos para los próximos años? ¿En qué medida cree que pueden ayudar a resolver las necesidades no cubiertas de las enfermedades raras? 

    SB: En general, hemos recibido una buena financiación de la Unión Europea. Siempre podría haber más porque hay muchos enfermos que padecen una enfermedad minoritaria, con lo cual nunca hay suficiente financiación y siempre se podrían hacer más proyectos. Pero, en general, en nuestro grupo estamos muy agradecidos por los distintos fondos que hemos recibido.

    En algunos casos, existe la figura de la cofinanciación y eso puede dificultar el acceso a estos fondos, al tener que aportar una cofinanciación de otra parte.

    Hasta donde yo sé, en los próximos años, una vez se termine el EJP RD puede ser que haya fondos dedicados para un European Partnership en Enfermedades Raras. Entiendo que hay algunos fondos comprometidos tanto desde la Unión Europea como desde los países miembros para hacer frente a las enfermedades raras. Las aportaciones nunca serán suficientes porque mientras haya algún paciente no diagnosticado y algún paciente al que no se le pueda dar un tratamiento, siempre harán falta más recursos y más investigación.

    RAMÓN FERRER PENADES – Galicia en la vanguardia de la humanización de las EERR

    Ramón Ferrer Penades


    Coordinador ObserveMHe

    El Servicio Gallego de Salud inició en octubre de 2018 un proceso de reflexión estratégica para mejorar el abordaje de las EERR que culminó en junio de 2020 con la presentación de la Estrategia gallega para las EERR, un nuevo modelo asistencial para estas dolencias optimizado y basado en criterios homogéneos para garantizar un plazo de diagnóstico más reducido, menor variabilidad en el manejo del paciente y una gestión más ágil, coordinada y eficiente de estas patologías.

    La Estrategia está empezando a dar resultados. Entre otras iniciativas pioneras, cabe destacar la utilización de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) en el diagnóstico temprano de EERR utilizando el registro gallego de Enfermedades Raras, el trabajo de la Unidad de Diagnóstico y Tratamiento de Enfermedades Metabólicas Congénitas del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago o la puesta en marcha de la primera unidad funcional multidisciplinar en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.

    Con el objetivo de compartir experiencias en la humanización de las EERR desde diferentes perspectivas y para dar visibilidad a soluciones y buenas prácticas desarrolladas en Galicia, el Observatorio de Medicamentos Huérfanos -ObserveMHe- organizó el pasado 10 de octubre de 2022 el III Encuentro “Humanizando las EERR Galicia 2022”, con la colaboración de Janssen.

    El 10 de octubre se organizó el III Encuentro “Humanizando las EERR Galicia 2022”, para
    compartir experiencias en la humanización de las EERR desde diferentes perspectivas y dar visibilidad a buenas prácticas

    En el coloquio-debate, moderado por el Dr. José Luis Poveda, jefe de Servicio del Hospital La Fe y co-editor de newsRARE, participaron el Dr. Jorge Aboal, director xeral de Asistencia Sanitaria del Servizo Galego de Saúde, la Dra. María Luz Couce, directora de la Unidad de Diagnóstico y Tratamiento de Enfermedades Metabólicas Congénitas del CHU de Santiago y Dª Carmen López, directora sociosanitaria de la Asociación Gallega de Enfermedades Raras (FEGEREC).

    Para el Dr. Aboal, una de las claves de éxito en la atención a los pacientes con EERR en Galicia ha sido dotarse de una estrategia diseñada con la participación y el encuentro de todos los agentes. También, potenciar el registro de EERR para poder valorar, evaluar y conocer mejor las tendencias. Actualmente, la administración gallega está por encima de las 22 patologías priorizadas por el Ministerio de Sanidad.

    Para este experto es también importante no confundir la humanización de la atención con aspectos relacionados con la decoración. El confort está bien, pero una asistencia humanizada es otra cosa, es avanzar en comunicación verbal y gestual, en escucha activa y en el desarrollo de la empatía con el paciente.

    La humanización de la atención a pacientes con EERR tiene que centrarse en la dignidad de las personas y debe ser una prioridad de los sistemas de salud, indicaba la Dra. Mari Luz Couce. Nuestro objetivo como sanitarios es conseguir que cada paciente sienta que recibe la mejor atención posible, tanto en la esfera asistencial como en la esfera social y emocional. Hay que mejorar la información que se ofrece al paciente para que pueda participar de manera activa en el proceso de toma de decisiones.

    El cribado neonatal es otra de las piezas clave en el abordaje de las EERR y Galicia es el espejo en el que se miran otras CCAA, al contar con procesos estandarizados y con la cartera más amplia de todo el SNS, ya que además de las siete patologías que recoge la cartera básica, el programa gallego llega hasta las 30 patologías. En Galicia se están dando pasos importantes en innovación sanitaria, particularmente en el ámbito de las EERR, gracias a que investigación y asistencia van de la mano.

    Dª Carmen López, directora de FEGEREC, destacó que la Estrategia gallega para las EERR marca un antes y un después en la atención que reciben los pacientes en Galicia. Se ha sabido escuchar y colocar el paciente al lado del sistema. Ahora hay que lograr que los profesionales sanitarios perciban a los pacientes como una oportunidad y que éstos formen parte del proceso de tratamiento y contribuyan a mejorar los resultados en salud.

    El asociacionismo en Galicia aporta valor, transmitiendo a los órganos de gestión una foto muy real de las necesidades que tienen los usuarios. Por su parte, dispone de espacios en los hospitales, lo que se traduce en transparencia y credibilidad para todo el tejido asociativo. El próximo paso debería ser la regulación de la participación en los órganos de decisión para que la opinión del paciente sea ejecutiva.

    El próximo paso debería ser la regulación de la participación en los órganos de decisión para que la opinión del paciente sea ejecutiva

    En las conclusiones, el Dr. José Luis Poveda mencionó que la humanización de la atención, especialmente en el ámbito de las EERR, es un proceso transversal que no solamente depende de los médicos, sino que debe ser una tarea y una prioridad de todos los profesionales que interactúan con el paciente en su itinerario a través del sistema. A su vez, el paciente deberá asumir un rol cada vez más activo implicándose en su propia formación y autocuidado. A lo largo del coloquio-debate se puso de manifiesto que, aunque queda camino por recorrer, Galicia se sitúa en la vanguardia de la humanización de las EERR en España.

    ALICIA DE SANTOS – Mi hijo tiene una Enfermedad Rara: El caso de una familia que lucha con el Síndrome de Dravet

    Alicia de Santos


    Madre de un niño diagnosticado con el Síndrome de Dravet

    En términos generales, ¿en qué consiste el síndrome de Dravet? ¿A qué edad se lo diagnosticaron a su hijo?

    AS: El síndrome de Dravet es una enfermedad de origen genético que consiste en una mutación en el Gen SCN1A. En el caso de nuestro hijo, fue una mutación de novo, es decir, ninguno de los dos padres tenemos la mutación, pero el niño sí. De hecho, tenemos otros dos niños que tampoco tienen esta mutación. El mayor de nuestros hijos es el que padece el síndrome y se le diagnosticó a los dos años.

    En el momento en que fue diagnosticado, ¿qué fue lo primero que se les pasó por la cabeza?

    AS: En el momento que se le diagnosticó el Síndrome de Dravet, antes conocido como epilepsia maligna de la infancia o algo similar, era algo que sonaba horrible. Por lo tanto, cuando te dicen el nombre te preguntas, ¿de qué me están hablando?

    El niño era super gordito y sanote y, como todos los padres, nunca estamos preparados para que nos den una noticia de este estilo. Fue horrible ese momento porque con todo el acceso que tenemos a la información a través de internet, te metes en Google a buscar y piensas ¿qué tipo de enfermedad es esa?, ¿qué futuro le esperará a mi hijo? y ¿qué tipo de discapacidad va a tener? Con dos añitos todavía no lo ves y no te lo llegas a imaginar, por lo que fue terrible.

    Yo me considero una persona fuerte de espíritu y de forma de ser, pero, aun así, lo primero que se me pasó por la cabeza era saber dónde estaba la torre más alta de Madrid porque necesitaba tirarme. Y no lo estoy exagerando. Un tiempo después ya recapacitas y piensas en el propio niño, en todo lo que tienes alrededor y empiezas a ver la vida de otra manera, que es de lo que se trata.

    El médico que nos dio el diagnóstico, que era un genetista, me ayudó a dejar de verlo como algo catastrófico y a pensar en que poder ponerle nombre a la enfermedad que tenía mi hijo era lo mejor que me podía pasar. Cuando pones nombre a las cosas, sabes contra qué luchas.

    Entonces, el genetista que nos dio el diagnóstico positivo del test genético que le hicimos al niño   nos dijo: “parece que es el peor día de tu vida, y, en cambio, es el mejor porque ya sabes qué es lo que tiene el niño y en base a eso se puede definir un tratamiento”.

    Esto que aprendí lo he usado para otras personas porque, además, también comienzas a saber todo lo que está contraindicado para no usarlo. Nuestro hijo probó un montón de medicamentos que estaban contraindicados antes de tener el diagnóstico.

    ¿Qué tipo de tratamiento requiere esta enfermedad? ¿Existen alternativas terapéuticas?

    AS: Aunque la enfermedad es fármaco-resistente, existen tratamientos que se consideran los más adecuados para la enfermedad. Me refiero a tratamientos que ya están aprobados, que los tenemos en la farmacia y que los neurólogos que tenemos en este país pueden indicarte para ayudar al niño a mitigar lo que esta enfermedad ocasiona.

    Esta enfermedad tiene dos caras. Por un lado, las crisis epilépticas con las que nuestros hijos tienen que convivir; y, por otro lado, la discapacidad y las limitaciones que ocasiona en los niños. Entonces, existen tratamientos que ya están en las farmacias y de los que podemos hacer uso para ayudar a mitigar el número de crisis y la evolución de los niños. También existen ensayos clínicos de los que nos estamos beneficiando muchas familias y que han nacido con el objetivo de mitigar estos efectos que comentaba. Por ejemplo, en el caso de nuestro hijo Raúl, está en dos ensayos clínicos derivados del Hospital La Paz al Hospital Ruber Internacional y le está yendo muy bien. No existe la cura, pero existen estos tratamientos que complementan.

    También existen alternativas terapéuticas en el aspecto cognitivo y de independencia porque estos niños tienen necesidad de terapias en muchos aspectos. Por ejemplo, enseñarles a cómo lavarse los dientes, ducharse, atarse los cordones, etc. Cosas básicas que para ellos es un mundo. También hay terapias respecto a psicomotricidad y a la manera de moverse. Yo no diría alternativas terapéuticas como tal, porque no sustituyen el tratamiento médico de base, pero sí que existen terapias que ayudan a que la evolución vaya siendo mejor, lenta pero mejor.

    ¿Cuáles son los retos actuales para que los pacientes accedan a ellas?

    AS: El reto está primero en conocerlo, en que te orienten bien sobre qué sería ideal para tu niño y qué terapias pudiera tener. Hay terapias que pueden estar subvencionadas públicamente bajo el concepto de atención temprana hasta los seis años, pero claro, el problema es que el niño a los seis años no se ha curado y, a partir de ahí, si quieres continuar con las terapias, tienes que pagarlas y buscar a los profesionales adecuados que lo sepan tratar, a las organizaciones adecuadas que sepan gestionar a los niños, entenderlos y orientarlos de manera adecuada.

    Es un reto para los padres conseguir información sobre cuáles son las mejores terapias para tu niño y cómo acceder a ellas; saber si hay algún tipo de subvención o no; y cómo ponerlos en manos de los profesionales adecuados para que le puedan sacar el máximo partido posible.

    Cuando te dan el diagnóstico, parece que es el peor día de tu vida y, en cambio, es el mejor, porque ya sabes qué es lo que tiene el niño y en base a eso se puede definir un tratamiento

    En estas ocasiones, los padres no son solo padres, sino también cuidadores y enfermeros. ¿Qué tipo de cuidados requiere su hijo? ¿Cómo se pueden combinar estos cuidados con su trabajo?

    AS: Requieren mucha atención y son personas muy dependientes. Para que se tomen un vaso de leche, para que se coman una galleta, para que se aten las zapatillas, para que se duchen, para que se laven las manos, para que se laven los dientes… es una odisea. Son cosas muy básicas, pero que necesitan de una persona al lado para que puedan hacerlas. Por otro lado, respecto a las crisis epilépticas, se requiere un conocimiento y un tratamiento, por lo que los padres al final adquirimos mucha experiencia en esto. No te queda otra. Tienen tantas crisis que aprendes perfectamente a identificarlas por la expresión que tiene tu hijo en los ojos cuando está a punto de tener una y ya sabes cómo tratarla, puedes medir el tiempo y saber cómo va evolucionando con la edad porque lo que funcionaba con ellos a los dos años, puede dejar de funcionar cuando tienen ocho. Vas aprendiendo muchísimo del niño y de la enfermedad. Mi marido, mi familia y yo nos hemos sentido muchas veces como enfermeras, incluso hay veces que llegas a los hospitales y tienes que explicar de qué se trata la enfermedad porque es desconocida para los médicos.

    Estos cuidados combinados con el trabajo requieren de una ayuda adicional. En nuestro caso, tenemos la suerte de tener a los abuelos, que nos han ayudado mucho. Los niños que sufren este síndrome también van al colegio y, muchos de ellos, hasta una determinada edad, están en educación ordinaria hasta que ya pueden pasar a educación especial. Eso no quita que te llamen del colegio y te digan que tu niño acaba de tener una crisis y que si podemos ir a por él. Compaginar eso día tras día con un trabajo es complicado. Nosotros hemos tenido suerte porque hemos tenido compañeros que nos han cubierto y jefes que lo han entendido, pero no todos los trabajos son así. Esto es una cuestión de personas y depende de con quién te cruces por el camino.

    Cuando nació Raúl, un médico me dijo “este niño vale por diez” y ahora que tengo otros dos niños, me doy cuenta de toda la atención que requieren y del tiempo que tienes que dedicarles.

    ¿Contáis con algún apoyo económico y social para convivir en el día a día con este síndrome? (Colegio especial, tratamiento, gastos de transporte, etc…) 

    AS: En nuestro caso, Raúl tiene reconocida la dependencia y eso le da derecho a tener una ayuda que le ingresan a una cuenta suya todos los meses. Además, en la Comunidad de Madrid hay unas becas para transporte y para el comedor que el colegio especial nos ayuda a gestionar.

    Por otra parte, las terapias a las que él asiste, como apoyos adicionales son privadas y las pagamos nosotros a título particular. Por ejemplo, el niño ha estado en equinoterapia bastantes años y eso también lo hemos pagado nosotros. También ha tenido una natación muy especializada para este tipo de niños en un centro de natación y son tratamientos 100% privados. Es verdad que, desde el año pasado, en la piscina municipal cerca de casa, el director del centro deportivo me comentó que tenían alguna plaza reservada para niños con discapacidad por si quería llevar a Raúl y ya lleva dos años con ellos y estoy muy contenta.

    Es cierto que todos esos tratamientos durante tantos años han supuesto económicamente un gran desembolso de dinero por nuestra parte. Ahora mismo, nuestros tratamientos con él están basados en la independencia y tenemos a una persona con él dos horas a la semana porque tarda meses en aprender a atarse los cordones de las zapatillas, en subirse una cremallera de un chándal, en lavarse los dientes, etc. Además, tiene un apoyo escolar especial focalizado en la escritura y en la lectura.

    ¿Considera que los actuales recursos (públicos y privados) son suficientes para abordar adecuadamente las necesidades no cubiertas existentes en el ámbito de las EERR? ¿En qué medida cree que podrían contribuir los nuevos fondos europeos planificados para los próximos años?

    AS: No sé si los fondos europeos se pueden usar para esto, pero sinceramente creo que, si existe esa posibilidad, sería fenomenal que parte de esos fondos europeos pudieran usarse para cubrir todas esas necesidades, que son un montón. Yo he descrito las que tiene nuestro hijo, pero si analizamos a cada niño de manera personalizada, serían muchas más. Los fondos europeos podrían contribuir a apoyar todas esas necesidades de los niños y a las familias para el cuidado de ellos.

    ¿Qué consejo le darías a otros padres que se encuentran en esta misma situación?

    AS: Esto es una evolución, por lo que hay distintos consejos que se pueden dar. Raúl tiene ahora 15 años y nuestra situación actual no es la misma que en el momento que nos dieron el diagnóstico. Al final el tiempo te hace entender muy bien al niño y asimilar lo que supone. El consejo dependería un poco de la situación en la que se encuentre, del momento de la enfermedad, de si se trata de niños aún sin diagnosticar o que acaban de ser diagnosticados, de su evolución, de la educación especial o sobre la participación o no en esos ensayos clínicos que tenemos a nuestra disposición hoy por hoy. Yo creo que los padres son los que mejor conocen a su niño porque están viviendo con él esa evolución y hay que dejarse llevar un poco por la intuición.

    Ahora existe mucha más información respecto al síndrome de Dravet de la que existía hace 13 años cuando a nosotros nos dieron el diagnóstico. Existen muchos más ensayos clínicos en curso y mucho más conocimiento de lo que es la enfermedad en sí. Estoy convencida de que los niños que nacen hoy con Síndrome de Dravet van a vivir muchísimo mejor que los que nacieron hace 15 años, como es el caso de mi hijo Raúl. Yo tengo mucha fe en la medicina y en la evolución de las enfermedades genéticas porque antes lo que se estudiaba era un libro y los médicos hacían el examen y punto, pero ahora es un mundo de posibilidades y de evolución. Confío en un futuro mucho mejor para los nuevos padres que el que vivimos nosotros con nuestro hijo.

    GEMA ARICETA IRAIOLA – La estrategia de Vall d’Hebron, hospital líder en enfermedades minoritarias

    Gema Ariceta Iraiola


    Jefa del Servicio de Nefrología Pediátrica del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona

    ¿Considera, según su experiencia, que existen diferencias entre una EERR y ultrahuérfana? ¿Cómo funciona el proceso asistencial desde la llegada de un paciente al hospital hasta la detección de una EERR?

    GA: Sí, existen diferencias. Cuando hablamos de enfermedades minoritarias, nos referimos a aquellas que afectan a una persona de cada 10.000, mientras que las enfermedades ultrahuérfanas son enfermedades aún menos frecuentes, incluso con una incidencia inferior a una persona por millón.

    La mayor diferencia es que, cuanto menos prevalente sea la enfermedad, las posibilidades de que un paciente afecto contacte con un profesional que conozca su patología y que tenga experiencia, son menores. Los pacientes con enfermedades ultrahuérfanas van a necesitar unos modelos de atención sanitaria que difieren de los habituales para la enfermedad común e incluso pueden variar respecto a los de una enfermedad minoritaria, ya que la enfermedad ultrarara implica menos disponibilidad de expertos, menos experiencia y más carencia de tratamientos. Los pacientes con enfermedades huérfanas y ultrahuérfanas van a precisar de centros expertos de referencia, y de fármacos específicos.

    El hospital Vall d’Hebron es uno de los hospitales líderes de Europa en EERR. ¿Cuál es la estrategia que sigue? ¿Cómo se comparten recursos y conocimientos con otros hospitales?

    GA: Nuestro centro hospitalario atiende a pacientes con muchas enfermedades minoritarias en distintas especialidades y, de hecho, estamos acreditados tanto a nivel autonómico, estatal y europeo como centro de referencia en patologías minoritarias. Los pacientes con enfermedades huérfanas o ultrahuérfanas con frecuencia necesitan un diagnóstico y terapias que van a estar disponibles solo en los centros grandes. Frecuentemente son enfermedades de causa genética que implican a distintos especialistas y que necesitan muchos recursos tecnológicos y terapéuticos que suelen estar en los centros terciarios de referencia. Nosotros tenemos la suerte de poder recibir pacientes referidos de otras zonas del país, lo cual nos ha permitido tener un número crítico de pacientes y nos ayuda a ganar experiencia para reconocer las enfermedades y los diagnósticos, focalizando los tratamientos de una manera más multidisciplinar.

    Aparte del número de pacientes y del tipo de población que asistimos, somos un hospital público y cualquier ciudadano que tenga una enfermedad huérfana puede consultar si estamos acreditados para tratar esa patología porque lo cubre el Sistema Nacional de Salud, lo cual nos ha permitido tener una reputación entre los profesionales y los propios pacientes.

    Nosotros funcionamos en red y compartimos estos pacientes con centros más cercanos a sus domicilios. Esto lo hacemos de diferentes maneras, por ejemplo, tenemos sesiones clínicas compartidas, que gracias a la historia informatizada podemos compartir la información con los pacientes y con otros centros. También tenemos un contacto constante vía e-mail, por teléfono, a través de cursos que realizamos, de las propias sociedades científicas o grupos de trabajo, etc.

    El hospital está muy interesado en todas las enfermedades minoritarias y somos reconocidos como centro experto en muchas de ellas. Para ello, distribuimos los recursos que necesitan estos pacientes. Se trata de un modo de trabajar diferente, basado en el equipo multidisciplinar, que permite que tengamos más experiencia, no solo la experiencia de un profesional, sino de un grupo de profesionales expertos en la patología. El hospital lucha por promover este modo de funcionamiento en red con otros profesionales para facilitar el acceso del paciente.

    Otras estrategias son la incorporación de los grupos de pacientes al modelo de atención sanitario, no solo a nivel individual, sino en colaboración con los servicios con los que trabajamos. Muchos de estos pacientes con enfermedades ultrararas están asociados a grupos de pacientes, y participan en distintas actividades con los servicios implicados.

    ¿Qué necesidades terapéuticas especiales tienen los niños con enfermedades minoritarias y ultrahuérfanas? ¿Contáis con alguna alternativa como, por ejemplo, la atención a problemas de movilidad?

    GA: Cada paciente va a tener planes distintos dependiendo de sus necesidades. Por ejemplo, tenemos fisioterapeutas en la planta de hospitalización para algunos pacientes muy complejos, con trasplantes de órganos sólidos o con cáncer pulmonar que van a necesitar fisioterapia. En el área de nefrología, hemos recibido a pacientes con raquitismo, enfermedades extremadamente severas que requieren un trabajo en equipo y disponer de un especialista, a veces un endocrino, un especialista en metabolismo mineral, rehabilitación del cuerpo, fisioterapia, nutrición, psicología, etc. La enfermería es un papel muy importante y, por ese motivo, en el hospital hay enfermeras referentes que nos permiten responder a las necesidades especiales de estos pacientes.

    Yo me dedico a la nefrología pediátrica. Por lo tanto, tenemos algunos pacientes con movilidad reducida, pero son pacientes que necesitan rehabilitación, traumatología y ortopedia infantil. Lo que caracteriza a todas estas terapias es que son personalizadas, es decir, dependen de lo que el paciente necesite y hay una serie de recursos que están en la propia comunidad, por eso es tan importante la relación con el pediatra y el médico de familia, para intentar aprovechar los recursos que haya in situ de otras terapias.

    Hay muchas facetas de la atención a la enfermedad que intentamos mejorar día a día, pero el enfoque es una medicina más multidisciplinar y ajustada a las necesidades de los pacientes, incorporando al paciente y a su familia. Como equipo asistencial multidisciplinar, también participa el trabajo social porque muchos de estos pacientes llevan asociada una discapacidad y hay muchos profesionales implicados.

    En relación con la Fibrodisplasia Osificante Progresiva (FOP), ¿cómo es el proceso de diagnóstico de los pacientes pediátricos en su hospital? ¿Cuál es la necesidad no cubierta para este tipo de pacientes desde el punto de vista de proceso asistencial en cuánto al diagnóstico?

    GA: Los pacientes llegan al hospital por distintas vías. A veces pueden llegar porque consultan de manera espontánea las urgencias o porque tienen una recurrencia y se observa que tienen patologías de base. Otras veces son pacientes referidos de otros hospitales con una aproximación diagnóstica.

    Con estas enfermedades ultrararas, como es la FOP, un paciente puede llegar por distintas vías, por la vía de traumatología pediátrica, por el endocrino, por genética, neurología o fisioterapia. Muchas veces ocurre que todos estos profesionales tan diversos reciben pacientes con una enfermedad ultrarara que nunca han visto. A veces, un paciente llega a la consulta por un problema que parece concreto y que luego es mucho mayor. Nosotros combinamos esos esfuerzos para conseguir trabajarlo entre todos.

    Respecto a las necesidades no cubiertas, muchas veces los pacientes van dando vueltas y les cuesta llegar a un experto porque no saben dónde está el centro experto e incluso a los profesionales les cuesta conocer la patología que padecen. Son pacientes que requieren mucha atención y necesitan también coordinar muchos esfuerzos para no pasarse el día viniendo continuamente al hospital. Con frecuencia tienen alguna discapacidad asociada sin ningún tratamiento específico. Estas enfermedades aparecen con frecuencia en la edad pediátrica y esto hace que no sea sencillo porque, aparte del diagnóstico, es un impacto familiar en todo el entorno del niño. Este entorno se resiente porque el tener un paciente enfermo empobrece. Nosotros estamos dentro de la red europea de enfermedades raras, en nuestro caso, enfermedad renal rara, que se ha creado como iniciativa para mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades minoritarias.

    Todos los pacientes con fármacos complejos están revisados por comités de expertos en los que participamos no solo profesionales de las Consejerías de Salud, sino también profesionales clínicos

    El mayor problema de estas patologías es conseguir la detección precoz, que el paciente llegue de forma temprana al centro experto y, en el caso de que tenga tratamiento, el acceso al mismo lo antes posible. Algunos de estos tratamientos existen y otros tienen el acceso más difícil porque no está aprobado en el país. Hay que ver qué posibilidades hay en cada caso.

    ¿Considera que es suficiente la dotación actual de ayudas para las EERR?

    GA: No hay muchos recursos y ayudas. De hecho, una de las iniciativas que tenemos y consideramos importante es hacer registros porque no sabemos a nivel nacional ni europeo cuántos pacientes atendemos y necesitamos reunir un número suficiente de pacientes para conocer la historia.

    Estos registros, que nos llevan muchísimo tiempo, no tienen ni una dotación económica ni de recursos y la mayoría de los profesionales estamos comprometidos en ello. Nos encontramos en un camino de reconocimiento, de ajustar el diagnóstico y de disminuir las diferencias entre un sitio y otro. Yo creo que se necesita un gran trabajo como, por ejemplo, hacer un mapa con la ubicación de los centros expertos y asegurarnos de que el paciente llega a estos centros. Hay una percepción inadecuada de que cuando se derivan pacientes, es una acción que minimiza la importancia del hospital o médico emisor y, por ello, hay que delimitar mucho más dónde están los centros expertos para conseguir que el paciente vaya al mejor sitio, para garantizar que reciba la menor atención y tratamiento. No es correcto que se estén llevando pacientes a centros que no cuentan con el conocimiento ni los recursos adecuados. No obstante, estratificar la atención en centros de referencia debe ir asociado a un buen funcionamiento en red de los equipos profesionales que participan en el cuidado de un paciente, en los distintos niveles asistenciales.

    ¿Cómo considera que se podría acelerar el acceso a los medicamentos huérfanos y ultrahuérfanos en beneficio de los pacientes?

    GA: Es un tema difícil de explicar en pocas palabras. Las medicaciones huérfanas son muy costosas y, por lo tanto, es importante que haya ensayos clínicos correctos y una demostración del beneficio de esta enfermedad. Sería importante reducir los tiempos de un fármaco desde que está disponible hasta que llega al paciente.

    Otro tema fundamental es que todos los recursos para las enfermedades ultrararas tengan un presupuesto diferente al de la atención sanitaria actual y que estén ligados al paciente, no al centro. Por ejemplo, un hospital como el nuestro, con muchos pacientes con enfermedades minoritarias, está penalizado porque el gasto farmacéutico que conllevan estos pacientes es muy elevado. Además, no todos los fármacos están financiados. De hecho, en España lo están aproximadamente algo menos de la mitad de los aprobados por la Unión Europea.

    Es importante tener unos procesos rigurosos de comprobación del beneficio del fármaco y dar más facilidades a los pacientes para acceder a los ensayos clínicos. Una vez que se demuestra el beneficio, tendría que haber una regulación de acceso en la que se prime el beneficio del paciente y, para aquellos fármacos que se ha demostrado que aportan poco valor, analizar si se siguen financiando o no. Por otro lado, estos pacientes que tienen enfermedades complejas y sistémicas, cuanto mejor controlados estén, menos gasto generarán. Cuando hablamos de costes, estamos hablando de tiempos limitados, de incentivos para conseguir que estas enfermedades tengan tratamiento. El conocimiento de una enfermedad huérfana permite mejorar mucho el conocimiento científico de otras enfermedades que no son minoritarias, lo que resulta beneficioso para los científicos.

    Cada vez existen más equipos de expertos que supervisan que todo esté correctamente estudiado, que el proceso de administración sea adecuado y que el paciente se beneficie. Por eso es tan importante que las medicaciones complejas las prescriban grupos de profesionales que conozcan la enfermedad. Es fundamental eliminar la visión peyorativa de que la enfermedad minoritaria va siempre asociada a un gasto económico elevado. Es necesario que seamos ágiles en la reevaluación porque en estas enfermedades a veces hay cambios radicales de conocimiento y, sin embargo, los fármacos puede que se evaluaran años antes y es difícil actualizar los criterios de aprobación. A la autoridad sanitaria le corresponde mejorar el acceso y la equidad entre los pacientes, ser honestos y evitar que este gasto farmacéutico recaiga sobre una institución concreta, siendo más bien un gasto asociado a la atención de ese paciente.

    Es importante tener unos procesos rigurosos de comprobación del beneficio del fármaco y dar más facilidades a los pacientes para acceder a los ensayos clínicos

    Por otro lado, también hay que hacer un esfuerzo por parte de las compañías farmacéuticas a la hora de poner precio a un fármaco y considerar el esfuerzo que conlleva en cuanto a innovación e investigación.

    Las EERR cuentan con evidentes restricciones en recogida de datos para su evaluación ¿Cree que un programa de acceso temprano a nivel estatal, tal y como hacen otros países europeos, sería una de las posibles vías que solventaría esta problemática?

    GA: En los países europeos hay diferencias basadas en sus sistemas de salud. No es lo mismo un sistema nacional de salud como el nuestro, con una atención universal donde todos estos fármacos los paga el Estado, que otros países, donde la administración sanitaria se basa en medicina privada o en mutuas. En países similares a los nuestros existen centros de referencia, que son los que tienen la facultad de tomar la decisión de prescribir estos fármacos.

    Algunos países de nuestro entorno, como el Reino Unido o Francia, poseen una estructura más establecida que funciona mejor, con una referencia mucho más estandarizada que nuestro país. Debemos tener unos programas de acceso temprano más similares a los de estos países, que sean más ágiles para incorporar la información. Por ejemplo, en Cataluña y en muchas otras comunidades, todos los pacientes con fármacos complejos están revisados por comités de expertos en los que participamos no solo profesionales de las Consejerías de Salud, sino también profesionales clínicos. En estos comités se protocoliza el estudio y se garantiza que el paciente esté bien evaluado. En Cataluña, hay fármacos que solo pueden estar indicados por los centros expertos y está normalizado que los pacientes tengan que acudir al menos una vez al año. Hay que tener contacto con pacientes para que estén controlados y mantener el tratamiento. Cuanto menos prevalente sea la enfermedad, más se necesitan este tipo de iniciativas porque con ello conseguiremos mejorar la calidad de vida de los pacientes.

     

    JOSÉ LUIS POVEDA ANDRÉS – EL GRAN DESAFÍO DE LA TERAPIA GÉNICA EN PLENO CAMBIO DISRUPTIVO: INNOVACIÓN Y SOSTENIBILIDAD FINANCIERA

    José Luis Poveda Andrés


    Jefe de Servicio de Farmacia del Hospital Universitario y Politécnico La Fe (Valencia). Coordinador del grupo de Terapias Avanzadas de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH)

    La terapia génica es una de las más esperanzadoras novedades terapéuticas de los últimos años. ¿Puede contarnos cómo ha evolucionado en el ámbito de las enfermedades raras?

    JL: Hemos tenido la gran suerte de estar viviendo una era disruptiva en el mundo de las enfermedades raras, no solo en los avances en el conocimiento y diagnóstico, sino también en el campo de la terapéutica. En los últimos años se han ido incorporando terapias avanzadas que incluyen la terapia celular, la terapia génica y la terapia tisular. Hemos visto las primeras aproximaciones para el tratamiento de enfermedades raras, como la atrofia muscular espinal, y estamos viendo grandes aproximaciones en este campo de la terapéutica.

    A día de hoy, si uno revisa el programa Prime de la Agencia Europea del Medicamento (la EMA) verá que, de 34 medicamentos huérfanos y no oncológicos, 19 son terapias avanzadas, 8 son productos biológicos y 7 son sustancias químicas. Es decir, más de la mitad de lo que ya está en el programa Prime de la EMA son terapias avanzadas. Estamos, por tanto, viviendo este cambio disruptivo no solo en el campo de la terapéutica, sino también en los modelos asistenciales.

    ¿En qué consiste y cuál es el propósito del grupo de Terapias Avanzadas de la SEFH?

    JL: La llegada de las primeras terapias avanzadas que fueron autorizadas y comercializadas en España con precio y financiación pública, las CAR-T, supuso para los servicios de farmacia un gran desafío y un reto para adaptarse en su modelo asistencial a una forma diferente, tanto en el almacenamiento y conservación, como también en la participación en los equipos multidisciplinares.

    La propia Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) elaboró un documento que incluía los diferentes subprocesos de la actividad del farmacéutico (la recepción, el almacenamiento, la custodia, la dispensación, el seguimiento tanto clínico como de farmacovigilancia, etc.) para empezar a vislumbrar las líneas de actuación de los servicios de farmacia. Fue un primer paso muy importante, pero nos dimos cuenta de que había importantes carencias de información y de conocimiento, y había elementos de asimetría entre el conocimiento de los diferentes servicios de farmacia y los farmacéuticos de hospital. El primer objetivo fue crear este grupo de terapias avanzadas, que ha tenido una respuesta muy favorable por parte de los socios en la solicitud de incorporación al grupo coordinador y también hemos incluido muchos farmacéuticos que tienen interés en el desarrollo de estas terapias avanzadas.

    En realidad, podemos hablar de tres patas. La primera pata, la del conocimiento asistencial: cómo vamos desde el punto de vista de los servicios de farmacia a incorporar esta tecnología disruptiva, qué cambios se van a producir en nuestros modelos asistenciales, en los modelos de organización de los servicios y cómo nuestro conocimiento, en un área tan novedosa como es el campo de las terapias avanzadas, nos va a obligar a incorporar nuevas competencias en todos los ámbitos (almacenamiento, preparación, seguimiento biológico y seguimiento clínico). La segunda pata es la necesidad de realizar cursos de formación específicos que nos puedan ayudar a incrementar los conocimientos y habilidades del farmacéutico. Y la tercera pata es la de la investigación, ya que estamos viendo la posibilidad de una producción de terapias avanzadas académicas que forma parte de la cultura de los servicios de farmacia de fabricación de formulación magistral.

    Por lo tanto, nos encontramos en un momento en el que el farmacéutico tiene que incorporar, hacer valer sus funciones y articular todas estas actividades a través de un grupo que pueda, mediante inteligencia colaborativa, desarrollar las acciones que permitan obtener los mejores beneficios en los pacientes.

    En el ámbito de las EERR, y en concreto de la hemofilia, ya se ha autorizado por la CE la terapia génica para hemofilia A, y se acaba de emitir la opinión positiva del Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) el pasado 15 de diciembre para la terapia génica en Hemofilia B. ¿Qué elementos diferenciales considera que serán determinantes dentro del proceso de evaluación de esta terapia a nivel nacional? ¿Qué papel juegan dentro del proceso de evaluación, aspectos como la perspectiva del paciente o la perspectiva social?

    JL: Para la hemofilia B y la hemofilia A tenemos tratamientos plasmáticos, biológicos, tratamientos sustitutivos de terapia, tanto de vida media normal como vida media extendida y, por lo tanto, eso significa que hay una posibilidad terapéutica. No obstante, la posibilidad de un tratamiento en una sola dosis que permita al menos la curación funcional de la hemofilia es un hecho sin precedentes y, por consiguiente, estamos abriendo la posibilidad a una nueva forma de enfocar esta enfermedad. Es necesario un cambio de modelo asistencial que trate dónde se va a producir esta administración de terapia génica y, también desde el punto de vista de los servicios de farmacia, cómo va a incorporarse a este proceso multidisciplinar.

    Los procesos habituales de evaluación, exceptuando estos últimos fármacos de terapia génica, se rigen con parámetros que tienen que ver con los criterios de evaluación clásicos de la eficacia, seguridad, coste y conveniencia, y tienen que redimensionarse. Hablamos de una única dosis de curación funcional y, por lo tanto, todos los elementos de incertidumbre que puede haber a lo largo de ese proceso de seguimiento del paciente requieren incorporar elementos de evaluación, pero también la reducción de costes asistenciales asociados al proceso de la hemofilia, es decir, la posibilidad de una curación que implique la no utilización de otros recursos.

    Ahora estamos redefiniendo este proceso de evaluación. No es únicamente un proceso de evaluación que incorpora los criterios de coste-efectividad y de impacto presupuestario, sino que también se necesita considerar, como así lo establece la Ley de Garantías, la gravedad de la enfermedad, el grado de innovación, el desarrollo en grupos específicos, etc. Por ese motivo, se plantean escenarios de evaluación más participativa, deliberativa y que incorporen múltiples criterios. La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria y el Grupo OrPhar-SEFH han apostado claramente por los modelos de decisión multicriterio.

    Tanto la perspectiva del paciente como la perspectiva social son los elementos clave que han estado demasiadas veces huérfanos en los modelos de evaluación. Las preferencias del paciente tienen que formar parte de los juicios de evaluación y, aunque esto está cambiando sustancialmente, todavía no se están incorporando en los modelos de decisión con una metodología explícita y transparente. Este es uno de los grandes retos que tiene el sistema, tanto en el reporte de los resultados evidenciados por el propio paciente como en las preferencias del mismo.

    De cara al futuro, en un proceso quizá más democrático, en los análisis de decisión y en la evaluación esta perspectiva será clave. También es clave la perspectiva social, a la que hay que incorporar los diferentes elementos que no están incluidos en los modelos fármaco-económicos tradicionales, ya sea porque la perspectiva no se incluyó o por la dificultad de la recogida de datos. En estos momentos, estas dos perspectivas son clave en este contexto de las terapias avanzadas y, más concretamente, de la terapia génica.

    ¿Qué elementos considera clave para la financiación y reembolso de la terapia génica en hemofilia? ¿Cómo pueden los sistemas sanitarios incorporar este tipo de innovaciones?

    JL: A lo largo del tiempo, los sistemas sanitarios han estado tensionados respecto a la incorporación de la innovación y al equilibrio con la sostenibilidad financiera. Yo llevo más de 30 años trabajando en este ámbito y el desafío siempre ha sido saber cómo incorporar la innovación, garantizando esta sostenibilidad financiera. La propia administración ha encontrado los mecanismos a través de reales decretos de descuento, precios de referencia, incorporación de genéricos y la incorporación de biosimilares que han generado bolsas de recursos para la inversión e incorporación en la innovación.

    Ahora estamos viviendo un cambio de paradigma en el modelo de la incorporación de esta innovación tan disruptiva que afecta a muy pocos pacientes con unos precios muy elevados. Este es el gran desafío, ya que el sistema se ha vuelto mucho más flexible en los procedimientos de incorporación de esta innovación, incorporando elementos para la reducción de la incertidumbre desde el punto de vista del conocimiento y de la información, pero también de la incertidumbre económica en el número de pacientes que pueden incorporarse a esta tecnología.

    Hemos visto elementos de reflexión que no solo tienen que ver con el pago por resultado, sino un pago diferido en el tiempo y techos de gasto. Es decir, el sistema está buscando todos los cauces y todos los mecanismos que tiene para incorporar la innovación. Es verdad que estamos en uno de los grandes momentos históricos en la incorporación de esta innovación, y yo creo que es una obligación y un reto para los sistemas y para los organismos públicos incorporar esta innovación. A mí no me cabe duda de que esto se va a hacer porque hay un objetivo claro, que es el beneficio del paciente. Todos los que trabajamos en esto, hacemos un especial hincapié en que esta innovación llegue a todos los pacientes de la mejor forma y más rápida posible. Cada vez va a haber más modelos flexibles y modulares que se gestionan a lo largo del tiempo y que nos permiten balancear esta innovación con este riesgo financiero.

    ¿Están preparados los sistemas de salud regionales para afrontar los retos de acceso de estas terapias? ¿Qué aspectos habría que mejorar, si es que hay alguno?

    JL: Tenemos una prueba evidente que es la incorporación de las dos moléculas para el tratamiento de las CAR-T, las terapias avanzadas que se incorporaron hace más de tres años. Esto significa que el sistema estaba preparado para incorporar un sistema de acreditación de centros, de homologación de las instalaciones y de los recursos asistenciales por parte de los laboratorios, con el fin de garantizar esta trazabilidad y calidad en todo el proceso. El sistema ha mostrado su solvencia y solidez y, por lo tanto, no va a haber problemas para incorporar este tipo de terapia. Es cierto que todavía hay áreas en España donde esta incorporación es más difícil porque el desarrollo tecnológico o el desarrollo del campo de la especialización en enfermedades raras está muy concentrado en pocos hospitales y en pocas áreas, y eso no debe ser un elemento que impida la equidad en el acceso. Hay un compromiso por parte de todos y es que más allá del centro que se ha elegido para la administración de las diferentes terapias avanzadas, la existencia o no de un centro en tu comunidad o en tu población, no evite la equidad en el acceso.

    ¿En qué medida cree que los nuevos fondos europeos previstos para los próximos años podrían ayudar a la investigación o al acceso en EERR?

    JL: Hay muchos campos en estos momentos que están en el foco político de la Unión Europea, que ya hizo un esfuerzo en el año 99 en cuanto a la reglamentación del desarrollo de medicamentos huérfanos para poder dotar de herramientas farmacológicas a los pacientes con enfermedades raras. Se ha avanzado muchísimo en este ámbito, con diferentes desarrollos normativos y con ayudas y colaboraciones tanto en el campo de la investigación como en el campo del desarrollo de fármacos.

    Existe un compromiso político-social para no dejar a estos pacientes fuera de los tratamientos y, por lo tanto, va a haber un apoyo en el desarrollo de las terapias avanzadas. Estamos en un momento en el que se está articulando y vertebrando esta red de conocimiento para la preparación, producción e investigación a través de redes europeas y españolas. Considero que estamos en un momento especialmente bueno porque se está construyendo un modelo de futuro.

    Estos fondos europeos van a ayudar a la armonización y al desarrollo en los diferentes campos en la Unión Europea.

    ¿Qué líneas de avance cree deberían producirse en el futuro en torno a la financiación de los medicamentos huérfanos?

    JL: Tenemos que cambiar el paradigma y tener claro que el objetivo principal es garantizar la eficacia y la seguridad de la calidad de los tratamientos en los pacientes. Existe una garantía por parte de las agencias, como la EMA, y tenemos que incorporar esa posibilidad terapéutica lo antes posible. Los modelos de financiación que van parejos al modelo de evaluación están sufriendo retrasos porque se produce una post evaluación.

    La incorporación de esta tecnología tiene que ser lo antes posible. Es necesario hacer una evaluación continua y dinámica que lleve parejo, en función del valor, el precio. Eso es un elemento clave para que esto no se convierta en un déficit.

    Bajo mi punto de vista, todos los agentes, incluida la industria farmacéutica, tenemos que adaptarnos a un modelo disruptivo que va a cambiar el paradigma de la evaluación y la financiación de medicamentos, buscando soluciones colaborativas en un marco social de compromiso con todos los agentes (administración, pacientes e industria). Hay modelos de la Unión Europea que se pueden proponer en estos momentos, modelos de financiación centralizados asociados a la evaluación, como también un fondo de cohesión en nuestro país que pudiera ser un mecanismo para el acceso a los tratamientos, con independencia de la comunidad autónoma o del hospital de origen del paciente.

    Esto es un cambio no solo de posibilidades terapéuticas, sino también del modelo asistencial, donde todos tenemos que replantearnos si lo que hemos vivido y lo que hemos evaluado y financiado con los modelos y las métricas que teníamos son adaptables a esta posibilidad terapéutica o realmente hay que hacer una reingeniería de todo el modelo. Esto es disruptivo y necesitamos también cambios disruptivos. Hablamos de muy pocos pacientes concentrados en un área y necesitamos un fondo centralizado que pueda hacerse cargo de este desarrollo de las terapias avanzadas que dé cobertura a este modelo de red a través de los CSUR y de unidades de referencia que tengan una financiación específica para que la aplicación de estas terapias no sea gravosa ni para la comunidad autónoma ni para el hospital que asume la actividad asistencial.

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